Final de carrera accidentado:
El FBI cierra el caso sobre los correos de Clinton y vuelve a agitar la campaña

NUEVA YORK El jefe de la agencia dijo que su equipo no encontró pruebas que pudieran llevar a una investigación criminal. Los republicanos cuestionaron la confiabilidad de las pesquisas.  

CAROLINA ÁLVAREZ PEÑAFIEL Enviada especial 

El FBI lo hizo de nuevo. Cuando quedan los últimos 100 metros de un agotador maratón electoral y los candidatos están corriendo lo más rápido que pueden para llegar a la meta, la agencia de investigaciones volvió ayer como el huésped no invitado: en una carta a la Cámara Baja, el director del Buró, James Comey, reconoció que no han encontrado nada que incrimine a la demócrata Hillary Clinton por haber usado un correo electrónico privado durante su gestión en el Departamento de Estado.

"En base a lo que revisamos, no hemos cambiado la conclusión que expresamos en julio respecto de la secretaria Clinton", de que no hay pruebas en su contra para iniciar una investigación criminal, escribió Comey al representante republicano Jason Chaffetz, a cargo del caso en el Congreso, lo que en esencia cierra el tema contra la demócrata.

La admisión del jefe del FBI es un drástico giro, después de que hace unos 10 días irrumpiera en la campaña asegurando que su agencia había descubierto nuevos correos que podrían ser relevantes para la investigación sobre la demócrata.

Los archivos que estaba revisando el FBI provenían de un computador de Anthony Weiner, un ex representante y ahora ex marido de Huma Abedin, la mano derecha de Clinton. Pero la mayoría de los mensajes eran duplicados de los que ya había entregado el Departamento de Estado y la propia Hillary a los investigadores, que buscaban determinar si hubo información confidencial en esos intercambios.

La revelación del 28 de octubre le dio un impulso al republicano Donald Trump en las encuestas y lo volvió a dejar en carrera en algunos de los estados indecisos, justo en la última semana del voto por adelantado. "Hay demasiada deshonestidad de parte de Clinton, su carácter no es realmente de confiar; en cambio, Trump tiene más integridad, es más confiable", comentó a este diario Anthony, un partidario del republicano que prefirió dar solo su nombre y agregar que, como cristiano, tiene que votar por quien muestre convicción y "valores piadosos".

Ayer, el candidato republicano y su equipo de campaña pusieron en duda la confiabilidad del FBI, después de que lo habían alabado en días anteriores. "No se pueden revisar 650.000 correos en ocho días", dijo anoche Trump en un mitin en Michigan. "No se puede, amigos. Hillary Clinton es culpable", agregó. Su candidato a la Vicepresidencia, Mike Pence, sugirió que la investigación fue manipulada, mientras que el ex líder de la Cámara Baja Newt Gingrich -uno de los más conocidos partidarios del empresario-, acusó a Comey de "ceder" ante la presión política por las críticas que recibió. El jefe del FBI fue acusado de querer influir en los resultados de la elección.

En el comando de Clinton celebraron discretamente la admisión de Comey. "Siempre estuvimos confiados en que nada haría que la decisión de julio fuera revisada. Ahora, el director Comey lo ha confirmado", dijo el portavoz demócrata Brian Fallon en Twitter. "Nos alegramos de que este asunto se haya resuelto", dijo a la prensa a bordo del avión de campaña la directora de comunicaciones de Clinton, Jennifer Palmieri.

Una imagen optimista

En su primera aparición en público -en un evento en Ohio una hora después de la divulgación de la carta-, la misma candidata prefirió hablar de sus planes para la clase media y para destrabar la paralización de Washington sin referirse al tema del correo. "Cuando la gente quiere ayudar a los poderosos es cuando hay estancamiento en el Congreso", dijo Clinton en un evento en Cleveland (Ohio), junto al basquetbolista Lebron James, en el que insistió en que quiere una economía justa.

Es que el daño ya está hecho porque las noticias del FBI debilitaron a la demócrata en los esfuerzos finales de la campaña y reforzó las percepciones negativas sobre ella. Así es que nadie en la campaña quiere hacer recordar el caso y están intentando dar una imagen optimista, siguiendo con el plan de cerrar la campaña pensando en la transición. Al menos, "le quita una nube sobre la cabeza de Clinton y eso es algo muy bueno para ella", dijo a "El Mercurio" Chris Arterton, profesor de gestión política de la Universidad de George Washington.

Es probable que este último episodio haga mucho más ruido del efecto real que tendrá, coinciden los expertos, porque llega muy avanzado en la campaña.

"Esto no exonera a Clinton por el asunto del servidor de correo privado; simplemente, dicen que no hay nueva evidencia que la implique en irregularidades. Si las noticias hubieran sido algo negativo sobre Clinton y la investigación del FBI, eso podría haber profundizado su caída en las encuestas. Así es que, de cierta forma, el impacto de esta historia es que pudo haber sido peor para ella", dijo a "El Mercurio" Donald Green, profesor de la Universidad de Columbia, experto en comportamiento electoral.

Quizás quien se llevará la peor parte del caso es Comey, quien -sin importar el resultado del martes- tendrá una relación prácticamente imposible con su próximo jefe.

 Hillary recupera ventaja

Después de perder su ventaja por la primera revelación de Comey, las últimas encuestas de The Washington Post/ABCNews y de Wall Street Journal/NBC News le dan a Hillary 48 y 44 puntos, respectivamente, frente a 43 y 40 de Donald Trump. En 2012, los sondeos se equivocaron en el resultado favorable al Presidente Barack Obama por más de tres puntos porcentuales.

Las proyecciones estado por estado, sin embargo, seguían estando menos sólidas que la semana pasada. En los últimos cálculos basados en los sondeos en los estados indecisos, Hillary Clinton tendría 216 votos electorales (dos menos de lo necesario) y Donald Trump 164, con 158 electores sin decidir, según las estimaciones del sitio especializado RealClearPolitics.

Todos los caminos pasan por FloridaEstado clave para definir los comicios:

La votación de Florida es una de las más peleadas del país, especialmente desde que en 2000 el resultado fue decidido en los tribunales. En el esfuerzo por quedarse con los 29 votos electorales que entrega ese estado, las campañas se concentran en convencer a la gente para que vote mañana, ahora que se acabó el período de sufragio adelantado.

A las apariciones de los candidatos se suman esfuerzos publicitarios y de voluntarios con los puerta a puerta, llamados telefónicos y conversaciones con las comunidades para aumentar la participación, sobre todo en la zona de la carretera I-4, que va desde St. Petersburg a Daytona Beach. "Este es el corredor del poder de EE.UU., pavimentado con la elección de presidentes y la derrota de sus contendores", comentaba a un diario local Adam Goodman, un estratega republicano de Florida.

Aunque estos esfuerzos se repiten en otros estados clave como Carolina del Norte (por su electorado afroamericano) y Ohio (emblema de la clase media y uno de los más golpeados por la crisis), Florida es la pieza clave: si Trump gana, sigue en carrera; si no, sus posibilidades son casi nulas. Mientras la campaña republicana lanzó una agresiva campaña en TV y el propio nominado estará dos veces en tres días en el estado (el sábado en Tampa y hoy en Sarasota), Hillary estuvo en el sur de Florida el sábado y tiene a un ejército de voluntarios y de colaboradores en terreno.

Trabajando para la campaña en Tampa (uno de los principales puntos de I-4 donde vive el 25% del electorado estatal) este fin de semana, Arturo Valenzuela, ex secretario de Estado adjunto para Latinoamérica durante la gestión de Hillary Clinton en ese Departamento, dice que para la demócrata es fundamental la participación de los hispanos y de los afroamericanos, dos comunidades cuyo voto se puede complicar porque mañana es día laboral y para quienes no tienen auto será difícil llegar a sus lugares de votación.

Valenzuela, quien colabora con los Clinton desde los 90, admite que el voto hispano en Florida es más de derecha que en el resto del país, porque es una comunidad marcada por el exilio cubano. Pero, apunta, ha habido un cambio debido a una mayor inmigración portorriqueña que escapó de la crisis en la isla, y también a un factor generacional. "Hoy, muchos de los cubano-americanos más duros no confían en Trump", comenta a "El Mercurio".

Las últimas encuestas estatales muestran un empate técnico, aunque Clinton tiene poco menos de un punto de ventaja, según el promedio que hace RealClearPolitics. Florida está entre los primeros estados en cerrar (a las 21:00, hora de Chile), pero con una pelea voto a voto, el "estado del sol" podría hacer que el país pase la noche en vela.



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Donald Trump realizó un acto de campaña en el aeropuerto internacional de la ciudad de Minneapolis, hasta donde llegaron muchos seguidores.
Donald Trump realizó un acto de campaña en el aeropuerto internacional de la ciudad de Minneapolis, hasta donde llegaron muchos seguidores.
Foto:ASSOCIATED PRESS

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