Mario Fernández, ministro del Interior, desmenuza la clave política de la cuenta:
" Puede haber dos candidaturas presidenciales y unidad real en la acción"

El "Peta", como lo llaman en el mundo político, confía en que la unidad del oficialismo se terminará produciendo en la segunda vuelta. Pero asegura que La Moneda no hará gestiones para ello ni para un acuerdo parlamentario. Mariela Herrera Muzio  

 

"Orgullo y satisfacción". Así define el ministro del Interior, Mario Fernández, su estado de ánimo y el de los colaboradores de la Presidenta Michelle Bachelet tras la última cuenta pública. Al borde de la emoción muestra una fotografía que lo retrata junto a La Mandataria mientras recibe honores a la salida del Congreso.

Pareciera que nada le hace mella al jefe de gabinete. Se confiesa un optimista por naturaleza y hasta ve algo positivo en la panne que sufrió el Ford Galaxy el 1 de junio. Reconoce que le gustó el toque marcial y republicano de usar un jeep de la Armada. Su amistad con la Presidenta se remonta a comienzos de 2000. "Se ha movido la historia con este Gobierno", dice desde su austera oficina en La Moneda.

-Usted como DC y concertacionista histórico ¿echó de menos que la Mandataria no nombrara al Presidente Aylwin cuando hizo una especie de barrido por la historia?

-No, yo creo que ella de manera expresa evitó nombrar a presidentes de la época moderna porque siempre eso trae consigo omisiones injustas.

-¿Hay en esa omisión de los presidentes de la Concertación, y en el tono del discurso, un renegar de esos gobiernos?

-No. Lo que ocurre es que los gobiernos de la Concertación construimos en gran parte la transición de la dictadura a la democracia, esa fue nuestra tarea fundamental. Por lo tanto, el énfasis era más bien político sin mover mucho lo económico y lo social. Y lo que quedó en evidencia en esa última parte es que subsistía en Chile una estructura socioeconómica muy injusta. Habíamos avanzado mucho, el desarrollo económico tenía muy buenos indicadores y la transición ya se había hecho, pero este rezago estaba ahí. Y abordar las desigualdades era una tarea que iba a traer problemas porque, como dijo la Presidenta, todos se sienten, de cierto modo, tocados cuando se afronta este tema, como en la educación. Hubo mucho debate contaminado con estereotipos.

-Pero la oposición se dio en el mismo oficialismo. La DC, fue uno de los más críticos

-Sí, por supuesto. Porque pensaban que la reforma que se estaba haciendo podría perjudicarlos y la educación es muy sensible para toda la gente. Pero a la larga, la lucha contra la desigualdad en la educación ya va teniendo frutos y esto no se detiene, como con la gratuidad. La movilidad social es un imperativo del desarrollo. Cómo no va a ser positivo que hoy casi 300 mil jóvenes ya no paguen por la educación. Esto podría ser el símbolo de todo lo que ha sido el gobierno de la Presidenta.

-La Mandataria pidió unidad para "asegurar la consolidación de las reformas". Pero usted dijo hace unos días que las reformas tensionaron al conglomerado. ¿Cómo se entiende?

-Ella ha dicho que reformas de esta envergadura no tienen lugar en plenitud durante un período de cuatro años, toma más tiempo. Por lo tanto, cuando pide unidad para consolidar las reformas, está pidiendo que deben seguir su camino de consolidación. La reforma a la educación superior todavía está en el Parlamento; por lo tanto, su aplicación, es un asunto de los gobiernos que vienen. Ella debe incluir en la cuenta un estado administrativo y político de la nación ante el Congreso pleno. ¿Y cuál es el estado político de la nación? Que no hay unidad y, por lo tanto, ella dice: 'antes este panorama hay que unirse'.

-¿Pero no es un contrasentido pedir unidad para las reformas, siendo que ellas han generado las actuales tensiones?

-Es posible, pero la democracia es eso. Europa está llena de coaliciones con partidos muy distintos. Por lo tanto, no es raro que en una coalición los partidos tengan diferencias, y que incluso tengan candidatos distintos. Ahora, el gobierno no puede entrar en los procedimientos a través de los cuales los partidos logran la unidad. Ese es un asunto de ellos.

-¿Y los partidos tomarán este llamado?

-Creo que lo tomarán. Cuando hay mucha fragmentación, como se está dando en esta elección con muchos candidatos, es probable que nadie tenga la mayoría absoluta en la primera vuelta. Por lo tanto, tendrá que haber unidad en la segunda vuelta.

-¿Habría sido mejor llegar a la primera vuelta con un solo candidato?

-Ya no se llegó a eso. Pero veo los días lunes que, a pesar de esta dualidad de candidatos presidenciales, existe una cultura de entendimiento y de trabajar juntos.

-¿La Moneda impulsará algún intento para que la NM tenga candidato único?

-No. No habrá intentos procedimentales. La Presidenta hizo un llamado fuerte y claro y los partidos son los que se ocupan de los procedimientos.

-En definitiva, ¿el llamado de la Presidenta incluye que lleguen a primera vuelta con un solo candidato?

-No queremos dar opinión sobre eso. Hay también unidad en la diversidad.

-La carta de la DC, Carolina Goic, no logra despegar, ¿debería bajar su opción?

-El miércoles firmé un instructivo, que se está distribuyendo en los ministerios, de prescindencia de todos los funcionarios que tienen cargos de exclusiva confianza en el Gobierno. Si yo lo firmé debo ser el primero en cumplirlo.

-Como cientista político, ¿arriesga mucho la NM al ir dividida? Algunos dicen que ya no existe...

-Bueno, desde el punto de vista presidencial la Nueva Mayoría ya no existe porque no puede estar el nombre para dos candidatos. Y en la elección parlamentaria, todos los cálculos se hacen con la mentalidad del binominal y eso es un error. El sistema electoral proporcional D'Hont es muy distinto al binominal en sus efectos. Soy escéptico a las simulaciones que se hacen de los resultados de la elección parlamentaria a partir de los datos que se tienen de los años anteriores. Soy especialista en esto como politólogo y es bien complicado proyectar resultados de un sistema a los resultados de otro sistema. Creo que habrá sorpresas con el nuevo sistema. Por lo tanto, sería un error negociar las listas de un sistema proporcional con una mentalidad binominal. Todas las hipótesis que se han planteado yo las veo con distancia. Pero los partidos están sacando sus propios cálculos y como gobierno no nos metemos.

-Pensando como jefe político, y la Presidenta como líder de coalición, ¿cómo abordarán esto si para proyectar la obra del gobierno debe existir continuidad?

-Es que no se rompe la unidad. No es incongruente que haya unidad con que existan dos candidatos presidenciales. La unidad está muy presente en los acuerdos legislativos para apoyar las reformas del gobierno. Es un ejemplo de cómo puede haber dos candidaturas presidenciales y una unidad real en la acción, como dijo la Presidenta, aprobando las reformas. Y en términos de la elección, que la unidad se dé en la segunda vuelta. Eso está claro.

-¿Por qué La Moneda opta ahora por ejercer liderazgo de la coalición? ¿No es demasiado tarde?

-No, porque lo nuevo solo es el énfasis, la claridad. Pero el Gobierno y la Presidenta siempre han pregonado la unidad.

-Usted que la conoce bien, ¿cuánto le dolería a la Presidenta entregarle por segunda vez la banda presidencial a Piñera?

-No me pongo en esa posibilidad ni creo que ella lo haga. Porque si hay algo claro en esta presidencial es su poca claridad. Desde luego, confiando en las encuestas, se ve una incertidumbre muy alta en cuanto a las preferencias, que si le sumamos la abstención que se ha visto en otras elecciones, esto aun está muy abierto.

-La Mandataria señaló esta semana que "había algunos vestigios del modelo neoliberal con los que hemos ido terminando a través de las reformas". ¿Según usted económico hay ahora?

-Hay que desmontar mitos conceptuales como la expresión que se usó mucho en los 80, a mi juicio de manera errónea, que era hablar de economía social de mercado cuando era solo de mercado. La social de mercado es la que existe en países como Suecia o Alemania que son los creadores de esto. Sistemas donde funciona el mercado para asignar recursos a la economía y donde tanto o más fuerte es el criterio social en todas las políticas. Acá se estableció una economía de mercado y la versión moderna fue el neoliberalismo, la escuela de Chicago. Y para convertirla en social de mercado tiene que ver con temas como educación, salud, previsión.

-Pero la Concertación inyectó cambios al sistema en los 90, no es algo de ahora.

-Claro, por eso la Presidenta dice que había vestigios. Se fue corrigiendo tenuemente. Ahora la corrección es mayor, como con la reforma educacional.

Advertencia del Servel: "Una señal de alarma"

-Desde diferentes sectores políticos se criticó el discurso por ser "complaciente" Una cuenta incluye mea culpa, ¿por qué no se hizo?

-Vi varios pasajes del mensaje donde hay autocrítica. La Presidenta hizo una descripción bien realista de lo dificultoso que ha sido esto. Y eso es una autocrítica, el decir que había sido difícil y que se enfrentaron problemas económicos.

-Pero existen promesas incumplidas como los 20 hospitales...

-Ella lo explicó bien y señaló que no hay que dejarse llevar por algunas apreciaciones de ahora. Y se logrará estar bastante cerca de la meta, y la Presidenta explicó que en algunos casos hubo tardanzas relacionada con los procedimientos.

-El senados Ignacio Walker (DC) planteó que una de las deudas es el crecimiento.

-Hablar del crecimiento en Chile el último tiempo implica incluir la variable externa. A todos les ha afectado, especialmente, en el caso nuestro por el descenso del precio de los commodities . Y la Presidenta hizo mención a este tema. Al depender de las exportaciones de algunos productos hemos tenido problemas en el desarrollo económico, en parte por el precio internacional de algunos de ellos.

-Pero no son solo factores externos las bajas cifras económicas.

-No, claro que no. La otra explicación es el impacto de las reformas, que es un impacto en la certidumbre de los actores económicos, porque acá vivimos en la incertidumbre (dice con ironía). Obvio que cuando se inician las reformas causan una cierta inquietud, pero hay que tener confianza y verlas con la perspectiva del tiempo. Cuando estén aplicadas, tendrán efecto positivo. Solo por dar ejemplos, los 15 Centros de Formación Técnica en regiones... el impacto en la economía será gigantesco, con esa cantidad de jóvenes preparados para trabajar en la industria.

-La Presidenta anunció proyectos para el segundo semestre que no son de fácil despacho: migración, matrimonio igualitario, pensiones, nueva Constitución. Con una campaña electoral desatada, ¿cuánto tienen estos anuncios de testimoniales?

-No puede pensarse que se está enviando un proyecto de manera testimonial solo porque no se termina aprobando. Lo que puede ocurrir es que quizás no se aprueben por el atochamiento que hay en el Parlamento.

"Hay un proyecto que no se va a aprobar ahora que es la nueva Constitución, pero el sentido que tiene su envío es crucial. Quizás será lo más importante, junto con Educación, que la Presidenta va a dejar como legado. Y hay proyectos que deben aprobarse de todas maneras por el impacto que tienen en la sociedad, como el de pensiones. Habrá una enorme presión social para que los parlamentarios se aboquen a su tramitación y a su despacho".

-El Servel advirtió las dificultades que tendría implementar la elección de intendentes este año. ¿No es pecar de voluntarismo insistir en sacar este proyecto?

-La opinión del Servel es muy valedera para ver las posibilidades reales de llevar a cabo una elección. Y si señala que estamos encima del tiempo, hay que tomarlo muy en cuenta en la decisión. Es una señal de alarma para apurar la decisión.

-¿Y cuál es el anhelo de La Moneda?

-El gobierno cumplió con enviar el proyecto y ahí está previsto que la elección sea en 2017 porque es lo que la Presidenta comprometió. Pero estamos con el tiempo encima. Si se define la elección en el año siguiente ahí hay un poco más de tiempo para tramitarla.

 "Obviamente que hay un desorden si desaparecen armas de una unidad"

-¿Cómo explica que en el discurso no se haya abordado el fraude en Carabineros, que podría llegar a 19 mil millones de pesos y que ha llevado a la baja de 58 miembros de la policía?

-Pero se abordó el tema de la transparencia en general, de la relación con el dinero. Ya que estaba en una cuenta de los cuatro años, no tenía que detallar.

-¿La Moneda aún mantiene su confianza irrestricta en el general Bruno Villalobos?

-No es a ojos cerrados, es la confianza que se le tiene a una autoridad legítimamente nombrada en una institución del Estado. El propio general Villalobos hizo la denuncia. Lo encaró y ha colaborado con la justicia y está proponiendo reestructurar la institución. Por eso goza de nuestro respaldo.

-¿Por ser una institución jerarquizada no debiera correr la responsabilidad de mando?

-Sí corre y el mando lo tiene él. Dar un paso al costado sería irresponsable. El mando de la institución hay que enfrentarlo especialmente en los momentos complicados.

-¿Qué conocimiento tiene el Gobierno del tema de los sobresueldos supuestamente pagados por Carabineros? Se ha mencionado a ex subsecretarios como Javiera Blanco.

-Este tema es una arista de la investigación y en eso no tenemos por qué estar informados.

-Tras conocerse una pérdida de armas, esta semana, ¿no parece existir un desorden que va más allá de las finanzas en Carabineros?

-De hecho, obviamente que hay un desorden si desaparecen armas de una unidad. A partir de una indagación que se hizo en La Pintana se descubrió una Uzi de Carabineros y por eso se hizo un arqueo en la Escuela de Formación y se descubrió que faltaban más armas. Lo ve el Ministerio Público.

-El general Villalobos fue interrogado por el juez Mario Carroza por un caso de DD.HH. del año 85. ¿Se lo informó?

-Sí, yo estaba en conocimiento. Este es un caso que se está tramitando con el antiguo sistema penal que tiene una parte de sumario que es una etapa reservada. En ese contexto fue interrogado el general Villalobos, quien en ese entonces era teniente. Entiendo, porque no me puedo meter en el caso, que declaró como testigo y eso fue lo único que ocurrió que en nada afecta su hoja de vida.

-¿No merma su apoyo?

-No, porque es usual que los funcionarios de Carabineros sean citados a declarar como testigos de hechos delictuales.

-Este es un caso de derechos humanos, no un lanzazo.

-Sí, pero fue a declarar como testigo. En ese tiempo se violaban los derechos humanos por parte del Estado, desde luego. Fue como testigo y entiendo que no hay presunción de culpabilidad alguna en el caso. Y hasta ahí podemos llegar, porque está en sumario.

-¿Cuándo le avisó?

-Me avisó cuando la información traspasó el sumario.

-¿O sea, no le informó cuando fue interrogado?

-No, cuando trascendió el sumario. El sumario es secreto, todos deben cumplir con la ley.



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Foto:Hector Yáñez

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