Negociación entre defensa y Ministerio Público de ese país permitió juicio abreviado:
Juez de Tacna autoriza salida de chileno detenido tras dictar condena

El estudiante iquiqueño Yerco Cornejo Soto se declaró culpable de orinar la estatua del coronel Bolognesi y pidió disculpas al pueblo peruano en el tribunal. Fue condenado a una pena remitida de dos años y seis meses.  

Víctor Fuentes, Enviado especial a Tacna 

El juzgado de investigación preparatoria de Tacna autorizó a las 20:00 horas de ayer la salida a Chile del estudiante universitario de Iquique Yerco Cornejo Soto (24), detenido el domingo en esa ciudad por orinar la estatua del coronel Francisco Bolognesi, patrono del Ejército peruano que murió en el asalto y toma del Morro de Arica, en 1880.

Esto, tras una audiencia que se prolongó por casi cinco horas -con una suspensión de por medio-, y que concluyó con la dictación de una condena de dos años y medio de presidio remitido, por el delito de ataque u ofensa a "símbolos, próceres o héroes de la patria", el que tiene una pena de entre uno y cuatro años de cárcel.

La resolución se adoptó tras un juicio abreviado y luego de un acuerdo entre la fiscal del Ministerio Público peruano Mónica Feria y el abogado defensor del chileno, Miguel Ángel Elguera, para optar por esta salida judicial más rápida.

En este contexto, la fiscalía pidió la pena de prisión remitida, una multa y compensación civil, y que el joven pidiera disculpas públicas al pueblo peruano, a las autoridades de ese país y de la ciudad. Además, deberá ir cada dos meses a la fiscalía peruana para acreditar una conducta intachable mientras dure la condena, y una vez que ésta se cumpla será expulsado de Perú.

Esa conducta incluye no embriagarse y no ofender a los héroes patrios peruanos. De no cumplir alguna de las condiciones se considerará quebrantada la condena.

"Por la penalidad prevista en el Código Penal, no es posible la pena de presidio efectivo (...) Si bien a esta falta no se le ha dado una pena muy alta, se le puede considerar grave para los sentimientos de la población", dijo la fiscal entre las audiencias desarrolladas ayer.

En el mismo tribunal presidido por el juez Rafael Copaja, Cornejo leyó un escrito preparado por su abogado, en el que, argumentando que estaba ebrio al momento del incidente, pidió disculpas públicas y dijo estar arrepentido del hecho.

Posteriormente, sus familiares cancelaron al contado y en un solo pago casi $800 mil pesos como multa y compensación civil.

Completado este trámite, Cornejo salió anoche rumbo a Chile escoltado por la policía peruana, y acompañado por sus familiares y el cónsul adjunto en Tacna, Pablo Selamé.

Siguió así la misma ruta que los otros tres chilenos que lo acompañaban en Tacna y que también fueron detenidos por el incidente, Eduardo Maldonado, Karen Ulloa y Susana Echenique, quienes fueron dejados en libertad la noche del domingo y abandonaron Perú.

Rol del consulado

Desde que se produjo el incidente, y durante todo el día de ayer, el cónsul general de Chile en Tacna, Patricio Latapiat, reiteró sus disculpas al Perú y atribuyó lo sucedido al estado de ebriedad de los jóvenes chilenos.

En las 48 horas que duró el episodio, la sede del consulado jugó un rol clave, ya que en sus oficinas Latapiat afinó la estrategia de defensa con el abogado de Cornejo y sus familiares. Las instrucciones recibidas desde la Cancillería pedían garantizar la seguridad de los jóvenes y lograr su salida rápida de ese país a través de una vía judicial.

Latapiat también se reunió en varias oportunidades con las autoridades tacneñas, lo que permitió, entre otras cosas, que el chileno pasara la noche del domingo detenido en una celda aislada del palacio de tribunales de esa ciudad. Así, la evaluación en el Edificio Carrera del actuar de la diplomacia chilena en Tacna fue positiva.

 El contraste con el caso de los "grafiteros"

El 29 de diciembre de 2004, en Cusco, fueron detenidos Enzo Tamburrino y Eduardo Cadima, acusados de pintar un grafiti sobre el muro de un viejo beaterio colonial. Una pared de origen inca de más de 600 años, en el centro histórico cusqueño, y levantada sobre cimientos precolombinos. Acusados de alterar el patrimonio cultural, los jóvenes -bautizados como los "grafiteros chilenos"- fueron encarcelados. El incidente tuvo eco en las relaciones entre Chile y Perú. El entonces Presidente Ricardo Lagos y su canciller Ignacio Walker los defendieron al estimar que su prolongada prisión era excesiva para su falta. El caso tuvo a Walker en permanente contacto con su homónimo de la época, Manuel Rodríguez Cuadros.

Al contrario del rápido desenlace de los detenidos por orinar la estatua de Bolognesi, en Tacna (ver nota principal), a los "grafiteros" les fue muy difícil salir de la cárcel: Cadima lo consiguió sólo el 24 de febrero de 2005 para cumplir arresto en un convento tras gestiones del cardenal Francisco Javier Errázuriz. Tamburrino lo hizo el 1 de abril de ese año. A fines de ese mes fueron liberados, pero con arraigo. Regresaron a Chile el 28 de junio del mismo año, seis meses después de su arresto, luego de un acuerdo extrajudicial entre los detenidos y el Instituto Nacional de Cultura de Perú, impulsado por la Fundación Ideas. El acuerdo fue visado por el ex Presidente peruano Alejandro Toledo, y consistió en reparar el daño con US$100 mil, dineros gestionados por la propia fundación.

A menos de un año de su detención en Cusco, el 26 de diciembre de 2005, Cadima volvió a ser detenido en Perú. Esta vez en Tacna, acusado de tráfico de marihuana. Fue liberado en marzo de 2008. Increíblemente, en diciembre de ese año fue detenido en Chile por la PDI con 12 kilos de cocaína. Aún está preso.

Perú no protestará

El canciller de Perú, José Antonio García Belaunde, afirmó ayer que no considera necesario protestar formalmente ante Chile por el caso: "No estamos hablando de funcionarios o de soldados. Son tres jóvenes que se embriagaron. ¿Cómo le voy a reclamar al gobierno de Chile por esta inconducta patética y grotesca?", dijo.



Herramientas Reducir letras Aumentar letras Enviar Imprimir
<b>Yerco Cornejo</b> <b>, en el momento en que leía las disculpas públicas</b> al pueblo peruano, en el juzgado de Tacna, y manifestaba estar arrepentido por su actuar.
Yerco Cornejo , en el momento en que leía las disculpas públicas al pueblo peruano, en el juzgado de Tacna, y manifestaba estar arrepentido por su actuar.
Foto:PATRICIO BANDA

[+] Vea más fotos


Servicios El Mercurio
   Suscripciones:
Suscríbase a El Mercurio vía Internet y acceda a exclusivos descuentos.
   InfoMercurio:
Todos los artículos publicados en El Mercurio desde 1900.
   Club de Lectores:
Conozca los beneficios que tenemos para mostrar.


Otros Servicios
   Defunciones
   Ediciones anteriores
   Propiedades
   Suscripciones
   Empleos
   PSU@El Mercurio
   Contratar publicidad
   Club de Lectores
   Clase Ejecutiva
   El Mercurio - Aguilar
 


Buscador emol.com Ir al demo interactivo Buscador emol.com
Versión Digital

  • Revistas
    El Mercurio


  • PSU@ElMercurio.com Ediciones Especiales