El pesar de Carlos Massad, un histórico de la DC:
"En el debate del aborto, todos nos metimos al barro"

"Al final, esto se convirtió en un tema político, y no social y ético. Lo considero gravísimo", se lamenta el ex ministro y ex presidente del Banco Central. Es que "el debate se hizo de una manera que no refleja la profundidad y la delicadeza del tema, con pancartas en las calles, y este no es un tema callejero: es de profundas implicancias".  

M. SOLEDAD VIAL 

Desde fuera de Santiago, donde se recupera de una intervención, habla Carlos Massad (84), el ex ministro de Salud de Frei Ruiz-Tagle y dos veces presidente del Banco Central (primero, en el gobierno de Eduardo Frei Montalva; luego, en la segunda mitad de los 90). Todo un histórico de la DC y miembro del tradicional grupo de los "cardenales", siguió con interés -y también con algo de pesar- el debate sobre el aborto en el Congreso, "un tema de la mayor delicadeza, de la mayor importancia desde el punto de vista social y nacional".

Hace tres años, nada más anunciar la Presidenta Bachelet que impulsaría una iniciativa sobre la materia, Massad firmó -junto a otras figuras emblemáticas de la Democracia Cristiana, como la ex ministra Soledad Alvear, y el constitucionalista Patricio Zapata, ex presidente del Consejo de Observadores del proceso constituyente- una carta abierta de rechazo. La titularon: "La vida: derecho humano", y plantearon serios reparos a legislar en las tres causales propuestas por el Gobierno. El texto enfatizó que "una comunidad que respeta y promueve los derechos humanos debe proteger la vida de las personas que están por nacer".

Massad mantiene la misma posición y no teme manifestarlo. Insiste en que la primera de las causales consideradas, la que apunta al riesgo de muerte de la madre, "no es aborto; solo puede entenderse como aborto la intención de terminar un embarazo y no lo es si la intención es salvar una vida y producto de eso se interrumpe un embarazo".

-¿Comparte entonces la indicación que propuso el senador Zaldívar esta semana?

-Andrés tenía toda la razón, no sé por qué no prosperó su sugerencia. Estos temas, que son tan delicados, tan importantes para el bienestar de las familias, para el progreso del país, tienden a convertirse en políticos.

-¿La polarización del debate en el Senado impidió a parlamentarios DC sumarse a una postura que defendía la oposición?

-En parte fue eso, pero lo más grave es que la politización impide un análisis serio. Los argumentos empiezan a ser: gano yo o ganas tú.

"Me parece terrible poner como decisión libre el asesinar un niño. Yo y muchos más en el país dimos una larga batalla para terminar la pena de muerte contra los asesinos, y ahora queremos restablecerla contra los inocentes. Es un despropósito".

-¿Qué pasa con la mujer inocente que es violada, incluso a veces por familiares?

-Ahí hay un problema muy complejo. Entiendo el dolor de una mujer que se ve enfrentada a una situación como ésa, pero ¿por qué agregar a ese dolor el asesinato de un niño?

-¿No resuelve temas como ese el proyecto del Gobierno con el acompañamiento a la mujer, entre otras medidas?

-No, no está bien resuelto en la ley. Hay varios problemas, comenzando por que la gestación es producto de un delito que debe castigarse y la legislación no ve manera de hacerlo. Y en cuanto al acompañamiento, debe contemplar ayuda a la mujer para decidir tener su hijo aunque finalmente lo dé en adopción, que es una opción absolutamente legítima. Pero me parece tremendo pensar que el acompañamiento no puede ayudarla en favor de tener su hijo. Es de una gravedad social enorme, y para qué decir ética.

-En cualquier caso, el proyecto de aborto del Gobierno puso a la DC, como partido doctrinario, en la encrucijada más compleja. ¿Cómo cree usted que la manejó?

-De la única forma en que es posible manejar estas situaciones: cada uno debe decidir de acuerdo a sus principios éticos, a pesar de que tenemos un acuerdo del congreso nacional del partido en contra del aborto y ese acuerdo no ha sido modificado ni tampoco respetado por unas cuantas personas.

"Veo que es un tema tan complicado que entiendo que las convicciones personales puedan pasar por encima de un acuerdo del partido, pero lo que más me preocupa es que, al final, esto se convirtió en un tema político, y no social y ético. Lo considero gravísimo".

-¿Por qué usted y otras figuras emblemáticas no lograron persuadir a la mayoría de sus parlamentarios de rechazar este proyecto?

-En parte de estas decisiones se busca el rating . También tiene que ver con convicciones personales muy profundas y con el hecho de que el tema se politizó a tal punto, que hizo imposible una discusión tranquila.

-¿Cuando dice rating es porque piensa que es popular, que la mayoría apoya el aborto?

-Por lo que veo en las encuestas la mayoría de la gente es partidaria de estas tres causales, pero siendo un tema de tal complejidad filosófica y ética, no sé si uno debiera guiarse por las encuestas.

-¿Son minoritarias posiciones como las suyas en el partido? ¿Dónde está el "corazón" DC?

-No sé dónde está. Me gustaría que estuviera en la línea que hemos tenido quienes nos oponemos, pero no puedo asegurarlo.

-¿Cree que pudo hacerse más para abordar el debate de otra forma? ¿Quedó satisfecho con el rol que jugó su partido?

-La DC es un partido político y también tiene que tomar en cuenta las consecuencias políticas de las posiciones que adopta. En ese sentido, entiendo que se haya dado libertad a sus miembros para guiarse por sus propias convicciones. Pero creo que el debate se hizo de una manera que no refleja la profundidad y la delicadeza del tema, con pancartas en las calles, y este no es un tema callejero: es de profundas implicancias.

-¿Tendrá costos para la candidatura de Carolina Goic, como plantea el ex dirigente Sergio Micco?

-Me importa la justicia, el fondo del problema, más que a quién beneficia o a quién perjudica.

-¿A quien le habría correspondido generar el espacio para una discusión en esos términos, de justicia?

-A todos los que participamos. Aquí todos nos metimos al barro y fue una lástima que un tema tan profundo y delicado se embarrara de esta manera.

"Lo que hizo Soledad Alvear me pareció muy apropiado, dio una buena batalla para que nuestros parlamentarios miraran este asunto desde otro ángulo, no solo desde el político y del poder".

-¿Qué opinión tiene del texto final? ¿Mejoró respecto del proyecto inicial?

-El punto es tan de fondo y de principios, que pequeños cambios no afectan el sentido general del proyecto. Esto no se cambia con pequeñas modificaciones, se cambia con un análisis sereno, mucho más cuidadoso y evaluando todas las consecuencias.

"Tenemos un acuerdo del congreso nacional del partido en contra del aborto y ese acuerdo no ha sido modificado ni tampoco respetado por unas cuantas personas". 

"Yo y muchos más dimos una larga batalla para terminar la pena de muerte contra los asesinos, y ahora queremos restablecerla contra los inocentes. Es un despropósito". 

 


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Foto:MANUEL HERRERA


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