Una mirada que contrasta con los actuales vaticinios:
El calentamiento global se habría "congelado" durante el siglo XXI

Desde el gran peak de fines de los 90, las temperaturas promedio no han vuelto a elevarse tanto. Los meteorólogos investigan qué produce lo que se ha comenzado a llamar interrupción climática y por cuánto se prolongará.  

Richard García 

Está prácticamente instalado en el inconsciente colectivo que el cambio climático se caracteriza por un aumento sistemático y persistente de la temperatura, a menos que se atenúe o disminuya la emisión de los gases de efecto invernadero por parte de la actividad humana.

Y al menos por un par de décadas, la evidencia empírica ha sido consistente con tal conclusión, avalada por los llamados modelos climáticos, complejos programas computacionales que recrean los escenarios probables para los próximos 50 o 100 años. El más dramático dice que si no hacemos nada con las emisiones, la temperatura promedio podría elevarse hasta cuatro grados.

Sin embargo, recientes estudios acusan que el clima mundial no ha seguido el patrón esperado de incremento constante de la temperatura superficial y se ha producido un estancamiento. "El calentamiento global se interrumpió a fines del siglo XX o en los primeros años del presente siglo, situación que persiste, y para la cual los científicos aún no encuentran una explicación", dice categórico el climatólogo de la U. de Chile Patricio Aceituno. El fenómeno se ha denominado en inglés "climate hiatus" o interrupción climática.

Según Aceituno, la historia del clima muestra la ocurrencia de fuertes fluctuaciones en las escala de décadas, siglos y milenios, cuya naturaleza y fenómenos físicos asociados aún son motivo de especulación. "Es natural, entonces, que algunos mecanismos naturales que producen cambios en el sistema climático global (incluyendo la atmósfera, océanos y superficies cubiertas de hielo) no sean adecuadamente representados y simulados por los modelos, lo que agrega incertidumbre sobre la evolución del clima planetario".

Para Aldo Montecinos, académico del departamento de Geofísica de la U. de Concepción, los modelos climáticos al parecer son más sensibles que la naturaleza al aumento de los gases de efecto invernadero. "A la misma cantidad de gases extras en la atmósfera, la cantidad de temperatura que resulta en ellos es mayor a la que se está observando".

Según el especialista, al menos dos cosas no se están haciendo bien: representar la nubosidad e incluir los sulfatos o aerosoles, que también son contaminantes que enviamos a la atmósfera e inciden en la pérdida de radiación solar. Y añade otra posibilidad, que se esté observando una proyección escala global de la oscilación térmica Niño-Niña en el Pacífico, que ahora pasa por su etapa fría.

Para Aceituno, el calentamiento observado desde mediados de la década del 70 podría ser la suma del efecto antropogénico y del de otros factores naturales que contribuyeron a cambiar la temperatura. "Pero es posible también, que a partir de fines del siglo XX, otros o los mismos factores naturales de una naturaleza fluctuante, hayan operado en sentido contrario al efecto antropogénico, contribuyendo a anular temporalmente su efecto".

La gran pregunta es por cuánto tiempo se mantendrá esta interrupción.

René Garreaud, subdirector del Fondap Centro del Clima y Resiliencia de la U. de Chile, dice que el "hiato" es una situación temporal y que hay que fijarse más en las proyecciones de mediano y largo plazo, que ratifican el calentamiento. "Si se analizan series de tiempo cortas, que parten con una gran máxima como la de 1998, quedará la sensación de que las temperaturas se han mantenido o incluso disminuido, pero si se mira en un contexto de cien años estamos en la etapa en que se presentan las temperaturas más altas de los últimos cien años", dice.

Montecinos sostiene que de todas formas hay que ser más cuidadosos respecto de las proyecciones, especialmente el apocalíptico incremento superior a cuatro grados de temperatura. "Ese escenario ya no se está cumpliendo, los países están adoptando medidas. Eso debería tener un impacto y tal vez la interrupción también es reflejo de él".

 Días de enfriamiento

La mayoría de las publicaciones respecto del calentamiento global sostienen que el aumento de la temperatura promedio del planeta ha sido constante en los últimos 150 años, pero entre mediados de los años 40 y hasta los 70 también hubo una interrupción en el aumento de la temperatura En esa época los medios de comunicación hablaban de la próxima edad glacial porque la señal a escala global era de enfriamiento.



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En el Hemisferio Norte el último año más caluroso fue 2010, mientras que en el Hemisferio Sur fue en 1998. Para Montecinos, la razón es que en el Hemisferio Norte hay más tierra y por ende se calienta más rápido con la misma cantidad de energía recibida.
En el Hemisferio Norte el último año más caluroso fue 2010, mientras que en el Hemisferio Sur fue en 1998. Para Montecinos, la razón es que en el Hemisferio Norte hay más tierra y por ende se calienta más rápido con la misma cantidad de energía recibida.
Foto:ASSOCIATED PRESS

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