Steve Rivkin, director del Departamento de Economía de la U. de Illinois:
"Hay que asegurarse de que si el profesor no obtiene buenos logros, no seguirá trabajando"

El investigador asegura que deberían estar abiertas las puertas para que cualquier profesional enseñe en el aula. Además, defiende que a los docentes se les pague de acuerdo a su rendimiento y que a los malos profesores se los saque para siempre de la sala de clases.  

PAMELA ARAVENA BOLÍVAR 

Los títulos le sobran. Es profesor y director del Departamento de Economía de la Universidad de Illinois en Chicago. Además, es director asociado de Investigación del proyecto "Texas Schools", de la Universidad de Texas. Con investigaciones sobre las medidas de evaluación de la calidad de los profesores, Steve Rivkin vino a Chile, invitado por el Instituto Libertad e Inacap, para participar en el seminario "Calidad y Gestión en educación", donde explicó la urgencia de pagarles a los docentes según su desempeño en el aula.

-En Chile, la Beca Vocación de Profesor premia a los mejores postulantes a Pedagogía. ¿Deberíamos seleccionar aún más, como en Finlandia, que tiene varias pruebas?

"Esas pruebas entregan información valiosa sobre los estudiantes, pero en EE.UU. hay cada vez más evidencia de que es mejor desregular el proceso de convertirse en profesor. En otras palabras, deben existir exámenes para proteger al sistema de personas no calificadas, pero a la vez hay que permitir que ingrese la mayor cantidad de alumnos, incluso abriendo la posibilidad a que otros profesionales, de otras carreras, sean profesores".

-En Chile, más de la mitad de los recién egresados de Pedagogía no tienen competencias para enseñar ni manejan los contenidos. ¿Esos egresados ni siquiera deberían hacer clases?

"La respuesta obvia es que no, pero el problema es que necesitamos tener profesores en todas las salas de clases. Por eso mismo es válido que el grupo de potenciales profesores se amplíe a todas las profesiones".

-¿Se debe asegurar un sueldo alto para atraer a los mejores a la docencia?

"Mejorar los sueldos puede atraer a más personas a ser profesores, pero no sé si los directores sólo con eso conseguirán a los más sobresalientes. Es más promisorio mejorar los sueldos a los nuevos profesores que acepten someterse a evaluaciones rigurosas".

-¿Cómo y quién debería evaluarlos?

"Hay muchos enfoques posibles, pero fundamentalmente, el director. Lo relevante es que ese alguien realice la evaluación en la misma sala de clases, observando la manera de enseñar del profesor y el desempeño del alumno en sus trabajos, pruebas u otros resultados que sirvan para ver cómo se desenvuelve".

-Un punto crítico en la fórmula es cómo medir esa efectividad en la sala de clases.

"Los buenos directores y los sostenedores talentosos entienden qué es un buen profesor: el que controla su sala de clases, que da explicaciones claras, transmite información de modo emocionante e interesante, evalúa correctamente si sus alumnos entienden. Y no me refiero sólo a los resultados, sino también al desarrollo y a la mejora continua del aprendizaje durante el año escolar".

-¿Cuáles son los incentivos más importantes?

"El principal es asegurarse de que si el profesor no obtiene buenos logros, no seguirá trabajando. Esta es una profesión relativamente mal pagada, entonces las compensaciones para los mejores deben ir por el lado de incentivos financieros o seguridad laboral. Lo más importante es que la principal satisfacción de los profesores sea el éxito de los niños".

-¿En qué momento se debería sacar a los malos profesores?

"Hay que ser equilibrados entre dos necesidades: darles posibilidades de mejorar y evitar someter a los niños a malos profesores. A los docentes a quienes el director no les detecte potencialidades para mejorar, se les debe sacar lo antes posible".

-¿Y cómo se ayuda a los que sí tienen potencialidades? ¿Con capacitación?

"La evidencia muestra que los planes de estudio generales no son tan eficaces. Más importantes son las evaluaciones serias de su desempeño en la sala y el apoyo concreto en las áreas en que específicamente estén débiles.

-¿Y quién prepara a los directores para hacer buenas evaluaciones, equilibradas y justas?

"La preparación de los directores es una parte menor, porque es un aprender a hacer. Si el director o el sostenedor están siendo a su vez evaluados y compensados económicamente o con seguridad laboral de acuerdo a si las escuelas son gestionadas exitosamente, entonces no favorecerán el amiguismo por sobre la eficacia en sus profesores. Ahí será relevante que aprendan a evaluar bien.

 


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Mejorar los sueldos para atraer a más personas a ser profesores, opina Steve Rivkin (abajo) no asegura buenos maestros. Es más promisorio mejorar los sueldos a los nuevos profesores que acepten someterse a evaluaciones rigurosas.
Mejorar los sueldos para atraer a más personas a ser profesores, opina Steve Rivkin (abajo) no asegura buenos maestros. "Es más promisorio mejorar los sueldos a los nuevos profesores que acepten someterse a evaluaciones rigurosas".

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