Fulvio Rossi, senador y presidente del PS:
"La verdad es que un sector del PPD se esconde en las faldas de Carolina Tohá para enfrentar a Guido Girardi"

El socialista relata que fue víctima de una operación política para bajar su postulación a la presidencia del PS y conseguir que su esposa ganara las elecciones del PPD: "Ahora lo único que están esperando es que Carolina acepte la candidatura otra vez". Dice quiénes son responsables y denuncia las maniobras de los fácticos de la Concertación: "Hay poderes en las sombras que definen a un candidato presidencial y, si alguien se les pone en el camino, lo sacan al lado, como me acaba de ocurrir".  

ROCÍO MONTES R. 

Si Fulvio Fabrizio Rossi Ciocca (Iquique, 1970) y Carolina Montserrat Tohá Morales (Santiago, 1965) no fueran marido y mujer, nada de esto hubiese pasado y la siguiente entrevista carecería de sentido. Pero resulta que están casados y ese solo hecho generó un problema en el que han intervenido ex presidentes, ministros y ex ministros, líderes partidarios y, en general, gran parte de la élite política chilena.

Para los pocos que no sepan los vaivenes de esta trama, la historia es la siguiente:

Hace algunas semanas lanzaron públicamente sus respectivas candidaturas -ella primero, él después- a las presidencias de sus partidos, el PPD y el PS, respectivamente. Jóvenes, inteligentes, con brillantes carreras políticas, buenos mozos los dos, la coincidencia de planes prendió la mecha del debate: ¿hay conflicto de intereses si un matrimonio lidera dos colectividades de un mismo conglomerado? Ella pensaba que sí. Él que no. Columnas en los medios, conversaciones de pasillo y las redes sociales en internet al rojo vivo. La controversia estaba en pleno apogeo cuando Carolina Tohá decidió sorpresivamente deponer su candidatura. Fue el peak de este conflicto político que sabe a teleserie o de esta teleserie que sabe a conflicto político. Algunos culparon a Rossi de machista, de haberla obligado a tomar la decisión, etcétera, etcétera.

Lo que nadie se imaginaba es que, cuatro días después, él haría lo mismo. En una conferencia de prensa el martes pasado, se bajó de la carrera del PS y denunció ser víctima de una operación política del PPD y de los poderes fácticos de la Concertación. Sin embargo, no entró en detalles. Lanzó la piedra, no aceptó preguntas, guardó silencio, y al día siguiente se retiró de la escena. Permaneció en Santiago, aunque todo su entorno pensaba que había viajado al norte, a su circunscripción. El viernes fue el gran ausente del lanzamiento de Dialoga, la fundación de la ex Presidenta Bachelet.

En medio de su período de reclusión y hermetismo, relata su versión a "El Mercurio". No omite detalles. Está muy afectado y se le nota. Inquieto y nervioso, toma una tras otra Coca Light. Explica sus argumentos con vehemencia, uno a uno.

-Lo primero: ¿cómo se siente?

-Me siento podrido. Esta situación me quitó el entusiasmo y el ánimo. He visto cómo gente que consideraba cercana se entrometió en mi vida privada para conseguir sus objetivos. ¡Y todo por el poder!

Pero vamos al comienzo de todo.

Conversaciones en Marruecos

-¿Por qué se decidió a ser candidato a la presidencia del PS? No era la idea inicial cuando usted asumió el cargo en enero tras la renuncia de Camilo Escalona.

-Hace tiempo tengo un compromiso con un proyecto colectivo de renovación, y tomé la decisión de ser candidato porque mucha gente me lo planteó. ¡No fue que yo anduviese buscando quedarme en este cargo! Si mi aporte era relevante para lograr el objetivo de transformar al PS, no podía restarme.

-Pero usted se había comprometido a apoyar al diputado Marcelo Díaz.

-Tomé la decisión porque llegué a la convicción, y lo digo con mucho respeto por Marcelo, quien es un excelente dirigente, de que esa fórmula no nos iba a llevar al triunfo. Simplemente es eso, no hay más. Yo se lo expliqué a él por escrito, él lo sabe. Sólo él lo sabe. Nuestra generación ha hecho demasiados esfuerzos testimoniales y era la hora de liderar el partido. Es por eso que mi segundo dolor después de este episodio, aparte del personal, es que esa posibilidad real se vea dilapidada.

-¿Recuerda la fecha en que tomó la decisión?

-Eso es interesante. Era un tema que venía desde hace rato, no se me ocurrió de la noche a la mañana. Y durante este proceso con mi mujer conversamos mucho. Hablamos sobre esto profundamente durante el viaje que hicimos en febrero a Marruecos. Ella afirmaba que, tal como se estaba dando la configuración en el PS, el candidato iba a tener que ser yo. Y por otro lado, ella tenía dudas de si proyectar su vida política desde Proyectamérica o asumir un rol en el PPD, con todos los costos que eso conlleva. Porque aquí, ojo, los mismos que hoy día me han atacado, ayer eran los que decían que a Carolina no le convenía entrar a esta batalla en el PPD. Que era una máquina de moler carne y que iba a terminar descapitalizada. Le decían que su opción presidencial de 2014 se iba a ver deteriorada. Hay mucha hipocresía. Yo mismo tenía dudas de si era lo que más le convenía para cuidar su tremendo capital político. Y en eso tuvimos un diálogo.

-Durante estas conversaciones en el verano, ¿ella nunca le manifestó que le parecía inconveniente que ambos lanzaran sus candidaturas?

-Al principio no, porque ella estaba con tantas dudas respecto de su propia postulación, que no apareció ese tema. Pero después sí.

-¿Cuándo?

-Cuando empezamos a ver que efectivamente era posible que los dos ganáramos las elecciones, Carolina me planteó que era complejo un escenario de esa naturaleza.

-Carolina Tohá dijo que tuvieron diferencias al respecto: que ella consideraba que habría conflicto de intereses si ambos resultaban electos, y que usted pensaba distinto.

-Efectivamente, ella tenía un juicio diferente al mío. Nunca entendí que dos personas que tienen historias distintas, otras trayectorias, que militan en partidos políticos diferentes, no pudiesen desarrollar su vida partidaria de manera libre y autónoma, y que eso fuese incompatible. Y sigo sin entenderlo.

-¿De verdad no cree que es impresentable que un matrimonio que vive junto lidere dos partidos de la misma coalición que deben trabajar estrechamente todos los días?

-A veces se hacen caricaturas: el presidente del PS no trabaja todos los días con el presidente del PPD. Tienen una reunión de una hora a la semana y en la Concertación hay cuatro colectividades. ¡Son partidos políticos, por Dios, si este no es un club de amigos, no nos juntamos para hacer asados! Con Carolina además fuimos diputados juntos. En el Congreso sí que nos veíamos harto, y creo que ahí hasta hacíamos más política. No fue afortunado cuando se dijo que esto es parecido a los conflictos de intereses de Sebastián Piñera. ¿De adónde? ¡Si el PS es un partido con su propia dinámica! Y no es que yo sea el único loco de la Tierra que piensa igual, porque incluso amigos de ambos nos decían que debíamos echarle para adelante.

Llamadas telefónicas al PS

-¿A usted se le ocurrió postularse primero?

-No sé si primero, porque fueron procesos que anduvieron muy de la mano. A Carolina le habían ofrecido la postulación, aunque había un sector del PPD que le decía que no le convenía. A mí el año pasado me habían dicho que tenía que ser candidato, antes de que asumiera la presidencia en enero.

-Entonces usted no se animó a postular a la presidencia del PS después que Carolina Tohá levantara su candidatura.

-¡No!

-Pero usted lo hizo público dos días después de que ella anunciara su postulación.

-Una de las razones que me impulsaron a tomar la decisión dos días después, y no una semana después, fue que empecé a sentir que en el entorno de Carolina había un sector que la estaba presionando a tomar una decisión muy rápido y que al parecer tenía que ver con mi posición en el PS. La idea era adelantarse, y empezaron a empujarla. Por eso, en un minuto determinado, veo que se le plantea que debe tomar una decisión ya, siendo que las elecciones son el 27 de junio.

-También falta harto para las internas del PS.

-Quiero ser franco: me irritó mucho sentir que los fácticos del progresismo estaban operando en mi contra al interior de mi partido. Con llamadas a distintas personas con el fin de debilitar mi opción. Sentí que era una especie de clasismo del red set . Porque aunque tenga los ojos claros y sea rubio, soy hijo de dos profesores, vengo de Iquique, llegué a los 17 años a Santiago a vivir en una pensión. Soy hijo de la clase media. Y la verdad es que las cosas a mí no me las han regalado. Cuando empecé a ver toda esta maquinación, me revelé y le dije a Carolina que había tomado la decisión de ser candidato.

-¿Se lo dijo antes de que ella anunciara su candidatura al PPD?

-Antes de que ella diera a conocer su postulación, yo le dije que muy probablemente sería candidato. Y yo a ratos sentí que incluso la propia Carolina me instó.

-¿Dice que ella lo respaldó?

-Yo sentí que me instó porque lo que ella veía del cuadro político del PS era que se estaba cerrando el círculo de alguna manera para que yo fuera candidato.

-Pero usted lanzó su candidatura y no atendió el punto de vista que le había planteado Carolina Tohá, sabiendo que para ella todo esto era un problema.

-Nunca me imaginé que se iba a desencadenar una situación de tal nivel de dramatismo. Si yo hubiese sabido que todo iba a terminar en esta teleserie, ni siquiera me habría presentado. Incluso en algún minuto, cuando los dos estábamos de candidatos, le ofrecí a Carolina bajar mi postulación. El 4 de abril redacté una carta.

-¿Qué le dijo Carolina Tohá?

-A lo mejor, por generosidad, me dijo que no lo hiciera. Que ella pensaba que era legítima mi candidatura y que no me iba a pedir eso. Nunca vi en ese minuto que Carolina me planteara con claridad el que yo depusiera mi postulación. Entonces yo evidentemente pensé que esto se iba a resolver. Que íbamos a ser capaces de enfrentarlo juntos y defender nuestra decisión ante la ciudadanía.

-Ella declinó su postulación a la presidencia del PPD el viernes 9. ¿Qué responsabilidad tiene usted en esa decisión?

-La única responsabilidad que tengo es haber querido encabezar el proceso de renovación de mi partido, al que hoy en día el PPD le ha puesto una lápida. Y eso es bien importante, porque cuando se habla de machismo a raíz de este caso es no entender nada. Mujeres como Carolina toman sus decisiones solas, todas en la vida. Carolina actúa con tanta autonomía que tomó una decisión como esa, y no me consultó ni me informó.

-Es difícil entender que usted no haya sabido de la decisión de Carolina Tohá si son un matrimonio que convive bajo un mismo techo.

-Ese solo punto es el que explica el desastre posterior, porque esto deberíamos haberlo conversado. Somos culpables de no haber logrado resolver este tema. Pero este punto es muy importante: ella es una mujer autónoma. Quieren lanzar la caricatura de que yo poco menos que la mando a lavar los platos, la mando a cocinar y la mando a planchar... ¡Si en la casa hacemos los dos las cosas! Las evidencias están ahí: yo la he apoyado siempre. Carolina era diputada y quiso dejar de ser diputada y la apoyé. Después de dejar de ser diputada quiso ser ministra y fue ministra. Después dejó de ser ministra para ser jefa de campaña de Frei, y también la apoyé. Después me dijo que quería ser presidenta del PPD, y lo mismo. Y para todo eso no me pidió permiso. ¿Por qué no puedo tener la libertad de desarrollarme como persona y como político? Ya no pude trabajar en el comando de Frei porque era el esposo de la vocera.

-Si hubiese sabido que ella iba a declinar su postulación, ¿la hubiese frenado?

-Probablemente, por cuidar mi matrimonio, me habría bajado yo, aun cuando lo hubiese considerado injusto.

"La operación era reventarme"

-¿Qué le pasó a usted desde el momento en que Carolina Tohá declinó su postulación?

-Esta parte es bien dolorosa porque todo el círculo íntimo de Carolina me disparó con furia, como si se les estuviera yendo la vida, cuando en el fondo es un tema de poder. La verdad es que un sector del PPD se esconde en las faldas de Carolina para enfrentar a Guido Girardi. ¡Están todas las huellas marcadas!

-¿A quiénes se refiere?

-Hay que fijarse en las declaraciones de Ricardo Lagos Weber, quien dice que espera que la incompatibilidad se acabe. Y ahora que yo bajé mi candidatura dice que la incompatibilidad terminó. Ya hicieron su trabajo, pueden estar tranquilos. Quédense con su pelota. Total, ya destruyeron un montón de cosas. Antonio Leal acusó una operación política de los barones del PS para destruir la candidatura de Carolina Tohá en favor de Michelle Bachelet. Después la presidenta del PPD, Adriana Muñoz, el día del cónclave, en que la idea era tener unidad, fraternidad, me saca la mugre a través del diario y, aunque estaba sentada a mi lado, ni me avisa. Felipe Harboe, quien había estado comiendo en mi casa. Y Marco Núñez, que hasta lo invité cuando salí electo senador, diciendo que Carolina tenía más posibilidades que yo de salir electa y que yo iba a perder en mi partido. ¡Opinando de mi partido! No entiendo cómo todo el entorno íntimo de Carolina me despedazó y ella no dijo ni una sola palabra.

-¿Pero qué esperaba que dijera?

-Que le dijera a todo su entorno que me dejaran en paz, que todo esto era inmerecido, que ella había tomado su propia decisión. Fui objeto de un linchamiento público... ¡y Carolina no dijo nada! Y me atacaron por todos lados, como si yo le dijera a una mujer adulta lo que tiene que hacer con su vida.

-Usted el martes, al declinar su postulación al PS, acusó una planificada operación política en su contra. ¿De qué se trata esa maniobra de la cual usted se siente víctima?

-La operación era reventarme. La única manera que tenían de bajar mi candidatura era dañar mi vida personal. Era la única manera. Y lo lograron. Tuvieron éxito. Nadie tiene derecho a transformar a nuestra familia en un campo de batalla por el poder dentro de la Concertación. Fuimos un escape del doloroso proceso posderrota.

-¿El objetivo de esa operación era sacarlo de la candidatura al PS?

-Eso quedó claro: ahora lo único que están esperando es que Carolina acepte la candidatura otra vez. Ya está despejado. Espero que muerto el perro se acabe la rabia. El villano Rossi le resolvió el problema al PPD. Son de un infantilismo, de una falta tremenda de madurez política.

-¿Quiénes lideran este complot que usted denuncia, senador?

-Todos los que se dedicaron a hacer declaraciones en mi contra con el fin de tomarse el PPD. Había en juego algo muy grande: el poder. Ganarle a Guido, sacar a Girardi, ese es el tema. Digamos las cosas por su nombre. Y yo interferí en sus planes, y eso es así. Insisto: es tan hipócrita esta sociedad. Los políticos ponen una cara tan bella para las cámaras y tienen otra tan distinta para adentro.

Poderes en las sombras

-Usted, además de hablar de una operación de un sector del PPD, acusó ser una víctima de los fácticos del progresismo.

-¿Cómo se explica que Eugenio Tironi escriba 'Que muera Rossi' en el Twitter? O sea, ¡yo tenía que morir! ¡Muera Rossi! Nombro a una de las personas que siempre han estado vinculadas al poder, un lobbista internacional, pero todo el sector que apoyaba a mi mujer me reventó, sin apelación. Hicieron declaraciones absolutamente injustas, inmerecidas, descalificaciones personales del peor nivel.

-¿Por qué cree que hay algo de clasismo en todo este episodio?

-Soy rubio y de ojos claros, pero no soy parte de este círculo, al que, por lo demás, no me interesa pertenecer.

-¿Y Carolina Tohá sí?

-En Chile valen mucho los apellidos. Pero de todos estos niños, la única persona que yo siento que tiene méritos que sobrepasan el valor de su apellido es Carolina. Lo digo no porque sea mi mujer. Es la única persona. Porque la mayoría, la verdad, es que tienen méritos bastante deficientes, y para comprobarlo sólo basta ver las notas que obtuvieron en la universidad. Creo que Carolina es un tremendo líder político. Mi dolor es más bien en el plano humano.

-Todo hace pensar que usted está dolido con el círculo del ex Presidente Lagos, que es el principal impulsor de potenciar a Carolina Tohá para 2014.

-Lo único que puedo decir al respecto es que no hubo nadie más leal en el PS con Lagos que yo. Yo fui uno de los siete parlamentarios que votaron en contra del proyecto que responsabilizaba a Lagos por los problemas en la puesta en marcha del Transantiago. Imagínese cómo me siento.

-Tanto Lagos como la ex Presidenta Bachelet han respaldado a Carolina Tohá tras este episodio.

-No lo veo como algo contra mí.

-¿Estos grupos fácticos de los que habla han operado tal y cual durante los últimos 20 años?

-Imagínese que ya están empezando a maquinar con quién se casan para Presidente. Que es Bachelet, que es este otro, tal cual. Es el mismo ejercicio que hicieron antes con Soledad Alvear, Michelle Bachelet, José Miguel Insulza. En la Concertación hay poderes en las sombras que definen a un candidato presidencial, y si alguien se les pone en el camino, lo sacan al lado, como me acaba de ocurrir. No creo que sea correcto que para conseguir determinados objetivos le disparen a una persona que, como es mi caso, ha sido fiel, correcta, leal con la Concertación. Creo que no lo merecía.

-Usted, en su declaración pública del martes, dijo que los grupos fácticos no dudaron en interferir en su matrimonio con tal de conseguir sus objetivos.

-Ambos nos hemos dado un tiempo y es un tema que debemos conversar. Porque cuando tú responsabilizas a tu marido de una decisión, ya abres la puerta de tu casa, de tu dormitorio, de todo...

-¿Cree que Carolina Tohá fue la que abrió las puertas de su casa?

-Carolina es incapaz de hacer algo deliberadamente pensando que iba a pasar así, pero a la luz de los acontecimientos creo que eso permitió que todos estos señores se sintieran con la libertad de pasearse por nuestra pieza, pasillo, baño, patio... Faltó poco para que hicieran un asado dentro de la casa.

"Me reventaron"

-¿Por qué se decidió esta semana a bajar su postulación a la presidencia del PS?

-Es muy fácil: porque me reventaron. Porque yo me siento reventado. Yo en la vida me he enfrentado a las peores cosas, pero cuando se cruza algo tan íntimo y personal, uno se pregunta si todo esto vale la pena.

-¿Con quien habló sobre esta decisión?

-Con nadie. Fue una decisión que tomé solo.

-¿Tampoco habló con Carolina Tohá?

-No.

-¿Ella se enteró antes de su decisión?

-No.

-¿No han conversado desde ese entonces?

-No hemos conversado.

-¿Incidieron en su decisión las pifias que usted recibió el lunes en el cónclave de la Concertación?

-Ese es un cuento: sólo tres mujeres me pifiaron porque, justamente, yo era el culpable, machista, de que mi mujer tomara una decisión. Pero ella es tan independiente que yo me enteré de que iba a ser ministra de Estado a las dos de la mañana del mismo día en que la nombraron... ¡A las dos de la mañana!

-Ya que usted desistió de postularse, todo indica que ella resucitará como candidata a la presidencia del PPD.

-Eso lo verá el PPD. He tenido una línea muy clara de no entrometerme en los temas internos de otro partido.

-¿No cree que esto daña su carrera política?

-Mi vida política no creo que la hayan destruido, porque me siento plenamente fortalecido. Pero, aunque está claro que es un momento amargo, súper amargo, espero tener la templanza, fortaleza y sabiduría para superarlo. Además que siento que mi madre me acompaña de alguna manera desde arriba. Hay que buscar refugio en la gente que te quiere.

-¿Cree que este episodio perjudique el futuro político de Tohá?

-Espero que todo el talento que tiene y su liderazgo trasciendan este episodio desafortunado y doloroso.

-Es una teleserie.

-Es una teleserie, tiene toda la razón. Y yo creo que en algún minuto ojalá pudiésemos ambos pedirle perdón a la gente por este espectáculo. Porque se le ha hecho un daño muy grande a la idea de la renovación en la política.

-Usted y Carolina Tohá son dos de los rostros más representativos de la nueva Concertación... ¿Cómo queda parada la generación joven tras este episodio? ¿Da garantías de seriedad?

-Queda muy dañada, y sería incorrecto disfrazar esta realidad. Pero tendremos que rectificar.

-¿Qué autocrítica hace usted?

-No fuimos capaces de ponernos de acuerdo.

-¿Este episodio lo avergüenza?

-¡Claro que me avergüenza!

-Ahora que usted se bajó, ¿va a volver a apoyar el esfuerzo generacional liderado por Marcelo Díaz en el PS?

-Tengo que conversar con la gente que me ha apoyado y lograr un acuerdo. Ahora, después de ver este episodio, de ver cómo se han comportado algunos jóvenes del PPD, veo que los más viejos del Partido Socialista tienen mejores prácticas. Aquí el PS ha dado un ejemplo. Me siento orgulloso de ser socialista. Un partido con historia, del cual ningún dirigente se atrevió a entrometerse en este tema, ni uno solo, ninguno. Pero si fracasa la renovación en el Partido Socialista, los responsables están claramente identificados. Y no están en este partido.

 Los hechos

30 marzo Carolina Tohá lanza su candidatura a la presidencia del PPD.

1 abril Fulvio Rossi formaliza su candidatura para seguir presidiendo el PS.

9 abril Carolina Tohá rechaza competir en las internas PPD, señalando que "no es adecuado que dos personas que están casadas dirijan dos partidos que deben relacionarse cotidianamente".

13 abril Fulvio Rossi depone su candidatura, señalando que hubo una planificada operación de un sector del PPD y de los "fácticos del progresismo" para debilitar su candidatura, sin entrar en detalles.



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SEDE DEL PS.- Fulvio Rossi, durante un momento de la entrevista.
SEDE DEL PS.- Fulvio Rossi, durante un momento de la entrevista.
Foto:Álex Valdés

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