POLÉMICA | Expertos dan su parecer sobre este espacio artístico:
¿Se justifica un nuevo centro de arte contemporáneo en Santiago?

Frente al anuncio de la apertura de un nuevo centro nacional de arte contemporáneo, con características de museo -se abre en septiembre y cuenta con financiamiento estatal-, las miradas se vuelven hacia la situación crítica de los museos nacionales. Los especialistas advierten, además, que "el Estado tendrá dos organismos dedicados a la misma función: el MAC y el nuevo espacio". La iniciativa es vista también, por algunos, como personalista. Hablan seis reconocidos expertos.  

CECILIA VALDÉS URRUTIA 

A todos tomó por sorpresa el anuncio realizado por la Presidenta Michelle Bachelet el 21 de mayo, de inaugurar en la segunda quincena de septiembre un "Centro nacional de arte contemporáneo", en el descampado del ex aeropuerto de Cerrillos, con 4 mil metros cuadrados y características de museo. Una noticia sobre un nuevo espacio para el arte, que en principio debiera ser bienvenida. Pero de inmediato se recordó nuestra realidad: la situación del Museo de Arte Contemporáneo de la Universidad de Chile, que subsiste con precariedad y con varios miles de metros sin utilizar por falta de recursos. El Museo Nacional de Bellas Artes continúa sin la inyección económica y actualización que necesita una institución de carácter nacional para la difusión y formación patrimonial en arte de todos los chilenos, lo que se suma a la casi inexistencia de museos de arte de calidad en regiones, entre otros hechos.

Francisco Brugnoli, Milan Ivelic, Waldemar Sommer y otros advierten, además, la "duplicidad de funciones en que se caería al contar con este centro y el MAC". Hay, por cierto, razones que algunos aducen a favor de la iniciativa y otras que justificarían dar pie atrás en ello o, al menos, reformarlo a fondo.

Loewenthal: "Plataforma para impulsar políticas"

Florencia Loewenthal, directora de la galería Gabriela Mistral del Consejo Nacional de Cultura, ha estado desde el principio involucrada en este proyecto, "como integrante del área de artes de la visualidad del Consejo". Y señala a "Artes y Letras" que "cuando asumió el ministro Ottone manifestó un especial interés en apoyar el desarrollo de las artes visuales, lo que se materializó, por ejemplo, en la duplicación del presupuesto de esta galería y en la creación, ahora, de este Centro de arte contemporáneo".

La galerista considera que el nuevo centro "viene a ofrecer a la escena del arte una plataforma donde será posible reunir en un mismo lugar una diversidad de archivos e insumos, que están dispersos en distintos espacios. Las artes visuales han tenido numerosas y diversas demandas por muchos años -agrega- y este lugar no será solo infraestructura, es también una oportunidad para que desde allí se haga la renovación de la política nacional para esta disciplina, lo que incluye a las regiones que deberán hacerse parte activa".

Uno de las actividades anunciadas por el ministro Ottone es la de exhibir allí las obras de la colección de la galería Gabriela Mistral. Consultada Loewenthal si estos trabajos de arte se exponen en otros espacios, responde: "Una gran cantidad de ellos realizan una itinerancia por el país, desde hace más de 10 años. Ha sido una política del Consejo. Sin ir más lejos, en 2015, para los 25 años de la galería, algunas de estas obras se exhibieron en el museo MAVI".

En cuanto a si no cree más urgente dar apoyo económico al Museo de Bellas Artes, al MAC y a regiones, señala: "Esas entidades tienen necesidades propias y no me corresponde calificar. Pero el Museo Nacional de Bellas Artes depende actualmente de la Dibam, por tanto, como ha señalado el ministro Ottone, hasta que no exista el Ministerio de las Culturas, es difícil poder inyectar recursos de manera directa. El MAC, a través de la Fundación Amigos de dicho museo, ha recibido recursos del Consejo, desde este año, por medio de la línea estratégica; además de distintos proyectos ganadores de fondos".

Brugnoli: "No hubo conversación ni pregunta alguna"

La visión del director del MAC, Francisco Brugnoli, es distinta. La noticia del Centro nacional de arte contemporáneo la supo, como todos, el 21 de mayo. "Me tomó por total sorpresa. Acabábamos de ganar un proyecto del Consejo para fondos destinado al personal. Esto fue absolutamente inesperado, y cuando ¡cumplimos 70 años de vida! No hubo conversación ni pregunta alguna. Representa una enorme frustración".

"Y si vemos la situación de los museos, es crítica- enfatiza-: el Museo de Historia Natural, el más visitado de Chile, está en un estado precario, el Bellas Artes necesita medios para comprar obras para su colección, a nivel de un museo nacional. A lo largo del país, hay centros como el del ex cerro Cárcel de Valparaíso que no se ocupan plenamente y en regiones se necesitan espacios. ¿Qué pasa con Rancagua, Chillán, Antofagasta? Talca es una notable excepción porque lo ha asumido la Universidad de Talca, pero son muchas las ciudades que no tienen nada".

Brugnoli reflexiona que llama la atención que el Estado vaya a tener dos organismos: "El MAC y el nuevo Centro de arte contemporáneo, dedicados a la misma función. Mientras, en el MAC tenemos problemas de subsistencia. Parece que quisieran reemplazarnos, borrarnos, porque lo llaman centro cultural, pero todas las definiciones de esa nueva entidad apuntan a las de un museo: colección, investigación, estudio e interacción con el público. ¡Es un museo! Se habla de que será experimental, pero nosotros estamos realizando ello desde hace mucho tiempo", destaca el director, artista conceptual y académico.

Luego agrega que "el equipamiento del centro implicará mucho más dinero del anunciado, en circunstancias que las colecciones del MAC son excelentes. También las tiene el Bellas Artes y el Museo de la Solidaridad Salvador Allende, que posee la mejor de Sudamérica. Ese museo, además, debiera crecer al doble de tamaño y recibir un gran aporte del Estado.

"En tanto, el MAC posee dos grandes sedes y una de ellas -por falta de presupuesto- está habilitada solo en un 40 por ciento, satisfactoriamente. Me refiero al de Quinta Normal, donde hay un zócalo estupendo que no lo podemos ocupar por no tener las instalaciones. Si contáramos con los medios, podríamos duplicar esos espacios y llegar a tener instalados 6.000 metros. Hoy tenemos solo 2.500 metros", concluye Brugnoli

Al ex director del Museo Nacional de Bellas Artes, Milan Ivelic, también le preocupa la eventual duplicidad de funciones. "Tenemos al Museo de Arte Contemporáneo y el Museo de Bellas Artes, que posee asimismo una importante colección de arte contemporáneo. Ambos tienen archivos documentales, y el Centro Cultural Palacio La Moneda posee una extensa documentación en la materia. Creo muy conveniente que el Consejo Nacional de la Cultura y las Artes explique las razones que lo motivan a crear ese centro".

Chiuminatto: Dos agendas culturales

El gestor, artista y académico Pablo Chiuminatto arremete: "Cincuenta segundos de dedicación en el discurso presidencial evidencian el valor que este gobierno le da a la cultura. Esos segundos demostraron la voluntad del Consejo Nacional de Cultura de tener una agenda museográfica propia, paralela a la de la Dibam, al anunciar la apertura de un centro que, al igual que el GAM, está fuera de las instituciones gestionadas aun por el Ministerio de Educación. Todo, a la espera de la aprobación del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, que transformará ambos sistemas en uno solo, pero atomizado y asimétrico en sus roles y presupuestos.

¿"Quiénes visaron un proyecto como este? Al menos, en el Consejo Regional metropolitano, que integré hasta abril, no fue discutido. Otra prueba más de cómo el Consejo tiene instancias participativas que son validadas solo cuando conviene. Queda en evidencia una política cultural que tiene como fetiche la inauguración de edificios sin presupuestos reales para su funcionamiento. El Museo de Bellas Artes no tiene recursos, está transformado en un centro cultural a la oferta. El MAC ha hecho una gran labor y tiene dos sedes que podrían haber recibido esta iniciativa. Sin embargo, lo que se hace, sin preguntarle a nadie, es gastar 1.500 millones de pesos de otro ministerio para que el Consejo de la Cultura lo gestione con $450 millones anuales, que no alcanzan para una institución como la que se ha descrito. El daño en las confianzas culturales ya está hecho. Además de profundizar en el escándalo inmobiliario del 2009 y en el juicio existente con la Fundación Guggenheim, que donó los terrenos de Cerrillos para otros fines...".

Pedraza: "Cuando no están los expertos, todo puede pasar"

El ex director de Matucana 100, historiador del arte y artista Gonzalo Pedraza, parte por celebrar cualquier noticia sobre arte. "Alumbra también discusiones nuevas. Pero en esto veo un problema de base: no existe una política cultural clara, ni se han establecido límites claros, y eso en todos los gobiernos. Me refiero al hablar del Museo Nacional de Bellas Artes, ¿hasta qué época llega su colección? El MAC debiera tener colecciones desde 1960 hasta hoy. Y en este nuevo centro, ¿cuáles serán sus límites? ¿Los mismos que el MAC? Sin una línea clara, se podría crear cualquier tipo de museo estatal.

"Al ministro le conviene hacer un proyecto y tener una agenda propia en artes visuales". Aunque en el proceso hubo mesas técnicas de diálogo y visitas al espacio por un grupo de gestores culturales y artistas convocados -según nos informan ahora desde el CNCA-, Pedraza insiste en preguntar "qué pasa con los especialistas reconocidos. Porque no se les consultó. El poder o las ansias los llevan a desconocer la visión de muchos de los reconocidos expertos. Y cuando eso sucede, todo puede llegar a pasar. Hay que entender que la rigurosidad está por sobre ideologías".

Sommer: "Gasto extemporáneo"

Al crítico de artes visuales Waldemar Sommer la creación del nuevo centro le parece "una locura. En primer lugar, por su ubicación, ese espacio se justificaría como un centro para ese barrio. Hay una pérdida del sentido de las proporciones y de las necesidades urgentes. Ese dinero debería invertirse en dejar implementado, en el Parque Forestal, un edificio entero dedicado al Museo Nacional de Bellas Artes, de una vez por todas, para exhibir allí una colección completa de la historia del arte nacional. Y tener al Museo de Arte Contemporáneo con los medios que necesita. Este proyecto me parece un gasto extemporáneo. Tiende a glorificar un nombre que es completamente transitorio, y no es a la larga un bien para la comunidad ni para los receptores del arte".

"Si contáramos con los medios, podríamos más que duplicar el espacio instalado del MAC en Quinta Normal: de 2.500 metros a 6 mil metros" , afirma Brugnoli.

 


Herramientas Reducir letras Aumentar letras Enviar Imprimir
Milan Ivelic
Milan Ivelic

[+] Vea más fotos


Servicios El Mercurio
   Suscripciones:
Suscríbase a El Mercurio vía Internet y acceda a exclusivos descuentos.
   InfoMercurio:
Todos los artículos publicados en El Mercurio desde 1900.
   Club de Lectores:
Conozca los beneficios que tenemos para mostrar.


Otros Servicios
   Defunciones
   Ediciones anteriores
   Propiedades
   Suscripciones
   Empleos
   PSU@El Mercurio
   Contratar publicidad
   Club de Lectores
   Clase Ejecutiva
   El Mercurio - Aguilar
 


Buscador emol.com Ir al demo interactivo Buscador emol.com
0  
Versión Digital

  • Revistas
    El Mercurio
  • PSU@ElMercurio.com Ediciones Especiales