Aprontes | Próxima exposición en el Centro Cultural La Moneda:
Valiosas piezas de la colección imperial china se acercan a Chile

La mítica Ciudad Prohibida de Beijing, emplazada en 72 hectáreas, constituye hoy uno de los museos más visitados del mundo. Parte de su colección histórica de más de cinco siglos se exhibirá en Santiago, a partir del 2 de septiembre. La selección incluirá obras de arte y objetos cotidianos, entre otras valiosas piezas. La historia de este enorme conjunto de edificios se funde estrechamente con las incidencias políticas de China.  

Marilú Ortiz de Rozas 

Desconectada del mundo exterior durante cinco siglos, probablemente la Ciudad Prohibida sea el mayor conjunto palaciego del mundo, con 980 edificios de esplendorosa arquitectura y ornamentos, emplazados en 72 hectáreas. Se comenzó a construir en 1406, durante la dinastía Ming, y se completó catorce años más tarde; un lapso breve, considerando sus colosales dimensiones, lo que se explica porque alrededor 200 mil hombres, según las estimaciones, trabajaron en las obras. El sitio, declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1987, se levanta en el corazón de la antigua Pekín, y fue el centro político de China hasta el final de la era imperial, cuando adviene la denominada "Primera revolución", en 1911.

Si durante largo tiempo el acceso a esta ciudad estuvo vedado al grueso de la población china y al resto del mundo, hoy parte de sus contenidos emprende un largo viaje hasta nuestro país, para abrir sus puertas y exhibir su opulento pasado, sus tesoros, su misteriosa y fascinante historia.

Caligrafía, mobiliario, arte y un trono imperial

La muestra "La Ciudad Prohibida: China Imperial" se inaugurará el 2 de septiembre en el Centro Cultural La Moneda, CCLM, y consiste en una vasta selección de casi 400 piezas, provenientes de The Palace Museum, el que actualmente se yergue al interior del enclave imperial. La exposición pretende ilustrar diversos aspectos de la vida dentro de la Ciudad Prohibida, tanto en lo relativo al ejercicio del poder de los emperadores chinos, con atuendos militares y ceremoniales, como a su cotidianidad, con mobiliario, obras de arte y piezas caligráficas, objetos de jade e instrumentos musicales, entre otros.

"Las obras fueron seleccionadas en conjunto por los curadores de dicho museo chino y el centro cultural, luego de intensas negociaciones que dieron sus frutos, ya que incluso conseguimos que viniera a Chile un trono imperial", detalla Alejandra Serrano, directora ejecutiva del CCLM.

Serrano revela además que la muestra es financiada por ambos países y si bien se está gestando desde hace cuatro años, la idea surgió durante su propia visita a China en 2008, en el marco de la preparación de la exposición sobre el Ejército de Terracota, exhibida en los años 2009-2010. "Ellos han sido muy generosos con nosotros, facilitándonos dos exposiciones extraordinarias", destaca.

Mientras estos objetos están en proceso de ser minuciosamente embalados para viajar a nuestro país, merece la pena evocar algunos puntos esenciales de la composición e historia de la Ciudad Prohibida.

Arquitectura monumental

"La Ciudad Prohibida en Beijing es un conjunto muy amplio de grandes edificaciones excepcionales para su época; se encuentran todas relativamente cerca y en tiempos antiguos eran tramos que se caminaban o cabalgaban, o se iba en carros", explica Agustín Letelier, uno de los fundadores del Centro de Estudios Asiáticos de la Universidad Católica y crítico teatral, quien residió en Beijing en el marco de su labor académica.

El emperador tenía origen divino, explica, y era inalcanzable para los humanos comunes y corrientes. "Solo los altos funcionarios tenían acceso limitado a él y a su familia, por eso el ingreso a esta ciudad estaba prohibido para los hombres normales, que ni siquiera podían mirarlo", afirma.

Los edificios principales, que han sido restaurados, eran los palacios de la familia imperial, los de los altos dignatarios, luego las grandes casas de los funcionarios de mayor jerarquía, también habitaciones para empleados secundarios y oficinas. "Su arquitectura es monumental y sus terminaciones son muy diferentes de lo que se ve en Occidente, con muchos ornamentos y contraste de colores", expresa Alejandra Serrano. Agustín Letelier agrega que este inmenso conjunto está conectado por grandes avenidas y hermosos jardines, montículos interiores y cursos de agua, que se pueden recorrer durante horas.

El imponente edificio central -o Salón de la Armonía Suprema- estaba dedicado a la sala del trono y a recintos para ceremonias oficiales. "Se accede subiendo una serie de escalinatas que llevan a amplios terraplenes. Algunas escalinatas tienen al centro extensos bajorrelieves de piedra, esculpidos en las lejanas regiones donde estaban las canteras, y su traslado fue otra magna labor de ingeniería", precisa Letelier.

La Ciudad Prohibida, cuyas obras arquitectónicas fueron diseñadas y orientadas según los tradicionales principios del Feng Shui, está además rodeada por un gran y profundo foso. "Al mirarlo parece un río. Para llevarlo a cabo fue necesario excavar tanta tierra, que con esta se formó un monte, en el cual hay construcciones, paseos y miradores", agrega. En tanto, gruesas y elevadas murallas rodean el conjunto, y es sabido que en la época imperial ninguna otra edificación podía superar la altura de los palacios de la Ciudad Prohibida. Asimismo, las estructuras de las obras arquitectónicas son de madera, a las que se incorporan elementos como mármol, piedra, azulejos y tejas de cerámica esmaltada, entre otros. En las murallas fortificadas se emplean ladrillos.

Durante la revolución, este majestuoso conjunto fue respetado y se constituyó en el lugar un museo público, como señal de los nuevos tiempos. "Al frente de su entrada principal está la famosa Plaza Tiananmen, donde se encuentra el mausoleo de Mao Zedong", puntualiza Agustín Letelier. Sin embargo, durante la guerra civil, las tropas nacionalistas lideradas por Chiang Kai-shek, derrotadas por las comunistas en 1949, se llevaron gran parte de los tesoros de la Ciudad Prohibida a Taiwán, y se exhiben en el Museo Nacional del Palacio, en Taipei.

Como en círculos concéntricos, la Ciudad Prohibida se emplaza dentro de la Ciudad Imperial, la que a su vez pertenece a la Ciudad Interior o del Norte, la que es finalmente parte de la antigua capital fortificada de Pekín.

Dos dinastías, un larga historia

Son veinticuatro los emperadores que alcanzaron a vivir en la Ciudad Prohibida, catorce de la dinastía Ming y diez de la Qing, explica María Montt, también docente del Centro de Estudios Asiáticos de la UC, especializada en China, quien actualmente se encuentra estudiando un doctorado en Inglaterra.

-¿En qué contexto histórico se crea la Ciudad Prohibida?

"Fue fundada durante la dinastía Ming y fue el palacio imperial chino hasta la caída de la dinastía Qing, aunque al emperador se le permitió residir ahí por un tiempo más. Fue construida por el emperador Yongle tras triunfar en una intensa pugna de poder por la sucesión".

-¿Qué caracteriza, sucintamente, a estas dinastías?

"Los Ming fueron la última etnia Han en gobernar China, que experimentó entonces grandes períodos de estabilidad económica y social. El confucianismo era muy importante, pero en algunos momentos surgen conflictos de poder con los eunucos de la casa imperial y otras facciones políticas. Durante esta época se desarrollaron los grandes viajes marítimos de Zheng He, pero luego emergen nuevos antagonismos y problemas de recolección de impuestos, entre otras pugnas locales.

Durante la dinastía Ming se desarrollaron fuertemente la literatura, la pintura, la poesía, la música; son además muy famosas sus porcelanas y sedas, que se podían luego encontrar en las Américas y Europa. Pero la dinastía estaba en crisis cuando cayó, y los manchúes tomaron el poder, fundando la dinastía Qing.

Ellos siguieron manteniendo sus tradiciones, impulsaron mucho las artes, el alfabetismo, la caligrafía, la pintura y la literatura, así como el confucianismo, que de por sí favorecía el desarrollo cultural y artístico".

-¿Por qué cae el imperio?

"Son múltiples las razones. La llegada de las grandes potencias occidentales y las Guerras del Opio, sumado a crisis políticas y económicas internas (múltiples rebeliones en diversas escalas en contra de la dinastía reinante; además, un extenso imperio tenía un alto costo económico que también debilitó al poder político). Finalmente, un movimiento revolucionario chino sería el que triunfaría, haciendo abdicar al emperador, fundando la República de China y terminando con la dinastía Qing".

-¿Es, tal como se caricaturiza, el último emperador, Pu-yi, un mero títere de los japoneses, que termina su vida convertido a la revolución?

"El rol del 'último emperador' sigue siendo discutido hasta el día de hoy. Por un lado ha sido presentado como títere de los japoneses -que invaden China (Manchuria) a partir de 1931, desatando la guerra entre ambas naciones-, por otro se ha discutido que no tenía mucho margen de negociación. Diría que hasta la actualidad su rol en la relación con los japoneses y su legado es un tema no resuelto".

-¿Cómo consiguen preservar la Ciudad Prohibida?

"La Ciudad Prohibida sufrió múltiples ataques e incendios, algunos grandes y otros pequeños, mientras fue sede del poder imperial. Después de la caída de la dinastía Qing, al emperador Pu-yi se le permitió seguir residiendo en la Ciudad Prohibida, pero fue obligado a salir debido a un complejo levantamiento de un líder local. En el período de guerra civil sufrió varios daños, y durante la Revolución Cultural fue protegida por tropas enviadas por Zhou Enlai, aunque siempre estaba protegida militarmente por el poder material y simbólico que tenía, ya que desde ahí se proclamó la Republica Popular China, en 1949".

-Convertida en museo, ¿cómo cohabita esta ciudad con el espíritu de la China actual?

"Es interesante como la Ciudad Prohibida, cuyo nombre está vinculado a la restricción para poder entrar a tal lugar, es ahora un lugar de libre acceso. La República Popular China ha pasado por muchísimos momentos, y en ese sentido la enorme cantidad de turistas -nacionales y extranjeros- que visitan la Ciudad Prohibida simboliza el crecimiento económico y los cambios que ha experimentado China en las últimas décadas. Otro ejemplo es el Starbucks que se instaló dentro de la Ciudad Prohibida, pero que en 2007 fue cerrado, en parte por las protestas. Ciudadanos comunes y corrientes defendieron la 'solemnidad' e 'importancia simbólica' de la Ciudad Prohibida".

 


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Retrato del emperador Qianlong, de la dinastía Qing, en vestidura real.
Retrato del emperador Qianlong, de la dinastía Qing, en vestidura real.
Foto:THE PALACE MUSEUM, BEIJING

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