AUDÉNICO BARRÍA NAVARRO
VALPARAÍSO.- A las ciudades de Iquique, Antofagasta y a los sectores oriente y poniente de la Región Metropolitana se extenderán este año los llamados tribunales terapéuticos o "tribunales de drogas".
Se trata de un programa impulsado en conjunto por la Fundación Paz Ciudadana, el Poder Judicial, el Ministerio Público, la Defensoría Penal y el Conace.
Los tribunales partieron en Valparaíso en el año 2004, como plan piloto, y luego se ampliaron a los sectores centro-norte y sur de la Región Metropolitana.
La iniciativa, que se creó en EE.UU. en 1989, busca rehabilitar y reintegrar en la sociedad a jóvenes que cometen delitos menores para comprar drogas o que han actuado bajo su efecto.
Sólo pueden ser beneficiadas personas que hayan cometido simples delitos y cuenten con el consentimiento de las víctimas, que, aunque en un principio se muestran reacias, terminan perdonando a sus victimarios y deseándoles una rápida inserción en la sociedad.
El proceso opera en Chile bajo la salida alternativa que ofrece el nuevo sistema procesal (suspensión condicional del procedimiento). Esto es, si el imputado se somete a una terapia, logra rehabilitarse y no reincide, se le absuelve definitivamente.
Desde su creación hasta ahora han ingresado al programa 114 personas, de las cuales 13 han egresado y ninguna ha vuelto a delinquir; 5 han sido expulsadas por volver a robar y 9 porque no han cumplido los requisitos del programa.
En la actualidad hay otros 41 jóvenes que están siendo incorporados. No deben tener antecedentes penales previos y el delito debe merecer una pena no superior a los 3 años de prisión.
La sicóloga de Paz Ciudadana, Catalina Droppelmann, coordinadora del proyecto, explica que previo al ingreso se realiza una "sospecha diagnóstica", donde se establece cuántos cumplen con los requisitos y tienen la voluntad de rehabilitarse. "En este espacio -dice- se pierde aproximadamente el 60% de los casos pesquisados, ya que los sujetos no se presentan a las entrevistas por falta de motivación".
Para la abogada Patricia Pérez, de la Unidad de Estudios de la Defensoría Regional de Valparaíso, es fundamental asegurar que el imputado que ingresa al programa -y se somete al tratamiento antidrogas (ambulatorio o internado)- comprenda los costos y beneficios asociados a este proceso y tome su decisión de manera libre.
Historias de casos exitosos
Ricardo Frez (20) se abalanzó sobre una mujer para robarle su cartera, obtener dinero y comprar pasta base. Fue el primero en egresar. Emocionado, escuchó la resolución que lo absolvió y pidió perdón a su víctima. "Fue duro, pero valió la pena el esfuerzo", dijo. Ahora trabaja con grúas horquilla. Juan Tornia (24) chocó bienes fiscales cuando, drogado, conducía un auto. "Quería comprar papelillos y saqué el auto de mi jefe", confesó. Es otro de quienes no han vuelto a delinquir.
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