Ex jefa de asesores del Segundo Piso:
Las historias no contadas de María Luisa Brahm en La Moneda

El lunes la abogada asumió como ministra del Tribunal Constitucional y tras su salida de Palacio dejó una serie de mitos sobre su personalidad y el poder que habría ejercido como estrecha colaboradora del Presidente Piñera. A continuación, algunos episodios que grafican su paso por el gobierno.  

Margaret Valenzuela V. 

La mujer más influyente de La Moneda; la asesora que más escucha el Presidente Sebastián Piñera; su brazo derecho y mujer de confianza. Estos y otros tantos calificativos se usaban en el Gobierno a la hora de describir la labor que ejerció la abogada María Luisa Brahm como jefa de asesores del Segundo Piso de La Moneda, cargo que ocupó por tres años. En la soledad de su hogar, el pasado domingo 10 de marzo, Brahm se instaló frente a su computador y escribió una extensa carta dirigida al Mandatario en la que le expresaba todos los argumentos que sopesó para tomar, según ella ha contado, la "difícil decisión de dejar el gobierno" para asumir como ministra del Tribunal Constitucional por 9 años.

El mismo Presidente le había expresado en un comité político su deseo de que asumiera el cargo, lo que ella desestimó en ese instante recordándole que se había comprometido a acompañarlo hasta el final de su mandato. ¿Qué la hizo cambiar de parecer? Una conversación que sostuvo ese mismo día con su amigo el ministro de Defensa, Rodrigo Hinzpeter. A solas, el ex jefe de gabinete, con quien compartió cuatro años en la directiva de RN que encabezó Piñera entre el 2001 y 2004, le explicó que el TC necesitaba a un experto en políticas públicas, le habló de los próximos objetivos del sector, y Brahm visualizó que ahora tenía una nueva tarea: resguardar el legado de este gobierno para el cual se había preparado durante 20 años en el Instituto Libertad.

No fue fácil para ella abandonar La Moneda y alejarse de Piñera con quien trabajó estrechamente en la última década. Su paso por Palacio estuvo marcado por su escasa figuración pública, lo que que generó que se tejieran una serie de mitos en torno a su figura. Por ello, llamó la atención cuando apareció en septiembre de 2011 en un acto de la disidencia de RN a la directiva que encabeza Carlos Larraín.

Quienes la conocieron en el gobierno aseguran que se caracterizaba por ser "trabajólica" -era una de las primeras en llegar a La Moneda y una de las últimas en retirarse, dicen-, con una lealtad a toda prueba con el Presidente, "matea", y dueña de un "carácter fuerte".

A continuación, capítulos desconocidos de la historia de Brahm como jefa de asesores del Segundo Piso.

La Moneda no es un restaurante

Al mes de haber llegado a La Moneda, Brahm se encontró de frente, en uno de los pasillos de Palacio, con un mozo que trasladaba en una bandeja un sandwich de churrasco, tomate y palta, acompañado de una bebida. Asombrada, le preguntó adónde se dirigía. El hombre le respondió que había sido pedido por un funcionario del Segundo Piso.

Quienes fueron testigos de la escena, relatan que la colaboradora del Presidente no escondió su molestia al percatarse de que recién eran las doce del día. En voz baja reclamó que esto no era un restaurante, volvió a su oficina, habló con el encargado, prohibió todo tipo de "excesos" alimenticios y pidió un informe detallado del consumo interno. "Venimos a trabajar, no a comer", dijo.

Lo que pudo tratarse de una anécdota no lo fue. Desde que se instaló en La Moneda, Brahm repitió a los cuatro vientos la palabra "austeridad". El primer día le pidió al jefe administrativo de la Presidencia, Aldo Sabat, un levantamiento administrativo y definir aquellas áreas que permitieran disminuir el gasto. "Estamos en una situación de emergencia por el terremoto y debemos dar el ejemplo", le dijo.

Entre las medidas que impulsó se mencionan una importante reducción de comida y de la flota de vehículos en un 35% de que disponía la Presidencia hasta ese minuto para los asesores del Segundo Piso. También redujo los viáticos, los costos en arreglos florales que son comunes en La Moneda, se terminó con el alcohol y las fotocopias de una sola cara. También redujo el número de funcionarios que asesoraban a La Moneda y que ocupaban oficinas externas a la sede del Ejecutivo; el caso más mediático fue el de la Comisión Bicentenario, cuando Julio Dittborn renunció reclamando por el bajo presupuesto. A modo de ejemplo, de las 40 personas que allí funcionaban hoy sólo quedan 5.

Cómo se selló la salida de dos ministros

Nadie de los que allí trabajan, duda de la influencia que desarrolló en Palacio. No sólo porque tenía el tratamiento de ministra de Estado sin serlo. También, porque Piñera descansaba en ella a la hora de evaluar el desempeño de cada uno de los ministros, un rol fundamental cuando se trataba de evaluar la continuidad o salida de algún personero de gobierno. Así ocurrió, por ejemplo, con Jaime Ravinet.

Fue Brahm quien advirtió al Presidente sobre los gastos excesivos en que habría incurrido Ravinet en viáticos y giras como ministro de Defensa. Ella se encargó personalmente de informarle al entonces secretario de Estado que debía bajar a las esposas de los altos oficiales de un viaje del buque Aquiles que realizaría a la Antártica, recordándole que no era un crucero. El asunto generó profunda molestia en la Armada y en el ministerio de Defensa. Fue ella también la que informó sobre la investigación de la Contraloría al Estado Mayor Conjunto, que entonces lideraba comandaba el general Cristián Le Dantec.

También jugó un rol decisivo en la salida del ex ministro de Energía, Ricardo Raineri. Brahm, junto a su equipo de asesores, lideró la preparación del entonces secretario de Estado para enfrentar la acusación constitucional que presentaría la oposición en su contra. Cercanos al Presidente cuentan que Raineri no logró superar las pruebas de entrenamiento que le planteron. Brahm tomó el teléfono y le advirtió a Piñera que debía evitar que Raineri enfrentara a la Cámara de Diputados. Tras la advertencia, el Presidente tomó la decisión de removerlo de su cargo, tras lo cual la oposición finalmente bajó la acusación en el Congreso.

La Segpres paralela

Quizás porque ella venía del Instituto Libertad y él del Libertad y Desarrollo que Brahm y Cristián Larroulet debieron confrontar en más de una ocasión sus diferencias. Si bien el expertise de ambos en materias legislativas era un plus para el Ejecutivo, también a veces se transformó en un problema.

Por esta razón, la asesora del Presidente estimó que se anotó una victoria cuando el gobierno envió al Congreso el proyecto de ley que busca regular las uniones de hecho el año pasado. Según el análisis de quienes la conocen, que la inicitiva prosperara fue valorado por ella, pues ni la oposición de la UDI ni la del ministro Larroulet pudieron frenar esta decisión. María Luisa Brahm tomó en sus manos el tema e instaló un equipo de asesores legislativos paralelo en el segundo piso para elaborar el cuerpo legal.

Incluso el Presidente Piñera, consultado por esta situación, y respecto de la influencia de María Luisa Brahm en algunos temas como este, recordaba: "Lagos me dijo que había que tener un Segundo Piso potente y así lo hice".

Pese a ello, hoy en Palacio se comenta que al asumir Gonzalo Blümel -uno de los hombres más cercanos a Larroulet-, en reemplazo de Brahm, su nombramiento sería una señal de quién finalmente salió airoso de la batalla silenciosa que se libró en La Moneda durante estos años.

Su carácter "fuerte"

Cuando llegó al Segundo Piso ordenó instalar una puerta que separaba al equipo de asesores que estaban bajo su mando, de aquellos que provenían del comando liderado por Magdalena Piñera y la jefa de prensa de la Presidencia, Carla Munizaga. También instaló un comedor de asesores inexistente hasta esa fecha con el objetivo de evitar almuerzos en las oficinas. Y si un ministro, 24 horas antes de una reunión bilateral con el Presidente en La Moneda, no enviaba la minuta con los contenidos, el encuentro finalmente no se realizaba.

Hechos que, según explican en La Moneda, dan cuenta del carácter y la influencia que cultivó Brahm.

Más de alguna vez bajó a algún ministro de un viaje al extranjero porque debían abordar algún asunto de máxima relevancia con el Presidente. La abogada, además, era la que en las reuniones entre el Presidente y los ministros fijaba la duración de los encuentros. Los esperaba molesta cuando sufrían un retraso, pero también se preocupaba de que hubiese algo de comer si la reunión se extendía hasta avanzada la noche.

"Las brujas de Palacio"

Uno de los hechos más desconocidos en La Moneda es que una vez al mes llegaban hasta su despacho a almorzar sus más estrechas amigas, que ocuparon u ocupan cargos en el gobierno. Se trata de "Las Brujas", como ellas mismas se hicieron llamar. "A puertas cerradas éramos solo nosotras, mujeres y amigas", relata una de ellas.

Integraban el selecto grupo la directora de Presupuestos, Rossana Costa, las hoy ministras de Obras Públicas, Loreto Silva, y de Justicia, Patricia Pérez, la actual coordinadora de la campaña de Laurence Golborne, Luz Granier y la ex subsecretaria de Gobierno, María Eugenia de la Fuente.

En esos encuentros se escuchaba a Brahm reír a carcajadas en La Moneda, como pocas veces. Compartieron buenos momentos, pero también de los otros. Como la misa fúnebre del esposo de Luz Granier. Ese día, Brahm debía viajar a Cerro Castillo para participar en un consejo de gabinete y como de costumbre debía llegar antes que los ministros. Sin embargo, fue difícil separarla de su amiga.

"Las Brujas" aparecen hoy en la larga lista de reuniones pendientes de quienes quieren agasajar a Brahm. El jueves cumplió con la primera, la despedida del Segundo Piso de La Moneda, con el Presidente incluido. Pese a su habitual rigidez, le ha comentado a sus cercanos que en el TC ha tenido que amoldarse al protocolo, a las atenciones, a que le digan ministra y al auto con chofer que esta vez no puede rechazar.

El primer día le pidió al jefe administrativo de la Presidencia, Aldo Sabat, un levantamiento para definir aquellas áreas que permitieran disminuir los gastos.Más de alguna vez bajó a algún ministro de un viaje al extranjero porque debían abordar algún asunto de máxima relevancia con el Presidente 


Herramientas Reducir letras Aumentar letras Enviar Imprimir
<p> </p>

 


Foto:ÁLEX MORENO

[+] Vea más fotos


Servicios El Mercurio
   Suscripciones:
Suscríbase a El Mercurio vía Internet y acceda a exclusivos descuentos.
   InfoMercurio:
Todos los artículos publicados en El Mercurio desde 1900.
   Club de Lectores:
Conozca los beneficios que tenemos para mostrar.


Otros Servicios
   Defunciones
   Ediciones anteriores
   Propiedades
   Suscripciones
   Empleos
   PSU@El Mercurio
   Contratar publicidad
   Club de Lectores
   Clase Ejecutiva
   El Mercurio - Aguilar
 


Buscador emol.com Ir al demo interactivo Buscador emol.com
0  
Versión Digital

  • Revistas
    El Mercurio
  • PSU@ElMercurio.com Ediciones Especiales