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Encuestas definirán al postulante de Chile Vamos:
¿Misión imposible? La encrucijada de la derecha en Santiago

Domingo 8 de mayo de 2016

26 de octubre de 2008: la última vez que la derecha celebró en el balcón de la municipalidad santiaguina, luego del triunfo del UDI Pablo Zalaquett.

La oposición no logra entusiasmar a figuras nacionales para competir en la más emblemática de las comunas, cuyo resultado anticipó las victorias presidenciales de Piñera y Bachelet. Hoy se debate entre seguir buscando o apostarlo todo a los dos concejales -el RN Felipe Alessandri y la UDI Carolina Lavín- que aparecen como las únicas cartas dispuestas a enfrentar a Carolina Tohá.
 


M. Soledad Vial 

S i fuera un objeto, algunos la compararían con un trampolín -político, en este caso- y otros, más aterrizados quizás, con una moledora de liderazgos. Son las dos caras de una misma comuna que, considerada la "joya de la corona" y una de las batallas emblemáticas de las últimas elecciones municipales, en los hechos ha consumido más que multiplicado el capital político de quienes se han aventurado a gobernarla.

Tratada como una "comuna rica" por el fisco, explican quienes conocen sus finanzas, las arcas de Santiago dicen otra cosa. Sus ingresos se mantienen estables y están en gran medida destinados al Teatro Municipal, los liceos emblemáticos y otros compromisos; poco queda para enfrentar los destrozos de las frecuentes marchas y la mantención que implica el medio millón de personas que circulan diariamente por sus calles. Proyectos nuevos que hagan lucir una gestión se hacen muy difíciles de emprender, aseguran ex alcaldes.

Es parte del desafío que el sillón capitalino impone a sus ocupantes y que no opaca el significado político que su conquista marcó en las últimas elecciones. Lo hizo en 2000, cuando Joaquín Lavín derrotó por el 61% de los votos a la ex Primera Dama Marta Larraechea, extendiendo los "aires del cambio" que por estrecho resultado no había conseguido llevar a La Moneda. Volvió a hacerlo, hace casi cuatro años, Carolina Tohá, con un 50,6% que anticipó la llegada de la Nueva Mayoría al gobierno.

Una popularidad cercana al 50% -según la encuesta CEP de noviembre de 2012-, y una incipiente carrera presidencial tenía la actual alcaldesa cuando llegó al disputado balcón con vista a la Plaza de Armas, porcentaje que bajó a 27%, con un 40% de rechazo, en el mismo sondeo de noviembre pasado. Según encuestas de la oposición, los santiaguinos no evaluarían bien su gestión; sin embargo, una intensa agenda y actividades junto a la Presidenta Bachelet, entre otras, le habrían permitido mostrar un leve repunte en las últimas semanas.

A menos de seis meses de las municipales, este escenario no ha conseguido entusiasmar a figuras opositoras de talla nacional. El ex alcalde Joaquín Lavín (UDI), la ex candidata presidencial Evelyn Matthei (UDI), el actual alcalde de Las Condes Francisco de la Maza (UDI), los ex ministros Cecilia Pérez (RN) y Luciano Cruz-Coke (Evópoli) son algunos de los nombres que los partidos de Chile Vamos han tentado sin éxito. Desplegándose con fuerza en terreno, hoy son los actuales concejales Felipe Alessandri (RN) y Carolina Lavín (UDI) los interesados en esta carrera que, desechadas las primarias, se definirá por una encuesta que se hará lo más cerca posible del 23 de julio, último plazo para inscribir las listas que se medirán en octubre.

"Significa un fracaso no tener una candidatura competitiva"

Aunque estrategas expertos de la oposición, como el alcalde UDI Francisco de la Maza, son partidarios de no convertir Santiago en "la madre de las batallas"; otros, como Roberto Izikson, piensan distinto. "Hay que desgastarse en Santiago -dice el dueño de la consultora Cadem-, porque seguirá siendo la más emblemática, aunque sea una comuna complicada y, a la larga, no tan lucida". Es más, cree que mostrar "recuperaciones clave" como Santiago y Providencia, mantener Ñuñoa y Valparaíso, y dar un batatazo como sería ganar Maipú, es fundamental para que Chile Vamos pueda contrarrestar un resultado en alcaldes y concejales que casi con seguridad será desfavorable para la derecha.

"Santiago es la comuna más emblemática del país, sin lugar a dudas; pese a los cambios en su población, sigue siendo una representación promedio del país. Históricamente la centroderecha ha tenido una presencia muy importante, y significa un fracaso no tener una candidatura competitiva", agrega el presidente de GfK Adimark, Roberto Méndez.

A su juicio, la gestión es la clave para dar con el nombre correcto. "La alcaldesa ha hecho una gestión digna, pero hay una necesidad de mejorar los servicios públicos, atacar la delincuencia, atender los problemas de esta masa indeterminada de inmigrantes... el tráfico está cada día más caótico", detalla sobre las deudas que el aspirante a Santiago debería sacar al pizarrón. "Santiago es una gran empresa y uno de los atributos de la centroderecha es su capacidad de gestión", explica. Por eso, se juega por una "promesa de gestión más que una propuesta ideológica".

Izikzon cree que esta es una carrera para figuras nacionales que ronden el 70% de conocimiento, con una opinión influyente y que sepan proyectar una comuna que está cambiando, con nuevos habitantes, pero que mantiene al vecino tradicional, con fuerte presencia de adultos mayores. "Alguien que le dé respuestas a este nuevo Chile", sintetiza.

¿Qué dicen las encuestas?

Desde comienzos de año que Chile Vamos viene haciendo "encuestas flash " en Santiago, en las que ha medido a un gran número de rostros de la oposición. Entre otros, se testeó a Francisco de la Maza y Pedro Sabat, el ex edil de Ñuñoa; también a Raúl Alcaíno; a Alejandra Bravo, la presidenta del PRI; a la ex diputada Mónica Zalaquett, y a los concejales aspirantes al sillón municipal, Felipe Alessandri y Carolina Lavín.

De la Maza y Joaquín Lavín han mostrado ser los más competitivos. El primero desechó de inmediato la oferta: ha dicho que quiere un nuevo período para consolidar su gestión de 16 años al mando de Las Condes. Lavín tampoco está disponible. A cargo de las elecciones municipales en la UDI, ha afirmado no estar dispuesto a una nueva incursión alcaldicia en la que, además, una de las aspirantes es su prima hermana. Sin embargo, su nombre se menciona con fuerza en círculos opositores y conocedores de la comuna. "Joaquín Lavín está vivo en Santiago, porque como alcalde tuvo predilección por la gente más humilde", dice alguien que vio encuestas que lo ponen sobre la alcaldesa PPD.

A los partidos tampoco les ha ido bien. La UDI exploró con Evelyn Matthei la posibilidad de un cambio desde Providencia a Santiago, pero la ex presidenciable no se mostró interesada. Tampoco el ex ministro Luciano Cruz-Coke, vicepresidente de Evópoli, quien se estaría preparando para las próximas parlamentarias. Y la ex ministra Cecilia Pérez, otro nombre bien evaluado, estaría más inclinada a acompañar desde un futuro gabinete al ex Presidente Piñera en su eventual retorno a La Moneda, se comenta en la oposición.

A contrarreloj, los concejales Felipe Alessandri y Carolina Lavín vienen trabajando con fuerza, con múltiples y diarias actividades en terreno. "Son muy trabajadores, es impresionante todo lo que están haciendo", dice un encargado partidario, que conoce los resultados de las encuestas, que también los han medido a ambos. Con pequeñas variaciones, hoy los sondeos los muestran en una posición similar y a pocos puntos de la actual alcaldesa. Sin embargo, los expertos en elecciones creen que esa distancia se ampliará cuando parta oficialmente la carrera.

80% de la Nueva Mayoría votaría; solo 60% de Chile Vamos

Y es que quienes han estudiado la elección municipal pasada saben del impacto que tuvo el voto voluntario en el electorado de derecha. En ese escenario, "la abstención es tu principal competidor", sintetizan, y en especial en municipios como Santiago, Ñuñoa y Peñalolén. Allí las actuales alcaldesas Tohá y Carolina Leitao, y la socialista Maya Fernández, que casi venció a Pedro Sabat, construyeron un exitoso sistema big data para identificar a sus potenciales electores, llegar a ellos y moverlos a sufragar. En estos cuatro años, y con la información municipal disponible, la puntería se ha afinado, estiman los expertos.

En ese sentido, hacen ver lo que llaman "el riesgo de los cabildos", que reunirán más a partidarios del Gobierno y del proceso constituyente que a adherentes opositores, y serán un escenario propicio para recolectar y chequear todos estos datos, a pocos meses de las municipales.

Los números les estarían dando la razón. Quienes conocen una encuesta realizada por Chile Vamos en el verano, señalan que ella arrojó un dato clave: la disposición de los santiaguinos para concurrir a las urnas. La noticia no fue buena para la oposición. Mientras el 80% de los partidarios de la Nueva Mayoría declaró que iría a votar en octubre, solo el 60% de los de la centroderecha se mostró dispuesto.

Desde comienzos de año que Chile Vamos viene haciendo "encuestas flash " en Santiago. Los testeos han incluido a De la Maza, Sabat y Joaquín Lavín, entre otros. "Chile Vamos debe preguntarse qué está dispuesto a arriesgar"

"No hay que engañarse con las encuestas, yo lo viví", dice el ex alcalde Pablo Zalaquett (UDI), quien vio estrecharse su ventaja inicial hace cuatro años y, finalmente, a Carolina Tohá arrebatándole el "balcón" de Santiago.

"Con el voto voluntario -recuerda de 2012, cuando solo un tercio de los santiaguinos fue a sufragar-, los que van a votar son los más ideologizados o los que sienten que pueden generar un cambio. Por eso, aunque encuestas que me han comentado muestran una evaluación regular de la actual gestión, es una elección difícil, porque es mucho más fácil para la incumbente ganar: sabe moverse en este escenario y capta su voto duro, que será un porcentaje relevante de la votación total", advierte respecto de Tohá.

-Chile Vamos no ha podido entusiasmar a figuras nacionales para competir. ¿No será mejor bajarle el perfil a Santiago y no repetir la presidencialización que a usted le costó cara?

-Por supuesto que es un error que a nadie le conviene, pero el clima político que genera el "balcón" de Santiago es inevitable; tiene mayor cobertura mediática, se genera el mayor debate, etc. Lo importante es que el resultado sea muy estrecho, y para eso el candidato debe ser ampliamente competitivo.

-Usted trabajó y conoce a los concejales Alessandri y Lavín. ¿Qué opciones les ve?

-Los dos conocen la comuna y trabajan en ella hace años; se han ganado el derecho a ser candidatos. Sin embargo, es más riesgoso. Esta elección no será fácil.

"Chile Vamos debe preguntarse qué está dispuesto a arriesgar para ganar o tener un resultado muy estrecho en Santiago".

Él propone tres candidatos de perfiles muy distintos. El primero y que más le gusta es Joaquín Lavín. "Volver a las raíces", plantea, con una figura de trayectoria y masa crítica asegurada en Santiago. "Es muy querido y tiene un voto duro importante, especialmente adultos mayores y mujeres", agrega.

Otra posibilidad es una figura emergente como el emprendedor Juan Pablo Swett. "Alguien novedoso, que rompe esquemas, cercano, transversal. No es considerado un político y sí un hacedor, valiente, que defiende ideas que este gobierno, el de Tohá, ha hecho mal".

Su tercera apuesta combina las dos anteriores: trayectoria y empatía. Se trata de la ex ministra Cecilia Pérez, que conoce el mundo municipal como ex concejal en La Florida; como secretaria de Estado y como intendenta tuvo empatía y cercanía, y es mujer, como Tohá.

-¿No es muy arriesgado? Sería la sinopsis presidencial por su cercanía con Sebastián Piñera.

-Puede ocurrir y si uno pudiera evitar la analogía con la presidencial, posiblemente su nombre sea muy arriesgado. Pero si eso es inevitable, es una tremenda opción.

-Otras figuras nacionales también han desechado competir, en algunos casos pensando en "guardarse" para un eventual segundo gobierno de Piñera.

- Es muy legítimo que cada uno vea su conveniencia y algunos aspiren a ser ministros, pero entonces, como agrupación política, estamos destinados al fracaso. La sumatoria de los bienes particulares no da el bien común en el caso de Chile Vamos.

"No decisivo, pero sí importante" para la presidencial

Entre Vancouver y Alaska, destino final de una larga navegación que hoy finalizó, encontramos al ex ministro Jaime Ravinet, quien gobernó Santiago durante 10 años. Como militante DC fue designado por el ex Presidente Aylwin en 1990, y luego ganó sucesivamente las dos primeras elecciones municipales del 92 y 96. Perdió su tercera campaña como candidato de la Concertación, cuando el UDI Pablo Zalaquett fue el vencedor, en 2008.

-Con toda esa experiencia, ¿es esta elección decisiva para lo que sucederá, un año después, en la presidencial?

-No lo creo decisivo, pero sí importante.

-¿Sería una buena estrategia presidencializarla? A la Nueva Mayoría le dio resultado el 2014.

-¿Ahora con quién??? ¿Existirá la Nueva Mayoría para el 2017??? ¿Qué los podría unir???

-Y para la derecha, ¿un mal resultado municipal no podría comprometer sus opciones al 2017, como pasó con el triunfo de Tohá sobre Zalaquett?

-A la Concertación le fue mal en 2008 y a la Alianza en 2012. Más que el resultado de una comuna en particular, es necesario evaluar qué pasa en todo el país.

-¿Por qué cree que Chile Vamos no ha levantado una figura nacional para competirle a Carolina Tohá?

-Me resulta inexplicable. Tal vez con todo este cuestionamiento a los políticos, estos cargos no resultan atractivos para las nuevas generaciones y por tanto tendremos cada vez políticos más mediocres, cuya meta es tener esos sueldos mediocres, en vez del desinterés y entrega que ha caracterizado a nuestra clase política por siglos.

-Con tres campañas en el cuerpo, ¿cree que ha cambiado efectivamente el votante de Santiago?

-No he seguido el tema de cerca. En todo caso, el plan de repoblamiento que impulsé en Santiago ha sido un éxito, más allá de las correcciones urbanísticas que se han hecho. Hoy su electorado es más joven y de clase media que hace 20 años. No creo que el peso de los votantes emigrantes sea muy decisivo.

-En 2012 votó solo un tercio del padrón comunal, ¿qué podría hacer que esos votantes sí lo hicieran esta vez?

-Lo más importante es volver al voto obligatorio. Los ciudadanos no solo tienen derechos, sino, también, ¡¡¡obligaciones!!!

-¿Qué características considera atractivas? ¿Cómo debiera ser un candidato competitivo frente a Carolina Tohá?

-Un perfil de creador, innovador, con capacidad de convocatoria y de gerenciar los cambios necesarios. Y lo más importante, que no sea sectario o sectaria.

"El tiempo se acabó... en 2004 yo partí en abril"

"Carolina Tohá de hoy no es la misma de hace 3 años", dice el ex alcalde Raúl Alcaíno, "y aunque derrotar al incumbente no es fácil, se puede, y la derecha debe tener un candidato unitario, con apoyo transversal, y potenciarlo".

-¿Cómo debería ser ese candidato?, le preguntamos al ingeniero que reemplazó a Joaquín Lavín en Santiago y que apostó a ordenar el municipio y fortalecer sus finanzas.

-Santiago no es una comuna muy rica y tiene muchos compromisos; necesita de un administrador serio. Se trata de una comuna que es informada, y sus votantes tienen plena conciencia de qué está en juego aquí. Y no es solamente el alcalde de Santiago, sino también la proyección presidencial.

-¿No sería un error presidencializarla, como pasó en 2012, cuando se terminó anticipando el triunfo de la Nueva Mayoría?

-Tiene una componente local y también nacional; a los santiaguinos les importa quién es su alcalde. Una figura nacional tiene el pro de que es conocida y el contra de que la política en general está muy desacreditada; una figura más local puede ser bienvenida.

Y entrando a los nombres concretos, Alcaíno apuesta por tres: si hablamos de figuras nacionales, "aunque se ve difícil convencerla", movería a Evelyn Matthei de Providencia a Santiago, o lanzaría al escritor y ex ministro Roberto Ampuero, "que tiene mucho que ver con el sentido republicano y cultural de la capital".

Pero "si Chile Vamos no logra levantar una figura nacional, tiene que cerrar filas con los que quieren ser candidatos", advierte. "Personalmente, creo que el que tiene mejores posibilidades hoy es Felipe Alessandri, que ha hecho el trabajo de campo, ha sido dos períodos concejal, se ha dedicado, le tiene mucho cariño a la comuna de Santiago; su padre fue alcalde".

En el actual escenario, su opinión es tajante. "El tiempo se acabó. Estamos en mayo, y yo comencé a caminar la comuna en abril de 2004".