¿Qué se juega en La Haya?

Nuestro país está tranquilo por cuanto le asiste la razón jurídica de la existencia de la línea paralela fundada en tratados reconocidos en su momento no sólo por Perú, así como por el ejercicio práctico e ininterrumpido de nuestra soberanía en el territorio. El buen trabajo en la defensa jurídica efectuado por nuestros gobiernos nos permite esperar con absoluta confianza el fallo judicial.  

 

Una sola es la cuestión central que se discute en La Haya: la existencia de un límite marítimo, y la vigencia de los tratados que le sirven de fundamento. En nota diplomática de 2000 dirigida a Chile, el Perú sostiene que no existe tal límite. Por nuestra parte, conforme a la continuidad histórica y jurídica de la política exterior chilena, entendida como política de Estado, sostenemos enfáticamente que sí existe límite marítimo y que éste está dado por el paralelo geográfico, conforme a los tratados celebrados entre Chile, Perú y Ecuador.

El 16 de enero 2008, Perú presentó en forma oficial una demanda de delimitación marítima en contra de Chile ante la Corte Internacional de Justicia con sede en La Haya. En el texto peruano se solicita al tribunal que resuelva sobre la "delimitación del límite entre las zonas marítimas de los dos Estados en el Océano Pacífico, que comienza en un punto en la costa denominado "Concordia" conforme al Tratado del 3 de junio de 1929. La controversia entre Perú y Chile también comprende el reconocimiento a favor de Perú de una vasta zona marítima que se sitúa dentro de las 200 millas marinas adyacentes a la costa peruana, y que, por tanto, pertenece al Perú, pero que Chile considera como parte del alta mar". {+1}

Frente a esta situación, Chile siempre ha sostenido que con el Perú no hay temas de delimitación pendientes. Con relación al límite marítimo, éste se encuentra claramente establecido en acuerdos internacionales vigentes.

Perú, por su parte, y así trata de justificarlo en su demanda, plantea que no ha habido delimitación y que la creación de la zona marítima de 200 millas no fue acompañada de una delimitación entre los países del Pacífico Sudeste. En los últimos años, ha tratado de dar mayor importancia al Memorando de 1986 entregado por su embajada, en el que planteaba "que la existencia de una Zona Especial establecida por la Convención sobre Zona Marítima Fronteriza, referida a la línea del paralelo del punto al que llega la frontera terrestre, debe considerarse como una fórmula que, si bien cumplió y cumple el objetivo expreso de evitar incidentes con "gentes de mar con escasos conocimientos de náutica", no resulta adecuada para satisfacer las exigencias (de) seguridad (del Perú)..." {+2} . Esta afirmación no fue seguida de gestión alguna y el propio ex Ministro Manuel Rodríguez Cuadros ha reconocido en sus obras, que fue una tentativa aislada, que no tuvo continuidad.

Ahora bien, el Perú ha tratado de sostener, confundiendo a la opinión pública, que según el derecho internacional vigente, nuestros acuerdos del pasado no tienen valor en materia limítrofe marítima, y que los países costeros tienen derecho a un dominio marítimo como proyección de sus respectivos territorios terrestre hasta una distancia de 200 millas marinas desde sus líneas de base, y que como consecuencia, sólo puede aplicarse un método único de delimitación: la equidistancia.

Perú trata de poner de relieve la configuración geográfica de la costa peruana, y estima que los derechos entre ambas naciones se superponen, lo que justifica la intervención de la Corte para determinar una línea equidistante que satisfaga sus nuevas aspiraciones. Adicionalmente, solicita al tribunal que le reconozca dominio sobre una zona que el derecho del mar califica de alta mar, y en la cual no hay soberanía de los Estados.

Tal como hemos señalado, la demanda consta de dos partes: la primera dice relación con la petición de una nueva delimitación hasta las 200 millas entre ambas naciones (sin reconocer el paralelo que hoy existe) y la segunda, una proyección hacia la alta mar, que Perú reclama como dominio marítimo, llamándolo el triángulo externo. Adicionalmente, la demanda toca un tema que puede tener efecto en la interpretación del Tratado de 1929, ya que se busca validar un punto fijado unilateralmente por Perú en 2005, el 266, llamándolo injustificadamente Concordia. Esto, para desvirtuar la latitud del paralelo acordado, referida a la del Hito N°1.

Vale decir, en la perspectiva del Perú, estarían en juego una nueva definición de la línea divisoria del territorio marítimo entre ambos países (la línea equidistante versus el paralelo vigente) y un triángulo externo, más el punto de partida del límite marítimo.

Al respecto, nosotros pensamos que el debate real se circunscribe a la vigencia de los tratados limítrofes y de la línea acordada.

La discusión respecto del "triángulo externo" no es parte real de un diferendo, sino que es una pregunta acerca de si es posible aplicar allí principios relativos a las proyecciones de las costas de los Estados, cuando ellos mismos limitaron su zona marítima, cualquiera fuera su distancia, mediante paralelos.

Con respecto a la solicitud peruana de lograr un pronunciamiento de la Corte acerca del punto de inicio de la frontera marítima, no debe confundirse con la cuestión de la validez del paralelo, y en todo caso, no procedería que el Tribunal de La Haya se pronunciase por una modificación del Tratado de 1929, habiendo por lo demás, una cláusula arbitral entre sus disposiciones. La Haya es un tribunal de derecho que difícilmente va a fallar cuestiones que están fuera de su competencia.

Por ello, insistimos, está en juego en este caso una demanda peruana para que se desconozca el paralelo acordado como línea divisoria de las zonas marítimas respectivas y los tratados vigentes, conforme a la sana interpretación de los acuerdos entre Estados según el derecho internacional. En este ámbito, nuestro país está tranquilo por cuanto le asiste la razón jurídica de la existencia de la línea paralela fundada en tratados reconocidos en su momento no sólo por el Perú y vigentes internacionalmente, así como por el ejercicio práctico e ininterrumpido de nuestra soberanía en el territorio que ahora, tardíamente, cuestiona el Perú no obstante haber respetado nuestra autoridad en esos territorios a lo largo de décadas.

En definitiva, lo que se juega en la Haya es claro, preciso y de mucha relevancia. Si el resultado aún produce dudas en algunos, ello se debe sólo a que La Haya es un tribunal cuyos fallos generan expectativas. Sin embargo; en nuestra perspectiva, el buen trabajo en la defensa jurídica efectuado por nuestros gobiernos, en una línea de continuidad histórica y jurídica caracterizada por el rigor y la coherencia, que han actuado con perspectiva de Estado, sin divisiones ni fisura alguna, y que han sido apoyados por la unanimidad de los expertos en la materia, por todos los ex cancilleres y por todo el espectro político nacional, nos permiten esperar con absoluta confianza el fallo judicial.

1 Texto de la demanda presentada por Perú ante La Haya 2 Comentado en Jorge Cruz y Roberto Sandoval: "Consideraciones en Torno al Límite Marítimo Chile- Perú", en Revista Marina, volumen 119/871, noviembre-diciembre de 2002, p.568.

Nuestro país está tranquilo por cuanto le asiste la razón jurídica de la existencia de la línea paralela fundada en tratados reconocidos en su momento no sólo por Perú, así como por el ejercicio práctico e ininterrumpido de nuestra soberanía en el territorio.El buen trabajo en la defensa jurídica efectuado por nuestros gobiernos nos permite esperar con absoluta confianza el fallo judicial. 


Herramientas Reducir letras Aumentar letras Enviar Imprimir


[+] Vea más fotos


Servicios El Mercurio
   Suscripciones:
Suscríbase a El Mercurio vía Internet y acceda a exclusivos descuentos.
   InfoMercurio:
Todos los artículos publicados en El Mercurio desde 1900.
   Club de Lectores:
Conozca los beneficios que tenemos para mostrar.


Otros Servicios
   Defunciones
   Ediciones anteriores
   Propiedades
   Suscripciones
   Empleos
   PSU@El Mercurio
   Contratar publicidad
   Club de Lectores
   Clase Ejecutiva
   El Mercurio - Aguilar
 


Buscador emol.com Ir al demo interactivo Buscador emol.com
0  
Versión Digital

  • Revistas
    El Mercurio
  • PSU@ElMercurio.com Ediciones Especiales