Los líderes se reúnen por primera vez en Washington:
Trump presiona a Merkel por gasto en defensa y afirma que la inmigración no es un derecho

El Presidente pidió que los miembros de la OTAN "paguen lo justo". La Canciller reconoció la necesidad de "aumentar su gasto".  

Francisca Maturana Torres 

Son polos opuestos, pero su relación es clave para el orden mundial. La Canciller alemana, Angela Merkel, llegó ayer hasta la Casa Blanca para su primera cita con el Presidente de EE.UU., Donald Trump, un encuentro que se centró principalmente en el gasto de la Alianza Atlántica y también en la inmigración, donde tienen posturas enfrentadas.

Distantes, pero evitando la confrontación, los líderes se dirigieron a la prensa tras un encuentro en la Oficina Oval de la Casa Blanca. Ahí, Trump reiteró su "fuerte apoyo" a la OTAN, pero volvió a criticar a sus socios.

"Muchas naciones deben enormes cantidades de dinero (a la OTAN), y eso es muy injusto para EE.UU. Estas naciones deben pagar lo que adeudan", dijo el Presidente, que desde que asumió insiste en que sus aliados cumplan su compromiso de elevar el presupuesto en defensa hasta el 2% de su PIB para 2024.

Merkel se mostró dispuesta a aceptar el pedido de su anfitrión. La Canciller aseguró que Alemania reconoce la necesidad de "aumentar su gasto" en la defensa trasatlántica y ofreció como prueba el incremento que tuvo este año su presupuesto militar.

El compromiso de Estados Unidos con la OTAN fue puesto en duda durante la campaña electoral, después que el republicano calificara a la alianza de "obsoleta". Sin embargo, tras su llegada a la Casa Blanca Trump ha moderado su retórica, al igual que con la Unión Europea (UE).

El año pasado, Trump atacó con dureza a Europa, hablando del "maravilloso" Brexit (la salida británica de la UE) o prediciendo que otros países abandonarán el bloque. Sus palabras más fuertes fueron para Alemania y la Canciller, a quien criticó por su "catastrófica" política de acogida de los refugiados.

En su reunión en Washington, Trump no atacó directamente a Merkel al hablar sobre este tema, pero sí enfatizó que "la inmigración es un privilegio, y no un derecho". El Mandatario aseguró que ambos coincidieron en que la "prioridad es proteger" a los ciudadanos de su respectivas naciones y en que "la seguridad migratoria es seguridad nacional".

Merkel no respondió al Presidente. Pero afirmó: "Es mucho mejor hablar el uno con el otro y no acerca del otro", en clara referencia a las críticas de Trump.

Aunque no comparten fronteras, la política migratoria es uno de los asuntos que más los distancia. Tras la elección del republicano, la Canciller le recordó a Trump la importancia de defender la "dignidad de los seres humanos, independientemente de su origen, color de piel, religión, género, orientación sexual o posición política". Poco después, cuando el Presidente firmó su primer decreto migratorio -en el que prohibió el ingreso a EE.UU. de ciudadanos de siete países de mayoría musulmana-, no dudó en recriminarle que "nada justifica poner a determinados grupos sociales bajo sospecha". La Casa Blanca está actualmente disputando en las cortes la aplicación de un segundo veto migratorio.

Pese a todo, ayer Merkel y Trump parecieron esforzarse por no evidenciar sus diferencias. Acercaron posturas sobre Ucrania y Afganistán. Incluso, evitaron mencionar a Rusia y a su Presidente, Vladimir Putin. El Mandatario insistió en que ambos países deben trabajar juntos para "combatir el terrorismo" y acabar con el Estado Islámico.

Merkel, que tiene 11 años de experiencia en el poder, aseguró que "siempre hay diferencias, pero la tarea de un político es avanzar y encontrar puntos de encuentro buenos para los dos".

La reunión que debía realizarse a comienzos de semana fue pospuesta por el mal tiempo en Washington. Esto significó que ocurriera un día después que Trump presentara su presupuesto para el año fiscal 2018, que plantea un recorte de fondos de la diplomacia y un aumento en defensa.

Al ser preguntado por sus medidas respecto a la política exterior, Trump negó ser un político "aislacionista" y dijo que, por el contrario, es un "comerciante, pero un comerciante justo".

Este es otro asunto que los divide: frente al proteccionismo de Trump, la Canciller impulsa el libre mercado. "Debemos trabajar juntos por políticas comerciales que sean justas y recíprocas y que beneficien a nuestros pueblos", dijo el Presidente.

La Canciller, por su parte, expresó su deseo de que el republicano considere "reabrir las conversaciones" sobre el tratado de libre comercio e inversiones (TTIP) entre la UE y EE.UU.

"Trump ha cuestionado los regímenes de comercio y seguridad del mundo de una manera que claramente dañaría a Alemania", dijo a "El Mercurio" Stephen J. Silvia, profesor de la Escuela de Servicio Internacional de la American University. "Social y culturalmente, una gran mayoría de la población alemana ha abrazado la globalización y se ha distanciado del nacionalismo. Esto también choca con las posiciones del Presidente", agregó.

Más allá de las buenas intenciones, se pudo ver la tensión entre ambos. Especialmente al comparar la relación que tenía Merkel con el ex Presidente Barack Obama, quien alguna vez confesó que la consideraba su aliada favorita. Además, la Canciller viajó a Washington con la mirada puesta en las elecciones de septiembre, por lo que cualquier desequilibrio podía serle perjudicial, sobre todo por el rechazo a Trump en Alemania.

Eso no fue relevante para que Trump encontrara "algo en común" con Merkel: el Presidente aseguró que ambos han sido espiados por Obama. Pero mientras la Agencia de Seguridad Nacional de EE.UU. admitió haber escuchado las conversaciones telefónicas de la Canciller en 2013; el Mandatario ha sido muy criticado por sus afirmaciones contra su antecesor y no ha entregado ninguna prueba que confirme su denuncia.


DISTANTES
La fría relación entre los líderes quedó en evidencia cuando posaban para las cámaras y Trump evitó el protocolar apretón de manos.




''La inmigración es un privilegio. No un derecho. Y la seguridad de nuestros ciudadanos debe siempre ser puesta en primer lugar".

Donald Trump,
PRESIDENTE DE EE.UU.



''Es mucho mejor hablar el uno con el otro y no acerca del otro".

Angela Merkel,
CANCILLER ALEMANA, EN UNA CRÍTICA
VELADA A TRUMP, QUIEN DURANTE LA
CAMPAÑA MANIFESTÓ ESTAR EN
DESACUERDO CON ELLA POR SU POLÍTICA
HACIA LOS REFUGIADOS.


 


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La Canciller alemana Angela Merkel y el Presidente Trump hicieron esfuerzos para evitar mostrar sus diferencias.
La Canciller alemana Angela Merkel y el Presidente Trump hicieron esfuerzos para evitar mostrar sus diferencias.
Foto:THE ASSOCIATED PRESS


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