Comicios presidenciales de este domingo:
Pese a sus 60 mil muertos, la guerra contra los narcos ha sido casi invisible en la campaña

Las propuestas han sido vagas y sugieren un continuismo respecto de la estrategia de Calderón.  

JEAN PALOU EGOAGUIRRE Enviado especial 

En Ciudad de México la violencia del narcotráfico generalmente se ve por televisión y en los diarios. "Está bien fea la cosa en el norte", se lamentan los habitantes del Distrito Federal, pero luego siguen adelante con sus vidas en esta urbe que registra 1,9 homicidios cada 100 mil habitantes, muy lejos del promedio nacional de 14,6 o de estados como Chihuahua (79,7) o Guerrero (50,3). Mientras en todo el país el año pasado hubo cerca de 16.600 homicidios y 596 decapitados relacionados con el crimen organizado, acá se trata de sucesos extraños, y no sorprende que el problema les sea ajeno.

"Aquí, lamentablemente, seguimos la lógica de 'no me toca a mí' y seguimos con nuestra vida", admite uno de los jóvenes que acampan en la Plaza de la República como parte del movimiento estudiantil #Yosoy132, que, pese a su frescura, no ha dicho palabra sobre la narcoviolencia. "Y no te sorprenda que el pinche 'Chapo' Guzmán viva en las Lomas de Chapultepec, ¿eh?", añade, en referencia al temido capo del cartel de Sinaloa y a uno de los barrios más exclusivos de la ciudad.

Sin embargo, el asesinato esta semana de tres policías federales en el terminal 2 del aeropuerto de la capital, por disparos de otros tres uniformados coimeados por los carteles, ha recordado que la violencia narco está a la vuelta... Y que los candidatos presidenciales casi se han olvidado del tema durante la larga campaña.

"No es que no haya habido mucho o poco debate en la campaña, ¡es que no ha habido ningún debate sobre la estrategia contra el narcotráfico!", recalca Raúl Benítez, experto en temas de seguridad de la Universidad Autónoma de México (UNAM). "Los tres candidatos coincidieron en términos generales sobre la estrategia del gobierno de Felipe Calderón, con matices muy superficiales, y no ha habido ninguna propuesta de nada. Todos dijeron lo mismo, que hay que fortalecer a la policía -le pusieron distintos nombres, gendarmería, carabineros, policía nacional- y que se sacará el Ejército cuando haya fuerzas insuficientes para hacer el trabajo".

El tema es incómodo. Mientras la oficialista Josefina Vázquez Mota, del Partido de Acción Nacional (PAN), carga con el peso de los cerca de 60 mil muertos y más de 5 mil desaparecidos en el sexenio de Felipe Calderón, el favorito, Enrique Peña Nieto, tiene un flanco abierto porque los estados donde hay más violencia -como Chihuahua, Nuevo León, Tamaulipas y Veracruz- están gobernados por su agrupación, el Partido Revolucionario Institucional (PRI).

Además, el mismo Calderón ha insinuado que si el PRI vuelve al poder "pactará" con los carteles, como algunos dicen que hizo cuando gobernó por 71 años.

El izquierdista Andrés López Obrador, del Partido de la Revolución Democrática (PRD, segundo en los sondeos), no ha tomado una posición clara, y bajo el eslogan "abrazos, no balazos", ha pedido enfocarse en las causas sociales del crimen, y ha criticado a EE.UU.: "Deberían enviarnos créditos baratos, no helicópteros".

Peña Nieto ha dicho que creará una gendarmería de 40 mil agentes, pero aún no está clara su definición ni atribuciones, en un país en el que conviven -y a veces chocan- cuerpos policiales municipales, estatales y federales, además de militares. Por otro lado, él anunció la asesoría en temas de seguridad del general colombiano Óscar Naranjo, conocido como el "mejor policía del mundo" y famoso por capturar al capo colombiano Pablo Escobar.

Pero hay escepticismo. "No hay que cegarse por estos señuelos mediáticos", advierte el experto en temas de seguridad Edgardo Buscaglia, presidente de Acción Ciudadana y académico de la universidad de Columbia. "Esto de la gendarmería es una burrada, que simplemente va a tirar más gasolina al fuego. Es una propuesta mediática, al igual que mostrar a Naranjo como si fuese la panacea a todos los problemas".

Benítez asegura, por su parte, que la contratación de Naranjo más bien parece ser "una garantía de EE.UU. de que no va a haber cambios con el PRI", ya que el general colombiano trabajó muy de cerca con la DEA. Pero no ve mayores cambios con Peña Nieto: "Yo al gobierno del PRI lo veo exactamente igual al del PAN", dice.

Control de daños

Para el corresponsal británico Ioan Grillo, autor de "El Narco" -libro que se considera de referencia para comprender el fenómeno-, sí es esperable que haya cambios en el enfoque del PRI respecto de la guerra de Calderón. "Los mexicanos no hablan muy francamente las cosas, hay que ver detrás qué dicen. En su discurso, Peña Nieto asegura que tendrá como prioridad bajar los homicidios, extorsiones y secuestros. Calderón, en cambio, se caracterizó por detener o matar a capos, acciones espectaculares, grandes decomisos, aunque los homicidios se dispararon. Calderón dice 'hemos dado de baja a 22 de los 37 capos más buscados', Peña Nieto dirá 'hemos bajado los niveles de homicidios'. Va a ser más un control de daños".

¿Significa esto que negociarán con los narcos? "Con el PRI hubo mucha corrupción con el narcotráfico (...) Probablemente va a seguir, pero Peña Nieto va a ser cuidadoso de no cometer errores tan evidentes", opina Grillo.

Buscaglia recalca, por su parte, que ni el PRI ni nadie avanzará mientras no se apliquen "medidas patrimoniales contra la clase política del más alto nivel y de todos los partidos" corrompidos por el crimen organizado. "Acá no hay ideologías, la clase política está ampliamente infiltrada, como lo estaba la colombiana y la italiana en su momento", dice este ex asesor de la ONU.

Y añade: "durante la campaña ha habido un pacto de impunidad, de no hablar sobre el tema pese a todos los muertos. Los partidos no quieren abrir la cloaca de corrupción que los ha invadido (...) Éste es un país con una transición política interminable, donde los políticos no se han puesto de acuerdo sobre los controles que se tienen que aplicar ellos mismos, y por lo tanto la delincuencia organizada está -como dicen los mexicanos- en medio de una pachanga, expandiéndose para todos lados".

36% de los mexicanos ha visto actividad criminal en sus barrios este año, según un sondeo de Gallup conocido ayer. En 2007 esa cifra era de 51%.

42 delitos por minuto se cometen en México, según cifras recopiladas por el conocido investigador Alejandro Hope.

 


Herramientas Reducir letras Aumentar letras Enviar Imprimir
<b>DETENCIONES Y DECOMISOS</b>, como el que muestra esta foto de archivo, fueron eje de la estrategia de Calderón. En la imagen, miembros de Los Zetas capturados en el norte de México.
DETENCIONES Y DECOMISOS, como el que muestra esta foto de archivo, fueron eje de la estrategia de Calderón. En la imagen, miembros de Los Zetas capturados en el norte de México.
Foto:REUTERS


Servicios El Mercurio
   Suscripciones:
Suscríbase a El Mercurio vía Internet y acceda a exclusivos descuentos.
   InfoMercurio:
Todos los artículos publicados en El Mercurio desde 1900.
   Club de Lectores:
Conozca los beneficios que tenemos para mostrar.


Otros Servicios
   Defunciones
   Ediciones anteriores
   Propiedades
   Suscripciones
   Empleos
   PSU@El Mercurio
   Contratar publicidad
   Club de Lectores
   Clase Ejecutiva
   El Mercurio - Aguilar
 


Buscador emol.com Ir al demo interactivo Buscador emol.com
0  
Versión Digital

  • Revistas
    El Mercurio
  • PSU@ElMercurio.com Ediciones Especiales