Presidente Sebastián Piñera:
"Tenemos que cuidar a nuestro país, estos no son tiempos para irresponsabilidades ni populismos"

Luego de reunirse con los principales líderes mundiales, el Mandatario asegura que la crisis que vive Europa es seria, profunda y que durará varios años. "Esto debe ser un mensaje para Chile", dice. Y vincula lo que está ocurriendo en otros continentes con cuestiones que se discuten en estos días en el país, como el proyecto de salario mínimo, que tiene enfrentado al Gobierno con el propio partido del gobernante.  

EDUARDO SEPÚLVEDA M. 

Es jueves 21 de junio en el Palacio de La Moneda. Hace pocas horas el Presidente Sebastián Piñera y la Primera Dama, Cecilia Morel, regresaron a Santiago después de participar en la Cumbre del G20 (grupo de las naciones más industrializadas del planeta o en vías de serlo) y luego en la reunión Río + 20. Llevan una semana fuera de Chile y han dormido apenas un par de horas. Es demasiado explícito que ambos quieren terminar cuanto antes la jornada laboral. Pero no se quieren ir a su casa a dormir. Lo único que les preocupa es ver cuanto antes a sus nietos.

"Cecilia, invítalos a dormir", propone el Presidente, quizás sin mucha conciencia de que al otro día hay clases y que ya está cayendo la noche.

Sebastián Piñera luego se da vuelta y comenta: "Mis nietos ya me llamaron por teléfono", dice como alardeando. Aunque luego acota, medio en broma, medio en serio: "Claro que preguntan también qué regalo les trajimos".

El otro orgullo que el gobernante no logra disimular es haber representado a Chile, por vez primera en la historia, en una reunión del G20, la cita a la que asisten las verdaderas potencias mundiales. Ahí discuten, negocian, se encaran, se intercambian reproches, se prestan miles de millones de dólares. Y Piñera fue testigo de todo eso. Y trata de no alardear, pero se siente orgullosísimo.

-¿Cómo llegó Chile a la cumbre de G20?|

-En lo formal, fue una invitación del país anfitrión, México, del Presidente Felipe Calderón. En lo de fondo, siento que fue un reconocimiento a las políticas que Chile está aplicando y los resultados que Chile está logrando. Esto lo sentí permanentemente en la cumbre. Porque el mundo pasa por una situación de extrema dificultad. Europa está en una profunda recesión, y no me refiero solamente a los países periféricos como Grecia o Portugal, me refiero a Europa, en su conjunto. Estados Unidos está estancado y no logra recuperarse, a diferencia de crisis anteriores en que la economía de Norteamérica era la locomotora que arrastraba al mundo fuera de la recesión; esta vez sigue estancada. Y los gigantes asiáticos se están desacelerando, y con mucha rapidez.

-¿Y cómo entra Chile en ese contexto?

-Bueno, en este contexto internacional, que exista un país como Chile, que a pesar de haber sufrido un terremoto devastador hace apenas dos años esté creciendo a más del 6% promedio anual, los dos últimos años, creando empleos como nunca antes en su historia, mejorando los salarios, fortaleciendo y aumentando significativamente la inversión, las exportaciones, la productividad, y que además tenga los equilibrios macroeconómicos sólidos y la inflación perfectamente controlada, es un cuadro que genera mucha sorpresa y admiración en el mundo entero.

-¿Tiene Chile opción de ingresar, en un futuro cercano, al G20, como lo hizo Argentina?

-El G20 nace del G8, que reunía a las ocho potencias industriales del mundo. A partir de la crisis financiera del año 2008 se decide ampliar ese grupo para incorporar a países grandes, pero no necesariamente desarrollados. Y es así como ingresan Argentina, Brasil y México. Chile, por su tamaño, todavía está lejos de poder entrar como miembro al G20, pero hoy, por su influencia y la calidad de sus políticas, es un país que es escuchado con mucha atención y respeto por los demás países del G20.

-Usted tuvo bilaterales con varios presidentes europeos. Al margen del protocolo, ¿es posible entrar en discusiones de fondo?

- Tuvimos la oportunidad de conversar largo y profundo con el nuevo Presidente de Francia, François Hollande; con la Canciller de Alemania, Angel Merkel; con el Primer Ministro de Italia, Mario Monti; también con el Presidente de España, Mariano Rajoy; con el Presidente de Estados Unidos, Barack Obama; con el Primer Ministro inglés, David Cameron, y uno siente y nota de que hay respeto y atención por la palabra de Chile.

-Fue su primera reunión cara a cara con Hollande. Usted había tenido una buena relación con el Presidente Sarkozy, ¿cómo resultó el diálogo?

-La reunión fue muy franca, muy profunda, muy directa, con mucha química y buena relación. Ayudó que pudiésemos hablar en francés, sin intermediarios; eso los franceses lo valoran. Pudimos entrar muy a fondo en los temas que él había planteado durante su campaña, y la diferencia entre sus propuestas y las que defendía el ex Presidente Sarkozy, así como la diferencia entre sus propuestas y las que sostiene la canciller alemana, Angela Merkel. Lo invité a que hiciera una visita oficial a Chile y él me confirmó que venía a la cumbre de la Unión Europea y de América Latina en enero del próximo año, y que por supuesto aceptaba con mucho gusto. Es una invitación siempre sujeta a lo que pueda ocurrir por las circunstancias y la crisis por la que atraviesa Europa. Porque es una crisis muy seria, permítame decirle...

-¿Qué tan profunda?

-Muy profunda y va durar, yo pienso, mucho tiempo. Y eso debiera ser un mensaje para Chile...

-¿Lo dice por las discusiones internas de las últimas semanas?

-Tenemos que cuidar a nuestro país, estos no son tiempos para irresponsabilidades ni populismos. Y mientras más irresponsable y populista esté el ambiente, más serio y más responsable tiene que ser el Gobierno. Uno siente esa responsabilidad. Por algo la Constitución le otorga al Presidente la facultad exclusiva y excluyente en materias fundamentales, como el tema tributario, el tema del gasto, el tema previsional y el tema de los salarios.

-¿Se refiere a la discusión del salario mínimo?

-(Sin detenerse) Porque si uno lee los mensajes, da la impresión de que en este país muchos sectores se han olvidado de lo que es la responsabilidad y la seriedad con que se debe manejar una economía como la chilena, precisamente para que siga yéndole bien, en un contexto tan difícil de la economía internacional.

-Esta semana la Cámara de Diputados rechazó el proyecto de reajuste del salario mínimo que envió el Gobierno. Su propio partido pedía 200 mil pesos, bastante más de lo que decía el texto del Ejecutivo. Los ministros lo calificaron como populista. ¿Usted piensa lo mismo?

-Más que comentar las posiciones de los demás, permítame justificar la posición del Gobierno. El salario mínimo en Chile hoy son 182 mil pesos. Nosotros hemos propuesto incrementarlo en un 6%, para llevarlo a 193 mil pesos. Si uno considera este reajuste del 6%, con respecto a la inflación de los últimos doce meses, es un reajuste real del 2,8%. Y si lo considera con respecto a la inflación esperada de los próximos doce meses, según lo anticipado por el Banco Central, es un reajuste real del 3,3%.

-Es decir, el reajuste que nosotros estamos proponiendo hoy día es entre 40 y 50% mayor que el promedio de los reajustes que se aprobaron durante el gobierno de la Presidenta Bachelet, y por tanto sorprende la actitud de algunos parlamentarios que aprobaron esos reajustes y que hoy día rechazan otros reajustes que son significativamente mayores.

-Pero, ¿no está el país preparado para más?

-Lo que más quiere un Presidente es que no solamente el salario mínimo, sino que todos los salarios crezcan lo máximo posible, pero hay que compatibilizar ese deseo con las verdaderas posibilidades de la economía chilena. Por ejemplo, más del 50% de los trabajadores cuyo salario está en torno al salario mínimo, trabajan en empresas de menos de nueve personas, y más del 85% de los trabajadores cuyo salario está en torno al salario mínimo, trabaja en las pymes, y usted ha visto lo que han declarado las organizaciones de micro, pequeños y medianos empresarios, apoyando la posición del Gobierno.

-El aumento del salario mínimo permite acortar la brecha de la desigualdad...

-No es el único instrumento para lograr una sociedad más igualitaria y más justa. Simultáneamente, estamos implementando un instrumento muy poderoso, que es el ingreso ético familiar, que está beneficiando a 600 mil personas que viven en la pobreza extrema y a más de tres millones de chilenos a través de los incentivos al empleo de las mujeres. Y el Ingreso Ético Familiar tiene una ventaja: no afecta la creación de empleos ni las oportunidades de encontrar empleo.

-¿Y qué le parece que su propio partido, RN, pida los $200 mil?

-Me gustaría saber en base a qué hacen ese planteamiento, salvo que, como todos nosotros, simplemente quieran un salario mínimo lo más alto posible. ¿Se ha medido el impacto que eso puede tener en el empleo, lo que significa para una persona que se queda sin empleo, que se queda con salario cero, no mínimo, cero? Yo noto que en el ambiente hay demasiado voluntarismo, por no llamarlo populismo, o incluso irresponsabilidad. No podemos acelerar la máquina más allá de sus capacidades, como les ha ocurrido a tantas economías del mundo.

-¿Hay margen para subir un poco más de lo que propone el Gobierno?

-El Gobierno ha propuesto lo máximo que estima posible y responsable.

-Presidente, ¿hay opciones de que Chile se contagie por la crisis en Europa?

-Chile no está inmune ni blindado, como se dijo en el pasado. No solamente nos va a afectar, ya nos está afectando y muy fuerte. Por ejemplo, el precio del cobre, que era de US$ 4 hace unos meses, está hoy día en US$ 3,30. Esto significa unos siete mil u ocho mil millones de dólares para la economía chilena y unos cuatro mil millones de dólares menos para las arcas fiscales. También ha caído el precio de la celulosa, de la madera, de los pescados, de la fruta y de muchos de nuestros productos de exportación. Dicho esto, quiero, junto con manifestar mi preocupación y mi ocupación por este problema, también mostrar mi tranquilidad y confianza en que la economía chilena está sana y está sólida. Y, por lo tanto, si bien nos va a afectar, no va a ser con la misma fuerza y magnitud con que está golpeando a otros países.

El llamado al diálogo de Bachelet

-¿Tuvo la posibilidad de encontrarse con la ex Presidenta Bachelet en la cumbre de Río + 20?

-No, de hecho yo volé la noche del martes, desde México a Brasil. Llegamos el miércoles en la mañana, hicimos nuestro trabajo, hicimos nuestra presentación ante el plenario de la Cumbre Río + 20, tuvimos nuestras reuniones bilaterales y seguimos rumbo a Chile.

-Leí en un diario que habíamos estado a 300 metros de distancia, pero en medio de una asamblea donde había 20 ó 30 mil personas. Es como estar a 300 metros de distancia en el Estadio Nacional. Y por tanto no tuve la oportunidad de hablar con ella, pero en otras oportunidades, como en la Cumbre de Naciones Unidas del año pasado, sí me encontré con ella y tuvimos una grata conversación.

-¿Y leyó las declaraciones que hizo ella allá, llamando a un diálogo entre el Gobierno y la oposición? ¿Usted comparte ese llamado?

-El Gobierno ha tenido y seguirá teniendo una actitud permanente de apertura al diálogo y los acuerdos, pero para que ese diálogo tenga frutos y no sean meros fuegos artificiales, tiene que ser hecho sobre la base de la buena voluntad, y el Gobierno tiene buena voluntad. Tiene que ser hecho sin imposiciones ni exclusiones, y el Gobierno no hace exclusiones ni imposiciones. Tiene que ser hecho en el bien de Chile y no pensando en beneficios políticos o electorales. Y pensando en las verdaderas prioridades de la gente. Por eso el Gobierno está abierto al diálogo, pero sobre la base de las prioridades de la gente: la reforma educacional, la reforma a la salud, la agenda de seguridad ciudadana, la situación energética, y por supuesto el estar unidos para enfrentar las tormentas de la economía internacional.

-Pero si no hay coincidencia en los temas, no puede haber diálogo.

-Es que mire como es la historia. El presidente del senado propuso un diálogo que nosotros aceptamos de inmediato. Después fue desautorizado por el presidente del PPD, quien incluso dijo que no estaba dispuesto a ningún diálogo que favoreciera al Gobierno. Escalona renunció a su rol y desahució el diálogo. Posteriormente, han propuesto reanudarlo, pero con condiciones que a mi juicio no son adecuadas para tener frutos. E incluso ahora amenazan con un bloqueo legislativo. El Gobierno está dispuesto al diálogo, pero centrado en una agenda social y no sobre la base de una agenda de temas políticos, como propone la oposición.

-¿Y no debería el Gobierno tomar la iniciativa para generar las condiciones de un diálogo en vez de esperar a que se den las condiciones?

-El Gobierno toma permanentemente la iniciativa para restablecer el diálogo, a través de conductos formales e informales. Pero iniciar un diálogo sobre bases débiles, que lleven a un fracaso puede terminar haciendo retroceder más que avanzar.

-El tema del sistema binominal es un asunto que aparece como central para la Concertación, así lo han planteado los ex presidentes y es casi como una condición irrenunciable para ese conglomerado.

-¿Por qué no incorporarlo en la agenda?

-Nosotros no hemos excluido ningún tema y por tanto sí puede ser parte del diálogo. Lo que sí hemos dicho es que en ese asunto no basta con criticar el sistema existente, sino que hay que tener cierta claridad y acuerdos respecto del sistema que lo va a reemplazar eventualmente. Y en esa materia no ha habido nunca acuerdo; ni en la Concertación, durante los 20 años que gobernó, ni tampoco en la Alianza, para ser francos.

-Personalmente, creo que se puede perfeccionar el sistema electoral. Creo que debemos tener un sistema mayoritario para facilitar la gobernabilidad y al mismo tiempo tenemos que buscar la fórmula de que sea inclusivo y no deje a sectores significativos fuera.

-Pero lo que veo es que en lo único que se ha puesto de acuerdo la Concertación es en eliminar el número de 120 diputados que está en la Constitución. Pero nadie ha dicho cuántos quieren. ¿150, 200? Eso ya se votó hace un tiempo.

 "Si ella entra al debate, debe participar no sólo en los temas que le acomodan"

-El fin de semana pasado, la ex Presidenta Bachelet envió una carta a la Junta de la DC, lo que se ha interpretado como una señal de su regreso para ser candidata presidencial. ¿Usted lo interpreta de esa manera?

-Mire, la ex Presidenta Bachelet está en su pleno derecho de opinar libremente sobre los temas que a ella le parezcan relevantes. Si existe o no compatibilidad entre su cargo de ONU Mujeres y sus opiniones políticas tendrá que resolverlo ella con las Naciones Unidas. Pero si ella entra al debate, y está en su derecho de hacerlo, en mi opinión debe participar no solamente en los temas que a ella le acomodan, sino que también en los temas que le interesan a toda la ciudadanía.

-Este tipo de situaciones, ¿adelantan la carrera presidencial?

-Es que estamos en un período de transición, porque en el gabinete también hay ministros presidenciables, y ya hemos dicho que no vamos a tolerar ministros candidatos que descuiden sus labores para dedicarse a candidaturas.

-Lo mismo ocurre en la Concertación. Michelle Bachelet tiene un triple estatus: ex Presidenta, directora de ONU Mujeres y posible candidata. Yo pienso que después de las elecciones municipales se va a prender la luz en materia de candidaturas presidenciales. Hasta entonces va a haber un cierto grado de incertidumbre.

-¿Usted comparte lo que dijo el senador Juan Antonio Coloma, respecto de que cuando salgan los ministros del gabinete, también debería salir la ex Presidenta de la ONU?

-Como Presidente, tengo que velar porque los ministros sean buenos ministros y dediquen el 100% de su tiempo, de su pensamiento, de su energía y preocupación a los cargos del ministerio. Esa es mi tarea. La ex Presidenta Bachelet, o la Concertación, tendrán que decidir cuál es el momento oportuno para que eventualmente Michelle Bachelet deje su cargo en las Naciones Unidas.

-¿Sigue pensando que marzo de 2013 es una fecha razonable para que los ministros que así lo deseen, comiencen la campaña presidencial?

-He dicho que sería absurdo e imprudente desatar una campaña presidencial durante este año. La campaña es tarea del año 2013. Si es enero, febrero, marzo, abril o mayo es un tema que las circunstancias van a determinar.

-¿Usted le teme al síndrome del pato cojo?

-Francamente no, porque tenemos muy clara la agenda que aún hay por delante. Recuerde usted que la gran misión que nos hemos autoimpuesto es que Chile sea, antes de que termine esta década, un país desarrollado y sin pobreza, y a eso apunta la sociedad de oportunidades, seguridades y valores con las cuales estamos comprometidos. Pero para lograr eso necesitamos construir otros cuatro pilares, y desgraciadamente esos otros cuatro pilares que estamos construyendo estaban muy débiles cuando nosotros llegamos al Gobierno: mejorar la calidad y cobertura de la educación, dar un gran salto adelante en inversión en ciencia y tecnología, promover la innovación y el emprendimiento, y derrotar la pobreza y reducir las desigualdades excesivas. Esos son cuatro pilares absolutamente necesarios para poder dar este salto hacia el desarrollo, sobre bases sólidas.

-Presidente, los logros que usted enumera sobre su gobierno, ¿se van a reflejar en algún momento en las encuestas?

-Una cosa es la temperatura que muestran los termómetros y otra es la percepción térmica, y yo estoy seguro de que a la larga, si la realidad va por buen camino, las encuestas también van a ir por buen camino.

"Importantes líderes le preguntaron a Sebastián qué haría él si estuviera en su lugar"

"Estar en esta cumbre me permitió observar lo que somos y lo que tenemos desde afuera, desde la mirada de otros países. Y eso me ratificó lo que a muchos les cuesta ver en Chile: que en medio de un mundo tensionado por la crisis económica, nuestro país avanza y crece".

"La amenaza de crisis económica en grandes potencias fue el denominador común de esta cumbre. Importantes líderes le preguntaron a Sebastián qué haría él si estuviera en su lugar. Y eso no es gratuito, no es al azar. Demuestra que nuestro país, a pesar de su tamaño pequeño en comparación a los otros miembros permanentes del G20, es visto con respeto por lo que está haciendo en medio de las turbulencias económicas de hoy".

"La presencia de primeras damas en estas cumbres permite que uno sume otra mirada, distinta a la que entrega el marido. En el diálogo con otros presidentes, las primeras damas damos a conocer nuestros países desde un punto de vista diferente".

"El Presidente Obama , por ejemplo, en cuanto me vio me preguntó por el programa Elige Vivir Sano".

"Yo llevo el programa Elige Vivir Sano a todas las visitas internacionales en las que participo. Ahora, en México, tuvimos una agenda muy intensa. Hace poco, cuando estuvimos en Cartagena de Indias, la ministra de Salud quiso reunirse conmigo para conocer el programa, lo que para nosotros fue un honor".

"Además del material de Elige Vivir Sano , también llevo material de las siete fundaciones que están a mi cargo. Parece que nadie más lo ha hecho. Yo, por lo menos, a todas las partes que voy, llevo cajas de material. Primero, para que se conozcan lo que hacemos, y también es una forma de pedir ayuda indirecta a quienes quieran participar".

"Por mi experiencia, he visto que cada Primera Dama tiene la libertad de ejercer o no . Sin embargo, me he dado cuenta de que el rol es muy valorado todavía. Yo pensaba que era una 'institución' en retirada".

"En los primeros países que conocí en calidad de Primera Dama, como España o Francia, no estaba el papel de Primera Dama. Carla Bruni jugaba un rol sólo en las visitas de Estado, lo mismo ocurría con la señora de Zapatero. Cada una mantenía su vida independiente. Eso es algo que seguramente va a evolucionar con el tiempo. En otros países, muchos en vías de desarrollo, las Primeras Damas incluso pueden tener un estatuto jurídico, y juegan roles políticos".

"La próxima semana viajamos a Estados Unidos y volveremos a estar en contacto con Michelle Obama, también con el equipo del alcalde de Nueva York, que tiene un programa similar a Elige Vivir Sano, que ha tenido mucho éxito y que tiene un logo muy similar al nuestro, con una pequeña manzana".



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<p> El Presidente asegura que el Gobierno permanece abierto al diálogo con la oposición.</p>

 El Presidente asegura que el Gobierno permanece abierto al diálogo con la oposición.


Foto:ALEX MORENO

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