Perjudica a un mayor número de personas:
"Cibercondría", el mal que afecta a los hipocondríacos actuales

Buscan en la web la explicación a sus molestias, pero el exceso de información les provoca aún más ansiedad. Los doctores dicen que estos casos son cada vez más comunes en Chile.  

AMALIA TORRES 

Un dolor de cabeza significa un tumor cerebral. Un resfrío despierta la sospecha de un cáncer diseminado en los pulmones. Una mínima mancha en la lengua es la confirmación de VIH.

Internet se ha vuelto el médico más consultado por los hipocondríacos actuales, pero la misma herramienta que utilizan para saber más de sus síntomas termina provocándoles una angustia mayor.

"La gente tiene mucho más acceso a la información médica que antes. De hecho, ya hay un término para la hipocondría de la gente que pasa todo su tiempo en internet buscando síntomas: cibercondría. Esto tiene varios efectos. Es muy fácil quedar pegado buscando más y más información, porque, además, es muy sencillo encontrarla. Pero, por supuesto, mucha de esa información es inexacta o engañosa, e incluso la mejor información médica, por ejemplo, la que está en las revistas científicas más importantes, sigue siendo general, y no sobre la persona específica que está preocupada de leerla en línea. Por eso, la relación médico-paciente sigue siendo esencial", explica a "El Mercurio" Catherine Belling, autora del libro "A Condition of Doubt: The Meanings of Hypochondria" y profesora de la escuela de medicina de la Universidad de Northwestern (EE.UU.).

Con ella coinciden el doctor Luis Risco, director de psiquiatría del Hospital Clínico de la Universidad de Chile, y la psiquiatra de la Clínica Las Condes, Lina Ortiz.

"Internet no contextualiza la enfermedad, por lo que puede potenciar el rasgo hipocondríaco", dice Ortiz.

"En la época actual buscar los males en internet es una característica frecuente. Entonces los pacientes hipocondríacos no tienen sólo la presunción de que tienen una enfermedad. Al explorar la web y ver que tienen padecimientos similares a algunas enfermedades, eso los confirma y configuran más sus propios síntomas", agrega Risco.

A esto se suma -explica el doctor Rubén Lamich, jefe de Unidad de Cardiología de la Clínica Santa María- que estas personas llegan exigiendo cierto tipo de exámenes y conociendo los efectos secundarios de los remedios que se les recetan. "Me han tocado pacientes que, por ejemplo, me dicen que quizás sería bueno hacerse un ecocardiograma Doppler, porque en su niñez tuvieron un soplo. O que, como saben tanto de los efectos de los medicamentos, empiezan a somatizar. Es bastante frecuente".

Pero no sólo el hipocondríaco habitual se potencia con internet. También han nacido "hipocondríacos agudos", como los llama el psicólogo clínico Raúl Carvajal. "Son personas que si les duele una pierna, y ven en internet que los síntomas pueden corresponder a cáncer, lo pasan mal una semana, hasta un mes esperando lo peor. Pero se les acaba cuando van al doctor".

Cambio de mirada

Dentro de las clasificaciones actuales, según el DSM- 4 (Diagnostic and Statistical Manual) la hipocondría es un trastorno somatomorfo (al igual que la somatización o la dismorfia corporal). Pero en el próximo Manual de Diagnósticos Mentales de la Asociación Americana de Psiquiatría -que se lanzará en mayo del 2013- se espera reemplazar "hipocondría" por "enfermedad de trastorno ansioso".

"Esto es sobre todo para alejar las asociaciones negativas de los hipocondríacos con figuras cómicas, a quienes realmente no les sucede nada", explica Belling.

Un error que no tiene nada de cierto, según la experta. "Para ellos el miedo es una fuente real de sufrimiento. La hipocondría se basa en un terrible miedo de que se tiene una enfermedad y nadie te cree. Tu doctor no puede encontrarla, pero eso no significa que dejes de pensar que existe, que está ahí. Eso hace que los hipocondríacos se vuelvan ansiosos y estén aislados del resto".

Eso sí, para el doctor Risco, esta revisión norteamericana también representa la controversia que existe en la comunidad psiquiátrica sobre este trastorno. "No se conoce el origen de la hipocondría, probablemente tenga varios". Ansiedad, depresión o haber sido criado en un ambiente hipocondríaco serían algunas de las causas.

 Menos computador

Aunque es difícil prohibirle a los hipocondríacos que revisen sus síntomas en internet, lo ideal, dice el psicólogo de la Clínica Santa María, Raúl Carvajal, es sugerirles que restrinjan esas búsquedas. "A los pacientes muy ansiosos les digo que lo que van a encontrar les va a hacer mal de plano, porque no están preparados para verlo. Y con los pacientes que sufren enfermedades crónicas, les sugiero que no vean internet, o que, si lo hacen, vean sólo sitios recomendados. Para eso les hacemos una orientación del uso". Esto, porque, según su experiencia, "a veces los pacientes revisan páginas antiguas que no tienen nada que ver con los tratamientos o pronósticos actuales".



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Foto:Alfredo Cáceres


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