Adelanto exclusivo de "Cien años de luces y sombras", el ambicioso proyecto editorial del ex Presidente con motivo del Bicentenario:
Las 25 premoniciones de Ricardo Lagos para el futuro de Chile

El Bicentenario lo obsesiona desde que estaba en La Moneda. Hace dos años comenzó a elaborar un libro junto a un grupo de trece intelectuales chilenos, donde él dibuja al Chile de 2030. Este jueves, Lagos lanzará la publicación en la Biblioteca Nacional, acompañado de dos de sus amigos: el ex Presidente brasileño Fernando Henrique Cardoso y el ex jefe del Gobierno español Felipe González.  

ROCÍO MONTES ROJAS 

El día ya se fue hace rato en Chile. En China, en cambio, la jornada está recién empezando. En Santiago el reloj marca las 21:05 del miércoles 4 de agosto. El de Ricardo Lagos, al otro lado del teléfono, nos lleva la delantera por doce horas. Para el ex Presidente ya es jueves. Acaba de desayunar, y habla desde su habitación en un hotel de Shanghai. Una vez que cuelgue, visitará el pabellón de Chile en la Expo. Se le nota de buen humor.

Está en un viaje relámpago en el marco de su cargo de enviado especial de la ONU para Cambio Climático. Es un tema que lo apasiona, y relata entusiasmado que, a la larga, las emisiones de CO2 que emitan los países serán medidas vía satélite. "Lo que he visto acá en China me ha dejado muy impactado", confiesa Lagos. "Por ejemplo, tienen un altísimo nivel de sofisticación en materia meteorológica. Pueden predecir cuándo se van a producir las heladas en la agricultura. Gracias a eso han podido aumentar sus cosechas en un 30%. Es otro mundo, ¿verdad?".

Pero Lagos, por muy lejos que lo encontremos, no deja de tener los ojos puestos en Latinoamérica. Es la razón por la que, hace tres años, se embarcó en su proyecto editorial más ambicioso: coordinar la elaboración de cuatro libros sobre México, Argentina, Colombia y Chile, cuatro países que en 2010 celebran su Bicentenario. El lanzamiento simultáneo será el 14 de octubre en el DF.

El ex Presidente, sin embargo, adelantará el nacimiento de la versión chilena: este jueves 12 de agosto, a las 19 horas, en la Biblioteca Nacional, Lagos presentará "Cien años de luces y sombras" (Taurus). Lo hará en compañía de dos de sus aliados intelectuales y políticos: los ex Presidentes de Brasil y España, Fernando Henrique Cardoso y Felipe González.

Es el resultado del trabajo que Lagos realizó junto a un grupo de trece intelectuales chilenos desde comienzos de 2008. Fueron decenas de reuniones desayuno en la Fundación Democracia y Desarrollo, donde las discusiones fueron bien acaloradas. A propósito del Bicentenario, la idea era hacer un balance de qué es lo que ocurrió en este país entre 1910 y 2010 y... para dónde vamos. Resultó no sólo un libro, sino dos.

Lagos escribe dos artículos, al comienzo y al final. En ellos anuncia lo que, según él, el futuro deparará para Chile. "El 2030 va a ser como digo, no me cabe duda", señala al teléfono desde China.

-Al leer sus textos, el lector queda con la sensación de que se trata de una especie de legado.

-"Los legados son para los que ya se van, y yo no pienso irme todavía", dice Lagos, risueño. "Pero efectivamente hay algo de lo que usted dice: hicimos un esfuerzo de pensar Chile y hacerlo desde lo alto, no volando a ras de tierra".

La Constitución deberá definir el rol del Estado

¿Queremos que el Estado sea un ente subsidiario, que juega un rol sólo cuando el sector privado no lo hace, o que sea más activo y pueda actuar sin perjuicio de lo que hagan los privados? "Es un tema que requiere un debate serio", señala Lagos, "porque la actual Constitución en este punto no ha sido objeto de una discusión acorde con su magnitud, pues cuando se establecieron dichas normas imperaba un sistema autoritario".

Se modificará el sistema presidencial

Lagos señala que hoy es posible instalar un debate a fondo sobre la posibilidad de mantener el sistema actual o avanzar hacia otro semipresidencial. Él piensa en un modelo a la francesa: el Presidente de la República se reservaría los poderes de las relaciones internacionales y de defensa del país, y el Parlamento elegiría al gobierno, encabezado por un Primer Ministro encargado de los temas de crecimiento, políticas sociales...

Hay que pensar en un periodo presidencial más largo

Con un régimen semipresidencial, donde el Parlamento estaría empoderado y participando de tareas propias del Ejecutivo, Lagos cree pertinente pensar en un periodo presidencial más largo. "Siempre he pensado que el Presidente de la República está obligado a pensar en las demandas que el país va a tener en la próxima generación, en el largo plazo", escribe el ex Mandatario.

Cambiará la relación entre la gente y las autoridades

Internet cambiará la forma de practicar la democracia, porque la gente, empoderada, tendrá otros canales para exponer sus puntos de vista: "Éste es un campo muy rico para las diferentes maneras de establecer las relaciones entre gobernantes y gobernados, entre ciudadanos y representantes electos para que sus demandas sean satisfechas desde el Gobierno, el Parlamento o el Poder Judicial".

Ya no se elegirá a los candidatos como ahora

Lagos dice que los partidos políticos tienen que ser objeto de una legislación acorde con el Chile que entra al tercer centenario. "Tienen que pertenecer a todos los ciudadanos, y no sólo a los militantes que los conforman", señala. "Por lo tanto, la forma de elegir sus autoridades y designar sus candidatos tiene que estar establecida en la ley, de tal suerte que sean entes públicos los encargados de supervisar los procesos de designación de autoridades y candidatos".

Plebiscitos ciudadanos con un solo click

Lagos cree que a través de Internet la ciudadanía podrá resolver cuestiones que le interesen sobre determinadas medidas, decisiones y nuevas políticas: "Esto hace que sea más activa, cuestione más las decisiones de la autoridad, exija ser escuchada antes de que se tomen decisiones", dice Lagos.

En diez años seremos desarrollados

Tenemos el mejor puesto de Latinoamérica en el Índice de Desarrollo Humano, y eso se explica, según Lagos, por el crecimiento económico que tuvo Chile entre 1990 y 2006. En esos años, el crecimiento per cápita aumentó a una tasa de 4,4% anual, mientras que la tasa de América Latina fue de sólo un 1,1% en promedio. "De ahí que hoy se pueda mirar con cierto optimismo estar cerca, en los próximos diez años, de ostentar indicadores propios de un país desarrollado", señala Lagos.

Seguirá existiendo la inversión pública

El ex Presidente dice que se debe respetar el Estado de Derecho para garantizar la inversión como base del crecimiento. Y que para ello se requieren reglas estables, predecibles, independientes de la autoridad de turno. Esta inversión puede ser pública o privada, dice Lagos: "En el Chile de hoy, aproximadamente un 20% de la inversión es pública, y seguirá siendo así; por lo tanto, algo central es la forma de garantizar ambos tipos de inversiones".

Las batallas se darán en el campo de la ciencia y tecnología

De acuerdo a Lagos, se hará trascendente implementar políticas favorecedoras de la innovación y del aumento de la competitividad: "El crecimiento económico demandará una transferencia tecnológica muy superior a la actual, del mundo desarrollado hacia nosotros, y también de nuestra propia generación y capacidad para seguir agregando valor a nuestras exportaciones", dice Lagos. Deberemos apostar a núcleos concretos y a nichos definidos.

Será urgente un pacto fiscal

Pese al notable crecimiento económico, Chile ha mantenido inalterable la distribución del ingreso. Lagos cree que el problema es la recaudación de los tributos: "Chile deberá abordar a futuro un nuevo pacto fiscal, en que todos los ciudadanos y ciudadanas, con la mejor voluntad, comprendan que un sistema tributario más justo ayudará a mejorar la distribución de los ingresos. Ésta es la verdadera solidaridad a la cual Chile está llamado".

El camino será la energía solar y eólica

Lagos sostiene que para asegurar el crecimiento futuro serán claves las medidas en el ámbito de la generación de energía. Y que Chile debe apostar por ponerse en la vanguardia de la solar y eólica: "El país no puede seguir dependiendo de combustibles fósiles".

Avanzaremos hacia una sociedad de garantías

A mayor crecimiento económico -dice-, deberemos asegurar que haya más elementos para resolver problemas que interesan al ciudadano, a fin de tener una existencia civilizada y digna. Es necesario contar con más bienes y servicios públicos, al estilo de lo que es el AUGE. "Avanzar hacia una sociedad de garantías es la respuesta para quienes ayer hablaban de Estado de Bienestar", indica.

Lo que viene: corporaciones educacionales

Lagos cree, en primer término, que hay que asegurar una educación de calidad para todos. Pero también habla sobre la administración educativa: con 350 comunas gestionando sus propias escuelas se producen superposiciones de funciones que en el futuro serían perfectamente evitables. "Se trata de crear corporaciones educacionales integradas, formadas por un número mayor de municipios que tienen proximidad geográfica", propone Lagos.

La población chilena disminuirá

El ex Presidente tiene una preocupación: los chilenos no hemos aumentado en cantidad al ritmo de nuestros vecinos, y la población, señala, es un hecho fundamental en un país. Lo dice durante la conversación desde Shanghai y lo explica en su libro. "Estamos en presencia de una sociedad que, desde el punto de vista demográfico, tendrá un crecimiento, si es que lo tiene, muy lento. Hoy, en 2010, la mujer tiene una tasa de fecundidad de 1,9. Esto quiere decir que con tal magnitud, la población chilena disminuirá". La posibilidad de crecimiento vendrá sobre todo de las migraciones.

La diversidad étnica podría verse amenazada

Desde el punto de vista nacional y simbólico, Chile se enfrentará a la tarea de mantener su diversidad étnica. Y eso -dice Ricardo Lagos- será necesario desde el punto de vista material y simbólico: "Las políticas sociales deben apuntar a que los integrantes de dichas etnias tengan igualdad de oportunidades, y las políticas culturales deberán garantizar que estas culturas sean susceptibles de mantenerse a futuro".

Vendrán definiciones sobre vida urbana

El ex Presidente Lagos señala que otra política social importante será cómo se enfrentará el proceso de urbanización creciente que continuará teniendo Chile. Los temas de los próximos años tendrán que ver -dice- con el tipo de ciudad, de transporte, de áreas públicas y de lugares de recreación para una vida urbana.

Los adultos mayores serán centrales

De aquí a dos décadas, más del 25% va a tener más de sesenta años. De acuerdo a Lagos, "el tema será qué actividades puede desempeñar la tercera edad para seguir siendo activa, qué formas de trabajo remunerado desempeñará para garantizar la calidad de vida de la sociedad".

La cultura deberá llegar al campo

Lagos plantea que si se desea mantener a la población en el mundo rural, será necesario dotarla de comodidades y de actividades semejantes a las del mundo urbano. Desde el punto de vista cultural, será crucial una oferta de calidad, y diversa. "Esto va a significar sistemas de capacitación que tienen no sólo que ver con la actividad propia del campesinado, sino con otro tipo de labores relacionadas con la realización personal", explica el ex Presidente.

Será necesario fortalecer la identidad nacional

En medio de un mundo globalizado, "el sentido de pertenencia a un país, a una sociedad, a una cultura, empieza a hacerse más difuso". Es por ello que Lagos plantea que será indispensable en los próximos años acrecentar las políticas de preservación de la identidad nacional.

Aumentará la inversión en cultura y deporte

En los países desarrollados, a medida que aumenta el ingreso por habitante, también crecen los recursos públicos y privados dedicados al desarrollo de las políticas culturales y deportivas. "Chile, no me cabe duda, seguirá ese camino en este siglo XXI", plantea el ex Mandatario.

Resultará clave solucionar los problemas limítrofes

"Es indispensable -dice Lagos- lograr una solución permanente con Bolivia". Y sobre la posibilidad de facilitarles el tránsito de gas a través de territorio chileno, cuyas tratativas se iniciaron en su gobierno, se declara confiado en el Presidente Piñera: "Estoy cierto de que las nuevas autoridades que asumieron en marzo de 2010 les van a dar un cuidadoso tratamiento y seguimiento". Cree clave que, junto con respetar los derechos de Chile, se alcancen soluciones respecto del límite marítimo con Perú o Campos de Hielo con Argentina.

Brasil será vocero de América del Sur

Brasil es un actor relevante en la política mundial, lo seguirá siendo, y será necesario que Chile intensifique las relaciones estratégicas con este país. La idea es que nazca un diálogo fluido entre la potencia sudamericana y los países de esta parte del mundo, con el fin de que, además de expresar sus propios intereses, Brasil sea una especie de vocero de la región ante la comunidad mundial.

Nos convertiremos en el puente del Pacífico

El grueso del crecimiento económico mundial durante la segunda mitad del siglo XX fue el Atlántico Norte. Pero eso cambiará en los próximos años: "Será el océano Pacífico el lugar donde se jugará buena parte de las relaciones internacionales de Chile". Lagos plantea que tenemos la oportunidad histórica de consagrarnos como país puente entre los países de Asia, Australia y Oceanía y los de América del Sur.

Chile deberá luchar por un Estado de Derecho internacional

Los organismos multilaterales son los que van a establecer las reglas de este proceso globalizador, y Chile debe intentar fortalecerlos en todas sus dimensiones. El peligro es claro: "Porque Chile es un país más bien pequeño, tiene que luchar para que se establezca también un Estado de Derecho a nivel internacional. Si no lo exige, la globalización será resultado de las reglas que impongan las naciones más poderosas".

Nos medirán por cuánto gas carbónico emitimos

La emisión per cápita en EE.UU. es 22 toneladas por persona. En Europa, 10. Pero... ¿cuál de las dos tendencias seguiremos? Lagos dice que en los próximos años seremos medidos por nuestra cantidad de emisiones. Y que para conseguir buenos estándares, "Chile tiene que hacer del desierto, que es un territorio privilegiado desde el punto de vista de la energía solar, un elemento crucial en la batalla por mejorar nuestro nivel de emisiones".

Y deberá ponerse a la cabeza de este tema a nivel latinoamericano.

 Las acaloradas discusiones en la Fundación Democracia y Desarrollo

Todo comenzó a comienzos de 2008 con una llamada telefónica de Ricardo Lagos. El ex Presidente se comunicó con trece académicos e intelectuales chilenos para invitarlos a participar de la creación del libro "Cien años de luces y sombras" (Taurus). La idea era reflexionar, desde diferentes ámbitos del conocimiento, qué había pasado con Chile entre 1910 y 2010 y qué es lo que le depara a este país en los próximos treinta años.

Los convocados: los historiadores Sol Serrano y Alfredo Riquelme; la cientista política Cecilia Osorio; el sociólogo y politólogo Manuel Antonio Garretón; el diplomático y periodista Fernando Reyes Matta; el ex comandante en Jefe del Ejército Juan Emilio Cheyre; los economistas Óscar Landerretche Moreno y Patricio Meller; el sociólogo y doctor en Educación, Cristián Ballei; el ingeniero y rector de la Universidad de Chile, Víctor Pérez; la antropóloga Sonia Montecinos; el escritor Fernando Sáez; y el periodista Carlos Maldonado.

"Fue un proyecto de largo plazo", relata Sol Serrano. "Al contrario de muchas iniciativas Bicentenario, que han sido pensadas a última hora, este proyecto lo empezamos hace dos años".

No fue una metodología común la que utilizó Lagos para desarrollar el libro. Lo relata Óscar Landerretche: "Normalmente en este país cuando se encargan papers, el editor actúa bilateralmente con el autor y encarga el texto. Pero en este caso el Presidente Lagos prefirió una cosa más colectiva. Fue un sistema muy interesante".

De hecho, cada vez que estaba en Chile, Lagos organizó reuniones-desayuno en su fundación, Democracia y Desarrollo, en la calle Roberto del Río en Providencia. Cada uno propuso el tema de acuerdo a su especialidad y luego presentó bocetos que eran a su vez criticados por el resto del grupo. Tras varias reuniones, donde dos participantes se hacían cargo de analizar el trabajo de un tercero, se fueron poco a poco conformando los textos finales. "Fue un proceso envolvente y en que nos fuimos encantando unos a otros", relata el rector de la Universidad de Chile, Víctor Pérez.

Landerretche, de hecho, que estaba a cargo de reconstituir la política económica del siglo XX, se involucró tanto en el proyecto que incluso suspendió sus vacaciones de febrero de 2009: "Me obsesioné y me fui en la volada. Empecé a escribir, a leer, a entrevistar a historiadores". Algo parecido le ocurrió a Fernando Reyes Matta, que durante este período estaba bien lejos, como embajador de Chile en China. Aprovechando sus ratos libres, y que su señora se había devuelto a Chile, se encerraba durante horas en su vivienda para investigar sobre los vaivenes de las relaciones internacionales entre 1910 y 2010.

Era un grupo diverso y por ello los autores reconocen que, durante las sesiones de reflexión, se produjeron enriquecedores pero acalorados debates. Uno de ellos, por ejemplo, fue acerca de la propuesta de Sol Serrano de entender 1810 como una revolución. No todos estaban de acuerdo con el planteamiento de la historiadora de la UC. "Hubo un debate muy rico y respetuoso y no pocas veces nos reimos bastante de nuestras propias pasiones", recuerda la académica. Incluso hubo debates críticos respecto de los gobiernos de la Concertación. Lagos, según los presentes, tomaba estos comentarios con tolerancia.

Pero... ¿qué virtud tiene el libro? Lo responde Patricio Meller, que habló en su artículo sobre la bendición que representan para Chile sus recursos naturales: "En este país no hay miradas ensayísticas de largo plazo, que abarquen 100 años del pasado y que al mismo tiempo tengan una visión de futuro. Es el tipo de reflexión que Chile necesita. Hay que salir de la chuchoca y de la pelea minúscula. Eso es ridículo".

El resultado de todo esto fueron dos tomos de 420 y 528 páginas cada uno. No hay una línea argumental e interpretativa común. De acuerdo a los autores y al propio Lagos, quien lo lea quedará absolutamente actualizado respecto de qué es Chile. "De lo que se trató es de hacer ensayos y no documentos científicos para que pueda ser leído por un público general", relata el ex Presidente.

En la portada de las publicaciones se puede observar el cuadro "El triunfo del No" de Gracia Barrios. Es de propiedad de Lagos, quien la tenía en La Moneda y luego trasladó a la sede de su fundación.



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