Neurociencia:
Comprender la naturaleza del sueño desentraña los secretos de la conciencia

Contrario a lo que se piensa, muchas veces al dormir se viven experiencias tan reales como cuando estamos conscientes. El neuropsiquiatra italiano Giulio Tononi busca una explicación a ese fenómeno.  

C. González 

Entender y definir qué es la conciencia no es sencillo; y es la tarea a la que ha estado dedicado en las últimas décadas el psiquiatra y neurocientífico italiano Giulio Tononi, director del Centro de Investigación del Sueño y la Conciencia de la U. de Wisconsin-Madison, en Estados Unidos. "A menudo se entiende de manera equivocada", sentencia.

"Para ser conscientes, debemos tener una experiencia, lo que vemos, sentimos, escuchamos, pensamos... Lo que somos es un conjunto de experiencias. Y la conciencia es lo que le da sentido a todo lo que nos rodea. En otras palabras, sin la conciencia, realmente no habría nada en absoluto".

De paso por Chile para participar en el Festival de Ciencia Puerto de Ideas Antofagasta -organizado con el apoyo de Minera Escondida/BHP Billiton el fin de semana recién pasado-, Tononi aclara que la conciencia no se hace presente solo mientras interactuamos con el mundo, sino también cuando soñamos. La conciencia no se apaga al dormir.

Por ello, es en el sueño en donde ha buscado respuestas.

"Dormir es uno de los experimentos más sencillos que hacemos todas las noches y que nos dice que la conciencia puede desaparecer y volver. Pero cuando soñamos podemos crear un mundo entero de experiencias que pueden ser muy vívidas y convincentes, tanto como cuando estamos despiertos".

Esto a veces ocurre a tal nivel, que esas experiencias pueden ser indistinguibles del mundo real.

Paradoja

Algo similar también ocurre con quienes aparentemente no muestran ningún tipo de reacción, como pacientes en estado vegetal. Durante su presentación en el Teatro Municipal de Antofagasta, citó el caso de una mujer que sufrió un accidente automovilístico que le provocó un gran daño cerebral y la dejó inconsciente durante muchos meses.

Mediante un escáner, midieron su actividad cerebral al pedirle que tratara de imaginar un partido de tenis y, luego, entrando a su habitación en su casa. Ella no se movió ni respondió nada, pero sí se activaron ciertas áreas en su cerebro. Las mismas que se activaron en personas sanas a las que se sometió al mismo experimento.

"Esta mujer podía tener experiencias en su cabeza; simplemente, no podía demostrar eso físicamente".

Esto supone una paradoja para el mundo científico, dice el investigador, autor de la compleja "Teoría de la información integrada", en la que busca explicar la conciencia a partir de la asociación con ciertas fórmulas -traduce cada experiencia a cálculos matemáticos que analiza en relación a la actividad de la corteza cerebral-, su interacción con procesos inconscientes y cómo se relaciona con diferentes estados cerebrales, como el sueño.

Tononi precisa que una forma de ver esto es contrastar dos grandes partes del cerebro: la corteza cerebral y el cerebelo (ubicado en la parte posterior del cerebro). "Es una estructura muy compleja que contiene más células nerviosas, conexiones y neurotransmisores que toda la corteza".

Sin embargo, se ha visto que al sacar parte o todo el cerebelo -por un trauma o un tumor, por ejemplo-, "sucede que la conciencia permanece esencialmente intacta. La experiencia no cambia en absoluto y sigue siendo la misma persona. Aún no podemos explicar por qué ocurre eso".

Por eso es un área que sigue en investigación. Pero se estima que dentro del cerebro, especialmente en un área posterior de la corteza cerebral, es en donde radica la conciencia. "Esto nos recuerda dónde estamos: cada vez aprendemos un poco más, pero no podemos ni siquiera imaginar cómo funciona todo".

La conciencia no es una función, agrega. "Tener conciencia es existir para uno mismo como una única entidad integrada con un largo repertorio de experiencias posibles".

Por ello, a partir de su teoría, cree que no es posible que las máquinas lleguen a tener conciencia. Aunque logren -y ya lo hacen- reemplazar en muchas funciones al ser humano, "tendrán inteligencia artificial, pero no serán capaces de tener experiencias".



Sueño para olvidar
Junto a su colega Chiara Cirelli, Giulio Tononi publicó este año en la revista Science un estudio en el que plantea que dormir es una forma de "olvidar" algunas de las cosas que se aprenden en el día, con el fin de liberar al cerebro de información innecesaria y funcionar mejor.


"La conciencia es algo esencial respecto a quiénes somos, qué hacemos y hacia dónde vamos. A menudo se entiende de manera equivocada".
DR. GIULIO TONONI Neurocientífico



 


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Uno de los investigadores con quienes trabaja el doctor Tononi aparece usando una red de electrodos con los cuales miden la actividad cerebral durante el sueño.
Uno de los investigadores con quienes trabaja el doctor Tononi aparece usando una red de electrodos con los cuales miden la actividad cerebral durante el sueño.
Foto:NICK BERARD

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