Hay un funcionario público por cada $1.197 millones:
Escaso control de gastos, pocos funcionarios y un presupuesto gigantesco tienen a Junaeb en la mira

La Contraloría detalló las aristas críticas del funcionamiento de este servicio. Entre ellas, la imposibilidad de fiscalizar la correcta entrega de alimentación en los colegios subvencionados del país.  

Carlos Said 

La Junta Nacional de Auxilio Escolar y Becas (Junaeb) es una institución gigantesca. Maneja un presupuesto de $924 mil millones -superior a lo que cuesta la gratuidad 2016 para la educación superior- para 54 programas, reparte 21 tipos de becas y coordina la entrega de 3,8 millones de raciones de comida diarias.

Para todo ello, sin embargo, dispone de 773 funcionarios de planta y a contrata, es decir, uno por cada $1.197 millones asignados. Esto hace que la fiscalización de los gastos sea compleja, y que se produzcan situaciones irregulares como las ocurridas en los últimos meses, que han derivado en denuncias en la fiscalía y querellas del Consejo de Defensa del Estado.

Ante este escenario, el director de la Junaeb, Cristóbal Acevedo -el tercer encargado del organismo en este gobierno-, diseñó un plan de modernización. Pero, en una reciente exposición ante la comisión investigadora que formó la Cámara de Diputados, el contralor Jorge Bermúdez detalló los puntos débiles que la institución debe superar para salir de la crisis.

Conflictos de intereses

Uno es la incapacidad del servicio para impulsar licitaciones de alta complejidad y sus debilidades para detectar conflictos de intereses entre funcionarios y empresas proveedoras. "Los funcionarios no tienen carácter de fiscalizadores, y muchos de ellos (337) están a honorarios, por lo que no son funcionarios, y eso permite que situaciones de conflictos de intereses ocurran", detalló Bermúdez.

Otros problemas son la baja supervisión del cumplimiento de las empresas y la carencia de una unidad de gestión para analizar técnica y financieramente a las sociedades. Según el contralor, existe una "incapacidad para inspeccionar más de 9 mil establecimientos educacionales. Si todos los funcionarios estuvieran trabajando en la supervisión, tendrían que revisar 115 colegios cada uno y eso es imposible, considerando los días hábiles y la distancia territorial".

Además, la Contraloría detectó que no existe una definición de perfiles que permita tener personal más idóneo y que hay una alta rotación de directivos, lo que también está provocado "por el hecho de que la planta sea pequeña y que haya muchos empleados a contrata y a honorarios en la Junaeb".

El contralor también dio cuenta de la deficiencia de los sistemas informáticos del servicio, y del control artesanal que existe dentro de los colegios: "El sistema está establecido de manera que hay un profesor por cada establecimiento que fiscaliza si se entregó la ración. Él debe fiscalizar, además de las múltiples tareas que ya tiene, y con toda su buena voluntad, no tiene un incentivo para hacer esa fiscalización", graficó Bermúdez.

A pesar de la escasa dotación del servicio, un aumento de empleados no necesariamente va a resolver todo. Según el contralor, "sumar más funcionarios, recursos, o darle un carácter fiscalizador a la Junaeb, responde solo a una parte del problema, porque aquí habría que cambiar el modelo del servicio".

Repensar el sistema

Así, una forma de sacar a la institución de la crisis sería cambiar la estructura del servicio de alimentación. "Concuerdo en que esto no se va a solucionar si no cambiamos la forma en cómo entregamos la prestación", explicó Bermúdez.

"En lugares aislados, donde no se aplica el mercado, lo mejor sería que este rol lo asumiera alguien con responsabilidad administrativa, como la escuela, el ministerio, la seremi u otro órgano", dijo el contralor, ya que "las empresas tratan de compensar en los contratos, y esto hace que la licitación sea compleja y que cuando se caiga una, genere un efecto dominó en toda la macrozona (de comunas)".

Así, añadió, "la solución pasa por pensar este sistema de nuevo, porque la lógica de maximizar la economía de escala no es la solución".

 


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Alimentación En su exposición, el contralor dijo que un próximo paso de la revisión de la Junaeb debe ser revisar la alimentación que están recibiendo los niños.
Alimentación En su exposición, el contralor dijo que un próximo paso de la revisión de la Junaeb debe ser revisar la alimentación que están recibiendo los niños.
Foto:Aton

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