Informe exclusivo:
Los 21 procesos de canonización abiertos de la iglesia chilena

El Mercurio accedió a una completa investigación, que muestra el dilatado camino a los altares de nuestros futuros santos, de los cuales 8 son chilenos y 13 extranjeros.  

GUSTAVO VILLAVICENCIO 

Subir a los altares no es tarea fácil, ya que se debe cumplir rigurosamente con una normativa establecida por la iglesia en cada país, siendo el Vaticano el que tiene la última palabra.

Actualmente, Chile cuenta con dos santos: Santa Teresa de los Andes, cuyo proceso se prolongó por más de cuatro décadas, y San Alberto Hurtado, que se demoró unos 20 años.

Entre los chilenos, una de las causas más avanzadas en este momento en Roma es la de monseñor Francisco Valdés Subercaseux, primer obispo de Osorno. Le sigue la causa del joven laico Mario Hiriart, perteneciente al Movimiento de Schoenstatt.

En el caso de Chile son 21 los procesos abiertos. Los más antiguos datan del año 1665 y corresponden a los jesuitas Martín de Aranda, Horacio Vecchi y Diego de Montalbán. A pesar de haber transcurrido 345 años de la apertura de estas causas, éstas siguen estancadas en Roma.

Nuestro país tiene actualmente tres beatos, cuyos procesos se realizaron en el extranjero, salvo el de Laura Vicuña. El caso de Ceferino Namuncurá, hijo del argentino Manuel Namuncurá y de la chilena Rosario Burgos, fue realizado en Argentina, mientras que el del padre José Agustín Fariña, sacerdote agustino, que vivió en Chile 21 años y murió mártir en la Guerra Civil de España, se realizó en ese país.

También existen cuatro procesos de Venerables: dos se han realizado en Chile y los otros dos en el extranjero, pero en ninguno ha habido progreso. El caso de los Siervos de Dios es más numeroso. Son 14, de los cuales 7 son chilenos. Todos los procesos se han realizado en Chile, a excepción del de la madre María de San Agustín Fernández de Santiago Concha, llevado en Buenos Aires y que actualmente se encuentra detenido. De los 14, sólo 7 están activos.

Chile reconoce como propios a 21 postulantes a santos, beatos, venerables y siervos de Dios, entre los cuales se encuentran 8 chilenos y 13 extranjeros. Así lo constata una completa investigación realizada por el jesuita Jaime Correa Castelblanco, realizada a finales de 2009.

Causas y avances

A principios del siglo pasado fue abierta, por la Diócesis de Concepción, la causa del misionero jesuita Juan Pedro Mayoral, pero hoy ni siquiera existe un responsable por parte de la Compañía de Jesús. Distinta suerte ha tenido el franciscano Pedro de Berdeci, que vivió en el Convento de San Francisco de Alameda a mediados del siglo XVII. "En nuestros días se confecciona la Positio y se realizan diversos estudios históricos", señala el padre Juan Rovegno, responsable de la causa.

En 1963 se inició el proceso de Pedro Marcer, religioso claretiano que murió en 1911, producto de una hernia que casi no le permitía caminar de dolor. Nunca se le oyó quejarse. Su causa se encuentra detenida en la Congregación de la Causa de los Santos en Roma. Otro claretiano en vías de subir a los altares es el padre Mariano Avellana, declarado Venerable por el Papa Juan Pablo II en 1987; sólo faltaría confirmar un milagro para que sea beatificado.

Entre las causas abiertas recientemente (1998) se encuentra la del laico Mario Hiriart. Según explica su responsable en Roma, Amelia Peirone, "su proceso se encuentra muy avanzado en Roma y se ha cumplido con la mayor parte de los requisitos". El mismo año se abrió la de monseñor Francisco Valdés. "Fueron interrogados 196 testigos en 10 diócesis de Chile; su causa se envió Roma en 2001 y actualmente se terminan los trabajos de la Positio. Al ser aprobada, el Papa promulgaría el decreto de virtudes heroicas y el Siervo de Dios pasaría a ser Venerable", explica desde Roma el padre Florio Tessari, postulador general de la causa.

Otro venerable que avanza rápidamente hacia la santidad es el religioso franciscano fray Andrés García Acosta, que falleció el 14 de enero de 1853 y cuyos restos descansan en la iglesia de la Recoleta Franciscana en Santiago.

"Beatita Benavides"

Pero no sólo hombres podrían ser elevados a los altares; también existen mujeres a las cuales méritos no les faltan.

Tal es el caso de María del Carmen Benavides, más conocida como la "beatita Benavides". "Su proceso se encuentra detenido en Roma, no por defectos de fondo sino por imperfecciones en la presentación de los documentos", señala el padre Julián Riquelme, OP. María del Carmen quiso ingresar al Convento de Santa Rosa en Santiago, pero su confesor le aconsejó que practicara la caridad en el mundo, según el modelo de Santa Rosa de Lima.

A la lista se suman Bernarda Morin, María Crescencia Pérez y Antonia Chopitea.

 Glosario

Santo: El que está en los altares, con la garantía de la infalibilidad Pontificia.

Beato: El que ha sido elevado a los altares, al comprobar un milagro.

Venerable: Aquel al que se le reconocen públicamente sus virtudes.

Siervo de Dios: Es aquel para el cual el obispo abre una causa y comienza una investigación.



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