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Antropóloga vivió en la comunidad durante 15 meses para estudiar su comportamiento online:
Las redes sociales permiten entender la idiosincracia de Alto Hospicio

Viernes 6 de mayo de 2016

Aunque hay fotos individuales, muchas de las imágenes subidas a la red son grupales, como la de arriba y la de la izquierda, lo que demuestra la importancia de la comunidad.

No quieren destacar entre sus vecinos y más bien valoran la "normalidad". Por eso sus posteos resaltan la vida cotidiana y en las fotos no abusan de los filtros artísticos.
 


Amalia Torres 

Una selfie, un meme o cualquier comentario que se suba a las redes sociales sirve para entender a una comunidad. Esa es la teoría de nueve antropólogos que durante 15 meses se instalaron a vivir en distintos países para descifrar su forma de comportarse. El estudio mundial del impacto de redes sociales, encabezado por la University College of London, se centró en pequeñas localidades de China, India, Turquía, Italia, Inglaterra, Trinidad y Tobago, Brasil y Chile.

"Hay un montón de estudios de redes sociales, pero siempre en Estados Unidos, Europa; en general en lugar es cosmopolitas. Nuestra idea era ver cómo la gente fuera de las ciudades principales está usando las redes sociales", dice Nell Haynes, antropóloga estadounidense e investigadora del Centro de Estudios Interculturales e Indígenas, quien se trasladó a Chile para realizar este proyecto.

Luego de realizar durante 15 meses entrevistas presenciales y analizar el comportamiento de 150 usuarios de distintas redes sociales, Haynes llegó a la conclusión de que hay un rasgo que caracteriza a los habitantes de Alto Hospicio.

A diferencia de quienes viven en Turquía-que su tema en las redes sociales es la privacidad-, o de los habitantes de China rural -que resaltan en Facebook y Twitter la importancia de la educación-, en Alto Hospicio lo que se busca es la normalidad.

"Usualmente los hospiceños no usan las redes sociales para explorar y actuar de maneras nuevas, incorporando estilos distintos o imaginando nuevas posibilidades para sus vidas. En vez de eso, sus publicaciones en redes sociales reflejan la normatividad en que viven sus vidas cotidianas", se lee en el informe.

En esta comuna del norte de Chile viven 100 mil habitantes. La localidad está en el lugar 85 de las 93 comunas evaluadas por el Índice de Calidad de Vida Urbano, que mide vivienda, salud, medio ambiente, condiciones socioculturales, ambiente de negocios, condición laboral, conectividad y movilidad.

La pobreza del sector es clave en su día a día y en su vida online. "La idea es no parecer deseoso de mostrar. Es un lugar humilde, con una comunidad fuerte, cercana, y nadie quiere parecer como separado de la comunidad. Cuando la gente muestra diferencias con sus vecinos se puede sospechar de que es un narcotraficante o que el resto no entienda por qué gasta tanto dinero en joyas, ropa nueva o en lo que sea. Es un sentido de sospecha que se despierta cuando alguien gasta demasiado", dice Haynes.

Otro hecho que concluyó en su investigación es que las imágenes que se suben a Instagram, Facebook y a otras redes sociales no tratan de mejorar el lugar en el que se vive. "Así es mi vida, así me veo, así es mi pieza y mi casa", es el discurso de los habitantes. Por eso, tampoco usan filtros para lograr fotos artísticas.

"Selfies" grupales

"Hay muchos artículos que hablan de que las selfies son algo egoísta, relacionado con el narcisismo, pero nosotros encontramos que en todos los países la gente las usa de manera diferente", dice Haynes. En Alto Hospicio, por ejemplo, la idea de las personas es mostrarse relajadas, algo común en las footies (fotos de los pies). "Pero en Inglaterra, en cambio, las selfies de los jóvenes son muy arregladas, se ponen muchos cosméticos, ropa elegante: allá las selfies son para mostrarse. En Alto Hospicio, además, la mayoría de las selfies no son de la persona sola, sino en grupo, con amigos o familia".

Según Haynes, los memes (como los de la Rana René diciendo "A veces quisiera dejar de trabajar... Luego me acuerdo que no tengo quien me mantenga y se me pasa") también son elocuentes. "En estos memes, la rana desea algo: mejor físico, cosas materiales mejores, una familia más cercana o una vida romántica ideal, pero concluye que no es posible, y 'se me pasa'". "Es la idea de estoy cómodo con lo que tengo, no necesito más", agrega.

"Aquí descansan mis ganas de estudiar", escrito en una lápida, es un meme que demuestra las ganas de no sobresalir en educación. "Hay muchas personas que pueden haber estudiado algo en la universidad, y no es que sea mal visto, pero hay un sentido de que no es necesario. Estamos hablando de la economía de la minería, así que casi todos los hombres pueden encontrar trabajo si aprenden algo de mecánica o electricidad. Por eso hay un sentido de que el estudio está bien, pero de que yo no necesito eso; hay un orgullo del trabajo más duro".