viernes 22 de enero de 2010  
"Sherlock Holmes"
Meritocracia elemental
 


Antonio Martínez El director Guy Ritchie nunca había tenido una historia de este tonelaje entre sus manos, una película cercana a la superproducción, con uno de los personajes más filmados por el cine y con la alternativa de filmar una o más secuelas. El director de "Revólver" (2005) y "RocknRolla" (2008), en consecuencia, modera sus impulsos e instintos básicos, y si uno de sus sellos era el montaje rápido y nervioso, a veces algo histérico, ahora lo emplea en contadas ocasiones: cuando Sherlock Holmes (Robert Downey Jr.), por ejemplo, deduce y anticipa el daño que provocan sus golpes de puño. La película tampoco avanza en algo que se insinuaba: la relación homosexual entre Holmes y el doctor Watson (Jude Law), un dato que en una versión anterior, "La vida privada de Sherlock Holmes" (1970) de Billy Wilder, no fue más que el engaño inicial con el que el detective se sacó de encima a una mujer majadera, porque lo del sabueso inglés y el médico fue una gran amistad, que es lo mismo que existe en esta película.

Esta no es una adaptación hereje, provocativa o cínica, porque incluso las proezas físicas y actitudes obsesivas, sin duda exageradas, están dentro de la esfera de un personaje que siempre fue activo y de armas tomar, por eso sigue siendo un boxeador eximio, un genio de la deducción, sabe de venenos, pócimas, química y, entre caso y caso, se aburre y desanima.

Ritchie es cuidadoso en este punto: subraya el tedio, pero no dice que Holmes combatía el aburrimiento con cocaína, un ingrediente que seguramente habría aumentado la calificación y reducido las expectativas de público para una película con superhéroe.

La intriga se podría titular "El caso de Lord Blackwood y la liga de la magia negra" y no es más que un pretexto para desplegar a Holmes y Watson en la leyenda del Londres victoriano, una sociedad cautivante donde se encuentra lo moderno con lo antiguo; un mundo donde el apogeo industrial de Inglaterra -se construye un puente sobre el Támesis- surge entre masas de gente pobre e ignorante; una época de ciencias e inventos mezclados con supersticiones, sectas y ocultismo.  En una sociedad piramidal y estratificada, la inteligencia de Holmes lo empuja a la soledad y al misterio, pero ese don lo protege del dinero, las pasiones y la aristocracia: es un ser superior y uno de los fundadores de la meritocracia. Y para completar el cuadro de la leyenda, incluso aparece la sombra de su gran enemigo: Moriarty, el Napoleón del crimen. La conclusión final es inevitable: la segunda parte, si la hacen, podría ser mejor.

"Sherlock Holmes".  2009. Director: Guy Ritchie. Con: Robert Downey Jr.  128 minutos. +7. "Una enseñanza de vida"

Esta es una gran película sobre la vieja historia del despertar de una adolescente. Es Londres, 1961 y Jenny (Carey Mulligan), una chica de 16 años, sueña con París y la gran vida. Conoce entonces a un sofisticado y adinerado hombre mayor (Peter Sarsgaard) y cada uno de sus anhelos parece cumplirse. La historia de la educación de Jenny toma el curso de un gran drama escrito por Nick Hornby y dirigido por la danesa Lone Scherfig, quien forja sus mayores méritos en retratar con detalle y minuciosidad no sólo los años 60, sino que además la moral de una época. Por eso, Jenny, la joven, representa la inminente explosión de una generación frente a rígidas normas sociales. "Una enseñanza..." sorprende porque con su pequeña historia abarca más de lo que anuncia.  2009. Drama. 95 min. 14 años. E.G.V.

"Astro boy"

El doctor Tenma, un experto en robótica, ve cómo su hijo muere durante un trágico accidente. Desolado, decide construir un robot a imagen y semejanza del niño para lograr superar la pérdida, pero pese al parecido físico no consigue olvidar a su hijo. Su creación siente que no tiene un lugar en el mundo, pero pronto descubrirá que lo espera un gran futuro como el salvador de Ciudad Metro. "Astro Boy", pese a ser una visión norteamericana del clásico de animación japonesa "Jet Marte", de Osamu Tezuka, resulta una divertida e interesante nueva interpretación del héroe.  Animación. 2009. 94 minutos. T.E. Cristóbal Marín.

"El Juego del miedo VI"

"El juego del miedo" ya es toda una tradición anual, y en esta, su sexta entrega, la misma fórmula de siempre se repite para intentar complacer a los cada vez más decepcionados fans. Jigsaw está muerto, pero su legado sigue vivo. Su sucesor, el detective Hoffman, se las ha ingeniado para deshacerse del agente Strahm, quien casi descubrió la verdad. Pero esta vez, toda la Brigada de Investigación Criminal está cerca de conocer su verdadera identidad. "El juego..." no ofrece nada nuevo para la franquicia, pero es la menos mediocre de las últimas entregas por sus aún más explícitas escenas de violencia. Terror. 2009. 90 minutos. T.E. C.M.D.

"El papá de Giovanna"

Un melodrama sin respiro cruza esta producción italiana sobre un preocupado padre (Silvio Orlando), profesor de una escuela en la Italia fascista de 1938 que mira cómo su adolescente hija Giovanna no puede adaptarse al mundo con normalidad. Giovanna es acusada de un brutal asesinato y el padre, fiel a su hija, sufre un calvario que por momentos parece sacado de un folletín por entregas. Sin embargo, el lacrimógeno tono no molesta por la narración coherente y a la buena mano del director Pupi Avati y el talento de Orlando. Italia. 2008. 104 minutos. T.E. Ernesto Garratt V.

Antonio Martínez.

   
Términos y Condiciones de la Información
© El Mercurio S.A.P.