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A una semana de la vuelta a clases tras el ataque:
Los colegios franceses abordaron los atentados de París a través del diálogo

Lunes 23 de noviembre de 2015

Los colegios de
Francia no
cerraron sus
puertas tras el
atentado del 13
de noviembre. El
Gobierno pidió
que los establecimientos
se convirtieran en
lugares de reflexión
y diálogo.
Foto:AFP / Kenzo Tribouillard

Todas las escuelas se sumaron a un minuto de silencio el lunes pasado y dedicaron sus primeras horas a hablar sobre el miedo y enojo que sentían los niños.
 


M. Cordano 

Cuando Tristan (11) y Arthur (12) volvieron del colegio el pasado lunes, Brigitte Bailleul les preguntó cómo les había ido en clases. La duda no era distinta de la de otros días, pero el contexto había cambiado: tres días antes habían ocurrido los ataques terroristas en París, a 300 kilómetros de la ciudad donde vive esta periodista con sus hijos.

"La profesora jefa de Arthur respondió las preguntas de los niños por una hora, enfatizando que era normal sentirse asustado. En la clase de Historia de Tristan se les dio la palabra a los alumnos y muchos dijeron estar enojados con los autores", comenta Bailleul.

Desde la ciudad de Angers, la francesa también comenta que los niños guardaron un minuto de silencio por las víctimas del atentado, un acto que se repitió en todas las escuelas del país.

"Les explicamos a nuestros estudiantes que era un homenaje a las víctimas y una forma de mostrar que la nación estaba unida en torno a los valores de la República", explica Jean-Pierre Faure, director de la Escuela Michel Chasles de Épernon. "Como una forma de liberarlos de la angustia acumulada el fin de semana, en horas de clases también respondimos dudas e instalamos un afiche en el que los estudiantes podían expresar por escrito sus sentimientos", indica.

A poco más de una semana del atentado en la capital europea, David Kerr, especialista en educación cívica de la Universidad de Bristol y la persona a quien el Consejo de Europa llamó para dirigir una respuesta educativa tras los ataques al semanario satírico Charlie Hebdo, comenta que aún es prematuro hablar de una política estandarizada de contención. La mayoría de los colegios enfocó esta primera etapa en la necesidad de generar conversaciones, explica.

"Se buscó generar un desahogo mediante asambleas, servicios religiosos y reuniones con tutores", dice.

Reforzar valores

Muchos de estos encuentros tomaron como base los insertos que ese fin de semana llevaron suplementos locales, como el diario Libération o la revista Astrapi, que se enfocaron en cómo tratar el tema con los más chicos. Entre las recomendaciones estaba limitar el acceso a las noticias en el caso de los preescolares y niños cursando los primeros años de básica, además de no entrar en detalles de cosas que no han preguntado. Por tratar de ayudar, a veces se termina asustándolos mencionando el número de muertos o el hecho de que existieron ataques coordinados, se advertía.

La publicación de Astrapi -aprobada y replicada por el Ministerio de Educación francés- hablaba directamente a los niños, agregando dibujos de escolares conversando entre ellos y tomando de la mano a una Torre Eiffel que lloraba.

"Seguramente has escuchado hablar del terrible acontecimiento que ha dejado centenas de heridos en París. Te ayudaremos a entenderlos", comienza la publicación. Al hablar de los autores de la masacre, más adelante se destaca que "estas personas extremadamente violentas no tienen nada que ver con la mayoría de los musulmanes, que viven a su manera tranquilamente" y se explica que la mejor forma de responder a la violencia "y locura de estos hombres, es continuar viviendo normalmente".

Kerr cree que es probable que a medida que pasen los meses, los colegios europeos refuercen propuestas para robustecer sus valores.

"Desde fines del 2014, el Reino Unido introdujo una cláusula para promover lo que llamamos los valores británicos fundamentales; la democracia, el Estado de Derecho, la libertad individual, el respeto mutuo y la tolerancia frente a distintas religiones y creencias. Las escuelas son inspeccionadas para ver cómo promocionan estos conceptos", explica. La misma iniciativa se introdujo en Francia tras los atentados hacia Charlie Hebdo en enero de este año.

En la misma época, el Consejo de Europa puso en marcha una serie de proyectos enfocados en entrenar a profesores para tratar "temas controversiales" en el aula. Los resultados aún no se conocen.