Luciano Cruz-Coke, luego del fallo del Tricel que rechazó su candidatura al Senado:
"Llegué a la política para quedarme, no solo por esta elección"

Dice que asume toda la responsabilidad de lo que ocurrió, porque él tomó la decisión de postular. Pide cerrar filas en torno al candidato de la UDI, Manuel Rojas, y estima que no tiene sentido que el senador Carlos Cantero siga en carrera. Asegura que después de las Fiestas Patrias se definirá el rol que jugará en la campaña de Evelyn Matthei.  

Eduardo Sepúlveda M. 

"Estamos perdiendo la batalla cultural ante una izquierda que copa los medios de comunicación buscando generar un relato hegemónico de lo que es nuestra historia y lo que debe ser el camino futuro de nuestro país. El principal desafío político consiste en generar una épica renovada y popular de nuestro relato de centroderecha para defender la fuerza de nuestras ideas".

Quien dice la frase anterior es Luciano Cruz-Coke. El político.

Un antiguo dicho dice que para nacer hay que morir. Y si lo que le ocurrió esta semana (el Tricel rechazó su candidatura a senador argumentando que no renunció a tiempo a su cargo en el Gobierno) puede equipararse a una pequeña muerte, quizás esta sirvió para que naciera a la luz pública un nuevo Luciano Cruz-Coke, que nunca más será actor y que probablemente tampoco vuelva a ejercer como autoridad sectorial. Lo que quiere es caminar hacia el epicentro mismo de la política.

Lejos de deprimirse por haber sido expulsado de la carrera al Congreso, dice que seguirá hacia delante, porque ya no hay vuelta atrás.

-Su candidatura senatorial por Antofagasta fue controvertida incluso desde antes de que usted saliera del Gobierno. Entonces, ¿fue sorpresivo para usted que el Tricel rechazara su postulación?

-Fue sorpresivo, ya que contábamos con material jurídico e informes en derecho de importantes constitucionalistas y administrativistas muy bien fundados que fueron analizados con antelación a la inscripción de la candidatura tanto por el equipo jurídico como por todos los involucrados en este proceso. Había acuerdo general de que la posición era muy sólida en términos de entender que en materias de derecho público no corresponde aplicar excepcionalidades por analogía, sino que éstas deben ser expresas y que, como expresamente señaló el fallo, el cargo de presidente del Consejo Nacional de la Cultura y las Artes no tiene calidad de ministro de Estado, sino que es un jefe de servicio. No existe Ministerio de Cultura, hoy recién se tramita su creación en el Congreso.

-Pero esos argumentos no prosperaron. ¿Qué responsabilidad asume usted en este episodio?

-Asumo toda la responsabilidad de haber tomado la decisión final de postular, atendidos los argumentos expuestos por todas las partes involucradas.

-¿Qué responsabilidad tuvo el Gobierno al autorizar la salida de uno de sus miembros ante la incertidumbre que generaba una eventual candidatura al Congreso?

-Este fue un proceso largo y meditado en el que hubo muchas partes concurrentes e informadas. No me corresponde hoy hacer una cacería de brujas, como a muchos les gustaría, que no aporta nada a la unidad de nuestro sector.

-El senador de la UDI, Hernán Larraín, ha centrado la responsabilidad en RN, al ser ese partido el que lo designó a usted en el cupo por Antofagasta...

-No es bueno lanzar primeras piedras. Este tipo de recriminaciones no le hacen ningún bien a la Alianza, sobre todo cuando hay que apoyar con lealtad precisamente a un candidato de la UDI, partido que también estuvo disponible para abrir cupos en las mismas condiciones. Hay que ver qué habría sucedido si hubiera sido al revés. Es fácil ser general después de la batalla.

-Luego de conocerse el fallo del Tricel el presidente de RN, Carlos Larraín, aseguró que lo más probable ahora es un doblaje de la oposición en Antofagasta. ¿Está de acuerdo?

-Creo que si hay un candidato único como Manuel Rojas no tiene sentido que Carlos Cantero, que declaró en abril que no quería competir, lo haga. Si Cantero, yo y todo el sector apoyamos a Rojas, no habrá doblaje. Sucede lo mismo que con Giorgio Jackson en Santiago; va protegido porque la Concertación se inhibió de presentar candidatos. Carlos Larraín razonablemente levanta las alarmas para no bajar los brazos.

-¿Cuál era la situación de la campaña hasta el jueves?

-Estábamos desplegados en toda la región, yo estaba instalado viviendo allá. La respuesta de la gente era muy cercana y hacíamos una campaña para ganarla. Como señaló el presidente del PS, hubiéramos asegurado un triunfo para la Alianza. Me hubiera gustado que la gente hubiera tenido la posibilidad de elegir.

-¿Cree posible un acuerdo de la Alianza con el senador Carlos Cantero, para evitar un doblaje en esa circunscripción?

-Dependerá de cuánta generosidad, desprendimiento y convicción tenga el senador Cantero de las ideas que durante años defendió. Hasta ahora ha tenido demasiadas vacilaciones.

-¿Qué costos humanos, económicos y políticos tuvo para usted este episodio?

-En lo humano fue solo ganancia. Estoy muy agradecido de lo que viví y de la confianza de tanta gente que me apoyó, que se la jugó por la campaña. Duele dejar a un grupo de personas con las que me había encariñado mucho y a una región de la que pienso tiene las mejores posibilidades de ser la primera región desarrollada del país, con enormes potencialidades pero con muchas carencias que se arrastran por años. Los costos económicos o políticos personales son irrelevantes en comparación con lo anterior.

-Usted ingresó a la primera línea de la política hace poco más de tres años después de desarrollar toda su carrera en otro ámbito, la actuación. ¿Qué piensa hacer ahora? ¿Volver a su mundo anterior o insistir en la política?

-A la política vine para quedarme, no solo por esta elección. Mi compromiso no obedece a una circunstancia y es de largo plazo. He formado junto a Felipe Kast "Evolución Política" (Evópoli), un movimiento que llegó para quedarse en política por los próximos veinte años con el fin de atraer a personas que se han sentido fuera o desafectadas de lo político, que estén comprometidas con las ideas de la libertad que son las que pueden permitirle al país ser más justo, más equitativo y más desarrollado.

-¿Y hay espacio para Evópoli en la política chilena?

-Asumimos que la transición democrática concluye con el gobierno del Presidente Piñera y que hoy la centroderecha necesita rearticularse desde una nueva perspectiva que no solo contemple un elemento generacional importante, sino que requiere también del decidido compromiso de sus integrantes para postular a cargos públicos y de una sólida formación en un ideario de defensa de nuestras ideas, que se construye conceptualmente sobre la noción de profundizar el camino que ha destacado a Chile a nivel mundial, dándole enormes beneficios al país y al que gran parte del electorado adhiere.

"También debemos hacer una autocrítica y reflexionar que no hemos sido exitosos como sector en instalar culturalmente un pensamiento de centroderecha comprometida plenamente con la democracia, con la defensa de los más pobres y de los principios de la libertad desde una nueva perspectiva política que anteponga los sueños del futuro por sobre los anclajes existentes en el año 73 u 88 que definitivamente necesitamos dejar atrás".

-Dado que plantea una autocrítica de la derecha, ¿cómo pretenden influir en el proyecto de la Alianza?

-Evópoli pretende recoger lo que ha sido nuestra historia como sector y ampliarlo desde una visión renovada y abierta. Queremos un sector unido y políticamente activo, que defienda los principios de la libertad y que se atreva sin complejos a luchar por los más pobres de Chile. Para eso debemos generar un relato moderno que permita a nuestro sector sentirse orgulloso de sus ideas, convocar sectores más amplios confluyendo hacia el centro político, humanizar el lenguaje economicista tan críptico de nuestro sector para hacerlo comprensible para las personas, recuperar el trabajo en las bases, en universidades y en las poblaciones que por las comodidades del sistema electoral hemos abandonado.

"La centroderecha debe plantearse como un fenómeno cultural popular con visión humanista de la persona, que integre nuestras matrices socialcristianas y liberales con vocación de tolerancia y respeto, que valore el trabajo y el emprendimiento personal, que entienda al Estado como un agente eficiente en la regulación y generación de políticas públicas sin copar los espacios de libertad individual dando mayor poder a los grupos intermedios de la sociedad y a los órganos comunales y regionales, que valora la libertad económica y el mercado, pero que es implacable con los abusos, que cree en la participación, en un Estado de Derecho fuerte con respeto a la legalidad garantizando el orden público y, por sobre todo, que garantice la libertad entendida como la posesión equitativa de herramientas desde la cuna en materias como salud, educación o seguridad".

-¿Cuál es su proyecto concreto para los próximos meses?

-Me dedicaré a apoyar a los candidatos de la Alianza en Antofagasta, a todos los candidatos Evópoli; a Carlos, mi hermano, en San Bernardo, y a Felipe Kast en Santiago. Y por supuesto a la Evelyn en todo Chile.

-¿Jugará un rol en la campaña de Evelyn Matthei?

-Tengo un compromiso con Evelyn y la apoyaré hasta el final. Luego del 18 veremos de qué manera se materializa.

-¿Cómo ha visto el desarrollo de la campaña presidencial, y en específico la de Evelyn Matthei?

-Estamos jugando un partido de chico a grande. Bachelet ha venido cayendo y las encuestas indican que alcanza cerca de 38 puntos hoy, lo que asegura segunda vuelta, a solo 11 de la Evelyn. Creo que la fortaleza de carácter y entereza de nuestra candidata para enfrentar la elección es la misma fortaleza que puede darle el triunfo en noviembre. Hoy está instalado que Matthei es una mujer de carácter y liderazgo frente a una estrategia de silencio de Bachelet para no sacrificar su capital político. En un proceso eleccionario que avanza hacia el intercambio de posturas, esa posición necesariamente irá haciéndose cada vez más feble y en segunda vuelta no tendrá como sostenerse frente a la solidez de Matthei.

-¿Puede Evópoli jugar un papel clave en esta segunda etapa de la campaña?

-Las elecciones se ganan en el centro y por marginales menores al 5% de los votos, para ello es imprescindible acercar al centro, a los independientes y a quienes se sienten lejanos del mundo político. Ahí podemos hacer un aporte importante.

"Este fue un proceso largo y meditado en el que hubo muchas partes concurrentes e informadas. No me corresponde hoy hacer una cacería de brujas, como a muchos les gustaría, que no aporta nada a la unidad de nuestro sector".

"Si Cantero, yo y todo el sector apoyamos a Rojas, no habrá doblaje. Sucede lo mismo que con Giorgio Jackson en Santiago, va protegido porque la Concertación se inhibió de presentar candidatos".

"Tengo un compromiso con Evelyn Matthei y la apoyaré hasta el final. Luego del 18 veremos de qué manera se materializa".

"He formado junto a Felipe Kast "Evolución Política" (Evópoli), un movimiento que llegó para quedarse en política por los próximos veinte años con el fin de atraer a personas que se han sentido fuera o desafectadas de lo político".

 


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Foto:JUAN EDUARDO LOPEZ


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