Telescopio Kepler de la NASA:
Por primera vez encuentran planetas del tamaño de la Tierra

Son dos cuerpos rocosos que orbitan una estrella como el Sol, pero que están demasiado cerca de ella como para albergar vida. Además, el sistema que integran es único en su tipo.  

 

Los ojos del telescopio Kepler de la NASA descubrieron lo que llevaban casi dos décadas buscando: los primeros dos planetas fuera de nuestro sistema solar que son casi del tamaño de la Tierra.

Se trata de dos cuerpos rocosos, el Kepler-20e y el Kepler-20f, que orbitan una estrella equivalente al Sol, a mil millones de años luz, en la constelación de Lira. "Es un gran paso en la búsqueda de planetas habitables. Ya estamos a mitad de camino y progresamos rápido", dice Andrés Jordán, académico del departamento de Astronomía y Astrofísica de la Universidad Católica.

Aún falta ruta por recorrer porque a pesar de que estos planetas son del tamaño "correcto", orbitan tan cerca de su estrella que es imposible que pueda allí existir vida.

"La meta principal de la misión Kepler es encontrar planetas del tamaño de la Tierra en zonas habitables", dijo Francois Fressin, astrónomo del Centro de Astrofísica Harvard-Smithsonian y líder del hallazgo, que hoy aparece publicado en Nature.

"Este descubrimiento demuestra por primera vez que existen planetas de ese tamaño orbitando otras estrellas y que somos capaces de detectarlos", agregó.

Desde que los astrónomos descubrieron el primer exoplaneta a mediado de los 90, su meta ha sido descubrir un sistema y un planeta parecidos a los nuestros con la esperanza de encontrar vida.

Pero estas características no son las únicas que deben darse. Dichos planetas tienen que estar además en la zona habitable o a una distancia de su estrella que permita que el agua pueda mantenerse en estado líquido. Requerimiento que no cumplen los recién encontrados.

El Kepler-20e está tan cerca de su estrella, que su temperatura es parecida a la de Mercurio; mientras que la del Kepler-20f es suficiente para derretir vidrio en su superficie.

Esa cercanía imposibilita la vida pero fue vital para que los astrónomos los pudieran encontrar. "Al tener órbitas tan cercanas a su estrella, uno solo tarda 6,1 días en rodearla, y el otro casi 20. Pasan muchas veces frente a ella por lo que es más fácil detectarlos. En cambio, si se tratara de un sistema idéntico al nuestro, para poder ver la Tierra desde fuera del sistema solar habría que esperar un año", dice Andrés Jordán.

Desorden inesperado

Los dos pequeños rocosos no fueron la única sorpresa del sistema Kepler 20 (que incluye a los planetas encontrados). Su conformación no se parece a ninguna descrita por las teorías de formación de sistemas planetarios.

"Este sistema tiene una arquitectura caótica", dijo ayer en una conferencia de prensa David Charbonneau, astrónomo de la Universidad de Harvard y coautor del trabajo. "Hasta ahora no hemos encontrado nada parecido".

Por la forma en que se ordenan los distintos elementos alrededor de una estrella tras su formación, los astrónomos creían que los planetas pequeños y rocosos debían aparecer cerca del astro mientras que los grandes y gaseosos se ubicaban afuera. Así es el sistema solar.

Pero el Kepler 20 tiene cinco planetas -tres grandes y dos pequeños- alternados. Es decir, el más cercano al astro es un gigante gaseoso, luego viene un pequeño rocoso y así sucesivamente.

Una teoría que podría explicar este desorden, dice Andrés Jordán, sería que los gigantes gaseosos se formaron en la zona más externa del sistema y que luego migraron hacia el centro. Pero, advierte el científico, faltan muchos más sistemas por descubrir para confirmar si esto es cierto.

A la caza
El telescopio espacial Kepler se dedica a buscar planetas observando el brillo de más de 150 mil estrellas.

 


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<b>Tamaño correcto, lugar errado</b> Esta ilustración artística muestra a uno de los pequeños planetas rocosos que tienen un tamaño similar al de la Tierra. Los astrónomos aseguran que por la cercanía de su órbita con la estrella es imposible que albergue vida, porque su superficie es extremadamente caliente.
Tamaño correcto, lugar errado Esta ilustración artística muestra a uno de los pequeños planetas rocosos que tienen un tamaño similar al de la Tierra. Los astrónomos aseguran que por la cercanía de su órbita con la estrella es imposible que albergue vida, porque su superficie es extremadamente caliente.
Foto:EFE


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