Pese a intensas primeras pesquisas en la casa de la mujer, el cadáver apareció allí tras 42 días de búsqueda
Fiscal Ayala: PDI debe responder por qué no encontró el cuerpo de Viviana Haeger

"Entró viva" al estrecho espacio, dijo el jefe del Ministerio Público de Los Lagos. Detectives permanecieron en la residencia de la familia durante tres semanas.  

SOLEDAD NEIRA 

PUERTO VARAS.- Tendido en el piso en posición fetal, vestido y con su pequeña caja de valores cerca fue hallado el cadáver de María Viviana Haeger Massé (42), madre de dos pequeñas de 14 y 7 años y cuya desaparición el 29 de junio pasado conmocionó a esta ciudad y al país.

El cuerpo de la mujer no presenta lesiones visibles atribuibles a terceros, dijo el fiscal regional de Los Lagos, Alberto Ayala, pero hay que esperar los resultados de la autopsia que se realizará en el Servicio Médico Legal de Temuco, donde fue trasladado a las 02.30 horas de ayer, "porque las condiciones y medios que existen en esta región no nos dan garantías de calidad", agregó el jefe regional del Ministerio Público.

La data de muerte de Haeger concordaría con la fecha de su desaparición y lo más probable es que entró viva al estrecho espacio de unos 50 cm de ancho y en ángulo, cuya parte alta tiene 80 cm, lo que impide caminar.

"Creemos que las condiciones del lugar requieren (...) haber llegado viva", "o absolutamente lúcida", describió Ayala.

Tan estrecho era el sitio que para sacarla los detectives tuvieron que romper el muro. A esta "gatera" se entra por el dormitorio matrimonial, por una puerta pequeña pero visible, por lo que Ayala cuestionó el trabajo de la Policía de Investigaciones (PDI), que durante 42 días de pesquisas "había informado detenidamente que ese lugar había sido pesquisado (...) desde el primer momento. Tienen que preguntar a la Policía si fue así o no", recalcó el fiscal.

Varias brigadas especializadas de la PDI, más de 50 efectivos, algunos incluso llegados desde Santiago, trabajaron en el caso. Como era un presunto secuestro, permanecieron más de 20 días en la casa esperando un llamado del supuesto captor.

Pero ningún detective se dio cuenta que el cuerpo de la contadora estaba sobre sus cabezas.

Fue el marido, el ingeniero Jaime Anguita, quien -según reveló a su abogado Jorge Vásquez- ante el olor persistente cerca de su dormitorio y atribuyéndolo a roedores o cables eléctricos, halló el cuerpo de Haeger.

La inquietud del fiscal Ayala es compartida por la familia de la contadora. Su madre, quien apenas podía caminar portando el afiche con que por más de 40 días buscó a su hija, afirmó que "la buscamos por todas partes, por las montañas, por los ríos en el lago y hasta en el mar. La buscamos en todas partes y siempre estuvo ahí. Alguien tiene que responder. La cantidad de plata que han gastado... Siempre les dije que buscaran aquí".

Tanto la madre como una de las hermanas de Viviana Haeger, Rose Marie, insistieron en apuntar al marido de Viviana como presunto responsable del destino de la mujer: "Él sabía dónde estaba, por eso echó a los detectives. Y por eso echó a mi hermana, la melliza de Viviana. No quería que estuviéramos cerca porque sabía que nos íbamos a dar cuenta".

Rose Marie y su madre aseguraron que Anguita le hacía la vida insoportable a Viviana y que "ella era una niña buena, buena madre, preocupada de sus hijas, pero él la humillaba. Nunca se preocupó de ella y la dejaba mucho tiempo sola".

Según Rose Marie, el marido de Viviana habría preparado el hallazgo porque "se sintió cercado por Carabineros, que trajo a sus perros policiales, y fue a buscar a la chiquitita de 7 años y la dejó en otra casa en Puerto Varas para ¡encontrar! a mi hermana".

''Cuando (la PDI) nos informa un resultado partimos de la base que se hace conforme a los estándares requeridos
por las leyes".

FISCAL ALBERTO AYALA

 Familiares no creen que hubiera dejado solas a sus dos hijas

Nadie en el entorno familiar -o entre sus amigos- cree que María Viviana Haeger se haya suicidado.

"Era una mujer que amaba a sus hijas, no las hubiera dejado solas. Era alegre, optimista, trabajadora", la describen.

El hallazgo de su caja de valores en el entretecho descartaría por ahora la teoría de un asalto.

Así, las pesquisas apuntan a que buscó refugio en ese lugar, escapando de algo o alguien, o pudo ser obligada a ingresar.

Haeger era contadora auditora y por cerca de 12 años trabajó en la Embotelladora Coca Cola en Puerto Varas.

Se había casado hace 18 años con el ingeniero civil Jaime Anguita, con quien tenían dos hijas, pero hace años perdió a un recién nacido.

Su vida eran sus hijas y su casa. No contaba con servicio doméstico, según su madre, porque el marido no la dejaba. Pero nunca nadie la escuchó quejarse.

"Todo lo contrario. Siempre andaba feliz en función de llevar y traer a sus niñitas. Tenía planes para ellas", cuentan.

Pero en el círculo más estrecho, de su madre y sus hermanas, se quejan amargamente del "trato humillante" que le daba Anguita a su cónyuge.

Y por eso dirigen todas sus sospechas hacia él, quien siempre ha negado cualquier participación en la desaparición de su esposa.

Por ahora, Anguita sigue siendo un testigo más en la investigación del caso.



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