Entre el leninismo y el oportunismo

 

Podemos, la gran revelación de la política española de los últimos años, es hijo del leninismo y del oportunismo. La ocasión la brindó la crisis económica que comenzó en 2008. Esta fue el negro telón sobre el que se recortaron otras disfunciones. Unas eran de carácter institucional: por ejemplo, las aventuras del jefe del Estado, Juan Carlos I, con su amante Corinna, o la incapacidad del Partido Popular y el Partido Socialista (PSOE) para sacudirse los escándalos de corrupción. Otras eran económicas: la increíble dualidad de un mercado laboral que a los que primero expulsaba de las empresas en crisis era a los más jóvenes -mejor preparados, además- frente a los más viejos, que tenían contratos con indemnizaciones más altas.

Un antecedente directo fue el movimiento 15-M, que convirtió de manera espontánea la Puerta del Sol de Madrid en un campamento libertario en mayo de 2011, a imagen y semejanza de las primaveras árabes. Las redes sociales fueron clave en su nacimiento y desarrollo.

Sobre este magma, un grupo de profesores de la Universidad Complutense comenzó en el verano de 2013 a prefabricar un artefacto político que lanzaron en enero de 2014 y al que bautizaron Podemos. Esos profesores tenían muchas cosas en común. Eran de izquierda, los habían ninguneado en otros partidos y todos habían encontrado trabajo y dinero al lado del régimen de Hugo Chávez en Venezuela o de Rafael Correa en Ecuador.

El prefabricado Podemos se estrenó en las elecciones europeas de mayo de 2014. Como líder fue elegido Pablo Iglesias, profesor que alternaba las clases con la presentación de tertulias políticas en circuitos televisivos minoritarios. Uno de sus programas era La Tuerka, en la televisión local del barrio madrileño de Vallecas. El otro, Fuerte Apache, "tertulia política de resistencia", que difunde la cadena HispanTV, la televisión iraní para el público de habla hispana.

Pronto Iglesias dio el salto a las tertulias políticas de la televisión convencional, donde se reveló su gran capacidad dialéctica. Contaba con un equipo de expertos que lo apoyaban con datos e ideas a través de sus smartphones cada vez que salía en directo, además de un activismo intenso en las redes sociales Twitter y Facebook. Su estrategia consistía en describir las injusticias cotidianas, cargando las tintas y ahormando los hechos a una ideología que la izquierda tradicional había abandonado hace décadas. No le preocupaba aportar soluciones, solo describir la crisis. De hecho, cuando las plantearon -en la campaña de las elecciones europeas de mayo de 2014-, sus propuestas fueron consideradas inviables, pero no les importó. Iglesias se hizo tan popular que el nuevo partido decidió poner su rostro en vez del logotipo (un círculo morado) en las papeletas de voto.

En esas elecciones, Podemos logró cinco eurodiputados. Nunca en la historia de la democracia española un grupo surgido de la nada había logrado en cuatro meses y con apenas 100.000 euros reunidos entre amigos y simpatizantes tantos diputados. Máxima rentabilidad política. La mayor parte de sus votantes procedía de Izquierda Unida y del PSOE. Muchos eran perdedores de la crisis y entre ellos, un gran grupo de jóvenes universitarios.

Tras este éxito, Podemos inició el camino para convertirse en partido político. Mantuvo su discurso populista, mostró su apoyo a la griega Syriza, pero escondió el chavismo. Pronto se dieron cuenta de que Hugo Chávez despertaba más anticuerpos que simpatías entre los votantes de izquierda españoles. Su programa económico, calificado de increíble por la mayoría de los economistas, se convirtió en su mayor talón de Aquiles.

Íñigo Errejón fue el padre de la teoría de la moderación del partido, del leninismo amable con el fin de hacerlo aceptable al votante socialdemócrata. El objetivo declarado era il sorpasso , adelantar en votos al PSOE, atrayéndose a sus simpatizantes, y convertirse así en la fuerza hegemónica de la izquierda. Y desde allí, siguiendo a Gramsci, hegemonizar toda la sociedad.

En septiembre comenzaron a flaquear en las encuestas, las mismas que en noviembre de 2014 los habían convertido en la segunda fuerza política. Iglesias tocó a rebato, apeló al espíritu futbolístico y llamó a la remontada de sus huestes. Las urnas los premiaron con 69 diputados en las elecciones de diciembre, una fortaleza más aparente que real, ya que solo 40 diputados son de Podemos y los 29 restantes pertenecen a formaciones de izquierda regionales, las llamadas "confluencias".

En el reciente debate de investidura, donde el socialista Pedro Sánchez no logró ser designado presidente del Gobierno, Pablo Iglesias mostró la misma garra y dureza dialéctica que cuando Podemos nació en 2014. El discurso, que había sido mantenido oculto en la campaña electoral, chocó a muchos por su tono "guerracivilista" que España ha condenado y eludido en su debate público durante años.

Para muchos españoles, los líderes de Podemos son unos hijos maleducados e impertinentes que desafían al patriarca familiar en la mesa del almuerzo dominical. Han empleado un discurso radical para entrar en las instituciones, pero creen que en estas madurarán y templarán su verborrea. Otros, sin embargo, piensan que la estrategia gramsciana está muy viva en Podemos y no cesarán de aplicarla ni un minuto para "cambiar la sociedad". Iglesias citó a Allende en una ocasión para recordar a sus correligionarios que "conquistar el gobierno no es conquistar el poder". ¿Qué pesará más: el oportunismo o el leninismo?

John Müller es adjunto al director del diario digital "El Español" y coordinador del libro "Podemos, deconstruyendo a Pablo Iglesias", Ed. Deusto, 2014.

Para muchos españoles, los líderes de Podemos son unos hijos maleducados e impertinentes que desafían al patriarca familiar en el almuerzo del domingo. 


Herramientas Reducir letras Aumentar letras Enviar Imprimir
John Müller
John Müller


Servicios El Mercurio
   Suscripciones:
Suscríbase a El Mercurio vía Internet y acceda a exclusivos descuentos.
   InfoMercurio:
Todos los artículos publicados en El Mercurio desde 1900.
   Club de Lectores:
Conozca los beneficios que tenemos para mostrar.


Otros Servicios
   Defunciones
   Ediciones anteriores
   Propiedades
   Suscripciones
   Empleos
   PSU@El Mercurio
   Contratar publicidad
   Club de Lectores
   Clase Ejecutiva
   El Mercurio - Aguilar
 


Buscador emol.com Ir al demo interactivo Buscador emol.com
0  
Versión Digital

  • Revistas
    El Mercurio
  • PSU@ElMercurio.com Ediciones Especiales