Sistema de monitoreo tras una emergencia:
Red de alerta para maremotos y sismos estará lista este semestre

El SHOA y Vivienda trabajan en la instalación de equipos que permitan anticipar un tsunami e identificar zonas de riesgo.  

SEBASTIÁN SOTTORFF y MANUEL VALENCIA 

Cinco minutos. Ese es el tiempo de reacción que desde hoy tiene el Servicio Hidrográfico y Oceanográfico de la Armada, SHOA, para alertar a la autoridad sobre la eventual ocurrencia de un maremoto después de un terremoto. El plazo es parte de los nuevos protocolos establecidos por la entidad dependiente de la Armada después del 27-F y viene acompañado de la implementación de una nueva red de monitoreo y alerta de tsunami (ver infografía).

Se trata del Sistema Nacional de Alarma de Maremotos (SNAM), una red conformada por 37 mareógrafos instalados en las costas del país, que transmiten vía satelital y telefónica la situación periódica del océano.

"Desde que nosotros tenemos la información sísmica de alguna fuente, tenemos como plazo cinco minutos (para alertar) si existe la probabilidad de un tsunami (...). La idea es que los equipos que estén desplegados en todo el territorio nacional entreguen oportunamente información a la comunidad", explicó el director del SHOA, Patricio Carrasco. Añadió que, junto a la implementación de los equipos, se ha trabajado en la capacitación de los funcionarios y la instauración de nuevos protocolos junto a la Onemi.

"Ha sido difícil luchar contra esa imagen negativa, que hay que cambiar", agregó la autoridad, quien sostuvo que el sistema que ahora vigila las costas chilenas "es uno de los más modernos del planeta".

La inversión estimada para la modernización de la red, que ya se está instalando en 37 puntos del borde costero, es de $4.300 millones y está complementada con la creación de un sitio web que, junto a otros medios de comunicación, alertará a la población en tiempo real.

Además de respaldo energético, con paneles solares y baterías, cada estación puede transmitir datos a través de redes telefónicas y satelitales. Asimismo, el personal del SHOA y la Armada cuentan con 101 módulos transportables para monitorear maremotos de forma remota si es que se debe ejecutar la evacuación del borde costero.

Sensores en tierra

La red de alerta que prepara el SHOA será complementada con 297 equipos de medición en tierra, que están siendo instalados en puntos clave por el Ministerio de Vivienda y Urbanismo. Estos equipos se localizan entre Visviri y la Antártica, incluyendo zonas tan lejanas como Isla de Pascua, Juan Fernández y Puerto Williams.

Se trata de dispositivos denominados "acelerógrafos", sofisticados sensores que permitirán captar la intensidad de los temblores y eventuales terremotos, y analizar el efecto de los movimientos sísmicos en los suelos urbanos y rurales del país.

Para ello, registrarán las aceleraciones del suelo de forma constante. A través de un transmisor de datos inalámbricos procesarán la información y la enviarán a una fuente receptora que conoce la ubicación exacta de cada equipo, mediante un sistema de GPS.

Estos acelerógrafos funcionan con energía solar, en caso de sufrir cortes de suministro eléctrico.

Luego de ocurrido el terremoto, con los antecedentes recabados por cada sensor, el Ministerio de Vivienda busca mejorar el mapa sísmico de Chile y establecer diversas "zonificaciones" que permitirán determinar qué tipo de construcción se requiere para las distintas ciudades y regiones.

"Va a ser la red más importante que va a tener Chile y va a permitir corregir el mapa sísmico. Si bien va a servir para la alerta inmediata y la emergencia, (también) va a dar cuenta de los efectos en lugares distantes, donde hoy no hay información ni puntos de medición. Este sistema va a estar monitoreando en forma permanente y va a determinar el comportamiento de los suelos ante los daños más severos", explica el jefe de la División Técnica (Ditec) del Ministerio de Vivienda, Ragnar Branth.

El proyecto se solicitó hace 18 años y tiene un costo de $9.000 millones. Hoy presenta un avance de ejecución de 74%: de las 297 estaciones licitadas, 28 están ya terminadas y 52 aún se construyen. Este semestre, cuando la red esté completa, será gestionada y administrada por la futura Agencia Nacional de Protección Civil.

ALARMA
El SHOA trabaja en la instalación de 184 sirenas en el borde costero.

 


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<p><b>Talca</b></p><p><b>La capital del Maule,</b> específicamente su casco histórico (en la foto), fue una de las ciudades más afectadas por el terremoto. Quince mil personas quedaron damnificadas y 96 perdieron la vida. Pese a los trabajos, hasta ahora cerca de 700 inmuebles -de los 1.703 destruidos- aún no han sido demolidos.<br/></p>

Talca

La capital del Maule, específicamente su casco histórico (en la foto), fue una de las ciudades más afectadas por el terremoto. Quince mil personas quedaron damnificadas y 96 perdieron la vida. Pese a los trabajos, hasta ahora cerca de 700 inmuebles -de los 1.703 destruidos- aún no han sido demolidos.


Foto:JUAN CARLOS ROMO

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