Visita | El presente del español
Elena Hernández: "La corrección lingüística no es un adorno"

La directora del departamento Español al Día de la Real Academia Española cuenta cómo han sido estos 18 años resolviendo las dudas idiomáticas de los usuarios. Mañana dictará un seminario en Santiago sobre las principales interrogantes de los chilenos.  

Roberto Careaga C. 

Empezaron recibiendo dudas que llegaban por el correo y el fax. No eran pocas. Fue hace 18 años que la Real Academia de la Lengua Española abrió el departamento de Español al Día, un servicio para la comunidad: dar respuestas a las interrogantes idiomáticas que asaltan al usuario del español. De cualquier tipo: si una palabra debe escribirse con mayúscula, llevar tilde o si efectivamente existe. Las preguntas, en realidad, son innumerables, y en vez de cesar, persisten y crecen. Desde que se pueden ingresar a través de la páginas web de la RAE y Twitter, reciben diariamente alrededor de 250.

Desde sus inicios, Español al Día ha estado bajo la tutela de Elena Hernández, quien asegura que las nuevas plataformas online consiguen lo que pocas veces logran los manuales de ortografía o de gramática: los hablantes las usan. "En estos casi 18 años hemos recibido alrededor de 600.000 consultas y, a través de este servicio, el departamento de Español al Día se ha convertido en la principal ventana de comunicación de la RAE con la sociedad: por un lado, para nosotros constituye un observatorio privilegiado, que nos permite tener un conocimiento muy preciso de las dudas que genera hoy el uso de nuestra lengua y detectar muy rápidamente fenómenos novedosos que puedan afectar a la evolución de la norma lingüística del español; por otro, hace posible la difusión activa de la norma lingüística, propiciando así su conocimiento por parte de los hispanohablantes como garantía para salvaguardar la unidad del español", dice.

Hernández habla con Artes y Letras a pocas horas de tomar un avión que la traerá a Chile. En el marco de las celebraciones por los 130 años de la Academia Chilena de la Lengua participará en el seminario "¿De qué dudamos los chilenos? Las dudas idiomáticas más frecuentes", que se realizará mañana, a las 19:00 horas, en el auditorio del edificio de Telefónica. Con Hernández estará Ximena Lavín, que dirige el departamento La Academia Responde, de la Academia Chilena de la Lengua, y es una de las dos colaboradoras latinoamericanas de Español al Día. El viernes 29, en tanto, la misma actividad se llevará a cabo en la Casa Central de la Universidad Católica de Valparaíso.

"Prefiero no desvelar esos contenidos para que la curiosidad anime a la participación en ese acto", dice Hernández, bromeando ante la petición de que adelante cuáles son las principales dudas chilenas. Y añade: "Hablando en serio, lo que hemos podido constatar es que, con la salvedad de algunas cuestiones relacionadas con usos propios de la variedad lingüística de cada zona, las dudas de los hispanohablantes coinciden en un alto porcentaje, con independencia de su nacionalidad. A veces las dudas surgen cuando los hablantes se enfrenan con modos de decir distintos de los suyos y se plantean entonces cuál es el correcto, si el que consideran propio o el que acaban de leer o escuchar a otro".

-En estos 18 años de trabajo en Español al Día, ¿ha podido observar el dinamismo del español? ¿Cómo cambia o se modifica?

"Bueno, dieciocho años no son tantos como para observar cambios concretos muy relevantes en el uso del español. Sí hemos podido constatar una incorporación muy notable de voces nuevas, en muchos casos pertenecientes a disciplinas de carácter científico-técnico, que generan un gran caudal de neologismos, y, sobre todo, una avalancha de anglicismos que se incorporan al uso cotidiano de los hispanohablantes, avalancha favorecida por la globalización de las comunicaciones y las nuevas redes sociales, donde la fuerte influencia del inglés se hace notar especialmente. A veces esta incorporación masiva responde a un cierto automatismo (se replica el término usado en la lengua de origen, sin hacer el esfuerzo de buscar una alternativa en la propia), por esnobismo, por pereza o por simple desconocimiento del término tradicionalmente usado en español en esos casos.

-Suele insistirse en que en internet y las diversas redes sociales (Twitter, Facebook, WhatsApp, etc.) la escritura sacrifica corrección en pos de la rapidez. ¿Le parece cierta esa idea? ¿Le parece problemática?

"Soy de la opinión de que quien escribe bien escribe así con independencia del soporte o medio que utilice. Y quien escribe mal lo hará igualmente mal en cualquier ámbito. Dicho esto, considero que es normal, y no hay que rasgarse las vestiduras por ello, que determinadas normas, que son de obligado cumplimiento para una correcta expresión escrita en la comunicación formal, se relajen o no se apliquen en la comunicación informal que se produce a través de ciertos canales, como WhatsApp, por ejemplo, donde la inmediatez de la comunicación convierte los intercambios casi en conversaciones escritas. Ahí, la rapidez y el hecho de que las interacciones se realicen mediante mensajes muy cortos propician que dejen de aplicarse ciertas normas. Es lo que ocurre, por ejemplo, con el punto de cierre de los enunciados o con los signos de apertura de interrogación y exclamación, que casi nadie emplea en sus mensajes de WhatsApp. Es normal, ya que la ausencia de esos signos en ese contexto de mensajes compuestos de enunciados únicos y muy breves no entorpece la comunicación, más bien la agiliza. Creo que la corrección lingüística no está en riesgo por el uso de esos nuevos canales de comunicación; si acaso, propiciará ciertos usos restringidos a esos ámbitos, que todo hablante culto sabrá modificar cuando se exprese a través de otros canales donde esas licencias no son de recibo".

-¿De qué manera podemos entender las normas idiomáticas como un aliado para el lenguaje y no un censor del habla?

"La norma lingüística no es sino el conjunto de preferencias lingüísticas vigentes en una comunidad de hablantes, adoptado por consenso implícito entre sus miembros y convertido en modelo de buen uso. Como se dice en el prólogo del 'Diccionario panhispánico de dudas': 'Si no existiera ese conjunto de preferencias comunes, y cada hablante emplease sistemáticamente opciones particulares, la comunicación se haría difícil y, en último extremo, imposible. La norma surge, pues, del uso comúnmente aceptado y se impone a él, no por decisión o capricho de ninguna autoridad lingüística, sino porque asegura la existencia de un código compartido que preserva la eficacia de la lengua como instrumento de comunicación'. Así pues, la corrección lingüística no es un adorno, sino la garantía de una buena comunicación".

-La forma en que el español se habla cambia, a veces radicalmente, ya sea por diferencias culturales, nacionales o sociales. ¿Está el lenguaje escrito expuesto a esos cambios?

"Precisamente gracias a la ortografía y a sus normas, la lengua cuenta con una representación gráfica uniforme y común por encima de las numerosas variantes de pronunciación existentes, debidas a factores muy diversos (geográficos, socioculturales, etc.). Este papel unificador de variedades orales diversas es especialmente importante en una lengua como la española, que se extiende por un vasto territorio y en la que las diferencias se manifiestan, incluso a nivel fonológico. Así pues, la ortografía contribuye decisivamente a evitar la dispersión en la representación gráfica del español, dispersión que, llevada al extremo, haría difícil y hasta imposible la comunicación escrita entre los hispanohablantes y comprometería nuestra identificación como miembros de una misma comunidad lingüística".

-En 2005 se publicó el "Diccionario panhispánico de dudas" que, en parte, surge de la información que se recogió de Español al Día. ¿Cree que es momento de actualizarlo?

"El 'Diccionario panhispánico de dudas' es, por su propia naturaleza, una obra abierta, que nació con el compromiso de su permanente actualización. Esta actualización es hoy imprescindible, ya que tras la publicación de la 'Nueva gramática de la lengua española', en 2009, y de la 'Ortografía de la lengua española', en 2010, hay contenidos del DPD que han quedado obsoletos y que deben revisarse. Desde el mismo momento de su publicación hemos ido elaborando un archivo de enmiendas y adiciones que identifican aquellas cuestiones de interés para una segunda edición, que se acometerá en cuanto dispongamos de los recursos necesarios".

''Es normal, y no hay que rasgarse las vestiduras por ello, que determinadas normas que son de obligado cumplimiento para una correcta expresión escrita en la comunicación formal se relajen o no se apliquen en la comunicación informal que se produce a través de ciertos canales, como WhatsApp".

 


Herramientas Reducir letras Aumentar letras Enviar Imprimir
Elena Hernández es directora del departamento Español al Día, de la RAE.
Elena Hernández es directora del departamento Español al Día, de la RAE.
Foto:EFE


Servicios El Mercurio
   Suscripciones:
Suscríbase a El Mercurio vía Internet y acceda a exclusivos descuentos.
   InfoMercurio:
Todos los artículos publicados en El Mercurio desde 1900.
   Club de Lectores:
Conozca los beneficios que tenemos para mostrar.


Otros Servicios
   Defunciones
   Ediciones anteriores
   Propiedades
   Suscripciones
   Empleos
   PSU@El Mercurio
   Contratar publicidad
   Club de Lectores
   Clase Ejecutiva
   El Mercurio - Aguilar
 


Buscador emol.com Ir al demo interactivo Buscador emol.com
0  
Versión Digital

  • Revistas
    El Mercurio
  • PSU@ElMercurio.com Ediciones Especiales