Bernardo Larraín Matte:
"No es sano idealizar al Estado y estigmatizar en forma desmedida a la gestión privada"

"Esa visión idealizada del Estado de un lado y estigmatizada hacia el otro es lo que más me preocupa de la política chilena", dice, entrando de lleno a responder la cuenta presidencial y los planteamientos de los sectores que cuestionan el modelo. Ese estilo directo es parte de su apuesta por revalidar el rol de los empresarios. Aquí despliega su estrategia. M. Soledad Vial "Hay que pararse con transparencia y humildad; no existen prefecciones caminantes".  

M. Soledad Vial 

Dice que su llegada no significa ni un cambio generacional ni el triunfo de los dueños sobre los funcionarios. Tampoco el aterrizaje de los Matte como grupo en el gremio de los industriales, que tan duro los trató cuando se destapó la llamada "colusión del confort". "Ninguna de las anteriores", responde sin alterarse cuando se le lee la lista de alternativas.

Y es que el interés de Bernardo Larraín Matte, heredero del grupo económico más tradicional del país, por presidir la Sofofa sirvió para todo tipo de cosechas. "Me parece tan natural que el presidente venga de un grupo empresarial, que sea un gerente general exitoso de Gerdau Aza como Hermann (Von Mühlenbrock) o que el día de mañana lidere una empresa mediana", responde.

Su incursión partió tímida. Un fallido intento anterior con Andrés Navarro como candidato y algunos primeros apoyos. Pero fue sumando fuerzas en una campaña que finalmente coronó con aclamación esta semana. Los tercios más tradicionales, "los sofofos", lo ven ambicioso y especulan con su futuro; él evita entrar en ese terreno. También lo creen terco, y eso lo concede: "No soy de los que se resignan, tenemos mucho que decir". Y en eso sí entra, en lo que él y su directiva harán para recuperar la alicaída reputación de los empresarios, entrando de frentón al debate público.

Para eso este ingeniero comercial (50) se instalará en el Edificio de la Industria a tiempo completo, a excepción de un par de directorios que mantuvo. Sabe que será un tiempo intenso. Además quiere completar el recorrido por el país que comenzó en la campaña, porque "para tener empresas conectadas con la sociedad, es muy importante que los gremios estén profundamente conectados con sus empresas".

-¿Por qué sintió que este era su momento? ¿No habría sido prudente esperar a que terminara el caso colusión que compromete a CMPC y su filial tissue de la que usted fue director?

-Esto es una decisión personal de un grupo de consejeros como Patricio Jottar, Alfonso Swett, Juan Manuel Santa Cruz, Richard von Appen, que consideramos que después de tiempos muy difíciles para la acción gremial, con una profusión de reformas donde solo había tiempo para reaccionar, el nuevo período electoral da espacio para poner temas. Pensamos que era importante que nos involucráramos en el gremio las personas que vamos a ser protagonistas de la empresa en los próximos 10 o 15 años, como lo hacen todos los CEO en el mundo desarrollado, porque entienden su gremio como la plataforma para ejercer la acción pública.

"Hay que pararse con transparencia y humildad; no existen perfecciones caminantes"

-Como ex director de la filial tissue de CMPC, ¿puede descartar responsabilidad en la colusión?

-Lo dijo el gerente general de Nestlé: las empresas se han transformado en sistemas complejos que tienen muchas personas tan imperfectas como usted o como yo, y que han descentralizado sus decisiones. Por supuesto eso representa riesgos y con 20.000 personas en 8 países, como es el caso de CMPC, es imposible reducir a cero la posibilidad de que ocurran malas prácticas. Como director he reflexionado mucho y creo que debemos revisar temas que antes vimos como virtud. Por ejemplo, los tiempos de permanencia de los ejecutivos. La renovación, el movimiento entre áreas y de personas de fuera, rompen erradas complicidades.

-¿Con cuánta libertad podrá opinar respecto a malas prácticas? ¿No tiene "tejado de vidrio"?

-Mi experiencia en estos días ha sido la inversa. Fui a la cuenta presidencial, conversé y respondí todas las preguntas que me hicieron los medios y sentí muy buena recepción. ¿Qué debe exigirles un gremio a sus empresas socias? Que respondan a las crisis con alto estándar ético, reconociendo, colaborando con las autoridades competentes, haciendo cambios profundos y reparando los daños. Fue el camino que recorrió CMPC.

-Y sigue recibiendo el castigo público.

-El camino de recuperar la confianza es largo.

-¿También lo será para los empresarios? Usted se comprometió a revalidar su rol, ¿cómo piensa hacerlo?

-Pasa esencialmente por visibilizar testimonios positivos, negativos, de crisis, de riesgo. La ciudadanía aprecia que estemos conversando con todos, aceptando todas las preguntas, algunas difíciles. Hay que pararse con transparencia y con humildad; no existen las perfecciones caminantes, como dijo Alfredo Moreno: la línea entre el bien y el mal cruza el corazón de cada persona. No hay mayor concentración de mal en el mundo empresarial o en el político que en una organización de la sociedad civil.

-¿En qué momento perdieron la validación? ¿Fue por los abusos, las malas prácticas, o porque los adversarios del modelo lograron ponerlo en cuestión?

-La Presidenta habló esta semana de los "ideólogos del mercado que generan división". Creo que la idealización ideológica del Estado y la estigmatización de los mercados dividen a las personas entre buenas y malas. Debemos cuidar que los mercados sean sanos porque es el espacio donde se construye la confianza hacia las empresas, pero son una realidad, no una ideología.

-¿No idealizaron también los empresarios al mercado?

-El mercado no es una entelequia, una construcción ni un modelo; es una realidad donde se encuentran oferentes y demandantes. Por supuesto que puede haber imperfecciones, malas prácticas, errores, y corresponde que quienes participan lo hagan de buena fe.

-¿Y dónde están "al debe"?

-Siempre es posible mejorar las asimetrías de información; se habla de los planes de salud de las isapres, de que los pensionados no tienen cabal conocimiento de los elementos que inciden en su jubilación. En el sector energético debiéramos ser mucho más obsesivos en que nuestros clientes comprendan bien para que tomen decisiones informadas. Es de la esencia de un mercado sano, así como que prime el trato justo entre una empresa, sus clientes y sus proveedores. Ojalá la letra chica sea siempre muy grande y las asimetrías de información cero.

-¿Qué es más grave? ¿El financiamiento irregular de la política o acciones de colusión y otras que atentan contra la libre competencia?

-Desde el punto de vista empresarial, lo más grave es aquello que ocurre en los mercados porque somos los empresarios los principales responsables de cuidar un mercado sano.

-¿Cómo evalúa la forma en que se comunican ustedes con la sociedad? Hoy critican fuerte el programa de Bachelet y en la última campaña presidencial nunca hablaron claramente en contra.

-Siempre lo dije, el rol público no es exclusivo de los gremios; un gerente general también debe tenerlo. Tenemos que entrar temprano en los debates y estar disponibles y dispuestos a responder todas las preguntas. Eso queremos al plantear, por ejemplo, una agenda de simplificación regulatoria manteniendo altos estándares..

-¿Y qué puede ser más eficaz para eso? ¿El debate público y abierto o el lobby silencioso? ¿Se equivocaron al nombrar ex figuras de la Concertación en sus empresas para resolver su relación con la sociedad?

-Es legítimo que personas del mundo político se integren al mundo empresarial, pero por sus capacidades, no por sus vínculos políticos.

"Más que un lobby silencioso, en los tiempos actuales hay que estar abiertamente en el debate público porque sin un piso en la ciudadanía, nuestros planteamientos no serán acogidos por el mundo político".

-¿Y cómo ve la fórmula Luksic, del tuiteo directo? ¿Lo aplicaría usted?

-Tengo una cuenta pero soy solo receptor -se ríe-. Quiero imprimirle un sello de mucha transparencia a la Sofofa; vamos a continuar el convenio con Chile Transparente para tener los mejores estándares, también a aprovechar todas las redes: vamos a compartir en 140 caracteres nuestras propuestas y actividades.

-¿Cree que los vientos le soplan más a su favor o en contra, con el surgimiento, por ejemplo, de un Frente Amplio?

-Me parece sano que existan en un país distintos sectores políticos en tensión y con posibilidades, porque genera una competencia positiva, pero no es sano idealizar al Estado y estigmatizar en forma desmedida a la gestión privada. Esa visión idealizada del Estado de un lado y estigmatizada hacia el otro es lo que más me preocupa de la política chilena.

-¿Qué posibilidades hay de tender puentes con ese polo de izquierda?

-Si consideran que el lucro es malicioso per se , el diálogo con el mundo empresarial va a ser muy difícil. El lucro es lo que mueve el capital en el mundo y es la legítima retribución al capital invertido, al riesgo asumido, al trabajo bien hecho, y tiene un sentido ético cuando esa fuerza movilizadora finalmente genera emprendimiento, puestos de trabajo, valor al entorno.

-La Presidenta también dijo que "Chile es hoy un país mejor" que cuando lo recibió y que se han sentado nuevas bases para el desarrollo. ¿Está de acuerdo?

-No hay duda que ha habido costos y que estamos peor en materia de crecimiento coyuntural y potencial. El crecimiento es el motor que viabiliza políticas sociales, empleos de calidad, y sabemos que los empleos que se han creado son más precarios.

-¿Y en materia de igualdad? La Presidenta dijo que este es un país más justo.

-No sé si hemos avanzado en inclusión. Un hecho objetivo: el centro de la política educacional ha estado en la gratuidad universitaria y en cambiar la estructura de provisión de educación, poniendo más cortapisas a los privados y no en beneficio de la educación pública, si miramos lo que ocurre en el Instituto Nacional. No se han puesto los recursos donde más se necesita para reducir la desigualdad: en la educación primaria. Tampoco en los niños excluidos y que no tienen cómo reinsertarse. Lo veo como director del Hogar de Cristo.

"Los sectores empresariales deben defenderse con independencia"

-¿Qué espera del Gobierno en los meses que quedan?

-Hay que trabajar todos los días con el Gobierno. Una agenda de simplificación regulatoria no tiene color político y estoy seguro que el ministro Valdés va a ser receptivo. No puede ser que un proyecto minero requiera 600 permisos o la cantidad de instituciones públicas que se están creando: la que administrará el 5% más de las cotizaciones previsionales, la que reemplazará el financiamiento del CAE, los centros de formación técnica, universidades estatales.

-¿Y del próximo gobierno en relación a las reformas de Bachelet? ¿Qué debe dejar y qué cambiar?

-Hay bastante consenso en una simplificación de las reformas laboral y tributaria. Si los mismos actores políticos que propiciaron la reforma laboral se vanagloriaban de los espacios de indefinición que deberían ser zanjados por los tribunales o la Dirección del Trabajo, es porque quedó mal hecha.

-Hace un tiempo los empresarios parecían tranquilos con una presidencial entre Piñera y Lagos. ¿Cuánta incertidumbre introduce el actual escenario?

-Siempre sostuve que era infundado que algunos dijeran que con Lagos y Piñera volverían los tiempos de calma. Vamos a ver mucha más fragmentación política en todos los sectores, a este Frente Amplio con más representación parlamentaria; va a ser más difícil gobernar. La comunicación es hoy más importante; tenemos mucho que decir y no soy de los que se resignan. ¿Por qué estos grupos van a ser más eficaces que nosotros?

"La coyuntura que vive Chile es bien crítica pero existe una oportunidad, se ha generado conciencia de la importancia del crecimiento y la inversión".

-¿Les da más tranquilidad Piñera? Los empresarios se quejaron de un trato duro en su primer gobierno, ¿puede ser distinto un Piñera 2.0?

-Más bien haría una autocrítica; el sector empresarial debe ser proactivo, defenderse a sí mismo con independencia del gobierno que haya. Percibo en el Presidente Piñera, en Felipe Kast y en su sector político una conciencia de la importancia de reactivar el crecimiento potencial, pero insisto: las empresas no debieran esperar que un gobierno sea proempresa. En mercados sanos bien regulados, siempre van a florecer.

 


Herramientas Reducir letras Aumentar letras Enviar Imprimir
<br/>


Foto:MANUEL HERRERA

[+] Vea más fotos


Servicios El Mercurio
   Suscripciones:
Suscríbase a El Mercurio vía Internet y acceda a exclusivos descuentos.
   InfoMercurio:
Todos los artículos publicados en El Mercurio desde 1900.
   Club de Lectores:
Conozca los beneficios que tenemos para mostrar.


Otros Servicios
   Defunciones
   Ediciones anteriores
   Propiedades
   Suscripciones
   Empleos
   PSU@El Mercurio
   Contratar publicidad
   Club de Lectores
   Clase Ejecutiva
   El Mercurio - Aguilar
 


Buscador emol.com Ir al demo interactivo Buscador emol.com
0  
Versión Digital

  • Revistas
    El Mercurio
  • PSU@ElMercurio.com Ediciones Especiales