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Jadue versus Jadue

Domingo 22 de noviembre de 2015

Uno no elige a sus parientes, dirá Daniel Jadue Jadue, pero igual el tema le va a dar más de un dolor de cabeza.
 


 

Si hace un par de semanas uno tipeaba el apellido Jadue en Google, lo primero que aparecía era el alcalde Daniel Jadue Jadue, impulsor de la llamada "farmacia popular" de Recoleta. Si uno hoy googlea el apellido Jadue, en primer lugar figura Sergio Jadue Jadue, el ahora ex presidente de la ANFP.

Pero Daniel Jadue Jadue y Sergio Jadue Jadue no son hermanos, como uno pudiese pensar ante tanta redundancia de apellidos. Son primos lejanos. Es más, lo cierto es que Sergio Jadue Jadue no fue siempre Sergio Jadue Jadue. El ex dirigente futbolístico nació como Sergio Cortés Jadue, pero se cambió los apellidos a Jadue Jadue cuando estaba en la universidad. Daniel Jadue Jadue, en cambio, nació y creció siempre como Jadue Jadue. Él era Jadue Jadue desde antes de ser concebido, porque su madre es Jadue Jadue y su padre es Jadue Jadue.

He dicho 27 veces la palabra Jadue en lo que va de artículo. Y eso no es más que una metáfora de la sobredosis de Jadue que hemos tendido en las últimas dos o tres semanas. Y eso no va a cambiar por un rato.

Ya dije que el alcalde Jadue se convirtió en " trending topic " por su controvertida iniciativa de lanzar una "farmacia popular". Pese a las críticas que recibió en un comienzo (porque hubo quienes estimaron populista su proyecto) y a los agoreros que pronostican que la idea se le volverá en contra porque ha generado demasiadas expectativas que no podrá cumplir, Daniel Jadue está feliz. En pocos días ha visto cómo su iniciativa busca ser replicada por un centenar de alcaldes. Yo creo que pensó que la "farmacia popular" le aseguraba su reelección el próximo año. Quizás por eso se arriesgó a lanzar por Twitter -a propósito de los atentados terroristas en París- un comentario que irritó a la comunidad judía y que lo envolvió en una nueva polémica, de la que saldría más magullado que en el tema de las farmacias, que era pura ganancia.

Y como las calamidades no vienen de una sino que de a dos o de a tres, esta semana explotó el tema de su primo Sergio Jadue Jadue.

Uno no elige a sus parientes, dirá Daniel Jadue Jadue, pero igual el tema le va a dar más de un dolor de cabeza. Va a tener que invertir tiempo en convencer a sus electores de que él no tiene nada que ver con el hijo de la prima de su madre. Él es momio, yo soy comunista. Él es comerciante, yo soy sociólogo. Él tiene gustos caros, yo soy proleta. Él se peleó con Bielsa, yo soy viudo de Bielsa. Todo esto dirá Daniel Jadue Jadue, pero igual le va a costar un mundo desacoplarse de Sergio Jadue Jadue.

Porque si bien pueden ser muy distintos, igual tienen características similares. Ambos son osados, histriónicos y arrancan para adelante. Son capaces de encantar a cualquier auditorio y, por lo general, alcanzan las metas que se fijan. Pero también son dueños de una fortuna oscilante. Tanto Sergio como Daniel sintieron en algún momento que tocaban la gloria con las manos. El primero, al sacar campeón a Chile en la Copa América, y el segundo, por instalarse como el pionero de un nuevo modelo (las "farmacias populares") que ahora todo el mundo quiere imitar. Pero es probable que los dos tengan la misma tendencia al mareo de altura.

Es que en la actividad pública, sobre todo en nuestra época, los poderosos pueden dejar de serlo en apenas un par de días. O en un par de horas, como le ocurrió esta semana a Sergio Jadue Jadue.