viernes 5 de julio de 2013  
Boris Quercia:
"Me costó irme de los '80'"
 
El ex director de la serie "Los 80" vuelve a actuar en "El hombre de tu vida", la nueva comedia de Canal 13 que se estrena este domingo. "Tuve que elegir entre 'Los 80' y esta nueva serie", dice el realizador, quien encarna a un estafador de buen corazón. Este es el cambio de sentido de un artista completo, director de cine y TV, actor, guionista, incluso novelista y cuyo libro "Santiago Quiñones, tira", ahora será editado en francés.  

Por Ernesto Garratt Viñes 

Con el cambio, Boris Quercia realmente cambió. Más delgado y con su canoso pelo peinado "a la cachetada", el actor (46 años) está desde febrero haciendo algo que no hacía en años, por lo menos en pantalla: actuar, ser otro que no sea Boris Quercia y dejarse llevar por lo que otro director ordena. Acostumbrado a dar él las órdenes, el realizador de ese hit de hace una década "Sexo con amor" (y su millón de espectadores), de "El rey de los huevones" y de cinco temporadas de la serie "Los 80", ahora Boris Quercia camina en otro sentido.

 "No actuaba desde las películas, hice una obra de teatro el 2010 que dirigió Álvaro Viguera, era un monólogo que se llamaba 'Mala cara"', recuerda Quercia en medio de la grabación de "El hombre de tu vida", la serie de Canal 13 que se estrena este domingo, donde ha vuelto a actuar y está probando que es de los notables intérpretes de Chile.

En una casa antigua en la calle Román Díaz en Providencia, de muros altos y patio interior, el equipo liderado por el director León Errázuriz está grabando desde hace casi seis meses las andanzas de la nueva encarnación de Quercia: Hugo, un viudo ejemplar, padre de un adolescente y temeroso cesante que acepta un trabajo poco usual: embaucar mujeres, de todas las edades, formas, colores, tamaños y hacerse pasar por el hombre ideal de cada una de ellas.

"Es una licencia de la TV argentina, creada por el director trasandino ganador del Oscar, Juan José Campanella y con el actor Guillermo Francella", informa el director León Errázuriz en una pausa del rodaje, mientras Boris Quercia espera en el set las órdenes para activar su personaje: un buen tipo que en esta escena ayuda a una abogada (Lorena Bosch) de 30 años, aún virgen, a sentirse cualquier cosa menos un bicho raro.

-¿Fue difícil dejar de ser director?

"No, lo que ayuda es que el oficio de actor es justamente ese, ser obediente. Cuando uno toma el rol de actor lo toma con todas sus circunstancias y sus características. Pero es verdad lo que dices que uno viene con un vuelito, en que uno se fija en dónde se pone la cámara y cosas así, y tiene que pasar a un estado en que eso no te tiene que importar más que en lo que te corresponde al oficio".

Boris Quercia, rodeado por decenas de personas en esta grabación, con cables por el suelo, focos de luces, rieles en el piso de un apretado pasillo y un par de cámaras, puede seguir pensando como director. Pero la obediencia de actor le hace hacer otra cosa: "Las primeras semanas estaba con una pata en cada uno de los lados, pero bueno, León tiene mucha paciencia, que es una de sus características, y me aguantó mi nerviosismo de inicio... y luego te diría que ya estaba totalmente desconectado de ser director".

Y León Errázuriz comparte cómo fue, desde su punto de vista, comenzar a dirigir a uno de los grandes directores de la TV local. "Ha sido súper rico trabajar con él, Boris ha dirigido muchas cosas, sabe mucho y también me ayuda en ciertos momentos o da opiniones. Al principio era un poco más complicado, los dos andábamos nerviosos de encajar... pero se ha ido dando el proceso súper bien y Boris ha ido construyendo un personaje súper atractivo también, que no es lo que hizo Francella en Argentina. Acá es otro personaje, tiene que ver más con la chilenidad, con alguien más achunchado, más pequeño, como somos los chilenos".

El cielo está nublado. Boris Quercia está en la calle haciéndose fotos para esta nota y algunos conductores en auto reducen la velocidad y le gritan al pasar: "El rey de los huevones", por la película que protagonizó y dirigió en 2006 y donde dio vida a Anselmo, un chileno buena gente de quien siempre se aprovechaban.

Y ahora, en 2013, su personaje de Hugo lo tiene, según él mismo reconoce, actuando en una tecla similar.

"El personaje es muy buena gente...", dice tranquilo y sin sentirse víctima de bullying porque le gritan lo que le gritan (a menudo ocurre, dice él). "De hecho, me reía yo porque algunos de los capítulos escritos en la serie argentina 'El hombre de tu vida' tenían algunas de las frases que yo había escrito para 'El Rey de los Huevones', justamente cuando él pregunta si se puede ser honrado en un mundo deshonrado. En ese sentido tiene algún parecido, pero en otros es diferente".

Boris Quercia define así a su nueva personificación, Hugo es un tipo un poco más integrado a la vida, tiene una gran capacidad de amar, viudo, y su hijo es como el centro de su vida, y en ese sentido, ha hecho como de padre y madre, y de alguna manera se ha postergado a sí mismo. "Y también ha entrado a un universo femenino, donde le es fácil moverse y conectarse con eso. Y, por lo tanto, sabe estar atento a los requerimientos femeninos, a las señales, y no pensándolo sino que de un modo intuitivo... entonces le vino como anillo al dedo este trabajo y le funcionan las cosas".

Desde febrero que Boris Quercia, León Errázuriz y un equipo numeroso de técnicos y artistas (entre ellos el director de fotografía Antonio Quercia, hermano de Boris y colaborador en varias de sus producciones) trabajan cada uno de los capítulos de esta serie como si se tratara de películas. "Queremos que esta serie tenga una calidad cinematográfica", dice Errázuriz. Son 13 capítulos por temporada y en un gesto pocas veces visto en nuestra pantalla, están rodando primera y segunda temporada al mismo tiempo. Todo en una jornada extensa de casi un semestre y que culminará el próximo agosto.

"El hombre de tu vida" no es una copia exacta del original argentino. Es una adaptación, pero con punto de vista y acento chileno.

Dice Boris Quercia: "Yo no hablé con los actores de la serie original, pero estuvo aquí uno de los directores, con él pudimos conversar y estuvo supervisando el inicio de la producción". El artista chileno fue mateo: vio toda la serie argentina, leyó los guiones y se declara, además, seguidor tanto del trabajo de Juan José Campanella, con su cine emocional y de barrio, como de Guillermo Francella. "De alguna manera, siempre me he sentido dentro de la familia estilística de Campanella. Su película 'El Hijo de la novia', ponte tú, de alguna manera él también pertenece a la familia del neorrealismo italiano. Está todo relacionado a cosas que me gustan mucho y que he tratado de hacer... entonces fue muy natural caer en esta serie y trabajar en ella".

Y es verdad. Las películas, series, montajes y personajes de Quercia comparten el mismo ADN de la comedia italiana, de origen masivo, que Campanella y su propio universo creativo. Y uno de los denominadores comunes es la emoción. "El acento está puesto en la humanidad", confirma Quercia en su pausa antes de rodar, "y eso es algo bonito porque la televisión, en esta lucha por conquistar audiencias, muchas veces deja la humanidad de lado y pone en el centro a la monstruosidad, lo que golpea y lo chocante. Y de repente lo humano, que es más sencillo, más cotidiano, pero que es común a todos, no está presente y creo que esta serie va derechamente hacia allá", dice.

Le pregunto si este tipo de acercamiento cara a cara con las mujeres, analógico y old fashion no va en contra de la moda de las nuevas tecnologías y la frialdad de las redes sociales. "Yo creo que las nuevas tecnologías no son contrarias al cara a cara, son parte de, no creo que uno por chatear más o tuitear más va a tener menos relación persona a persona con los demás...cuando alguien no se va a comunicar da lo mismo que tenga todas las redes sociales o que no tenga ninguna, y las personas que abren su corazón lo van a abrir ahí o cara a cara. Yo tengo esas cosas, yo Facebook no lo pesco mucho porque no me gustó tanto, Twitter tengo mi cuenta (@querciaboris), tengo algunos seguidores, voy de a poquito, entré hace poco pero me gusta, lo encuentro interesante".

Hay que hacer una pausa. Es tiempo de volver a rodar.

¿¿¿

Llueve sobre Santiago y en esta casona de Román Díaz, donde se graba uno de los episodios de "El hombre de tu vida", Lorena Bosch y Boris Quercia están terminando de decir sus líneas. Quercia, como Hugo, correctamente vestido, trata de ser un tipo comprensivo con ella: una chica que quiere encontrar pasión. León Errázuriz está atento al monitor que muestra cómo se está grabando la escena y el silencio reina en el set. Ya se ha repetido varias veces la misma escena. Y ahora mismo es el momento en que queda perfecta. "Coooorten", dice León Errázuriz y hay una nueva pausa.

Boris Quercia está con el guión en la mano, repasando las líneas de esta comedia romántica y de afición masiva, cuando recuerda cómo llegó a estar en este proyecto. Para empezar lo invitaron a participar de un casting y Quercia estaba inseguro porque nunca había trabajado en el rol de conquistador. "Pero bueno, hice el casting igual y les gustó y me insistieron en que hiciera el personaje. El problema es que me iba a topar con 'Los 80' y tuve que tomar una decisión bien complicada, porque yo me siento bien dueño de ese proyecto de alguna manera, hice cinco temporadas como director, escribí varios guiones, entonces fue complicado".

-¿Y cómo tomaste la decisión?

 "Le dejé la decisión finalmente al productor (de 'Los 80') Alberto Gesswein y le dije 'decide tú', yo le di la pistola a él. Él hizo todo su puzzle y vio todas las posibilidades y me dijo que tomara este personaje. A mí igual me motivaba mucho volver a actuar; por otra parte es complicado dejar de actuar, es un poquito como un vicio... como que no se te quita. Siempre es muy motivante... Fue Tito Gesswein finalmente el fusilero, aunque yo hubiera continuado feliz con 'Los 80'. Me costó irme, me dieron muchas dudas el salirme de esta familia (Los Herrera)... pero por otro lado en la última temporada yo no pude participar mucho del trabajo de guión por un asunto de estructura de producción, entonces también eso me sirvió para ya ir dejando de involucrarme tanto. Fue como un pasito que había dado antes. Me daba angustia dejar a un lado algo conocido y pena de dejar un trabajo que habíamos hecho con un equipo durante cinco años, pero por otro lado tenía el nervio y la provocación de volver a actuar y de tomar una historia como ésta que tiene mucho brillo, mucha emoción y mucha cercanía con el espectador".

-¿En tu vida diaria eres alguien como Hugo o El rey de los huevones? ¿Han tomado ventaja de ti...?

"Suena extraño estar hablando si uno es bueno o es malo o es tonto, en realidad es como un juicio que hacen las personas de uno. Pero yo creo pertenecer por una educación de vida familiar, sobre todo por el ejemplo de mis padres, a un estilo de trabajar y de ver la vida donde se confía en la palabra... ser gente de palabra, que cumple lo que se compromete y muchas veces donde no se obtiene un beneficio sino que significa perder algo. Entonces creo en la honorabilidad y en ese tipo de cosas, no sé si siempre las cumplo, pero por lo menos intento hacerlo, y creo que para que este mundo funcione hay que tratar de ser justo, honrado, cumplir la palabra. ¿Por qué está pasado de moda?... porque se valora mucho el éxito, a todo nivel de cosas, a nivel de negocios, es algo muy valorado socialmente; por lo tanto, lo que vale es ganar a como dé lugar, es una sociedad muy exitista... y eso a veces implica hacer la vista gorda de algunas cosas. Eso me molesta un poco y trato de ir en el camino contrario. No se puede ganar a toda costa, a veces también hay que perder y eso implica hombría, valentía, implica una serie de valores que están por sobre el éxito a como dé lugar".

¿¿¿

"Pero te aclaro", dice Quercia entre risas. "Yo no soy un ejemplo para nadie. Uno no puede ser ejemplo para nadie. Pero sí estamos porque esto sea un mundo más amable y vivible, que por un mundo donde cada uno vive encerrado en su propia conveniencia".

Sin embargo, Quercia no tiene reparos en volcarse desde el comunitario que involucra estar en series como "Los 80" y "El hombre de tu vida" al individualismo de escribir un libro como su primera novela, "Santiago Quiñones, tira", ya publicada en Chile y cuya nueva entrega prepara entre el poco tiempo que le queda.

"Tengo que encontrarme más espacios para dedicarme a escribir, pero es de las cosas que más me apasionan. Y estuvo muy buena la experiencia de la novela, me gustó mucho, creo que además se construyó un personaje que podría seguir en otras instancias, en otras historias. Porque las novelas policiales son así, se pueden hacer por entregas", dice. "Y estoy trabajando una nueva aventura de Santiago Quiñones, tuve la suerte de que la primera novela la leyeran unas chicas francesas que tienen una pequeña editorial y van a sacar la versión en francés el primer semestre del año que viene".

A la editorial francesa Asphaltes le gustó esta gesta literaria de Quercia. "No es muy rentable escribir en un país como Chile, se gana más actuando en la televisión; de todas maneras", dice, pero el hombre tiene razones para debutar como escritor: "Me gusta mucho el mundo literario y sentarme a escribir, que es como una contraparte a esto, donde tienes que trabajar con ejércitos de personas y donde las relaciones humanas cumplen un rol importante. Serán 130 jornadas de trabajo como ésta. Empezamos en febrero y terminamos en agosto, entonces es un trabajo muy comunitario, muy grupal tanto el de teatro como el de hacer series para la televisión... y en contrapunto el mundo literario es tan uno, es muy bonito eso".

-Y al igual que tus personajes del cine, tu protagonista literario en tu novela tiene valores de la vieja guardia también, ¿no?

"Bueno, me gusta lo que dice Santiago Quiñones: que él divide el mundo entre buenos y malos, no entre policías y ladrones, entonces él sabe que así como hay ladrones que son buenas personas, hay policías que son malas personas".

Para inspirarse buscó musas entre las viejas películas de cine negro, género que Quercia encuentra apasionante. "Me tocó ver de cerca ese mundo cuando hice (como director) la segunda parte de 'Huaiquimán y Tolosa' con algunos policías de investigaciones. Y me pareció muy atractivo".

Boris Quercia no parece tener freno: actor, guionista, director de cine y de TV, escritor... ahora ya está planeando para el futuro otro proyecto: "Espero dirigir el próximo año en el mismo canal, un proyecto nuevo que estamos empezando a planear con Tito, espero que funcione", dice con misterio.    


"El hombre de tu vida"
Estreno domingo 7 de julio 23:00 horas por Canal 13.

"La televisión, en esta lucha por conquistar audiencias, deja la humanidad de lado y pone en el centro la monstruosidad, lo que golpea y lo chocante", 

Boris Quercia.

 

Por Ernesto Garratt Viñes.

   
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