Universidad de Santiago de Chile
Desarrollo + Innovación

  Universidad de Santiago de Chile desarrolla novedoso y simple método para detectar antibióticosDe alto impacto para la industria:

En los estudios sobre neurofisiología del dolor y analgesia, específicamente sobre dolor crónico artrítico, que desarrolla el investigador del Laboratorio de Neurobiología de la Facultad de Química y Biología de la Universidad de Santiago Dr. Claudio Laurido se encontró con la disyuntiva de si los medicamentos que utilizaba en las pruebas estaban llegando de manera efectiva a las zonas de dolor.

Para dilucidarlo, comenzó a trabajar en la elaboración de nanopartículas con antibióticos y antiinflamatorios inyectables con la idea de detectar en qué parte del cuerpo se alojaban.

"Las nanopartículas tienen la capacidad de que pueden ser enviadas a zonas particulares de distintos tejidos de manera más eficiente que ciertos fármacos encapsulados de forma tradicional y, al ser pequeños trocitos de lípidos sólidos del orden de nanómetros, solo es necesario inyectar una cantidad muy pequeña, lo que implicaba aplicar un mecanismo de detección muy sensible. Como se trataba de un antibiótico, fui al Laboratorio de Microbiología Básica y Aplicada de la misma facultad a plantear la situación y me dieron una solución de manera muy rápida", explica.

Camino a patentar

La Dra. Marcela Wilkens, investigadora de este laboratorio, comenta que frecuentemente trabajan con una metodología para determinar la actividad inhibitoria de antibióticos o de compuestos naturales sobre el crecimiento de  bacterias, y que esa misma técnica la aplicaron en las muestras que les llevó el Dr. Laurido.

"El problema no era complejo, solo debíamos encontrar la bacteria adecuada y probarla con las muestras líquidas. De esa forma, surgió una nueva metodología para identificar dónde quedan las nanopartículas y en qué cantidad, lo que derivó en una patente de un método de determinación microbiológica de trazas de antibióticos para Chile y que pronto incluirá Europa e India", aclara la experta.

La Dra. Loreto Sanhueza, investigadora del Laboratorio de Microbiología Básica y Aplicada que también participó de manera activa en este trabajo, explica que la mayor novedad de esta metodología es el pequeño volumen de muestra requerido para los análisis. Cuenta que la detección de antibióticos por otras técnicas requiere de mayores volúmenes mientras que nuestra fórmula permite la cuantificación incluso usando dos microlitros para realizar el ensayo.

"Otra de sus grandes ventajas es el valor. Las técnicas instrumentales y los equipos que se utilizan comúnmente para la detección y cuantificación -como por ejemplo, la cromatografía de alta eficacia (HPLC)- son muy costosos. Su precio comercial  debe estar cercano a los $30 millones, y nosotros, con una placa de Petri y un cultivo bacteriano, ahorramos considerablemente el costo, pudiendo hacer un análisis por unos $10.000 sin perder sensibilidad", destaca la investigadora.

Para los tres académicos una de las mayores sorpresas de este trabajo conjunto es que sin planificación llegaron a ser los ejecutores de una patente con amplias expectativas de comercialización, que, piensan, podrá ser muy útil para otros profesionales que requieren analizar trazas de antibióticos en muestras biológicas, tales como orina y sangre, entre otras.

Ahora el plan es desarrollar un kit de detección de antibióticos en muestras biológicas. Para eso están preparando una postulación de un proyecto para levantar financiamiento, ya que necesitan recursos para probar las condiciones en que se debe tener la bacteria e incluso para evaluar cómo empaquetar el producto.

¿Quiénes podrían ser los posibles clientes? En el equipo piensan que esta invención podría despertar gran interés de la industria alimentaria para comprobar que sus productos no tienen antibióticos. Lo mismo es el sector agropecuario, acuícola, veterinario, farmacéutico y en el área de gestión ambiental, tanto para certificación o control externo.

Desafíos de los hubs de transferencia tecnológica

A fines de octubre tuve la gran ocasión de participar del lanzamiento de los hubs de transferencia tecnológica, programa financiado por Corfo que busca potenciar el ingreso al mercado de tecnologías nacionales que resulten de iniciativas de I+D.

Esta instancia es inédita a nivel mundial, ya que agrupa a universidades y centros de investigación con foco en la transferencia tecnológica, por lo que desde nuestro rol en el Sistema Nacional de innovación consideramos que existen al menos tres desafíos que estas entidades deberían abordar en su desarrollo.

El primer desafío es la protección intelectual de los resultados de investigación. Sin protección no es posible la transferencia tecnológica.

Desarrollar una innovación no es algo simple, requiere sortear con éxito una serie de etapas que van desde identificar un problema o necesidad hasta el desarrollo de un producto o servicio y su comercialización. La propiedad intelectual premia el esfuerzo, tiempo y recursos invertidos, transformando las innovaciones en activos intelectuales. La propiedad intelectual convierte el conocimiento y la tecnología en bienes transables. Contar con un título de propiedad industrial le concede a su propietario el derecho exclusivo a impedir que terceras personas fabriquen, utilicen, ofrezcan a la venta, vendan o importen su creación, durante un periodo de tiempo limitado en aquel territorio donde se cuenta con el derecho.
Si una innovación no se protege mediante algún derecho de propiedad intelectual, y ésta es utilizada por terceros sin el consentimiento de su dueño, no será posible ejercer acciones legales para impedirlo.

El segundo desafío es elaborar una estrategia de propiedad intelectual que además sea parte de la estrategia comercial de la tecnología. La propiedad intelectual es un medio no un fin en sí mismo, por tanto se requiere establecer un plan de acción para obtener valor del conocimiento resultante de una actividad innovativa.

Finalmente el desafío es hacer que estas tecnologías lleguen a mercado para lo cual se requiere generar capacidades de licenciamiento y valorización de tecnologías. De esta forma, las innovaciones protegidas mediante derechos de propiedad industrial se transformarán en conocimiento que alimenta e incentiva el desarrollo económico y social de nuestro país.

"Desarrollar una innovación no es algo simple, requiere sortear con éxito una serie de etapas que van desde identificar un problema o necesidad hasta el desarrollo de un producto o servicio y su comercialización. La propiedad intelectual premia el esfuerzo, tiempo y recursos invertidos, transformando las innovaciones en activos intelectuales".

UdeSantiago participó en red internacional de buenas prácticas en negocios e innovación

La Universidad de Santiago de Chile estuvo presente en la Business Innovation Network, evento anual organizado por las universidades de Sheffield (Reino Unido), Porto (Portugal), y Sao Paulo (Brasil), que conecta a académicos, empresarios y científicos con la finalidad de formar una red de apoyo mutuo para el intercambio de buenas prácticas y oportunidades para la innovación.

Osvaldo Quiroz, responsable de Vinculación y Redes Internacionales de la Dirección de Gestión Tecnológica (DGT) dio a conocer la participación de la UdeSantiago en el hub Andes Pacific Technology Access (APTA) y en el Programa Nueva Ingeniería 2030, ambos financiados por Corfo. El primero representa un ejemplo de innovación colaborativa donde la unión de las universidades y centros de investigación bajo una misma estructura permitirá generar economías de escala en transferencia y comercialización de tecnologías. El segundo caso, en tanto, se presentó como el apoyo al desarrollo del ecosistema de innovación y emprendimientos de base tecnológica, donde la integración de esfuerzos académicos y de investigación busca que los estudiantes, académicos e investigadores participen en este sistema.

"El propósito de Ingeniería 2030 ha sido valorado, pues constituye el desafío de integrarse a las tendencias y cambios que enfrenta el currículum de Ingeniería frente a los acelerados procesos de innovación a nivel internacional", señala Quiroz.

La participación en este encuentro -agrega- fortalece la vinculación con una red de innovación internacional que permite generar acciones de colaboración e innovación concretas, añadiendo que en este tipo de eventos es posible identificar in-situ las oportunidades de llevar las tecnologías a escala de producción mayor o que tecnologías que están en fases más tempranas pueden acceder a laboratorios de clase mundial. Además dice que se abren opciones para las tecnologías que están más cerca del mercado, accediendo a opciones de soft-landing en países asociados a la red.

Quiroz finaliza señalando que "existe interés de empresas brasileñas por usar una plataforma de negocios tecnológicos hacia otros países, considerando a Chile, a través de nuestra universidad como puente hacia otros mercados. Además, como país, tenemos ventajas para constituir start-ups o empresas a muy bajo costo comparado con Brasil".



Herramientas Reducir letras Aumentar letras Enviar Imprimir

Foto:PATRICIO BAEZA

[+] Vea más fotos


Servicios El Mercurio
   Suscripciones:
Suscríbase a El Mercurio vía Internet y acceda a exclusivos descuentos.
   InfoMercurio:
Todos los artículos publicados en El Mercurio desde 1900.
   Club de Lectores:
Conozca los beneficios que tenemos para mostrar.


Otros Servicios
   Defunciones
   Ediciones anteriores
   Propiedades
   Suscripciones
   Empleos
   PSU@El Mercurio
   Contratar publicidad
   Club de Lectores
   Clase Ejecutiva
   El Mercurio - Aguilar
 


Buscador emol.com Ir al demo interactivo Buscador emol.com
0  
Versión Digital

  • Revistas
    El Mercurio
  • PSU@ElMercurio.com Ediciones Especiales