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La polémica comunidad de la abundancia

Sábado 30 de julio de 2016

Cambiar el modelo patriarcal, lograr la autosuficiencia de las mujeres, acabar con el capitalismo y, a cambio, mantener la confidencialidad.
El Telar de la Abundancia, que suma dudas y acusaciones por sus manejos financieros en varios países de Latinoamérica, promete un retorno ocho veces mayor al de la inversión en apenas cuatro semanas. El sistema llegó hace solo unos meses a Chile y ya ha captado a unas 1.200 mujeres.
Varias de ellas cuentan a "Sábado" su experiencia.
 


por CARLA RUIZ Y CARLA MANDIOLA 

Fuego

El telar es un colectivo femenino que despierta la fuerza de la mujer de ser creadora, de manifestar, de soñar y ser abundante. Es un espejo personal y de la suma de nosotros, que te dice cosas si tienes la apertura de escuchar, que te muestra tus limitaciones y luz, si tienes disposición a ver (WhatsApp de invitación al grupo).

El Telar de la Abundancia comienza con la llamada de una amiga cercana. Alguien de confianza, que conoces hace tiempo. Ella dice que esto no es para cualquiera, que es un cambio de paradigma, un colectivo femenino que despierta la fuerza de la mujer, que puede terminar con la economía patriarcal. Te motiva para que seas una "chispita", la que prende al resto.

-Mi amiga me dijo que esto era para mujeres empoderadas, que tienen sueños por cumplir. Me explicó que había cuatro elementos y que uno va avanzando cada semana. Empiezas en "fuego" y tienes que dar un regalo, y cuando llegas al centro del mandala, después de un mes, recibes tu regalo multiplicado por ocho -dice Sylvana Gálvez, quien, luego de depositar un millón de pesos que guardaba en una cuenta de ahorro para comprar su casa, duró tres semanas en el telar antes de retirarse.

El regalo son 1.440 dólares, cifra que usan internacionalmente "por la potencia de ese número", según una de las participantes. Agrega que en Chile se redondeó en un millón de pesos: al principio el dinero se depositaba, después se pidió en efectivo, y se entregaba a una mujer desconocida que era "agua"; el nivel que se alcanza después de cuatro semanas. Ellas se convierten en "hermanas mayores", y pueden volver a recibir hasta tres veces el regalo de sus "fuegos", en un acto de "reciclaje".

Cuando María José -quien pidió guardar su identidad por temor a represalias de otras integrantes- fue a su primera ceremonia, hace dos meses, eran pocas las chilenas dentro de los telares. El 23 de junio las participantes hicieron un censo con el total de las "hermanas mayores" -las que recibieron su regalo de ocho millones- y contabilizaron 102 mujeres. De ser así, han circulado 816 millones de pesos por los telares.

-Una amiga me contó que en México esto llevaba 30 años y yo le decía que era una estafa piramidal. Ella me decía "no, na' que ver, cómo va a ser piramidal si ha funcionado siempre". Yo me calenté porque pensé que metiendo un palo iba a ganar siete. Pero le dije que no, y ella ofreció ponerme la plata. Esto funciona así, la mitad de las mujeres no tiene un palo, y a la otra mitad, se lo prestan -dice María José.

Si aceptas la invitación, tienes que enviar una ficha con todos tus datos: nombre completo, nacionalidad, edad, estado civil, número de hijos, dirección, teléfono de casa y de trabajo, celular, empleo actual y e-mail. Las reglas de México dicen que no pueden entrar menores de 23 años ni mayores de 65, por el constante uso de internet, pero esas reglas no siempre se aplican. El instructivo, al que tuvo acceso "Sábado", dice que las embarazadas en el último período de gestación tampoco pueden ser parte del telar, por el nivel de estrés; pero eso también se omite en Chile.

Dicen que el modelo se mantiene bajo las 3C: confianza, compromiso y confidencialidad. El énfasis está en que solo mujeres pueden saber lo que pasa en el telar.

-Te dicen que es algo entre nosotras, que no lo puede saber un hombre, porque la energía masculina es muy terrenal y obvio que si le contái te va a decir "en lo que estái metida". Te dicen que los hombres no tienen eso de ayudarse unos con otros, que eso es algo muy femenino -dice María José.

Según revelan las fuentes consultadas por "Sábado", si cumples con las reglas, recibirás constantes mensajes por WhatsApp y correos. Y tendrás que depositar un millón de pesos que se entregará en una "Ceremonia de coronación", la noche de un miércoles. Puede ser a través de Zoom -un sitio de conferencias en el que se pueden ver simultáneamente-, o en la casa de alguna de las participantes. Otra regla es nunca reunirse en lugares públicos.

El regalo va acompañado de una carta, escrita por la persona que deposita, dejando en claro que esto es voluntario y que lo hace para que ella cumpla sus sueños, aunque no sepa quién es.

Cuando Francisca Pérez recibió la invitación no tenía un millón de pesos para invertir en el telar, pero una amiga de la amiga que la invitó, le ofreció prestárselo. En menos de un día estaba escribiendo su carta con buenas intenciones. Pero hay palabras, cuenta, que no usan: plata, inversión y banco.

-Son súper inteligentes porque al ser un regalo, tú no los puedes denunciar. Me pillaron volando bajo, media bajoneada y tú sientes ese power, que están contigo, que no te preocupes -dice Francisca Pérez.

Desde su casa, mientras sus hijos dormían, ella vio la ceremonia de una mujer "agua" que recibía los regalos. Como no era presencial, ella y siete mujeres dieron sus buenos deseos a través de una pantalla con una vela encendida en las manos.

La primera ceremonia de María José, en cambio, fue presencial.

-Se hacían en casonas de Vitacura y Lo Curro. Eran minas con mucha plata, pero ahora entran de todos lados. Fui a varias y algunas hacían transferencias. Después dijeron que mejor llevaran la plata físicamente porque era más bonito, más simbólico. Fui a una ceremonia con 60 personas y mezclan una cantidad de conceptos enormes. Me hablaron hasta de la matrix. Y ahí pensé "qué hago acá".

Hasta hace un año, ni Sylvana, María José o Francisca habían escuchado del Telar de la Abundancia, a pesar de sus años de antigüedad. "Flor de la
Abundancia", "Células de Gratitud" y "Círculo de la Prosperidad", son algunos de los nombres usados para este mecanismo que llegó en 2015 a México, bajo el nombre de Telar de la Abundancia. Allí, según una investigación realizada por Vice México, hay más de cuatro mil mujeres involucradas.

Aire

"A quién invitar: Amigas, hermanas a quienes sientas que resonarán con los objetivos y beneficios que obtendrán al unirse a un colectivo como este".

"A quién no invitar: Abogadas, oficiales del gobierno, celebridades, actrices, extremistas religiosos y cualquier persona que sientas resistencia" (Manual de Tejedoras de Sueños).

A pesar del instructivo, en Chile hay algunas figuras conocidas que han participado en los telares, como la actriz Roxana Campos y LuzClara, pseudónimo de Judith Camus. Otro de los nombres al que las fuentes consultadas aluden como integrantes es Johanna Lainez.

Según uno de los manuales mexicanos sobre las tejedoras de sueños, la mujer "aire" es "la habilidad de dar y recibir en la inhalación y la exhalación". En este nivel tienes que moverte como el viento y llamar a dos mujeres de tu confianza que quieran dar su regalo. Si no logras convencerlas, no avanzas de nivel.

Una mujer que participa en los telares puede llegar a estar en 11 grupos de WhatsApp simultáneamente. Ahí les dicen cómo seguir, qué hacer cuando sienten miedo y cómo convencer al resto. Si logras traer a dos amigas al telar, debes repetir el proceso que tu "aire" (la persona que te invitó) hizo contigo, revelan decenas de participantes del telar entrevistadas por "Sábado".

Además de las ceremonias de los miércoles, las mujeres de los telares convocan a conferencias en Zoom día y noche, para reflexionar y mantener la motivación de las nuevas y de las que quieren retirarse.

-Llegué a sentir que nadie me quería, porque todas las amigas a las que invité me dijeron que no, que me saliera, que qué estaba haciendo. Las únicas que realmente me entendían eran las chicas del telar -dice Ana, quien pidió mantener su nombre en el anonimato por miedo a represalias en su trabajo.

Las mujeres están constantemente conversando por WhatsApp, mandando mensajes, fotos, canciones, emoticones de apoyo y alentando a las otras a mantenerse firmes. Un instructivo de julio de 2015 explica que las mujeres del telar tienen que usar "lenguaje del regalo y de alta vibración", con palabras como belleza, trabajo en equipo, unidad, compartir, recibir, empoderamiento, poder, alimentar el alma, receptiva, bendecida, cocreadora.

-Cuando yo entré había algunas demasiado en la volada mística y yo pensaba "no tengo el lenguaje de ellas, no sé qué hablarles" -recuerda María José-. Tú también tienes que tener un lenguaje especial, siempre tratarlas de hermosa, bella. Todo esto me daba la impresión de que adentro hay muchas mujeres carentes, que se sienten muy solas.

Alicia llevaba un año separada cuando recibió la invitación al telar. Aceptó aun cuando no sabía bien de qué se trataba y no tenía el millón de pesos. Pero, cuenta, sus ganas de ser parte eran más: pidió un crédito de consumo y se convirtió en mujer "fuego".

-Cuando te llega la invitación es porque tú eres una mujer honorable que se merece esto. Al principio yo me sentía feliz, me brillaba el pelo. Me decían que me veía distinta y yo "sí, me siento feliz". Estaba como poseída -dice Alicia, quien no quiere dar su verdadero nombre por miedo a amenazas. Fue parte del telar por dos meses y se salió hace tres semanas.

Francisca Pérez entró al telar porque una amiga de una amiga le ofreció prestarle un millón de pesos. En los telares de México eso es conocido como vaqueo, y la persona que recibe el dinero tiene que devolverlo multiplicado en cuatro. Pero en Chile no siempre se cumple esa regla y Francisca tenía que devolverle el mismo monto. Pero quien se lo iba a prestar no lo hizo y las mujeres de su telar comenzaron a presionarla, dice ella.

-Ya no hablaban cosas bonitas, si no que había que depositar, depositar, depositar. El tema de las lucas se notó demasiado cuando decían que no se podía invitar a gente que no tenía plata.

Francisca Pérez hizo preguntas, buscó maneras de "cerrar el telar" (es decir, lograr que ocho mujeres entregaran su "regalo")  con menos personas. La respuesta fue que estaba contaminando el sistema y que así no se iba a convertir en "agua". Se salió del grupo de WhatsApp y cuenta que por una semana la llamaron diariamente para que volviera.

-Te convencen de que por tu mala vibra no lograste llegar a ningún lugar. Te atraen por ese lado psicológico. Al final es una estafa con todas sus letras. Una de las niñas con la que hablé por Zoom tenía cara de desquiciada y los ojos desorbitados. Ahí me terminé de convencer.

Tierra

"Evócate a conocer cada mujer que ingrese al círculo y siempre da la bienvenida a cada mujer que ingrese con una llamada personal".

"Estar presente en todas las llamadas".

"Revisa tus correos con mucha frecuencia". (Manual de Tejedoras de Sueños).

Después de dar el "regalo" y de lograr que dos amigas también lo hicieran, eres "tierra", la responsable de sostener a todas las otras mujeres del telar y de organizar la ceremonia de regalos para la mujer "agua", donde se entregarán los ocho millones.

-Estás toda el día metida en el telar. Todo el día conectada a WhatsApp en distintos grupos, hablando, animando. Yo estaba con mi guagua en la casa, pero me distraía. Estaba en "tierra" cuando me salí, a punto de convertirme en "agua". Justo le había pasado algo a mi hijo, tenía que pagar cinco palos en una clínica. Les dije que necesitaba la plata ahora y me la devolvieron -dice Sylvana Gálvez.

De a poco, los telares en Chile comenzaron a fallar. Algunas mujeres se retiraban por falta de tiempo, por estrés, porque escuchaban las historias de otras que perdieron su plata o que llevaban meses esperando recibir el regalo, revelan varias fuentes.

Las actrices Fernanda Urrejola, Isidora Urrejola y Sofía García reconocieron haber participado en los telares y que se retiraron molestas. Pero consultadas por "Sábado", declinaron hablar al respecto. 

Un audio que las chilenas comparten entre sus telares es el de una de las líderes mexicanas que habla sobre el sistema: "Esto no es una pirámide. La gran diferencia es que de entrada, esto no es una inversión, es un regalo. Cuando entras a una pirámide generalmente ves que siempre el incentivo para entrar es mi propia ganancia [...] Aquí el proceso es totalmente distinto".

-Es súper sectario porque te vas y te sientes menos, "¿cómo no me la pude?". Las de adentro te dan a entender que siempre viviste en el lado equivocado y te hacen entender que a ti nadie te obligó, que la decisión la tomaste consciente. Hay caleta de minas que dicen "me voy con 500 lucas, porque es el costo por ser tan tonta" -dice María José.

Christian Sanz, editor del diario Mendoza Post que investigó el fenómeno del telar en Argentina (donde llegó hace poco más de un año), explica cómo funciona el esquema.

-La gracia es que pueden captar a una persona inteligente o una que no lo es tanto, porque no tiene que ver con la inteligencia. Tiene que ver con lo emocional. Te bombardean con amor, te dicen cosas lindas, te muestran testimonios de otras mujeres. Te intentan convencer de que no es una estafa, de que funciona, pero no te explican cómo funciona. Es algo casi religioso porque tienes que creer o creer.

En Perú, el fenómeno de los telares se hizo conocido hace dos meses y desde entonces la Superintendencia de Bancos, Seguros y AFP (SBS) empezó a recibir correos electrónicos con denuncias. La forma era la misma que en otros países. Hoy la SBS investiga y verifica qué personas han infringido el sistema financiero formal.

-Aún no ha sido llevado a juicio, pero si se determina que hay responsable ponemos en conocimiento al Ministerio Público. En Perú existe el delito de estafa e intermediación financiera ilegal, y este modelo podría ser calificado en estos términos -explica Consuelo Gózar, funcionaria del SBS.

En Chile, la Policía de Investigaciones no ha monitoreado ni maneja información sobre el Telar de la Abundancia. Ni la PDI ni Fiscalía Oriente han recibido denuncias sobre el caso. Gran parte de las entrevistadas para este reportaje reconocieron no haber denunciado por vergüenza y temor a que nunca les devolvieran su dinero.

Agua

"[09:50, 27/7/2016] A mí lo que me plantean los posibles fueguitos es: Esto funciona hasta que colapsa...

[09:57, 27/7/2016] Lo que me plantean a mí es el tema de qué pasa si el banco pregunta de dónde llega el dinero... como tributariamente hablando.

[10:02, 27/7/2016] No estamos haciendo nada fuera de la ley. La legislación no te exige pagar impuestos por un regalo.

[10:03, 27/7/2016] Esto no es un negocio.

[10:04, 27/7/2016] Es un regalo, es comunidad, es amor." (WhatsApp grupal de un telar).

Según varias integrantes, en junio de este año las mujeres del telar se dieron cuenta de que ya no era tan fácil captar nuevas participantes y, por eso, muchas no podían recibir sus "regalos". Los telares estaban estancados y por los grupos de WhatsApp se difundió el siguiente mensaje el 21 de junio:

"CARTA DE COMUNICADO

Queridas hermanas, [...] Como muchas saben, nuestras Hermanas Mayores se reunieron este fin de semana con el objetivo de soñar la grandeza de este movimiento desde la responsabilidad y profundidad que requiere [...]. Sentimos orgánico y necesario un llamado a la calma, aprovechar la maravillosa influencia de este solsticio de invierno [...]. Es por esto que pedimos una Semana de Gracia, porque antes de seguir avanzando sentimos el llamado de cosechar los frutos del camino recorrido, solo así llega la sabiduría [...].

Con profundo amor y confianza,

Sus Hermanas Mayores, Mujeres Agua y Mujeres Tierras de este hermoso movimiento".

Tras contactar a 41 mujeres que han participado en los telares, las líderes del movimiento, alertadas por el reportaje, hicieron un pacto de silencio y declinaron hablar sobre el tema.

El 23 de junio, las integrantes en Chile hicieron un censo: había 1.204 mujeres. De ellas, 102 eran "hermanas mayores", 103 mujeres "agua", 106 mujeres "tierra" y 402 mujeres "aire". Las mujeres "fuego", que son las que sustentan el telar con el millón de pesos que entrega cada una, eran apenas 391.

Los números no cuadraban. Y un grupo de mujeres decidió contarle a un hombre para que las aconsejara. Se reunieron con un destacado economista, quien pidió reserva de su nombre, pero relató a "Sábado" que constató el carácter piramidal del telar. Su opinión fue tajante: "Terminen esto ahora y devuélvanle la plata a toda la gente". Cuando las mujeres comentaron lo que el economista les había dicho, su consejo no fue tomado en cuenta. El mismo 23 de junio, vía mensaje WhatsApp, las mujeres recibieron la orden: había que continuar con los telares.   

El 6 de julio, dos semanas después de lo dispuesto por las "hermanas mayores", Alicia avisó que quería salir de su telar y recuerda los ataques que recibió de vuelta. Cerró su computador y lloró por cerca de una hora.

-Me dijeron: "Tú nunca fuiste abundante, es porque no estás en la energía del telar, es porque te dejaste manipular, es porque no estabas preparada". Y tú dices: "Cresta, ¿quién es el otro para juzgar mi espiritualidad? Nadie". Pero uno termina creyendo que sí. En algún minuto incluso me cuestioné si era yo la equivocada.

Han pasado tres semanas desde que Alicia abandonó el telar. Son las once de la noche y, antes de acostarse, revisa el estado de su cuenta corriente. No hay nada nuevo. Le escribe un mensaje de WhatsApp a la mujer que se comprometió a devolverle su dinero. Le dice que aún no, que espere, que a mitad de semana le dará noticias. Frente al computador, angustiada, Alicia solo espera que el dinero aparezca antes de que venza la próxima cuota del crédito que pidió para entrar al telar.

"Es súper sectario porque te vas y te sientes menos, '¿cómo no me la pude?'. Las de adentro te dan a entender que siempre viviste en el lado equivocado"