Tras la renuncia del Primer Ministro, Alexis Tsipras:
Partido oficialista griego se divide y vuelve la inestabilidad política

El Presidente pidió a la segunda fuerza, conservadora, que intente formar gobierno. Si no lo consigue y tampoco lo hace el nuevo partido, se convocarán elecciones.  

Alicia Tagle Crichton 

Bastó con que Grecia se asegurara un tercer rescate financiero por parte de Europa para que el país entrara de nuevo en un escenario de inestabilidad política. Luego que el Primer Ministro, Alexis Tsipras, anunciara el miércoles su renuncia y llamara a elecciones anticipadas, el ala más radical de su partido Syriza decidió separarse y crear una nueva formación, dejando al oficialismo sin una mayoría absoluta para asegurarse un nuevo gobierno.

El nuevo partido, Unidad Popular, cuenta en este momento con 25 diputados que se oponen a las medidas de austeridad firmadas por el actual gobierno de izquierda y sus acreedores (Unión Europea, Fondo Monetario Internacional y el Banco Central Europeo) a cambio del tercer rescate financiero del país. Fue precisamente la división al interior de la formación la que hizo que Tsipras perdiera la mayoría parlamentaria y renunciara para buscar un respaldo sólido que fortalezca su posición de poder en las elecciones que eventualmente se celebrarán el 20 de septiembre.

"Intentaremos encarnar el espíritu del 'No' del referéndum", afirmó Panagiotis Lafazanis, el euroescéptico líder de la nueva formación, en referencia a la consulta celebrada el 5 de julio, en la que el 62% del pueblo griego rechazó las condiciones de austeridad impuestas por los prestamistas, pero que finalmente Tsipras no respetó al aceptar los términos del nuevo rescate.

La aparición de Unidad Popular en el panorama político cobra gran relevancia, ya que ayer el Presidente, Prokopis Pavlopoulos, encargó al líder de la segunda fuerza en el Parlamento, la conservadora Nueva Democracia, que formara gobierno en tres días. Sin embargo, se prevé que Vangelis Meimarakis no lo consiga, por lo que el mandato recaería sobre la nueva formación de extrema izquierda, ahora el tercer partido con mayor representación en el Legislativo.

La apuesta de Tsipras

En caso de que Unidad Popular tampoco logre formar gobierno, se convocarán inmediatamente las elecciones, y Tsipras hará todo lo posible por forzar esta situación. "Syriza ganará los comicios, pero no conseguirá la mayoría parlamentaria (absoluta)", explica a "El Mercurio" Theodore Pelagidis, experto de Brookings Institution. En ese caso, el partido tendría que buscar un aliado para formar gobierno, lo que "le hará más fácil a Tsipras compartir el costo de las medidas (de austeridad impuestas por los acreedores) formando una coalición, pero al mismo tiempo mantendrá el sillón del Primer Ministro", agrega.

Según los analistas, Tsipras preveía el actual escenario, en el que Syriza quedaría sin el ala más izquierdista del partido -que la semana pasada votó en contra de las condiciones para el rescate- y tendría que buscar el apoyo de una nueva fuerza. "Era sabido que entre 25 y 30 diputados se dividirían. La apuesta es la fuerza que tendrán en las próximas elecciones. La mayoría de las encuestas estiman que conseguirán entre el 4 y el 8%, pero todavía queda camino por delante", sostiene Pelagidis.

La maniobra de Tsipras molesta a Lafazanis, su ex ministro de Energía que ahora lidera la Unidad Popular, quien asegura que el Primer Ministro saliente quiere lograr unas "elecciones express" para que lo ratifiquen en el cargo antes de que la austeridad le pase la cuenta, "porque el pueblo todavía no ha sentido las duras medidas que les esperan".

Por su parte, de realizarse los comicios, Lafazanis intentará capitalizar los votos de la mayoría que votó 'No' en la consulta del 5 de julio. "Si es necesario para seguir un camino progresista, saldremos de la zona euro", enfatizó.

Y mientras las diversas facciones intentan sacar provecho de las negociaciones políticas, estas generan un nuevo sobresalto a la inestable Grecia, que desde 2009 ya ha celebrado cuatro elecciones y podría convocar a nuevos comicios cuando Syriza lleva solo siete meses en el gobierno. Todo, en medio de la grave crisis económica.

Parte de la oposición ha criticado que se realicen elecciones anticipadas y acusa a Tsipras de haberlas provocado porque no podía resolver el problema de la disidencia interna de su partido. "El único que ha salido perjudicado de todo este proceso de clarificación ideológica del señor Tsipras es el pueblo griego, que ya había sufrido tres o cuatro años de ajustes económicos durísimos y había empezado a crecer a fines de 2014, pero que ha perdido casi todo 2015 en las discusiones de Tsipras y (su ex ministro de Hacienda) Yanis Varoufakis. Y por darse un gusto ha metido al país en este problema", comenta a "El Mercurio" John Müller, columnista de El Mundo.

 


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El líder de la conservadora Nueva Democracia, Vangelis Meimarakis (foto), tiene tres días para intentar formar gobierno tras la dimisión de Tsipras.
El líder de la conservadora Nueva Democracia, Vangelis Meimarakis (foto), tiene tres días para intentar formar gobierno tras la dimisión de Tsipras.
Foto:The Associated Press

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