viernes 2 de noviembre de 2012  
 
¿Qué esconde el disfraz?
 


Por Lola Foster Alguien acaba de poner en Facebook uno de esos manifiestos que siempre sacan una sonrisa. Éste me dejó pensando. 

Come comida de verdad, no paquetes ni promesas. Deja de comer números. 

Cocina con tus hijos. Enséñales. Cocina desde el corazón.

Cultiva tus alimentos. Apoya a los productores locales.

Me quedé pensando. Eso de comer números, calorías, porcentajes, siglas creadas para no ser entendidas. En los paquetes llenos de promesas falsas fabricadas por creativos de una oficina de publicidad. Lindos los envases, pero ¿qué esconde el disfraz? Ahora entiendo por qué los alimentos naturales tienen esos envases fomes: porque no necesitan esconder nada y no tienen plata para pagar la agencia de publicidad. Pienso en los campesinos de por aquí cerca que cultivan la tierra y cuidan sus gallinas que picotean lombrices de donde salen huevos de yema naranja, pero que no llegan al supermercado porque no pueden competir con esos que salen de campos de concentración. ¿Puede un tomate durar 15 días en el refrigerador? Ya sabemos que los yogures vencidos los vuelven a revolver y reenvasar (eso en lenguaje etiquetoide se llama T1, T2, T3 según las veces que ha sido revuelto). 

Abrí el refrigerador y tomé un frasco de esas mayonesas blancas (¿menos o más colorantes que las más amarillas de antes?, no sé). Miré la etiqueta. Uno de los ingredientes es: "DTA". Wikipedia me informó que se trata de ácido etilendiaminotetraacético, utilizado como agente quelante que puede crear complejos con un metal que tenga una estructura de coordinación octaédrica, que coordina a metales pesados de forma reversible por cuatro posiciones acetato y dos amino, lo que lo convierte en un ligando hexadentado. Seguí con una bebida light que tiene "enilalnanina": sustancia que tiene la habilidad de bloquear las encefalinasas en el sistema nervioso central, que normalmente se encargan de degradar las hormonas naturales parecidas a la morfina. Del terror. 

Lo de cocinar con los niños lo hago y es la única manera de que prueben cosas diferentes: revolviendo la olla y chupeteando la cuchara de palo. Cuando pico jengibre, las hago olerlo, lo mismo el ajo. Rompo con la mano atados de cilantro y se los pongo en la nariz. Cocinar de la nada es la consigna.

 Receta básica de arroz integralLavar una taza de arroz varias veces en agua fría. Poner en una olla, cubrir con una taza y media de agua fría (o caldo de ave o de verdura), una cucharadita de mantequilla y sal a gusto. Poner a fuego fuerte y cuando suelte el hervor, revolver, tapar y cocinar a fuego mínimo 20 minutos. Apagar el fuego y dejar descansar 15 minutos sin destapar la olla. Airear con un tenedor y servir (si sobra agua en la olla no importa, se bota).

Por Lola Foster.

   
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