Egon Wolff gana el Premio Nacional en su momento más alejado del teatro

El dramaturgo de "Los invasores" y "Flores de papel" se adjudicó ayer el Premio de Artes de la Representación y Audiovisuales 2013. "Las generaciones más jóvenes deberían llamarme", dice el autor.  

Eduardo Miranda 

Había dejado de pintar uno de sus cuadros y se puso a arreglar el jardín cuando recibió el llamado del Ministerio de Educación. El dramaturgo Egon Wolff dejó todo a un lado, tomó un taxi y viajó desde su casa en Calera de Tango hasta el centro de Santiago para recibir una de las noticias más importantes en su carrera de dramaturgo. Egon Wolff Grobler, de 87 años y autor de obras como "Los invasores", "Flores de papel", "El signo de Caín" y "Parejas de trapo", se convirtió ayer en el Premio Nacional de Artes de la Representación y Audiovisuales 2013.

"El jurado basó esta decisión tomando especialmente en consideración el aporte de su obra a la dramaturgia nacional y su repercusión en el ámbito internacional, en la cual se rescatan los problemas del ser contemporáneo", argumentó la ministra Carolina Schmidt, quien integró el jurado junto a Víctor Pérez, rector de la U. de Chile; Juan Cancino, rector de la U.C. de la Santísima Concepción; Ramón López, de la Academia Chilena de Bellas Artes, y el dramaturgo Juan Radrigán, el último galardonado. "No tengo mi mente ocupada en dramaturgia en este instante, pero ahora, después del premio, sí la voy a ocupar. Comenzaré a pensar en algunos temas que tengo por ahí en barbecho. Cuando uno cumple ciertos años, se convence de que está obsoleto, y esa es la peor autoconvicción", dijo el autor al ser anunciado.

Efectivamente, Wolff vio tres de sus obras en escena el año pasado: "Los invasores", "Háblame de Laura" y "Papá gorrión", pero esta temporada no tiene ninguno de sus títulos en carpeta. "Me siento un poco foráneo del teatro actual, con lo que no estoy descalificándolo, ni calificando el mío, sino que es sencillamente el curso de los tiempos", dice el dramaturgo. "Ahora estoy más bien dedicado a la pintura, y de las 25 obras que he escrito, tengo dos sin estrenar. Las generaciones más jóvenes deberían llamarme y llevar estos textos al escenario", agrega el autor que también hizo clases en la UC.

Sobre el nuevo ganador, el dramaturgo Juan Radrigán dice: "Es un hombre muy creativo que ha tenido una prolífica carrera. Obviamente con la entrega de este premio se van a enojar los representantes de otras áreas del teatro". Y Ramón López agrega: "Siempre es una elección difícil, pero existe la tranquilidad de que el elegido lo tiene totalmente merecido".

Egon Wolff recibirá un premio en dinero de $18.125.000 y una pensión vitalicia de 20 UTM mensuales ($800 mil, aproximadamente).

 Dramaturgia de sólida técnica

Se imponía que, luego que Juan Radrigán -nuestro autor imprescindible de los años 80 y 90- obtuvo el Premio Nacional de Artes de la Representación en 2011, ahora recibiera ese galardón un dramaturgo fundamental anterior a él, que marcó nuestra escena en las dos décadas precedentes, y que ha seguido produciendo, aunque poco, hasta años recientes. El premio a Wolff es un reconocimiento a la dramaturgia de sólida técnica y gran oficio, y a una larga trayectoria apegada a la mejor tradición de la escritura para la escena, pero siempre explorando nuevos registros y variantes para ir retratando y comentando -con serena sabiduría y estatura moral- el devenir del país y del ser humano que vive en Chile y el mundo.

Sobre todo Wolff nunca ha dejado a un lado el compromiso humanista con el espectador, con el que ha buscado identificarse interpretando y expresando sus preocupaciones, temores y sentimientos más profundos. Por eso su obra ha estado siempre en constante evolución, si bien manteniendo su sello propio. De la larga lista de piezas firmadas por él destacan "Parejas de trapo" (1959), de corte a la vez psicológico y social, en la primera etapa; más adelante, "Kindergarten" (1977) y "La balsa de la Medusa" (1984), teñidas de rasgos surreales y simbolistas; y sus títulos mayores, en nuestra opinión, "Flores de papel" (1970) y "Los invasores" (1963); este último, como se ha dicho, un texto premonitorio del acontecer histórico-político que le siguió.

Se entiende que Wolff se haya ido alejando del quehacer teatral. Primero, porque se aburrió de la "dictadura de los directores", dados a apropiarse de sus textos alejándolos del espíritu con que fueron creados. Luego, puesto que el teatro se convirtió aquí -en Chile, no así en las plazas teatrales del extranjero- en algo muy distinto al medio ambiente que favoreció su época más fructífera.



Herramientas Reducir letras Aumentar letras Enviar Imprimir
Ayer, la ministra de Educación Carolina Schmidt, a la cabeza del jurado, reconoció el talento y la trayectoria de Egon Wolff, y lo nombró Premio Nacional de Artes de la Representación 2013.
Ayer, la ministra de Educación Carolina Schmidt, a la cabeza del jurado, reconoció el talento y la trayectoria de Egon Wolff, y lo nombró Premio Nacional de Artes de la Representación 2013.
Foto:Cristián Carvallo

[+] Vea más fotos


Servicios El Mercurio
   Suscripciones:
Suscríbase a El Mercurio vía Internet y acceda a exclusivos descuentos.
   InfoMercurio:
Todos los artículos publicados en El Mercurio desde 1900.
   Club de Lectores:
Conozca los beneficios que tenemos para mostrar.


Otros Servicios
   Defunciones
   Ediciones anteriores
   Propiedades
   Suscripciones
   Empleos
   PSU@El Mercurio
   Contratar publicidad
   Club de Lectores
   Clase Ejecutiva
   El Mercurio - Aguilar
 


Buscador emol.com Ir al demo interactivo Buscador emol.com
0  
Versión Digital

  • Revistas
    El Mercurio
  • PSU@ElMercurio.com Ediciones Especiales