A Catalina Parot y Luz Granier las une su trayectoria política como militantes de RN:
Las historias cruzadas de las mujeres influyentes en las campañas de Allamand y Golborne

En su juventud las dos compartieron con el ex ministro de Defensa en Renovación Nacional. Y aunque hoy están en veredas opuestas, una apoyando al también ex senador y la otra al abanderado de la UDI, en 2001 ambas trabajaron juntas cuando se convocó a un grupo de profesionales del partido a debatir sobre los problemas del país y generar soluciones.  

Margaret Valenzuela 

Ambas tienen en su ADN el gen político de Renovación Nacional y compartieron una generación de estudiantes universitarios que se formó inspirados en el liderazgo de Andrés Allamand en plena década de los '80.

Tanto Luz Granier como Catalina Parot, hoy mujeres ancla de los precandidatos presidenciales de la Alianza, en algún momento de sus vidas tomaron distancia de la política activa, pero irremediablemente regresaban a la sede de calle Antonio Varas cada vez que se acercaba un evento electoral. Hoy vuelven a la carga desde un sitial privilegiado.

Catalina Parot, ex ministra de Bienes Nacionales y hoy vocera del comando de Allamand, siempre tuvo esa inquietud por liderar procesos de cambio, demostrando que su discapacidad -provocada por una poliomielitis que la afectó cuando tenía sólo 9 meses de vida- no era un impedimento. Sus primeras aproximaciones a la política ocurrieron en Talca y luego desde la Federación de Estudiantes de la Universidad Católica de Valparaíso, donde estudió Derecho. Sin embargo, fue en Santiago, mientras estudiaba un posgrado en Ciencias Políticas en la Universidad de Chile, donde empezó a tener una mayor participación en RN, partido al que ingresó definitivamente en 1989 tras la expulsión de Jaime Guzmán, quien reagrupó a sus adherentes en otro partido: la UDI.

Cuatro años más tarde, la abogada participó en la campaña parlamentaria de 1993 apoyando a Andrés Allamand en Las Condes, donde fue su jefa territorial. Ésa fue la primera vez que trabajaron juntos y ganaron. El nexo entre ambos se fortaleció dos años después, cuando Parot respaldó a Allamand en su objetivo de reformar la Constitución de 1980 y terminar con los senadores designados.

Instalada en el sector "reformista" o "liberal" de RN, Parot participó en las reuniones para organizar a las bases con miras al Consejo General de Temuco de noviembre de 1995. Allí estaban, además de Allamand, Sebastián Piñera, Alberto Espina y Rodrigo Ubilla, entre otros. Dicha instancia aprobó por mayoría la eliminación de los designados a partir de 1998.

Fundadora de RN, hoy "golbornista"

La historia política de la coordinadora del comando de Laurence Golborne, Luz Granier, como militante de RN, se remonta a mucho antes. Hija de la abogada Luz Bulnes -quien integró la Comisión Ortúzar, encargada del anteproyecto de la Carta Fundamental de 1980- y sobrina del abogado Francisco Bulnes, desde niña escuchó hablar de política.

Esta ingeniera comercial integraba el Movimiento de Unión Nacional, previo a la conformación de RN. En la Universidad de Chile se sumó a la generación de jóvenes de derecha y trabajó codo a codo con sus compañeros que estudiaban Derecho en esa misma casa de estudios: Alberto Espina, Carlos Zepeda y Alejandro Álvarez, entre otros. Fue entonces cuando también conoció a Andrés Allamand.

El año 1987 es para Granier uno de los más importantes de su vida. Participó activamente en la recolección de firmas para constituir a RN como partido político, lo que le valió el derecho a firmar el acta que lo creó. De ahí que su nombre haya quedado estampado en la historia de la colectividad, pues aparece en la lista de fundadores.

Convocadas por Hinzpeter

La historia de ambas se cruzarían años después, en 2001. El entonces vicepresidente de RN, Rodrigo Hinzpeter, generó una instancia de debate político y programático, convocando a un grupo de profesionales jóvenes del partido para debatir temas marcados por la contingencia.

En la lista figuraban Parot y Granier, además de dirigentes como el ex ministro y hoy embajador en Estados Unidos, Felipe Bulnes; el alcalde de Lo Barnechea, Felipe Guevara; la subsecretaria de la Segegob, María Eugenia de la Fuente, y el intendente de Santiago, Juan Antonio Peribonio, entre otros. Con cierta periodicidad se reunían en el Instituto Libertad o en la oficina de alguno para intercambiar opiniones y papers sobre diversas materias, como los créditos Corfo, las medidas pro pymes y la modernización del Estado.

Catalina Parot recién venía reintegrándose a RN. Había renunciado al partido en 1997 para dedicarse a sus negocios en San Clemente y promover su vino carmenère que produce en las 11 hectáreas heredadas de su abuelo. Para esa tarea recorrió varios países del mundo, por cerca de tres años. También instaló un restaurante y un club de equitación.

Fue casi al término de la gestión que encabezó Alberto Cardemil como presidente del partido, el año 2000, cuando se reincorporó a las filas de RN y volvió a militar.

Luz Granier también tomó cierta distancia en la década de los 90. Tras graduarse, ingresó a AES Gener donde trabajó durante dos décadas. Incluso estuvo un año en el extranjero, pues debió viajar Canadá gracias a un sistema de intercambio de la firma. Fue en esta empresa donde conoció al ingeniero civil Laurence Golborne con quien trabajó por 10 años como analista de finanzas, supervisando las empresas de la eléctrica en el extranjero.

Cuando Gener se vendió, Golborne y Granier tomaron caminos distintos, aunque nunca perdieron contacto. Se hablaban permanentemente y se reunían con frecuencia. Ella jamás dejó de asistir a los consejos generales de su partido en el ex recinto Fisa, cuando aún tenían derecho a hacerlo quienes fundaron RN.

De hecho, para las elecciones presidenciales de 1999 la ingeniera se hizo cargo de un colegio en la comuna de Cerrillos e instaló a Golborne en una de las mesas del local como apoderado en representación de la Alianza por Chile. Debía defender los votos de Joaquín Lavín, el abanderado que entonces era apoyado por RN y la UDI. Cuando ambos recuerdan ese episodio, Golborne siempre dice que ésa fue su primera incursión formal en política.

En esos años, Granier se dedicaba a asesorar a empresas y fundaciones manteniendo por varios años esa independencia laboral. También trabajó para la campaña presidencial de Sebastián Piñera y cuando éste triunfó en enero de 2010 tenía muy claro que quería participar en el primer gobierno de RN.

Estaba justamente en medio de esas reflexiones cuando la llamó Golborne para avisarle que Piñera lo nombraría ministro de Minería y le pidió que lo acompañara en este nuevo desafío ahora en la administración pública. Ella aceptó de inmediato. En marzo de ese año, Granier se instaló como jefa de gabinete del ministro, cargo que extendió a la cartera de Energía cuando Golborne asumió como biministro en enero del 2011. En ese intertanto, el ministro había subido al 91 por ciento su nivel de aprobación, tras el derrumbe de la mina San José y el exitoso rescate de los 33 de Atacama.

En mundos opuestos

Cuentan que fue precisamente Granier, con más experiencia política que Golborne, la primera que le hizo ver los efectos que podría tener su popularidad, algo que él compartió. La ingeniera que en el pasado asesoraba a Golborne en finanzas, hoy vela por su imagen y contenido. Lo hizo en el MOP y lo hace ahora en la oficina que comparte en Burgos 80 -en Las Condes- con el ahora precandidato presidencial de la UDI. Junto a estos desafíos, éste ha sido un año complejo en lo íntimo para ella, ya que además ha debido apoyar a su marido, al que se le detectó una delicada enfermedad.

Cuando algunos dirigentes de RN le preguntan a Granier por qué después de todo el camino recorrido junto a ese partido, y a pesar de todo lo que compartió con Allamand, apoya a Golborne, ella les responde que cree en su proyecto y en el aporte que le puede hacer al país y en la renovación de la política. Dice que jugará a su favor la cercanía que proyecta con la gente y su capacidad para delegar y formar equipos.

Catalina Parot tampoco se arrepiente de haber dejado el ministerio de Bienes Nacionales, que le permitió posicionarse como una de las figuras mejor evaluadas del gabinete, para apoyar una vez más a Allamand en el desafío de transformarse en la carta presidencial de la Alianza. Y de paso, apostar una vez más por llegar al Congreso.

Desde la vocería del candidato destacará su trayectoria política, que tomó un nuevo impulso tras su manejo de la tragedia aérea de Juan Fernández. Parot dice que Allamand tiene la "legitimidad" necesaria en materia de acuerdos para enfrentar los próximos desafíos del país para superar la pobreza.

Para las presidenciales de 1999 Luz Granier se hizo cargo de un colegio en la comuna de Cerrillos e instaló a Laurence Golborne en una de las mesas, como apoderado de la Alianza, para defender los votos de Joaquín Lavín.El nexo entre Parot y Allamand se fortaleció en 1995, cuando ella lo respaldó en su intención de reformar la Constitución Política de 1980 y poner término a los senadores designados. 


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<p> En 1989 y tras la expulsión de Jaime Guzmán de RN, Catalina Parot ingresó a las filas de ese partido.</p>

 En 1989 y tras la expulsión de Jaime Guzmán de RN, Catalina Parot ingresó a las filas de ese partido.


Foto:FELIPE GONZALEZ P.

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