El Recaudador Nacional

Camilo Marks 

Si hay un autor que revela en una infinidad de detalles, grandes y pequeños, la terrible tragedia social, económica y moral por la que pasa la Grecia de hoy, ese autor es Petros Márkaris. El género policíaco es el vehículo que le ha servido para mostrarnos un país colapsado, con decenas de miles de personas incapaces de cubrir sus necesidades básicas, con ciudadanos que a diario se suicidan para no convertirse en indigentes, con multitudinarias manifestaciones -indignados, jubilados, jóvenes, viejos, obreros, estudiantes- que han convertido a Atenas en un caos donde es imposible ir de un punto a otro. Así, la cuna de nuestra civilización es en el presente un estado en bancarrota, gobernado por políticos que dan palos de ciego y que, en vez de conducir a la nación por derroteros en los que se divisen alternativas, la hunden más y más en la incertidumbre y la miseria.

Este es el escenario que prevalece a lo largo de Liquidación fina l, una historia que en parte describe el embrollo en el que se debaten los atenienses y en parte conforma uno de los casos más inextricables y enigmáticos que debe enfrentar el comisario Kostas Jaritos, protagonista de todas las ficciones de Márkaris. Primero aparece un hombre asesinado en un sitio arqueológico mediante una inyección de cicuta en el cráneo; luego le sigue otro, despachado por el mismo veneno en un antiguo templo; más tarde, una tercera víctima es hallada sin vida en el interior de un teatro clásico y la cadena continúa, sin que la policía ni otros servicios investigativos tengan la más remota idea acerca de la identidad del criminal. Lo único claro es la espectacularidad de sus acciones y el modo como las da a conocer a la prensa escrita y audiovisual, así como a las autoridades: antes de ultimar a ciertas personas, por medio de un proceso que llama liquidación final, dirige una carta, previamente publicada en internet, en la que deja al descubierto las gigantescas evasiones tributarias de quienes ha decidido eliminar. Se trata siempre de gente riquísima que se las ingenia, gracias al tráfico de influencias y al soborno, para no pagar impuestos, mientras los ciudadanos empobrecidos por la crisis solo pueden enfurecerse ante el escandaloso fraude fiscal. Cada uno de sus comunicados va firmado con el nombre de "Recaudador Nacional" y sus hechos precipitan una situación sin precedentes: por un lado, ministros, subsecretarios y dirigentes deben hacer declaraciones para calmar al público, y por el otro, el Recaudador se convierte en una figura popular. Y esto se debe a que es el único que consigue, gracias a sus amenazas, que los destinatarios de sus misivas comiencen a cancelar las millonarias deudas que deben al Estado.

Liquidación final aborda, entonces, bajo la perspectiva de una investigación detectivesca, el trance aparentemente insoluble que vive el pueblo helénico, pero, tal como lo ha hecho en sus anteriores novelas, Márkaris salpica el relato con un humor negro despiadado, con diálogos brillantes e inusitados, con personajes muy antipáticos o, por el contrario, muy queribles y con el mismo cuadro personal de Jaritos, que dista de ser feliz. Él y su esposa Adrianí están devastados ante la inminente partida de su hija Katerina hacia África para trabajar en un organismo internacional, ya que el ínfimo sueldo como abogada que defiende a los inmigrantes la hace depender de sus padres y de su marido, Fanis, médico que está dispuesto a seguirle los pasos. Así, el drama familiar del héroe es otro síntoma del insondable drama que vive su patria y que no parece tener salida posible al corto o mediano plazo. Y si bien queda en claro que el laberinto ateniense se ha producido gracias a la corrupción nativa, Márkaris castiga igualmente a la Unión Europea, que ha hipotecado y encerrado en un callejón sin salida a su socio más desvalido. Mientras tanto, el Recaudador continúa haciendo de las suyas, conquistando cada vez más adeptos y utilizando los medios de comunicación de masas a su antojo, puesto que ha pasado a ser la estrella de cuanto programa televisivo se emite y hasta se forman movimientos colectivos que exhiben pancartas con su apodo, como si fuera el salvador de Grecia.

Desde un punto de vista policial, Liquidación final es una trama poco satisfactoria, ya que quedan cabos sueltos y el escritor se apresura en buscar un desenlace algo tirado de las mechas. A pesar de ello, resulta un texto atrapante, cómico, sumamente original y que por sus propios méritos cautivará a los seguidores de Márkaris.

Liquidación final
PETROS MÁRKARIS

TUSQUETS, BUENOS AIRES, 2014, 341 PÁGINAS, $19.040.
NOVELA

"Liquidación final" aborda, bajo la perspectiva de una investigación detectivesca, el trance aparentemente insoluble que vive el pueblo helénico.



 


Herramientas Reducir letras Aumentar letras Enviar Imprimir
<br/>



Servicios El Mercurio
   Suscripciones:
Suscríbase a El Mercurio vía Internet y acceda a exclusivos descuentos.
   InfoMercurio:
Todos los artículos publicados en El Mercurio desde 1900.
   Club de Lectores:
Conozca los beneficios que tenemos para mostrar.


Otros Servicios
   Defunciones
   Ediciones anteriores
   Propiedades
   Suscripciones
   Empleos
   PSU@El Mercurio
   Contratar publicidad
   Club de Lectores
   Clase Ejecutiva
   El Mercurio - Aguilar
 


Buscador emol.com Ir al demo interactivo Buscador emol.com
0  
Versión Digital

  • Revistas
    El Mercurio
  • PSU@ElMercurio.com Ediciones Especiales