Sucedió en el cargo a Lorena Fries:
La bitácora del agitado primer año de Branislav Marelic como director del INDH

Una prolongada toma en la sede central y recurrentes fricciones con cuatro consejeras se cuentan entre las dificultades que ha debido enfrentar desde que asumió sus funciones. A pesar de ello, logró ampliar la agenda de la entidad a nuevos temas, como la protección infantil, y reconciliar al instituto con Carabineros, luego de una áspera controversia, previa a su llegada al puesto. Marcelo Pinto  

 

Al enfrentar el lente de la cámara, el ex preso político Patricio Villablanca (60) se colocó mecánicamente en posición firme y alzó el puño izquierdo, al interior del Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH), el jueves de la semana pasada. "Llevamos 139 días", detallaba entonces el hombre, al aludir a la duración de la toma que él y otros activistas protagonizaron en ese recinto, en Providencia.

Apenas 72 horas después, el domingo, la ocupación acabó. Porque el director, Branislav Marelic, apoyado por una mayoría de los consejeros del instituto, pidió el desalojo, a través de la Intendencia Metropolitana.

Los policías cumplieron la instrucción "limpiamente". Las únicas dos personas que estaban dentro salieron de manera pacífica. Sin oponer resistencia como lo certificaron miembros del propio INDH, quienes acudieron para verificar que la actuación de los uniformados se ajustara a los protocolos.

El modo en que llegó a su fin la toma se leyó en el entorno del organismo como una victoria del director. Precisamente, porque la prolongada ocupación de la sede era una "asignatura" que Marelic tenía pendiente.

De hecho, aquel episodio es una de las mayores dificultades que ha enfrentado desde que asumió la jefatura del INDH, en reemplazo de la hoy subsecretaria de DD.HH., Lorena Fries, hace poco más de un año.

Sorpresivo ascenso

Marelic quedó sorpresivamente a la cabeza del organismo, el 1 de agosto de 2016. Ese día, al votar los consejeros del instituto, derrotó por dos sufragios a la psicóloga Carolina Carrera: cercana a la hoy ex directora y quien se perfilaba como su más probable sucesora.

Bajo la era Fries, la entidad se vio envuelta en controversias. Una de ellas ocurrió cuando ella se enfrentó públicamente con Carabineros, a raíz de un texto escolar del INDH en que se criticaba el accionar de los policías en las marchas. A tal punto escaló la polémica que diputados opositores llegaron al extremo de intentar apartarla del cargo.

Para ello, presentaron una solicitud de remoción en la Cámara. La que llegó a la sala, pero fue rechazada, en junio de 2015.

El juicio que tienen hoy los diputados opositores sobre la cabeza del INDH es distinto. "Es un cambio del cielo a la tierra. Fries politizó al INDH. Lo llevó a la confrontación", resume el diputado Juan Antonio Coloma (UDI). Opinión que secunda su compañero de bancada Javier Macaya: "A diferencia de ella, él no vive solo en la lógica de violaciones a los DD.HH. en un período. Considera que hay también otras vulneraciones, no tiene una mirada parcial".

En las antípodas ideológicas, el diputado Hugo Gutiérrez (PC) evalúa también positivamente a Marelic. No obstante, defiende con vehemencia la anterior gestión de Fries.

Marelic se instaló en el sillón de director, un mes después de que distintas ONG vinculadas a los DD.HH. lo escogieran como uno de sus representantes en el consejo: el cuerpo de 11 miembros que toma las decisiones clave del INDH.

El "aterrizaje" del abogado tuvo algunas complicaciones. Entre otros motivos, porque el equipo de seis asesores de la dirección estaba integrado por personas de confianza de Fries, algunas con perfil político.

Como nuevo conductor, pidió la renuncia de cinco de ellos. A lo menos dos de esas personas trabajan ahora con Lorena Fries en la Subsecretaría de DD.HH.: Viviana Cáceres (jefa de gabinete) y Ximena Zavala (asesora).

El sexto integrante de la nómina, Juan Pablo Candia, asesor jurídico, permaneció en funciones por su perfil técnico.

"Síndrome ONG"

Con su equipo ya consolidado, el nuevo director inició su gestión al frente de un organismo público joven, pero en plena etapa de crecimiento: si cuando asumió había solo ocho oficinas fuera de Santiago, de aquí a marzo habrá filiales en todo el país.

El sucesor de Fries se encontró igualmente con una institución que, en algunos aspectos, operaba con la lógica de una ONG. Lo que se reflejaba, por ejemplo, en el hecho de que, pese a contar con presupuesto fiscal suficiente, buscaba financiamiento externo.

En ese cuadro, la Contraloría revisó algunos aspectos de la gestión del organismo. Como un contrato para digitalizar las fichas provenientes de la ex Colonia Dignidad, lo que dio lugar a observaciones relativas a ejecución presupuestaria.

La queja de ellas

Marelic, en todo caso, ha debido enfocarse igualmente en aspectos que van más allá de la gestión. Entre ellos, uno que no figuraba en sus cálculos: la relación con quienes lo acompañan en el consejo del INDH.

Las propias actas de ese cuerpo reflejan los matices con que se ha dado el vínculo. Condicionado por una "división" que ha terminado verificándose entre los siete hombres y las cuatro mujeres que lo conforman.

Esa distancia quedó planteada el mismo día de la elección de Marelic. Cuando los seis consejeros optaron por el actual director (incluido él mismo), y las cuatro consejeras se inclinaron por Carolina Carrera (quien también marcó por ella). Esa vez hubo solo 10 sufragios, pues había un puesto vacante.

Aparte de Carolina Carrera, las otras tres mujeres del consejo son Consuelo Contreras (trabajadora social), Margarita Romero (médica) y Debbie Guerra (antropóloga). Esta última es especialista en feminismo y fue designada por la Presidenta Bachelet.

En mayor o menor medida, todas han tenido discrepancias con Marelic.

A veces, los contrapuntos se han dado en torno a temas técnicos. Como pasó durante el debate respecto de una misión del INDH a los centros del Sename. Entonces, algunas de las consejeras plantearon reparos sobre las preguntas que se aplicarían a los niños. Frente a ello, los siete varones forzaron una votación y la ganaron. Sus cuatro colegas mujeres, en cambio, prefirieron abstenerse.

En otras ocasiones, las tiranteces han obedecido a cuestiones más "domésticas", como el "trato" de Marelic hacia ellas.

En un acta se lee: "Contreras plantea su queja al clima que existe entre las consejeras y el director. Considera que en varias ocasiones la forma en el trato no ha sido la adecuada (...), corresponde que la escucha sea empática, sin demostraciones de desagrado (...), lo que considera no ha ocurrido".

Los análisis sobre las razones de la limitada sintonía existente entre Marelic y las consejeras son múltiples. Uno de ellos apunta a las diferencias generacionales, tomando en cuenta que el director tiene solo 32 años. Ese rasgo se relaciona, a su vez, con el hecho de que el abogado no "vivió" el régimen militar, contrariamente a lo ocurrido con ellas.

Las quejas de las consejeras contrastan con el pronunciamiento de aquellos que conocen el estilo de Marelic. Justamente, porque se le suele describir como ponderado y proclive al diálogo. Quienes así lo refieren, sostienen que el director es alguien que "hace" su trabajo. Que levanta la voz cuando hay faltas o amenazas a los DD.HH. Pero que, a la vez, pone sobre la mesa posibles soluciones, en el entendido de que el instituto debe colaborar con el Estado.

Avenimiento con policías

La conciliación lograda con Carabineros se atribuye a su estilo. La policía uniformada, que polemizó con Fries por el texto escolar sobre las marchas, mantiene hoy un diálogo fluido con él. Muestra de lo anterior son las capacitaciones que el instituto imparte a los efectivos. O la posibilidad que tuvo Marelic de conocer en terreno los protocolos de las fuerzas asignadas a La Araucanía.

En paralelo, sin embargo, el INDH ha seguido entablando acciones judiciales contra la policía uniformada, cuando hay antecedentes que lo ameriten.

El interés por conocer el trabajo de los carabineros en la IX Región se vincula con otra materia en la que Marelic ha intentado marcar su impronta: el conflicto en esa zona.

Al hacerlo, ha dejado en claro que para él, los afectados por los atentados son igualmente víctimas. "Una meta es cómo revertir la imagen que se ha instalado en La Araucanía sobre el trabajo del instituto", dijo en una sesión, consciente de que algunos sectores reprueban el modo en que su organismo enfrenta el problema (ver entrevista).

Las suspicacias resurgieron este año, por la intervención del INDH en favor de comuneros en huelga de hambre acusados de crímenes como el del matrimonio Luchsinger.

Frente a esas críticas, el instituto ha planteado que lo anterior no implica defender a los imputados, sino solo buscar que se respeten los principios del debido proceso y la presunción de inocencia.

Bajo la misma lógica, se ha hecho ver, además, que esas actuaciones se alinean con la postura del organismo en cuanto a que la ley antiterrorista no debe aplicarse en estos casos. Lo anterior, bajo el argumento de que con las leyes comunes también es posible obtener penas altas.

Nueva tabla

En la agenda que llevaba Marelic cuando se instaló en el instituto, uno de los puntos centrales era ampliar su abanico temático. En el período anterior, la entidad se enfocó en materias más "tradicionales", como aquellas relativas a la memoria en torno al período del régimen militar o las de género.

Uno de los tópicos privilegiados ha sido ahora el de la protección infantil. Marco en el que impulsó una misión de observación a 171 centros de la red del Sename, que permitió detectar 213 "casos críticos". Pese a ello, esta semana, un tribunal de garantía excluyó al INDH como querellante en la causa y determinó que Estado sea representado por el CDE.

El sucesor de Fries resolvió igualmente dar pasos para ampliar los vínculos con las organizaciones civiles. Lo hizo bajo la premisa de que el INDH necesita de esa colaboración para conocer atropellos a los DD.HH. que la sede central y las filiales de regiones no logran visualizar por sí mismas.

Otra de sus metas es fortalecer los vínculos internacionales del organismo. Plano en que, por ejemplo, alcanzó un cargo directivo en la red mundial de institutos de DD.HH.

Pero incluso en esta órbita se han manifestado las fricciones con las consejeras. Como pasó cuando una de ellas le recriminó en una sesión que acababa de llegar del extranjero y que ya estaba anunciando un nuevo viaje.

 "No solo son víctimas las personas mapuches, sino también las no mapuches víctimas de delitos"

-¿Cuáles han sido los hitos de su gestión? ¿Ha cambiado el foco de atención?

-Seguimos en los temas que se han trabajado desde el primer año del instituto. Junto con eso hemos agregado más temas y formas más profundas de intervención. Importante ha sido nuestro involucramiento en la situación del Sename. Otro hito tiene que ver con acercarnos a las agrupaciones regionales (de DD.HH.). Y hemos estado muy atentos a los fenómenos migratorios.

-Precisamente en el caso Sename, la justicia acaba de quitarle al INDH la condición de querellante, para que el Estado sea representado solo por el CDE...

-Es una decisión preocupante que buscaremos revertir ante la corte, ya que sacar al INDH de esta causa no ayuda al esclarecimiento y a la sanción de los involucrados en la muerte de los niños y niñas del Sename.

-En el período anterior se criticó al INDH por actuar con una lógica de trinchera, propia de una ONG. ¿Ha cambiado eso?

-Esa apreciación tiene que ver con las percepciones de una institución que trabaja en DD.HH. Quizás ese primer prejuicio se debió al desconocimiento del trabajo que hacía y la necesidad de instalarse en más temas.

-Su antecesora se enfrentó con Carabineros. ¿Han mejorado las relaciones con el INDH?

-Creo que fue un episodio parte del crecimiento institucional, de la aceptación del instituto dentro del aparato estatal. Hoy tenemos una relación de colaboración muy fluida con Carabineros. Pero no por eso hemos dejado de accionar judicialmente (cuando corresponde)

-Algunos critican al INDH por la forma en que se aproxima al conflicto de La Araucanía. ¿Las personas afectadas por los atentados son víctimas?

-No solo son víctimas las personas mapuches, sino también personas no mapuches víctimas de delitos. Lo que hace el instituto es incentivar el diálogo y llamar a que el Estado intervenga en el conflicto, para la reparación y para la mejor convivencia de las personas.

-En las sesiones del consejo usted ha planteado, respecto de reos en causas de DD.HH. afectados por enfermedades terminales, que es necesario "proteger su dignidad"...

-Todas las personas privadas de libertad, independiente del delito que hayan cometido, merecen un trato digno. En materia de condenados por crímenes de DD.HH., lo que el instituto ha sostenido es que las personas puedan acceder a beneficios, pero siempre y cuando sean compatibles con la lucha contra la impunidad. Y en el caso de las enfermedades terminales y neurodegenerativas, lo que ha dicho el instituto es que no existe una ley que aborde esta situación.

-Distintas actas muestran críticas en su contra por parte de las mujeres que integran el consejo del INDH. ¿A qué lo atribuye?

-En el consejo del instituto existen diferentes visiones, y el debate que se da es el que se da en todos los órganos colegiados.



Herramientas Reducir letras Aumentar letras Enviar Imprimir
<p><br/></p>



Foto:JONATHAN MANCILLA

[+] Vea más fotos


Servicios El Mercurio
   Suscripciones:
Suscríbase a El Mercurio vía Internet y acceda a exclusivos descuentos.
   InfoMercurio:
Todos los artículos publicados en El Mercurio desde 1900.
   Club de Lectores:
Conozca los beneficios que tenemos para mostrar.


Otros Servicios
   Defunciones
   Ediciones anteriores
   Propiedades
   Suscripciones
   Empleos
   PSU@El Mercurio
   Contratar publicidad
   Club de Lectores
   Clase Ejecutiva
   El Mercurio - Aguilar
 


Buscador emol.com Ir al demo interactivo Buscador emol.com
0  
Versión Digital

  • Revistas
    El Mercurio
  • PSU@ElMercurio.com Ediciones Especiales