lunes 25 de junio de 2012  
 
"La agricultura sin política hídrica no va a funcionar"
 
Para Germán Wielandt, presidente de la Asociación Gremial de Riego y Drenaje, consolidar el riego para el agro es un tema de seguridad alimentaria. Insiste en que el país requiere actuar con coherencia y planificar acciones de corto plazo.  

Patricia Vildósola Errázuriz Germán Wielandt, presidente de la Asociación Gremial de Riego y Drenaje, es enfático.

"El país sin política hídrica no va a funcionar. Echamos de menos una política hídrica con mirada de futuro y con sentido de país. Y eso no está claro".

Este ingeniero agrónomo -gerente de Agroriego y, desde hace alrededor de un año, presidente de la Agryd- está convencido de que el tema del agua es mucho más que sólo un problema de tecnologías, equipos e infraestructura.

"En el país está la tecnología de avanzada en el mundo en materia de riego. Se está trabajando la capacitación de los usuarios e incentivando las competencias laborales en los campos para que puedan hacer uso de ella.

Para el especialista el tema es de sustentabilidad y de seguridad alimentaria.

"Hay que entender que el riego es básico para la agricultura y ésta es básica para el país. Pero, a pesar de ello, ¿dónde está la política hídrica?, ¿dónde está la importancia del agro para el país? ¿Quién da la sustentabilidad y seguridad alimentaria?, ¿quién hace soberanía en el país? La agricultura... Entonces esto es un problema político de fondo, al que no se le presta la atención o no se le da la fuerza que requiere".

No se trata un problema de falta de recursos para invertir en riego o en incorporar nuevas tecnologías. En realidad es tajante cuando asegura que la plata está, el problema es que no se puede hacer uso de ella con la rapidez que se requiere. Y ello básicamente por descoordinaciones entre las distintas reparticiones ministeriales involucradas en el tema.

"Aquí hay un problema interministerial y hay conflicto de intereses. Se funciona con una visión que no es común. El Ministerio de Agricultura, a través de de la Comisión Nacional de Riego, ha trabajado en forma óptima la Ley 18.450 de fomento de riego. Con ella la CNR tiene una tremenda caja de herramientas bajo la cual se ha desarrollado gran parte del sector agrícola del país. Pero ¿qué saca con tener buenos recursos si los que tienen la llave de esa caja, son la Dirección General de Aguas y la Dirección de Obras Hidráulicas, que dependen del Ministerio de Obras Públicas. Aquí no se han aunado criterios técnicos ni de aplicación, esto porque esas dos últimas instituciones no tienen los recursos técnicos y administrativos para llevar a cabo la tarea que tienen a cargo", enfatiza.

Wielandt no desconoce los esfuerzos que se hacen. Reconoce, por ejemplo, que en lo que las autoridades llaman política hídrica se contemplan acciones de mediano y largo plazo en las que se está trabajando. Pero critica la ausencia de medidas de corto plazo que permitan enfrentar de forma eficiente y rápida el problema.

"¿Por qué no impulsar embalses estacionales de hasta un millón de metros cúbicos, que podrían construirse con aporte público y privado, a costos medianos y de forma muy rápida? Porque los embalses que se están planificando están bien, pero toman tiempo y se requiere ejecutar acciones de forma más expedita. Estos estacionales, de tamaño intermedio, tienen bajo impacto ambiental y requieren de pocas medidas de mitigación", insiste.

En el país los privados pueden construir embalses de hasta 50.000 m3 y máximo 5 metros de altura, sin necesidad de autorización de la DGA. Sin embargo, cuando el volumen es mayor hay que solicitar autorizaciones que implican estudios que toman tiempo, y en el intertanto el agua se sigue perdiendo.

"Hay privados, en asociaciones o agrupaciones, que quieren hacerlo. Pero pasamos de nuevo porque se requiere una mayor coordinación interministerial", enfatiza.

-¿Significa que no se están haciendo las cosas?

-Lo que planteo es que hoy hay muy buenos recursos económicos que están disponibles, pero que no se pueden ocupar o aplicar por problemas administrativos. La ley 18.450 tiene fondos. Bastantes. Pero podríamos acceder a más desarrollos si se destraban problemas como la asignación de derechos de aguas, de permisos de bocatomas. Denle a la DGA los recursos, modernicen e implementen y tengan un sistema más eficiente, para que ella pueda cumplir con su labor.

-¿Significa que alguien no está haciendo su trabajo?

-Hay falta de coherencia. ¿Cómo quieres administrar el recurso si no sabes lo que tienes? Porque si no sé cuánta agua tengo es muy difícil que la pueda administrar. Y lo que ocurre es que la DGA, si no sabe cuánta agua hay o cuáles son los recursos que tiene, para no sobrepasarse, no los otorga. Así en la VII y VIII Región están todos los acuíferos cerrados, es decir, no se están otorgando derechos. Y en la zona de Osorno están complicados porque no está desarrollado el tema de asociaciones de aguas y canalistas. Entonces, hay discrepancias entre lo que ocurre en Valdivia y en Osorno, por ejemplo, en el otorgamiento de permisos de bocatomas, para captar las aguas.

-Pero ¿la ley funciona o no?

-La ley es muy buena, pero está atada de manos porque no están aunados los criterios. Lo que planteamos es que haya una mayor coherencia con todo lo que se está diciendo.

Lo de mediano y largo plazo está muy bien. Pero en el corto plazo faltan acciones y se trata de cosas sencillas, como los embalses de un millón de metros cúbicos o fomentar con recursos para la tecnificación. Generar un mercado de agua... pero ¿cómo vendo lo que no tengo?

En realidad, junto con coherencia entre los actores, falta conocimiento técnico en la DGA. Porque se producen problemas domésticos, que son a nivel de reglamento, no de norma, que entraban los procesos de tecnificación, como las intervenciones de los esteros. ¿Cuál es la definición de estero, por ejemplo? Sin embargo, el no entender qué es uno de ellos puede entorpecer todo un proceso de tecnificación de un predio, porque un funcionario puede decir que la ley no lo permite, ya que no se puede intervenir un curso de agua que es interior.

Entonces, aquí hay que tener claro que lo que se requiere es invertir, pero no sólo en riego, sino en aunar criterios y en contar con especialistas al interior de los organismos para que tengan la capacidad y los conocimientos técnicos que se requiere. Sin una política hídrica que considere estos temas y donde se funcione con mirada de futuro, la agricultura no va a funcionar. La industria está avanzando, pero se requiere el apoyo de la autoridad.

"No se trata de falta de recursos para invertir en riego [...] La plata está, el problema es que no se puede hacer uso de ella con la rapidez que se requiere".

"¿Por qué no impulsar embalses estacionales de hasta un millón de metros cúbicos, que podrían construirse con aporte público y privado, a costos medianos y de forma muy rápida?"

 Cuánto crece la superficie bajo riegoEl objetivo de la Ley 18.450 de fomento a la inversión privada en obras de riego y drenaje es incentivar el aumento de la superficie bajo riego y aumentar la eficiencia en el uso de agua. Para ello, en 2011 contó con 36 mil 150 millones de pesos, para 18 concursos, a los que pueden postular los agricultores que requieren mejorar su infraestructura. Para este año los recursos, que son administrados por la Comisión Nacional de Riego, aumentaron a $41 mil millones para 27 concursos. A ellos se agregan $10 mil millones que sumaron los gobiernos regionales de O'Higgins, Biobío, Arica y Parinacota para concursos exclusivos en sus zonas, y aportes de Indap por $13 mil millones.

La aplicación de la Ley de fomento 18.450 en los años 2011 y 2012 ha significado que a la fecha se han tecnificado 32.977 hectáreas, y sumar 19.041 nuevas hectáreas al riego, con un total de 35.936 beneficiados, según la información de la CNR.Qué es AgrydLa Asociación Gremial de Riego y Drenaje tiene 54 socios, entre los que hay fabricantes, empresas diseñadores y académicos, consultores de la ley de riego y abogados especializados.

Patricia Vildósola Errázuriz.

   
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