Pensamiento Visita del filósofo español
Jesús Mosterín: "Si la filosofía sirviera para algo debiera poder abolir las corridas de toros"

El destacado pensador participó en el Fórum de las Culturas en Valparaíso e impartió una conferencia en la Fundación Chile. Antes fue a las Torres del Paine. Su interés por la naturaleza no es puramente teórico, como lo demostró su intervención para abolir las corridas de toros en España.  

Patricio Tapia 

Si al poeta Terencio, por el hecho de ser hombre nada humano le era ajeno, a los filósofos, por ser tales, nada humano ni nada inhumano les era ajeno: tanto el universo o la ética como la biología o la literatura. El mejor ejemplo es Aristóteles.

Si bien los filósofos, con el tiempo, han ido abandonando esa vocación universal para entregarse a diversas parcelas y especializaciones, el español Jesús Mosterín ha permanecido fiel a esa antigua tradición que busca perspectivas de conjunto. De esta manera, siempre atento a la ciencia, sus muchos intereses consideran tanto la naturaleza como la cultura: desde la cosmología a la filosofía política, desde la racionalidad a la historia del pensamiento.

-Interesado en fenómenos tanto naturales como culturales, estuvo en la Patagonia y en el Fórum de las Culturas. ¿Cuál le gustó más?

"Me gustó mucho más la Patagonia. Acabé con los huesos y los músculos molidos tras subir a la base de las Torres del Paine y a la de los Cuernos del Paine, pero valió la pena. Kant distinguía entre lo bello y lo sublime. El macizo del Paine forma parte de lo sublime. También me interesa la cultura, claro; es a lo que me dedico".

-En la relación naturaleza-cultura ha señalado que la idea de la maleabilidad de la conducta humana se ha erosionado. ¿Cómo deberían plantearse, entonces, los modelos educativos?

"Algunas gentes bienintencionadas tienen una confianza excesiva e ingenua en los poderes de la pedagogía. Aunque llevemos a nuestro perro a la mejor escuela pagada, no va a aprender a hablar. Lo que le falta no es la educación, sino los genes de la capacidad lingüística. Y yo, que canto mediocremente, nunca cantaré como Plácido Domingo, por muy buenos profesores de música que me pongan. Plácido Domingo tiene una combinación genética mejor que la mía desde el punto de vista de la musicalidad; eso no lo cambia la escuela".

-Ha argumentado a favor de la supresión de los estados nacionales. ¿Cree que pueda ser factible en algún momento?

"Claro. Eso sería ya factible ahora, si hubiera voluntad política. Ello conduciría a un mundo más seguro, más pacífico, más libre, con una superestructura política más barata y con mayor igualdad de oportunidades para todos. Pero muchísimos políticos nacionales, diplomáticos, militares y otros se quedarían sin trabajo, por lo que hay que esperar resistencia por ese lado. También hay que tener en cuenta los prejuicios nacionalistas imbuidos por la educación en tantas personas de todo el mundo".

-"Con la libertad, las flores, los libros y la Luna, ¿quién no sería perfectamente feliz?", dijo Wilde. ¿Comparte sus componentes de la felicidad?

"La felicidad tiene dos componentes principales: un componente hedonista (el placer), y un componente de satisfacción por alcanzar nuestras metas y objetivos más importantes. Supongo que lo del placer está claro para todos. Pero la consecución de las metas también es necesaria para la felicidad. Por muchos placeres que tenga, el estudiante que suspende su examen, el empresario al que sale mal su negocio más importante, la madre cuyo hijo tiene un accidente mortal, no pueden ser felices. La libertad nos facilita tanto los placeres como la consecución de nuestros objetivos. Algunos libros pueden darnos placer; otros, ayudarnos a alcanzar nuestras metas".

-La democracia, ¿es una manifestación de la libertad? ¿Es sensato ilusionarse mucho con sus logros?

"La democracia es algo muy distinto de la libertad. La libertad consiste en hacer lo que yo quiera. La democracia consiste en hacer lo que quieran (la mayoría de) los demás. No hay que esperar milagros de la democracia, aunque en Chile en los últimos tiempos parece haber funcionado razonablemente bien".

-Usted señala que la racionalidad es la estrategia para vivir "lo mejor posible". Hay quienes objetan una insuficiencia ética a una racionalidad "instrumental"...

"La racionalidad siempre es instrumental; es un instrumento para alcanzar nuestras metas (cada uno las suyas). Los epígonos del kantismo llaman racionalidad a lo que hoy en día llamamos ética. La racionalidad me ayuda a alcanzar mis objetivos y a ser feliz. La ética me ayuda a respetar a los demás y a evitar los sufrimientos inútiles. Pienso que ser buenos y ser racionales y ser guapos y ser sanos son cosas todas ellas deseables, pero no son lo mismo. La filosofía no gana nada con confundir los conceptos; gana más con distinguirlos con claridad y precisión".

-La compasión, ¿responde también a la racionalidad?

"La compasión es el sentimiento que tenemos cuando nos ponemos imaginativamente en el lugar de otra criatura capaz de sufrir y padecemos con ella, la com-padecemos. Es la base (o una de las bases) de la ética. Las filosofías de la India -todas- subrayan que la a-himsa o compasión (no dañar a la criatura viva) es la virtud moral fundamental. Antes no entendíamos la compasión a nivel neurológico. Ahora sabemos (gracias a Rizzolatti) que se basa en unas células especiales (las neuronas espejo), que se disparan de igual modo cuando hacemos o nos pasa algo y cuando vemos que otro hace o le pasa lo mismo".

[Mosterín se refiere a las neuronas que se activan cuando un animal ejecuta ciertos movimientos y también simplemente al contemplar a otros hacerlo. En un principio se pensó que sólo se trataba de un sistema de imitación. Sin embargo, diversas investigaciones indican que el sistema de espejo permite hacer propias las acciones, sensaciones y emociones de los demás]

A favor de los toros

Alguna vez Mosterín habló de Peter Singer como un filósofo que se "remanga", interviniendo en debates que afectan la vida cotidiana de las personas y no en discusiones abstractas. Mosterín ha participado en difundir el conocimiento y establecer una protección a la naturaleza y los animales. Su oposición a los espectáculos de crueldad lo han llevado a actuar públicamente contra las corridas de toros, contribuyendo a su abolición en parte de España.

-¿Se "remangó" para actuar contra las corridas de toros?

"Sí, pienso que la filosofía debería servir para algo, por ejemplo, para acabar con los espectáculos de la crueldad. Chile lleva dos siglos de adelanto a España en esto, pues a principios del siglo XIX, el libertador O'Higgins abolió ya las corridas de toros (junto con la esclavitud y las peleas de gallos). Afortunadamente, ya hemos logrado abolir la tauromaquia en Cataluña y Canarias. Espero que pronto logremos abolirlas en el resto del país, alcanzando así el nivel moral de Chile. Si a alguien le interesa el tema, puede consultar mi librito 'A favor de los toros' (Laetoli, 2010), que se acaba de publicar la semana pasada en España".

-Lo de la "riqueza etnológica" o la "belleza" de la tauromaquia no acaba de convencerlo...

"Las crueldades con los toros eran comunes en toda Europa y fueron abolidas por la Ilustración. En Inglaterra se abolieron al mismo tiempo que en Chile. No tienen nada que ver con España, excepto en el sentido de que España se quedó atrasada. Ahora la estamos desatascando. Desde luego, no hay belleza alguna en torturar a un toro (animal pacífico, herbívoro y rumiante) con todo tipo de instrumentos metálicos punzantes, mientras su sangre brota a borbotones".

-¿De qué otros temas se ha ocupado últimamente?

"Acabo de publicar un libro sobre 'Los cristianos' (Alianza, 2010), que ya ha tenido tres ediciones en tres meses y presenta la historia del cristianismo y del pensamiento cristiano del modo más objetivo y científico posible. También en la misma editorial acaba de aparecer la segunda edición ampliada del 'Diccionario de lógica y filosofía de la ciencia', que he escrito conjuntamente con el gran filósofo chileno Roberto Torretti".

"La racionalidad siempre es instrumental; es un instrumento para alcanzar nuestras metas".

"La compasión es la base (o una de las bases) de la ética".

 De la biología a la racionalidad

Jesús Mosterín (Bilbao, 1941) es catedrático de lógica y filosofía de la ciencia en la Universidad de Barcelona y profesor de investigación en el Instituto de Filosofía del Consejo Superior de Investigaciones Científicas en Madrid. Investigador o profesor invitado en Münster (Alemania), San Petersburgo (Rusia), Kyoto (Japón), UNAM (México); Pittsburgh, Stanford y MIT (EE.UU.). Miembro titular de la Academia Europea, del Institut International de Philosophie, vicepresidente de la International Academy of Philosophy of Science, fellow del Center for Philosophy of Science (Pittsburgh). Presidente de honor del Proyecto Gran Simio. Entre sus publicaciones recientes se cuentan "La naturaleza humana" (2006), "La cultura de la libertad" (2008) y "La cultura humana" (2009), todas en Espasa-Calpe, además de "Lo mejor posible: racionalidad y acción humana" (Alianza, 2008).



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El filósofo español Jesús Mosterín durante su estadía en Chile.<br/>
El filósofo español Jesús Mosterín durante su estadía en Chile.

Foto:HÉCTOR FLORES

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