viernes 2 de noviembre de 2012  
 
El variado cine chileno que aterriza en noviembre
 
Dos esperadas apuestas del cine local, lo nuevo de Jorge Olguín, "Caleuche: el llamado del mar"; y la biografía de Los Prisioneros antes de ser Los Prisioneros, "Miguel San Miguel"; más la cinta indie "Zoológico", con Héctor Morales, le dan un tono de chilenidad a este mes que comienza. No se confunda, no estamos en septiembre. Pero este es el noviembre más patriota que tenemos en mucho tiempo, por lo menos, en la pantalla grande.  

ERNESTO GARRATT VIÑES Un barco fantasma, el origen de una banda de rock, el drama de las familias modernas. Son tres temáticas que hablan de diversidad y parte del menú de lo que aterrizará esta temporada a las salas de cine con la etiqueta de "Hecho en Chile". Noviembre se tiñe de colores patrios con "Caleuche: el llamado del mar", de Jorge Olguín, en torno al mito chilote del barco fantasma; con "Miguel San Miguel", la historia de cómo la banda de rock de los 80 se convirtió en Los Prisioneros, y "Zoológico", una película de cine independiente, con Héctor Morales, acerca de lo que significa ser adolescente en el Chile de hoy. 

Esta diversa oferta de títulos chilenos en las salas de cine se suma a un objetivamente buen año para las películas locales, con el exitazo de "Stefan vs. Kramer" y sus más de 2 millones de espectadores y un reguero de estrenos que, promediando, han funcionado. Opina Matías Cruz, director debutante con "Miguel San Miguel": "No es novedad que en Chile se hacen muchas películas al año, pero no todas pueden llegar a ver la luz en las salas de cine. Entonces, que coincidamos tres títulos tan diversos creo que es una buena radiografía de lo que de verdad pasa hoy en el cine chileno: hay contenidos tan variados entre lo que se está haciendo y me parece que tener en un mismo mes, un trío de producciones nacionales es sólo positivo".

Es verdad que suele haber discordia cuando dos o más estrenos chilenos compiten tan seguido en la cartelera, pero en este escenario de los últimos años, con cerca de 30 títulos nacionales estrenados anualmente, la diversidad es un arma y herramienta útil para que cada película nacional encuentre su nicho. Y en el caso de "Caleuche: el llamado del mar", que se estrena el 8 de noviembre en salas chilenas, el objetivo es mezclar terror, mitología de Chiloé y entretención, bajo el apoyo de una transnacional como Disney -la empresa del ratón Mickey que acaba de comprar a George Lucas esa verdadera juguetería que es la franquicia de "La guerra de las galaxias"- y que se fijó hace un año en esta apuesta de terror local. Porque Disney, a través de Buenavista, va a distribuir este filme que costó US$ 2 millones, tanto en Chile como en el extranjero.

TERROR. Protagonizada por la brasileña Gillese Itié como la científica marina Isabel Millalobos, una "extraña" en el mundo chilote, esta es una inmersión en la mitología de la Isla y todo comienza, como se ve en la película, a mediados de los años 50. Vemos a la actriz Luz Valdivieso como una mujer en trabajo de parto, dentro de una casa de la zona, al lado del mar. Su marido espera ansioso el alumbramiento, pero su cara es cruzada por la pena cuando el niño nace muerto. "Es la tercera vez", dice el personaje de Luz Valdivieso, secundario pero clave en este argumento inicial. Lo que vemos después es al marido, pescador, en altamar saliendo al encuentro, entre la bruma, del Caleuche, el barco que, según la mitología chilota, transporta almas en pena. Corte a otra escena y en la puerta de la pareja infértil, es dejado un niño casi recién nacido.

"Ese niño se va a convertir en el padre de la protagonista", aclara Luz Valdivieso sobre la genealogía de "Caleuche". La actriz conversa sobre su participación en esta cinta entre las grabaciones de la teleserie de TVN, "Separados" y detalla que es, básicamente, la segunda película en su carrera, después de "Casa de remolienda" (2007), de Joaquín Eyzaguirre. "Rodamos en Chiloé sin problemas, yo estaba con mi hijo muy chico y trabajar con (el director) Jorge Olguín resultó un placer porque tenía todo muy claro, en especial cuando se trata de una película como ésta con efectos especiales y vinculada al mundo de la fantasía, como lo es una película que también me encanta 'El laberinto del fauno"', dice.

La historia de "Caleuche", en el presente, sigue el descubrimiento que hace Gillese Itié, es decir, su personaje, la científica marina Isabel Millalobos, en el mundo chilote. Es un choque entre escepticismo científico y el mágico e irreal mundo de la isla, famosa no sólo por sus paisajes sino que por su poderosa mitología con traucos, pincoyas, ánimas de Cucao y, claro, el barco fantasma. "Sé que en el rodaje pasaron cosas raras, yo no vi, estuve menos tiempo que el resto, pero puedes preguntarle a otra persona", dice Luz Valdivieso.

Y esa otra persona es el actor Eduardo Paxeco, co protagonista y un actor chileno en ascenso (desde su notable participación de "La buena vida", de Andrés Wood). "Yo interpreto a Simón Cárdenas, un pescador que hace un pacto con Caleuche, poniendo en peligro su alma". Este pescador es el hombre que de alguna manera servirá de guía a esta "no chilota" en los miedos y mitos de la zona.

¿Hubo realmente momentos extraños o pasaron cosas raras, como apariciones o ruidos de espectros? Paxeco responde: "Fue una bella experiencia entrar en el mundo chilote a convivir con sus habitantes, con su magia y con el respeto que le tienen a su mitología (...) Las energías están, la brujería también se vive, conocí un lugar mágico donde hacen rituales desde hace décadas, la carga es total y siempre sentí que cuando me iba, un angelito se montaba a mi espalda y me acompañaba, sobre todo en las noches, cuando la marea subía y salía a caminar para ver el mar oscuro junto a la neblina. En ese mar se ven cosas raras, luces que salen, entran y bailan entre la niebla. Hay gente que asegura haber visto el barco y otras personas que aseguran haber sido castigados por el Caleuche y que sus seres queridos, reclamados por el barco, no han vuelto más desde que se fueron a alta mar".

Paxeco graba actualmente la serie "La sexóloga" de CHV y además filma en Bolivia la película "Olvidados", bajo las órdenes del director mexicano Carlos Bolado, (co director del documental nominado al Oscar en 2001, "Promises"). "El desafío fue combatir cinematográficamente con el clima, con los cambios naturales de luz, con el frío del viento en mar abierto, con las profundidades de Dalcahue... fue arriesgado bucear, los botes, las olas... Fue una aventura que disfruté mucho y deseo repetir", menciona. Si todo sale bien, le gustaría volver a trabajar con Jorge Olguín, especialista en filmes de terror y fantasía, en la cinta que comenzaría a rodar en noviembre, "Voices of the forest".

"Espero que podamos organizar todo y hacer calzar fechas", dice Eduardo Paxeco porque calzar fechas ha sido uno de los grandes temas a la hora de hacer realidad este sueño de Jorge Olguín. "Desde que en 2003 nos ganamos Corfo para desarrollar el guión, y después que en 2005 se ganó el Fondo Audiovisual, recién en 2011 se completó la producción al entrar Buenavista", recuerda Olguín y mirando hacia atrás hay que recordar a Leonor Varela y Santiago Cabrera, fichados en el pasado para los roles que en el presente encarnan Gillese Itié y Eduardo Paxeco.

INDEPENDIENTE. Pero no todo puede ser una superproducción, por lo menos para nuestro pequeño mercado. El actor Héctor Morales está haciendo una elección por participar y poner su talento al servicio del cine independiente local. En noviembre estará en dos producciones de corte alternativo, con códigos y lenguajes y búsquedas más específicas que la masiva entretención. Eso, sin embargo, no quita que uno se puede entretener con "Réquiem", presente en el Festival de cine de Antofagasta y en "Zoológico", que se estrena el 22 de noviembre en salas y del joven cineasta Rodrigo Marín, el mismo detrás de "Las niñas" (2007): un estudio femenino con dos actrices frente a la cámara, Sofía Oportot y Antonia Santa María.

En esta ocasión, "Zoológico" es un estudio social sobre un trío de adolescentes chilenos: pequeños animales "de estudio" que la cámara de Marín aborda desde adentro y fuera de sus jaulas. Dice Héctor Morales: "Esta película se basa en un hecho que ocurrió en la Avenida Las Condes, que un chico acuchilló a otro en la madrugada. La película investiga esta marginalidad que es otra marginalidad, no es la del cabro que le falta todo sino de quien tiene todo", explica. "Está este niño que vive en Estados Unidos y se viene a vivir a Santiago y otra chica que vive en La Dehesa y está rayada por la televisión y un cabro que anda en skate todo el día", dice, entusiasmado de participar en un proyecto como "Zoológico" y que cuenta con la actuaciones de los jóvenes Luis Balmaceda, Santiago de Aguirre y Alicia Rodríguez ("Joven y alocada").

Morales hace de un adulto en esta fauna juvenil. "Soy el pololo de la madre de uno de los chicos. Su mamá vive en Estados Unidos y yo le armo el cumpleaños a este chico solitario en Santiago. Estamos con la torta mientras él habla por Skype con la mamá", detalla Morales sobre uno de los momentos que pudieron ver, en el Festival de cine de Miami 2012, los espectadores estadounidenses y, al final de la función, preguntaron sin cesar cómo era posible ver en la realidad sudamericana del fin del mundo una tan parecida a la de los suburbios de EE.UU.

"La película tiene el espíritu de 'Belleza americana' creo yo, porque muestra ese desencanto de un estilo de vida, la soledad de los personajes", dice sobre la moral de la película. Además, muestra entusiasmo por "Réquiem", producida por el joven Bernardo Quesney (el hombre detrás de los videos del músico Gepe). "Éste es como su primer proyecto importante y yo estuve involucrado desde el inicio, desde la corrección de los guiones y la selección del elenco", dice sobre la historia de un médico que decide hacer un video para su enamorada (Blanca Lewin), fatalmente afectada por el mal de Huntington, enfermedad despiadada cuyo primer síntoma es perder la memoria muy rápidamente. "Con este video mi personaje reconstruye la vida y visiones que hay de la mujer que él ama".

-¿Por qué quieres estar en el cine independiente?

"Me seduce mucho la manera de estar en estos proyectos, más la obra de teatro "El Muro", porque estoy trabajando más creativamente en lo que es la historia, el guión. El cine es la gran industria ahora, pero dentro de lo que es, sigue siendo pequeña y hay grandes directores consagrados como Pablo Larraín y Andrés Wood, pero está toda esta nueva camada de gente súper interesante que finalmente en 5 o 10 años más se van a transformar en los nuevos directores de cine en Chile (...) Además siento que la nueva industria cinematográfica chilena está encontrando un lugar que antes lo tenía muy claramente el teatro, que era como 'queremos hablar de esto, hagamos una obra. Aunque no haya Fondart, ensayemos igual, vamos a la pelea'".

BIOGRAFÍA. Si "Caleuche, el llamado del mar" demoró más de 9 años en concretarse, no pocos años le ha tomado al debutante director Matías Cruz llegar a puerto con "Miguel San Miguel", que se estrena el 15 de noviembre y la historia de cómo Miguel Tapia, el baterista de Los Prisioneros, y los otros miembros de esta banda crucial del rock chileno, Jorge González y Claudio Narea, dieron cuerpo a "La voz de los 80", entre otros hits ya clásicos del cancionero nacional.

De hecho, el actor Héctor Morales fue uno de los primeros convocados para hacer esta cinta bajo la mirada de Matías Cruz cerca del año 2005. Luego de ese intento que no vio la luz, vino una nueva reencarnación y un nuevo nombre "Southamerican rockers", con jóvenes talentos, pero finalmente fue en el año 2010 cuando Matías encontró el foco de la historia que finalmente llegará a la pantalla grande: Miguel Tapia.

El joven estudiante de teatro de la Universidad de Chile Eduardo Fernández, 22 años, es el encargado de interpretar al adolescente Miguel Tapia en la comuna de San Miguel en 1979: tiempo de uniforme escolar en el Liceo 1 y de amistad y descubrimiento con sus camaradas de incipiente banda musical, Jorge González (Mauricio Vaca, 24) y Claudio Narea (Diego Boggioni, 21). Y los tres actores juntos se ven parecidos entre sí, a primera vista. "En el rodaje siempre nos confundían", dicen estos artistas jóvenes, promesas que vale la pena tener en cuenta y compañeros de clases en la Universidad de Chile.

"Creo que conocernos antes nos ayudó a tener esa familiaridad tan necesaria en el set", dice Mauricio Vaca, realmente convincente como Jorge González. ¿Fue difícil viajar al pasado y relacionarse con la tecnología del casete, por ejemplo? "El tema de los casetes igual a mí no me fue tan ajeno, porque mi familia igual es vieja entonces yo recuerdo haber usado casetes y recuerdo haber grabado de la radio", dice Eduardo Fernández. Y eso es justamente lo que se ve que hacen los jóvenes después de clases: grabar temas de la época en la radio, aprenderlos, tocar, hacer música. "Pero el Mauro como que anduvo medio complicado sobre todo durante el rodaje porque tenía un texto donde describía todas las cosas que iba haciendo con la radio y no se lo podía aprender nunca porque no entendía nada".

Mauricio Vaca: "No entendía cómo era posible hacerlo... cambiar de lado el casete, conectarlo a una radio, por qué después la radio iba a sonar", dice riendo, pero por lo menos a él le costó muy poco el entrenamiento musical al que se sometieron. "Incluso hice una canción y dirigí un video que está en YouTube", comenta con timidez. Eduardo Fernández tampoco tuvo problemas con la batería, pero Diego admite que el bajo le ocasionó problemas.

Del verdadero trío sanmiguelino, los actores sólo tuvieron contactos con Miguel Tapia, involucrado y un agente cooperador en sacar este proyecto adelante. Con un costo de US$ 300 mil, "Miguel San Miguel" sólo ha ido creciendo desde que pudo materializarse en el celuloide. Tras su estreno en Valdivia, el filme obtuvo los derechos de Jorge González de las canciones de Los Prisioneros "La voz de los 80", "Sexo", "No necesitamos banderas" y "Brigada del negro", que fueron incorporadas a la edición final y que usted podrá ver en pantalla grande este mes... de noviembre, no de septiembre, por muy chileno que suene todo.

"Fue una bella experiencia entrar en el mundo chilote a convivir con sus habitantes, con su magia y con el respeto que le tienen a su mitología (...) Las energías están, la brujería también se vive". 

Eduardo Paxeco

"El filme obtuvo los derechos de canciones como 'La voz de los 80'".

"'Zoológico' tiene el espíritu de 'Belleza americana'. Muestra ese desencanto de un estilo de vida", dice Morales.

 

ERNESTO GARRATT VIÑES.

   
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