CRÍTICA DE TEATRO
"La Duda"¿Defensa de la moral? Intolerancia

Agustín Letelier 

En el clima de suspicacias en que vivimos, con posiciones exasperadas, conviene ver "La Duda". ¿Cómo se llega a la certeza? La duda, aún en materia de fe religiosa, ¿debe rechazarse? En la defensa de los valores morales o ideológicos, ¿se debe ser intransigente? Son algunas de las preguntas que nos plantea la obra del dramaturgo norteamericano John Patrick Shanley.

Aunque es una obra de tesis sobre problemas morales, no resulta densa. Un atractivo sucederse de situaciones nos lleva con naturalidad a plantearnos cuál es nuestra posición. La obra y la dirección eluden simbolismos abstrusos, todo es claro y bien situado, se sigue con agrado e interés.

Tema central es la intolerancia. La Hna. Luisa dirige con mano dura su colegio para evitar toda transgresión a las reglas, no acepta que se escriba con bolígrafos, se debe escribir con pluma y tinta: "Cada elección fácil hoy va a tener consecuencias mañana". Rechaza incorporar canciones populares en una representación de Navidad. No acepta que el Padre Flynn, siguiendo planteamientos del Segundo Concilio Ecuménico, intente tener un clima familiar en su parroquia: los miembros de la Iglesia son diferentes, la clase trabajadora los respeta por eso. Hay un implícito enfrentamiento entre la posición conservadora y la progresista.

El Padre Flynn apoya a un niño negro. Es el primer alumno negro que ha entrado a esa escuela. La Hna. Luisa lo atribuye a una relación impropia. La acción se desarrolla en el año 1964, el Padre Flynn menciona, en su primer sermón, la incertidumbre que produjo el asesinato del Presidente Kennedy el año anterior. Sectores que rechazaban los derechos reales, que por primera vez había otorgado Kennedy a la población negra, estaban en actitud de aceptar el asesinato. En este tiempo de intolerancia se desarrolla la obra.

Algo difuso e inexpresado hace que la Hna. Luisa recele del P. Flynn. Ni la ingenua Hna. Jane ni la madre del niño negro creen en la acusación. La Hna. Jane es tímida e ingenua y sobre ella la directora ejerce toda su autoridad. Pero la madre del niño negro, sin considerar las razones que pueda tener el sacerdote, ve que es la única persona que le ha ofrecido ayuda para salir adelante y se lo agradece.

Muchos elementos de la obra muestran el contraste entre la rigidez de la monja y la actitud de apoyo a los alumnos y a la comunidad del Padre Flynn, sin embargo también se sugiere una posible culpabilidad del sacerdote. Es uno de los valores de la obra, instala efectivamente la duda.

El conjunto de actores logra una sorprendente interpretación de sus personajes. Katty Kowaleczko interpreta a la Hna. Luisa en forma admirable, nos transmite su desconfianza de estudiantes y sacerdotes, llegamos a creerle que se necesitan férreos guardianes de la moral. Aranzazu Yankovic nos hace percibir, en forma casi dolorosa, el carácter subordinado de la Hna. Jane, lamenta perder el gusto de enseñar historia y tener que distanciarse de sus alumnos, eso la hace sentirse lejos de Dios. En un papel con una sola escena, pero fundamental dentro de la obra, Josefina Velasco otorga fuerza y naturalidad a la madre del niño negro en problemas. A pesar de ser de la clase trabajadora, muestra entereza para rechazar las posiciones de la monja y hacerle ver que en ningún caso su hijo tiene culpabilidad. Pablo Brunetti es un actor argentino con dominio de la escena. Nos parece estar ante un sacerdote. En los dos sermones que dirige a la audiencia toma el tono de las homilías, los ejemplos que plantea, el del marino náufrago que por las nubes no puede guiarse por las estrellas y el del confesor que con el ejemplo de las plumas de un almohadón hace ver a una mujer que una vez esparcidos lo chismes, no pueden recogerse, son planteados convincente y emotivamente por Brunetti.

Katty Kowaleczko, actriz que incursiona ahora en la dirección, logra un gran acierto. Es que trabaja con un equipo actoral de gran profesionalismo y tuvo el apoyo del director argentino Oscar Barney-Finn, de muy amplia trayectoria, que la ayudó a orientar toda la puesta en escena.

Lejos de juegos actorales y preciosismos escénicos, "La Duda" reinstala el tema de la moral social. Muestra la necesidad de ser rigurosos en el análisis y observar el mal que hacen las convicciones infundadas y la intolerancia.


LA DUDA

Teatro Sala La Comedia

Merced 349

Viernes y sábado 20:00 horas. Domingo 19:00 horas.

Valor Entrada: $10.000

Elenco: Katty Kowaleczko, Paulo Brunetti, Josefina Velasco y Aranzazú Yancovic

Dirección: Katty Kowaleczko

 


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Foto:GUILLERMO GALLARDO


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