Chile, responsable de su cultura

La próxima semana, el Presidente ingresará la más ambiciosa transformación de la también llamada "Ley Valdés". Entre otros cambios, por primera vez se permitirá que las personas naturales donen con cargo al impuesto a la herencia, y los dueños de monumentos o inmuebles que estén ubicados en zonas típicas se incorporarán como beneficiarios.  

Luciano Cruz-Coke Ministro de Cultura 

Cuando se cumplen 21 años de la promulgación de la Ley de Donaciones Culturales, el Presidente ingresará la próxima semana la reforma más ambiciosa que ésta haya tenido desde su creación. La "Ley Valdés", así conocida por su visionario promotor, don Gabriel Valdés, ha significado un incentivo del Estado a la promoción de la cultura, permitiendo la realización de miles de proyectos que han mejorado la vida cultural del país.

Sin embargo, este innovador instrumento es hoy insuficiente; el creciente valor que la cultura ha adquirido en nuestra sociedad, la alta demanda por bienes y servicios de cultura, y el reconocimiento de los beneficios que produce en la comunidad, así lo indican.

Por otra parte, el aporte privado no supera anualmente el 10% de la inversión total que el Estado realiza en cultura, y anteriores modificaciones produjeron rigideces que, en la práctica, inhibieron a algunos de donar y a otros de postular al beneficio. Hoy nos hacemos cargo de este largo anhelo de la comunidad cultural, enviando al Congreso un proyecto de ley que empodera a la sociedad en el desarrollo cultural del país y que perfecciona este necesario instrumento, haciéndolo más amplio y eficaz.

La propuesta amplía el tope máximo del crédito y suma a los donantes ya existentes -contribuyentes del impuesto global complementario (trabajadores independientes) y contribuyentes de primera categoría (empresas)- a las empresas que registran pérdidas, a extranjeros con actividad comercial en Chile que tributan por medio del impuesto adicional, y a los contribuyentes del impuesto único de segunda categoría (trabajadores dependientes), lo que permitirá a los trabajadores la posibilidad de generar cooperaciones con sus empleadores, con donaciones conjuntas para proyectos de interés común.

Por primera vez, una ley de donaciones permanente permitirá que las personas naturales puedan donar con cargo al impuesto a la herencia. Así, por ejemplo, colecciones artísticas, que tienen el riesgo de ser divididas al momento del fallecimiento del coleccionista, contarán con los incentivos necesarios para ser donadas íntegramente.

También hemos puesto el foco en los emprendedores y gestores de iniciativas culturales que no están acogidos actualmente, reconociendo a la actividad cultural su potencial de crecimiento, de generación de empleos, fortalecimiento de la imagen país y promoción de la innovación. A base de ello, el proyecto suma a los beneficiarios existentes a las pequeñas y medianas empresas de giro cultural -tales como productoras de cine, de artes visuales, de música o de patrimonio-, cuyos proyectos sean aprobados por el Comité de Donaciones Culturales.

En el ámbito patrimonial, la gran novedad es la incorporación de los propietarios de inmuebles declarados Monumento Nacional o situados en Zonas Típicas, incentivando su conservación y reparando con ello el injusto gravamen que la declaratoria históricamente ha implicado a sus dueños. Se amplían, también, los beneficios a aquellos órganos de Dibam no considerados anteriormente.

Se extiende también el plazo de ejecución para los proyectos, se flexibilizan las retribuciones culturales para la comunidad, pero se refuerzan los mecanismos de fiscalización. Con la implementación de la norma, se creará un banco digital de proyectos aprobados, la certificación se realizará a través de internet, acotando los plazos de aprobación, simplificando y haciendo más transparente el proceso.

Esta histórica reforma significará un enorme salto para la cultura y el patrimonio en nuestro país, y también para nuestros gestores, artistas y productores culturales, fortaleciendo el rol de la sociedad civil en el desarrollo cultural, con especial énfasis en nuestras regiones, de modo que todo aquel que quiera donar no tendrá ninguna excusa, pero sí muchos incentivos para hacerlo.

El sentido profundo de esta reforma reside en el convencimiento de que todo país que pretenda alcanzar el desarrollo debe contar con una sociedad activa, responsable y comprometida con su desarrollo cultural, porque, como muy acertadamente me señalara don Gabriel a raíz de este proyecto: "Al final, la cultura es lo único que queda".

''Esta histórica reforma significará un enorme salto para la cultura y el patrimonio en nuestro país, y también para nuestros gestores, artistas y productores culturales, fortaleciendo el rol de la sociedad civil en el desarrollo cultural, con especial énfasis en nuestras regiones, de modo que todo aquel que quiera donar no tendrá ninguna excusa, pero sí muchos incentivos para hacerlo".

 


Herramientas Reducir letras Aumentar letras Enviar Imprimir
La reforma incorpora, como beneficiarios, a los propietarios de inmuebles ubicados en el Barrio Yungay, Zona Típica desde 2009.
La reforma incorpora, como beneficiarios, a los propietarios de inmuebles ubicados en el Barrio Yungay, Zona Típica desde 2009.
Foto:ANDRÉS PIÑA

[+] Vea más fotos


Servicios El Mercurio
   Suscripciones:
Suscríbase a El Mercurio vía Internet y acceda a exclusivos descuentos.
   InfoMercurio:
Todos los artículos publicados en El Mercurio desde 1900.
   Club de Lectores:
Conozca los beneficios que tenemos para mostrar.


Otros Servicios
   Defunciones
   Ediciones anteriores
   Propiedades
   Suscripciones
   Empleos
   PSU@El Mercurio
   Contratar publicidad
   Club de Lectores
   Clase Ejecutiva
   El Mercurio - Aguilar
 


Buscador emol.com Ir al demo interactivo Buscador emol.com
Versión Digital

  • Revistas
    El Mercurio


  • PSU@ElMercurio.com Ediciones Especiales