Caracas calificó la medida como "la peor agresión en los últimos 200 años":
EE.UU. impone nuevas sanciones para frenar financiamiento a "dictadura" en Venezuela

Un decreto prohíbe realizar negocios con nuevas emisiones de deuda del gobierno de Maduro y de la petrolera estatal PDVSA.  

Amanda Marton Ramaciotti 

En una nueva muestra de que Estados Unidos no se quedará de brazos cruzados ante lo que ocurre en Venezuela, el Presidente Donald Trump firmó ayer un decreto que impone por primera vez una ronda de sanciones financieras a Caracas, que incluyen una prohibición a los bancos estadounidenses para realizar transacciones con Caracas o con la petrolera estatal PDVSA.

La medida -que según el canciller venezolano, Jorge Arraza, se trata de la "peor agresión" a Venezuela "en los últimos 200 años"- prohíbe las transacciones con ciertos bonos existentes en poder del sector público venezolano y el pago de dividendos al gobierno de Caracas. Sin embargo, no evitará que Citgo, subsidiaria de PDVSA, pueda continuar con sus operaciones de comercialización en EE.UU., y tampoco afectará las importaciones de crudo venezolano.

La prohibición afecta a las negociaciones hechas en EE.UU. o por una "persona de Estados Unidos", término que, como precisa el Departamento del Tesoro, se refiere a los ciudadanos con esa nacionalidad, los residentes permanentes, entidades organizadas bajo la ley del país, cualquier jurisdicción en el país -incluidas filiales internacionales- o cualquier persona en Estados Unidos.

Además, las sanciones acrecientan el riesgo de que Venezuela caiga en mora de los pagos de su deuda, pese al apoyo que ha tenido de China y Rusia. El gobierno y PDVSA enfrentan un vencimiento de deuda por alrededor de US$ 4.000 millones este año, pero apenas tiene 9.700 millones en reservas internacionales disponibles, principalmente en lingotes de oro, que son difíciles de cambiar inmediatamente por dinero.

La Casa Blanca aseguró en un comunicado que las medidas están calibradas "cuidadosamente para retirarle a la dictadura de Nicolás Maduro una fuente crucial de financiación para mantener su régimen ilegítimo, proteger al sistema financiero estadounidense de la complicidad con la corrupción de Venezuela y el empobrecimiento del pueblo venezolano y permitir la ayuda humanitaria".

En junio, el banco de inversión estadounidense Goldman Sachs entregó un salvavidas financiero de US$ 2.800 millones al régimen chavista, al comprar bonos del monopolio de PVDSA.

El columnista Andrés Oppenheimer dijo en ese entonces que al banco Goldman Sachs se le debería otorgar la "medalla de oro a la irresponsabilidad social corporativa".

En la misma época, el economista venezolano radicado en EE.UU., Ricardo Hausmann, instó a JPMorgan a retirar "los bonos del hambre" venezolanos de su índice de mercados emergentes, haciendo alusión a la saga "Los juegos del hambre".

Tras el decreto de ayer, compras como estas no podrán llevarse a cabo.

Horas antes del anuncio de las sanciones, el Vicepresidente Mike Pence, quien hizo este mes una gira por Latinoamérica centrada en la crisis venezolana, dijo vía Twitter que con Trump no se quedarán "de brazos cruzados mientras Venezuela se desmorona. El derecho natural del pueblo de Venezuela ha sido y siempre será la libertad (esta palabra escrita en español)".

Peter Hakim, presidente de Diálogo Interamericano, dijo a "El Mercurio" que Pence se dio cuenta durante su viaje que "los latinoamericanos no estaban dispuestos a imponer medidas fuertes hacia Venezuela -dadas las dificultades propias de cada país, el liderazgo débil y la agenda electoral- y que los EE.UU. tendrían que actuar solos para imponer restricciones y sanciones".

Excepciones

Las sanciones incluyen cinco categorías específicas que serán afectadas, aunque el gobierno estadounidense estableció algunas excepciones, a fin de mitigar su eventual impacto sobre la población en general.

La prohibición sobre la compra o venta de deuda expedida por PDVSA afectará solo a aquella con grado de maduración superior a los 30 y 90 días; las personas o entidades podrán cancelar, en un período de 10 días, contratos o negocios que ya estaban en vigencia al momento de la expedición de las sanciones y se permitirá el financiamiento de la mayor parte del comercio, incluyendo la exportación e importación de petróleo, así como de cuestiones y programas relacionados con la ayuda humanitaria para Venezuela.

Pese a esas excepciones, el canciller Arraza dijo desde la sede de la ONU que EE.UU. "quizás está tratando de promover una crisis humanitaria" en Venezuela. "¿Qué quieren? ¿Quieren matar a los venezolanos de hambre?", cuestionó, añadiendo que pidió a la ONU tomar posición sobre "estas amenazas insólitas, anacrónicas, hostiles e inamistosas".

Por su parte, la presidenta de la Asamblea Constituyente, Delcy Rodríguez, culpó a los líderes opositores por las nuevas sanciones: "Han pedido la intervención del país, han pedido sanciones financieras y su amo imperial les está dando ese regalo, que es perjudicar al pueblo de Venezuela".

Los castigos de Washington hacia Caracas se han ido incrementando desde la elección de la Asamblea Constituyente, pero hasta ahora se habían limitado a represalias financieras y jurídicas contra Maduro y una veintena de funcionarios y ex funcionarios de su gobierno, a los que acusa de quebrantar la democracia, propiciar la corrupción o violar los derechos humanos. Trump también causó polémica al asegurar, hace dos semanas, que no descarta una opción militar en Venezuela. Ayer, sin embargo, el asesor de Seguridad Nacional de EE.UU., el general H. R. McMaster, dijo que cualquier decisión sobre el país será tomada en acuerdo con los socios de Washington en la región, y que "ninguna acción militar está en el futuro cercano".

"EE.UU. se dio cuenta de que las sanciones a los jerarcas del chavismo no bastan, y tiene que perjudicar también la capacidad del país y de PDVSA de endeudarse", dijo a "El Mercurio" Juan Cristóbal Nagel, profesor de Economía de la Universidad de Los Andes y editor de Caracas Chronicles.

''Quizás están tratando de promover una crisis humanitaria. ¿Qué quieren? ¿Quieren matar a los venezolanos de hambre?".
Canciller venezolano, Jorge Arraza

''No nos quedaremos de brazos cruzados mientras Venezuela se desmorona. El derecho natural del pueblo ha sido y siempre será la libertad".
Vicepresidente de EE.UU., Mike Pence.

 


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La estatal Petróleos de Venezuela , pese a las sanciones, podrá continuar con su exportación de crudo a EE.UU.
La estatal Petróleos de Venezuela , pese a las sanciones, podrá continuar con su exportación de crudo a EE.UU.
Foto:REUTERS


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