Sophie Scott, neurocientífica inglesa y conferencista de las charlas navideñas del Royal Institution 2017:
"Los emoticones no reemplazan las palabras, las complementan"

Los emojis cumplen una función fundamental en el lenguaje, defiende la especialista, quien se ha dedicado a analizar la comunicación humana. En entrevista con "El Mercurio" también desmiente que los hombres hablen menos que las mujeres y que no les gusten las copuchas.  

AMALIA TORRES 

Tienen mala fama. Dicen que no aportan a la comunicación, que los más jóvenes abusan de ellos en los chats, pero el dibujo de un mono tapándose las orejas, una cara amarilla riendo hasta las lágrimas o una mueca triste pueden ser grandes aportes.

Así lo asegura la neurocientífica inglesa Sophie Scott, directora del grupo de investigación "Comunicación verbal" del Instituto de Neurociencia Cognitiva del University College de Londres y quien este año será expositora en las charlas navideñas del Royal Institution, una serie de conferencias sobre un tema específico que dicta un científico reputado cada mes de diciembre desde 1825.

"Los emojis realmente ayudan en las comunicaciones escritas, pueden aclarar el significado, al igual que la melodía al hablar", dice Scott en entrevista con "El Mercurio".

Este año, ella estará a cargo de la serie de charlas tituladas "El lenguaje de la vida", pero el reconocimiento por su trabajo ya se había hecho público cuando en 2013 unió su pasión por la ciencia y el humor en un stand up comedy que fue presentado en la radio de la BBC, y cuando en 2015 realizó la charla TED "¿Por qué reímos?" (ver recuadro).

"En el discurso siempre hay una melodía y expresión que ayuda a aclarar el significado. Eso no es posible en el lenguaje escrito, y por eso usamos cosas como la puntuación para ayudar a nuestro mensaje. Es distinto escribir: 'Puedes enviármelo por favor', '¿Puedes enviármelo, por favor?' o '¡Puedes enviármelo por favor!'. Los emojis son un desarrollo de esto".

Para ella, la mala publicidad que reciben los emoticones se debe más que nada a un cambio generacional. "Los jóvenes son casi siempre los primeros en adoptar nuevas tecnologías, lo que puede parecer alienante para las personas mayores. Vale la pena recordar que en el Reino Unido la gente pensó que tener un servicio postal podía ser algo malo".

Y agrega: "Los emoticones no reemplazan palabras, las complementan". Hay estudios, no realizados por ella, que han demostrado que los emojis activan zonas cerebrales relacionadas con las expresiones faciales, que son claves en la comunicación.

Sobre si son las mujeres quienes utilizan más estas herramientas, Scott responde: "No sería sorprendente que las mujeres jóvenes usaran más los emojis, ya que generalmente ellas adoptan de forma más temprana y mejor los cambios en el lenguaje".

Creencias falsas

Las diferencias de comunicación entre mujeres y hombres es otro tema del que Sophie Scott hablará en diciembre. "Hay muy, muy pocas diferencias en cuanto a comunicación. Estadísticamente, las mujeres tienen resultados algo mejores que los hombres en las pruebas de lenguaje. Pero a los hombres que les va mejor en estas pruebas, les va tan bien como a las mujeres que tienen los mejores resultados".

Además, dos estudios han demostrado que los hombres y las mujeres tienden a hablar la misma cantidad. "Los estereotipos son poderosos y ahorran mucho tiempo, pero no siempre son ciertos", dijo Scott a The Guardian.

Otro mito, agrega, es que las copuchas son algo exclusivamente femenino. "El chisme es muy importante para los humanos, y se ha argumentado que ha impulsado la evolución del lenguaje. Y todo el mundo lo utiliza, tanto hombres como mujeres".

 La risa

La risa es un hecho social. Las personas son 30 veces más propensas a reírse si están con otros que si están solas, explica Sophie en su charla TED sobre el tema.

"La risa es una gran manera de hacer y mantener los lazos sociales y permite manejar la tensión". Sin embargo, no es algo exclusivo de los humanos. "La risa existe en todos los mamíferos. Ha sido bien descrita y observada en primates, pero también en ratas. Y donde quiera que la veamos, la asociamos a cosas como cosquillas, se la asocia con el juego, y todos los mamíferos juegan. Y también se la asocia a las interacciones (sociales)". Por eso, agrega, es más fácil contagiarse de la risa de una persona cercana que de un desconocido.

Según la evidencia neurobiológica, habría dos tipos de risa: la involuntaria e irrefrenable tendría otra base que la risa social "que responde al comportamiento de alguien que se comunica con uno". Las vocalizaciones de ambas también son diferentes.



Herramientas Reducir letras Aumentar letras Enviar Imprimir
Es un privilegio y un honor que me hayan pedido ser la conferencista de estas charlas navideñas, dice la neurocientífica Sophie Scott. Para ella la comunicación no verbal es clave y merece ser analizada. La comunicación siempre es más que las palabras que estamos diciendo.
"Es un privilegio y un honor que me hayan pedido ser la conferencista de estas charlas navideñas", dice la neurocientífica Sophie Scott. Para ella la comunicación no verbal es clave y merece ser analizada. "La comunicación siempre es más que las palabras que estamos diciendo".
Foto:PAUL WILKINSON PHOTOGRAPHY


Servicios El Mercurio
   Suscripciones:
Suscríbase a El Mercurio vía Internet y acceda a exclusivos descuentos.
   InfoMercurio:
Todos los artículos publicados en El Mercurio desde 1900.
   Club de Lectores:
Conozca los beneficios que tenemos para mostrar.


Otros Servicios
   Defunciones
   Ediciones anteriores
   Propiedades
   Suscripciones
   Empleos
   PSU@El Mercurio
   Contratar publicidad
   Club de Lectores
   Clase Ejecutiva
   El Mercurio - Aguilar
 


Buscador emol.com Ir al demo interactivo Buscador emol.com
0  
Versión Digital

  • Revistas
    El Mercurio
  • PSU@ElMercurio.com Ediciones Especiales