Kazuo Ishiguro, el versátil escritor británico, gana el Nobel de Literatura

Alcanzó fama mundial con su novela "Los restos del día" y su exitosa adaptación al cine, pero su obra ha sabido ir por caminos siempre distintos, buscando la renovación de formas y géneros. "El gigante enterrado" es su más reciente libro.  

Pedro Pablo Guerrero 

No encabezaba las listas de apuestas. Es más, ni siquiera figuraba. "Atónito y halagado", se declaró, con razón, Kazuo Ishiguro, el escritor nacido en Nagasaki en 1954 y criado desde los 6 años en Reino Unido. Pero la mayor sorpresa de este año es que no hubo sorpresas. La Academia Sueca no volvió a premiar a una periodista bielorrusa desconocida en Occidente ni a un cantautor norteamericano mundialmente famoso. Distinguió a un escritor químicamente puro, autor de esa novela con pasta de clásico que es "Los restos del día", perteneciente a una de las tradiciones literarias más importantes del mundo, la británica, que con Ishiguro ya completa diez Nobel.

"Se trata, sin duda, de un premio mejor que el del último año, al músico Bob Dylan, y pone en valor a un novelista de primera línea en la tarea de renovación de la literatura en lengua inglesa y, sobre todo, británica", declaró Mario Vargas Llosa al diario El País.

En efecto, los jurados esta vez no tomaron riesgos, y optaron por una "sandía calada", como alguien dijo en las redes sociales. Distinguieron una obra narrativa no tan prolífica -8 títulos en 33 años-, pero sí contundente, que "ha descubierto el abismo bajo nuestro ilusorio sentido de conexión con el mundo a través de novelas de gran fuerza emocional", según fundamentó la Academia Sueca.

"Bob Dylan era mi héroe"

"Es un honor magnífico, sobre todo porque significa que estoy siguiendo las huellas de los mejores autores", declaró Ishiguro a la cadena BBC, cuando ya estuvo seguro de que los incesantes llamados no eran producto de una broma o error.

"Los más grandes autores de la historia han recibido este premio, y tengo que decir que es genial venir un año después de Bob Dylan, que era mi héroe desde los 13 años. Probablemente sea mi héroe más grande", afirmó en otra entrevista, donde incluso confesó que era capaz de hacer una interpretación muy buena de él, lo que no es raro, considerando que estudió piano hasta los 12 años, viajó a Estados Unidos con una guitarra al hombro cuando era joven, ha escrito más de cien letras para canciones y su único libro de relatos, "Nocturnos" (2009), contiene cinco historias cosmopolitas protagonizadas por músicos y cantantes.

Vida digna de un melómano, sin duda. En una entrevista aparecida en Paris Review, el periodista escribió que en la casa de estuco blanco donde Ishiguro vivía con su hija Naomi y su esposa, Lorna MacDougall (una ex trabajadora social), "hay tres guitarras eléctricas relucientes y un equipo estéreo de última generación".

Integrante del Dream Team inglés, como bautizó Jorge Herralde al grupo de autores de esa nacionalidad traducidos en Anagrama, Ishiguro forma parte de la camada que también integran Ian McEwan, Martin Amis, Julian Barnes, Salman Rushdie, Graham Swift y William Boyd, presentados en 1983 como "los mejores escritores británicos jóvenes", según la revista Granta. Pero Ishiguro se distingue del resto de casi todos sus compañeros por la naturaleza extraterritorial de su obra, escrita en una lengua distinta del idioma natal, y por un afán de reinventarse en cada nuevo libro sin atarse a escuelas ni a géneros.

"Es un poco como una mezcla de Jane Austen, la comedia de costumbres y Franz Kafka. En pocas palabras, si mezclas esto un poco, no demasiado, obtienes a Ishiguro", como dijo Sara Danius, secretaria permanente de la Academia Sueca.

Educado en las universidades de East Anglia y Kent, Ishiguro recibió una formación completamente británica. De Japón, sin embargo, conservó el interés por su cultura y su historia reciente, que problematizó en los primeros libros. Buena parte de "Pálida luz en las colinas" (1982) transcurre en la Nagasaki de la posguerra, evocada por una japonesa de 50 años que vive en Inglaterra, como la propia madre de Ishiguro, sobreviviente de la bomba atómica.

Su segunda novela, "Un artista del mundo flotante" (1986), se introduce en la bohemia artística nipona a través de un pintor anciano que recuerda su apoyo a los afanes imperialistas del régimen derrotado en 1945. El libro recibió el Whitbread Literary Award como mejor novela y mejor libro del año, sin distinción de géneros. Pero fue con "Los restos del día" (1989) que el autor se consagró internacionalmente. Narrada por la voz contenida de un mayordomo a cargo de una mansión inglesa, la novela ganó el Booker Prize, vendió más de un millón de ejemplares y fue llevada al cine por James Ivory en 1993, con Anthony Hopkins y Emma Thompson en los roles protagónicos. Ishiguro fue nombrado oficial de la Orden del Imperio Británico.

Con "Los inconsolables" (1995), el escritor dio un nuevo giro al contar la historia de un pianista relatada mediante el uso de la corriente de la conciencia y una multiplicidad de subhistorias entroncadas al relato principal. Un ejercicio complejo que desconcertó a la crítica tanto como sus libros siguientes: "Cuando fuimos huérfanos" (2000), intriga policial ambientada en la convulsa Shanghai de los años 30; "Nunca me abandones" (2005), acerca de una sociedad distópica, y, sobre todo, "El gigante enterrado" (2015), en la que aparecen un caballero, orcos, duendes, y hasta un dragón, al más puro estilo de la fantasía épica.

Esta última novela provocó reacciones encontradas. Mientras algunos defendieron la audacia de Ishiguro a la hora de probar con nuevos géneros literarios, otros lectores se mostraron menos indulgentes. "Sigo mucho a este escritor inglés de familia japonesa, Ishiguro. Lo leía con mucha admiración, pero 'El gigante enterrado' es un auténtico desastre, una especie de sub-Tolkien. No sé cómo pudo caer tan bajo", declaró César Aira el año pasado en El Cultural, de El Mundo.

Ishiguro ha contado que llegó a su más reciente novela desde el cine de samuráis y de los westerns. "Cuando era niño, en Japón veía películas de samuráis y leía mangas sobre ellos. En esas historias hay muy a menudo un elemento sobrenatural. Nadie le presta demasiada atención; es parte del paisaje".

Admite que él también tenía un prejuicio contra la ciencia ficción y la fantasía, pero se lo quitaron sus amigos David Mitchell, Neil Gaiman y Alex Garland, apasionados por las novelas gráficas y juegos de video. Su propia hija, de 23 años, es parte de lo que él llama la creciente "generación Harry Potter", criados en la magia, J. K. Rowling y Philip Pullman, quienes piensan que los tropos de la fantasía y la seriedad literaria pueden ir de la mano.

Una época de gran incertidumbre sobre nuestros valores

Minutos después de recibir la noticia del Premio Nobel, Ishiguro fue consultado sobre la idea de "nuestro lugar en el mundo" que intentaba transmitir con su literatura.

"Una de las cosas que me ha interesado siempre -respondió el escritor- es cómo vivimos en pequeños mundos y grandes mundos al mismo tiempo, y no podemos olvidar unos u otros. Tenemos una arena personal en la que debemos tratar de encontrar la satisfacción y el amor. Pero eso inevitablemente se cruza con un mundo más grande, donde la política, o incluso los universos distópicos, pueden prevalecer".

Los 1,1 millones de dólares del Nobel le llegan a Ishiguro cuando ya no tiene necesidades económicas. A los derechos de autor que percibe por sus novelas y adaptaciones al cine -es autor también del guión de la película "La condesa rusa" (2005), dirigida por James Ivory- se agregó hace dos años el millón de dólares que pagó la Universidad de Texas por su archivo completo de manuscritos, incluido un capítulo no publicado de "Los restos del día".

La valoración del premio que hizo Ishiguro es, por encima de todo, ética.

"Tengo casi 63 años, no puedo recordar un momento en que estuviéramos tan inseguros acerca de nuestros valores en el mundo occidental. ¿Sabes? Creo que estamos pasando por una época de gran incertidumbre sobre nuestros valores, sobre nuestro liderazgo. La gente no se siente segura. Así que espero que cosas como el Premio Nobel contribuyan de alguna manera a las cosas positivas del mundo y a un cierto sentido de continuidad y decencia", afirmó Kazuo Ishiguro.

 Opiniones

CARLOS FRANZ
ESCRITOR

"Creo que es un Premio Nobel excelente... Ha publicado sólo siete novelas, y ninguna demasiado extensa. Se ha tomado todo el tiempo necesario para pulir cada una de ellas, hasta entregar una obra perfectamente acabada y profunda, en la que nada es superfluo. Si tuviera que recomendar uno solo de sus libros -cosa difícil-, sugeriría 'An Artist of the Floating World' (Un artista del mundo flotante)".

PEDRO GANDOLFO
CRÍTICO LITERARIO DE "EL MERCURIO"

"De Ishiguro destaco, sobre todo en sus primeras obras, su trabajo con el lenguaje, capaz de adoptar matices y registros diversos del inglés oral en una escritura límpida y resplandeciente. Es, en la división de Cyril Connolly, un típico escritor 'mandarín', fino y sutil en la definición del mundo interior de sus personajes, pero dudosamente el mejor narrador vivo en habla inglesa".

GONZALO CONTRERAS
ESCRITOR

"Leí en su momento 'El artista del mundo flotante', 'Pálida luz en las colinas', 'Los restos del día', y me gustaron. Creo que es un buen escritor, pero después, con 'Los inconsolables', me decepcionó profundamente. Si se trataba de premiar al 'Dream team' -el grupito de los ingleses conformado por Barnes, McEwan, Amis, Ishiguro y otros-, ese debía ser Ian McEwan, que me parece que, de todos, es el más consistente. Por lejos".

MARÍA JOSÉ FERRADA
ESCRITORA, MÁSTER EN ESTUDIOS ASIÁTICOS

"Me parece que sus libros lo que hacen es subvertir formatos bastante clásicos como la novela romántica británica en el caso de 'Lo que queda del día' o el relato distópico en 'Nunca me abandones'. Y en esa subversión sí veo algo japonés. La tensión de estas historias en las que siempre intuyes el final y aún así sientes un desasosiego tremendo, creo que tiene que ver con el manejo del lenguaje, pero, sobre todo, con la forma tan particular que tiene este autor de manejar el tiempo, los espacios en blanco, el silencio".

MARIO VARGAS LLOSA
ESCRITOR PERUANO NOBEL DE LITERATURA 2010

"Se trata, sin duda, de un premio mejor que el del último año, al músico Bob Dylan, y pone en valor a un novelista de primera línea en la tarea de renovación de la literatura en lengua inglesa, y sobre todo británica, abordada por excelentes narradores de estas últimas décadas a los que él pertenece en primera línea".

JORGE HERRALDE
EDITOR DE ANAGRAMA

"¡Qué inesperada y enorme alegría! El premio Nobel distingue a un escritor tan singular, tan apartado de los circuitos literarios, que nos pilla con sus obras a contrapié".



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Kazuo Ishiguro recibió ayer a los medios en su casa de Londres, agradecido tras haber obtenido el Premio Nobel de Literatura.
Kazuo Ishiguro recibió ayer a los medios en su casa de Londres, agradecido tras haber obtenido el Premio Nobel de Literatura.
Foto:EFE/NEIL HALL

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