Tensión al interior de la Casa Blanca perjudica la acción diplomática:
La crisis del Departamento de Estado en medio de la escalada norcoreana

Washington Rex Tillerson se ve en apuros por la impredecibilidad de Trump, mientras que la repartición sigue con cargos clave vacantes. Ya se habla de una "administración zombi".  

Gabriele Chwallek DPA 

El conflicto con Corea del Norte es actualmente el mayor reto en política exterior para el gobierno de Donald Trump. En momentos como este es indispensable el Departamento de Estado, pero la institución que dirige Rex Tillerson se encuentra sumida en su propia crisis.

Por un lado, en el pasado ya afloraron en varias ocasiones las diferencias de opinión entre Trump y Tillerson y la impredecibilidad del Presidente estadounidense puso en apuros a su secretario de Estado. Uno de los últimos ejemplos fue la amenaza de Trump de que respondería con "fuego y furia" a las provocaciones militares de Pyongyang. Las declaraciones del Mandatario sorprendieron incluso a Tillerson, quien se vio obligado a aplacar los ánimos y asegurar a los estadounidenses que pueden dormir tranquilos.

Por otro lado, muchas informaciones señalan que el Departamento de Estado se encuentra en una situación desoladora. Según se dice, hay puestos importantes vacantes en la repartición y en representaciones en el extranjero, y algunos funcionarios experimentados dimitieron o se dieron por vencidos al no tenerse en cuenta su opinión ni su trabajo. Sus llamadas o informes no obtuvieron respuesta desde las más altas esferas.

"La moral en Foggy Bottom (sede del Departamento de Estado) alcanzó niveles mínimos", apuntó la revista Foreign Policy. A Washington "le faltan piezas importantes de su aparato de política exterior que son importantes para superar el desafío de Corea del Norte", escribió por su parte Business Insider.

Según la Foreign Policy Association, en la actualidad hay unos 50 países y organizaciones internacionales sin embajador estadounidense. Entre ellos está Corea del Sur, según destacó Brian Klass, de la London School of Economics, en un artículo de opinión para la web The Hill.

Según sus informaciones, faltan directores de departamento en sectores tan importantes como el control de armamento, la no proliferación de armas de destrucción masiva o en la región del Pacífico y el Sudeste Asiático. "La lista sigue y sigue", afirmó Klass, quien habla de una administración "zombi". Para el Business Insider, se trata de una "tripulación cadavérica".

Pero, ¿de quién es la culpa? Trump ha señalado reiteradamente hacia el Congreso, especialmente hacia los demócratas, a quienes acusa de haber intentado acorralarlo y de retrasar la confirmación de embajadores. Pero también están vacantes muchos puestos para los que no es necesaria la aprobación del Congreso. Los demócratas acusan a Trump de dificultar el proceso al querer solo a gente que apoye su política de "Estados Unidos primero" y desconfiar de todos los que trabajaron en el Departamento de Estado con el gobierno anterior.

El propio Tillerson se ha quejado de que la Casa Blanca rechazó a varios candidatos propuestos por él. Según Foreign Policy, en el Departamento de Estado reina una profunda frustración por los recortes de personal y presupuesto planeados por Trump y en general por la desvalorización de la institución.

Según la publicación, los trabajadores del departamento "dicen que el Presidente Trump y su gobierno menosprecian su trabajo, lo socavan o que ni siquiera se toman la molestia de entenderlo y que está en riesgo el legado de décadas de diplomacia estadounidense".

Cada vez más aislado

El secretario de Estado cada vez se aísla más con un estrecho grupo de asesores mientras la Casa Blanca "aplasta" al Departamento de Estado, advirtió recientemente un analista de política exterior en la CNN.

Pero quizás en el comportamiento de Tillerson también se refleja la propia frustración del que fuese presidente de ExxonMobil, acostumbrado a actuar, por su claramente poca capacidad de influir en su jefe. Desde hace semanas hay informaciones que apuntan a la insatisfacción de Tillerson, quien no se sentiría respetado por Trump.

Tillerson se vio incluso obligado a desmentir que estuviese pensando en dimitir. "No voy a ninguna parte", dijo, asegurando que su relación con Trump es buena. "Confía en mí".

Pero la realidad es que en los últimos meses han quedado en evidencia diferencias entre Trump y Tillerson en cuestiones centrales de política exterior. El secretario de Estado se mostró a favor de la permanencia de Washington en el Acuerdo del Clima de París, pero el Presidente optó por su abandono. En la crisis del Golfo, Trump criticó a Qatar y favoreció a Arabia Saudita, mientras que Tillerson llamó a todas las partes a la contención. Y el viernes, Trump afirmó que no descarta la opción militar para Venezuela, algo que el Pentágono salió a matizar.

No es un momento estelar para la política exterior del país más poderoso del mundo.

El director de la CIA, Mike Pompeo, alertó ayer que Corea del Norte desarrolla "a ritmo alarmante" su capacidad para un ataque nuclear.

 


Herramientas Reducir letras Aumentar letras Enviar Imprimir
En los últimos meses han quedado en evidencia las diferencias entre Tillerson y Trump en cuestiones centrales de política exterior.
En los últimos meses han quedado en evidencia las diferencias entre Tillerson y Trump en cuestiones centrales de política exterior.
Foto:THE ASSOCIATED PRESS


Servicios El Mercurio
   Suscripciones:
Suscríbase a El Mercurio vía Internet y acceda a exclusivos descuentos.
   InfoMercurio:
Todos los artículos publicados en El Mercurio desde 1900.
   Club de Lectores:
Conozca los beneficios que tenemos para mostrar.


Otros Servicios
   Defunciones
   Ediciones anteriores
   Propiedades
   Suscripciones
   Empleos
   PSU@El Mercurio
   Contratar publicidad
   Club de Lectores
   Clase Ejecutiva
   El Mercurio - Aguilar
 


Buscador emol.com Ir al demo interactivo Buscador emol.com
0  
Versión Digital

  • Revistas
    El Mercurio
  • PSU@ElMercurio.com Ediciones Especiales